lunes, 12 de octubre de 2026

Paquetito de películas

Siguiendo con la costumbre de las últimas semanas en las que agrupo, con criterio o sin criterio, películas o libros para avanzar con la pila de pendientes que se va acumulando, en esta ocasión trataré de películas que hemos visto y que no merece la pena tratar en una sola entrada.

El jurado nº2 es una película de Clint Eastwood de 2024, protagonizada por Nicholas Hoult en el papel de Justin Kemp, un joven que se convierte en el jurado de un juicio de un chico por el asesinato de su novia, con la que se le vio discutiendo en un bar un día de lluvia y a la que se supone que atropelló en el camino de vuelta como consecuencia de esa discusión.



Por supuesto las cosas no son como parecen sino que se va descubriendo una madeja muy liada que maniata a Justin en el centro de todo.

Además de Hoult, tenemos a Toni Collette y a J.K. Simmons, que siempre deja huella independientemente de los minutos que le toquen en pantalla.

Eastwood nos vuelve a contar una historia con múltiples aristas que, si bien es cierto que no está a la altura de un buen puñado de sus obras, nos dará en qué pensar durante el transcurso de los minutos y, sobre todo, por su final

Un más que decente 7,0 en imdb.

También en 2024 nos llegó Cónclave y su fascinante historia, por desconocida, de cómo son los entresijos de la elección de un nuevo papa.

Nuestro guía será el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes), encargado de dirigir el Vaticano mientras la Silla de Pedro está vacía. Perspicaz y despierto, el cardenal buscará dar la solución a un aparente misterio, ya que el anterior papa falleció en unas circunstancias peculiares.



La película nos retrata las diferentes camarillas y luchas de poder que se dan en todas las organizaciones humanas, pero que, por tratarse de la Iglesia Católica, son aún más fascinantes.

Otros rostros conocidos pasan por la pantalla, como Stanley Tucci, John Lithgow o Isabella Rossellini.

Mi problema con ella es el giro final, totalmente desconcertante cuando la película te ha llevado por un camino, el del thriller, y te acaba dejando en otro totalmente distinto y que, me da la sensación, solo busca la polémica.

Cotiza a un interesante 7,4 en imdb, pero yo me quedo con Las sandalias del pescador.

Aunque pueda parecer que está preparado, no es así, pero en 2022 Ralph Fiennes y Nicholas Hoult coinciden con Anya Taylor-Joy en El menú.

Tyler y Margot son una joven pareja que toma un barco que les llevará a una isla para degustar un exclusivo menú preparado por el excéntrico chef Slowik (Fiennes).

Pronto veremos que la historia no es lo que parece y que hay mucho más detrás. Ni el menú ofrecido ni los comensales han sido elegidos al azar, sino que el chef tiene un plan en mente que no será del gusto de todos los presentes.



Crítica feroz a la superficialidad de nuestra sociedad, encarnada por el postureo y la artificialidad en el que hemos convertido el mero hecho de comer y cómo los chefs se han convertido en una suerte de semidioses.

Hay alguna que otra escena desagradable, pero el elenco protagonista está soberbio y el resultado es compacto, como refleja su 7,1 en imdb.

Termino con Confidencial, película de 2025 de Steven Soderbergh y protagonizada por Michael Fassbender y Cate Blanchett, un matrimonio que trabaja en los servicios secretos británicos y que debe enfrentarse a una traición en su departamento.

La cosa es que no pueen confiar en nadie, ni siquiera en ellos, pero tieenn que trabajar para cerrar la brecha de seguridad, para lo que reúnen en una cena en su casa a todos sus colaboradores, entre los que sin duda se encuentra el traidor.



De todas las que he comentado hoy es la que menos me ha gustado. Me ha parecido confusa, o quizá es que yo no la he sabido seguir, pero por lo menos dura poco más de hora y media incluyendo los créditos,

Lo mejor, la pareja protagonista.

Como curiosidad, participa también René-Jean Page, el paladín que se hizo con la pantalla en la película de Dragones y Mazmorras.

En imdb es también la peor valorada, pero el 6,7 que refleja hoy, no es algo escandaloso.

sábado, 3 de octubre de 2026

Puñadito de ciencia ficción

Compradores de tiempo es una novela de ciencia ficción de Joe Haldeman (también escritor de La guerra interminable que ya reseñé por aquí).

Retrata una sociedad que yo calificaría de distópica, en un futuro cercano en el que la Humanidad se ha dividido en dos partes irreconciliables: los normales, gente como tú y como yo, y los inmortales. Estos últimos se aprovechan de una nueva tecnología que permite detener el envejecimiento y vivir, en apariencia, de forma indefinida. El problema es que los efectos de cada intervención duran diez años.

Como en toda sociedad distópica, estos inmortales se convierten en la élite social, envidiados por todos los demás que no pueden acceder al proceso. Para poder convertirse en inmortal, el candidato debe disponer de al menos un millón de dólares (o libras, no recuerdo bien). El motivo es que no quieren que esa posibilidad esté al alcance de todo el mundo porque, si se democratiza la diferencia, esta se convierte de forma automática en normalidad.



Las reglas autoimpuestas de ese grupo de inmortales son claras: solo puedes acceder si tienes el millón de dólares, pero en cualquier caso el candidato debe ceder la totalidad de su fortuna. Debe empezar ese período de diez años que ha comprado totalmente de cero y comienza una carrera para conseguir acumular de nuevo el millón necesario para un nuevo proceso.

Por supuesto, hay controles, auditorías e investigaciones para evitar la picaresca de esconder en alguna parte activos o moneda con la que empezar el nuevo ciclo.

La narración de Haldeman es ágil, la sociedad retratada resulta verosímil y además el autor presenta esa sociedad en medio de una historia de novela negra, de investigación, que resulta atractiva para el lector.

No diré que es una obra cumbre de la ciencia ficción, pero sí que es un trabajo más que digno y recomendable para leer, porque tampoco estamos ante un tocho infumable.

Durante la lectura no pude dejar de pensar en la película In time, con un tema parecido (la búsqueda de la inmortalidad o la supervivencia), tratado de una forma distinta.

Herederos del tiempo es una novela de Adrian Tchaikovsky que narra una historia que transcurre en varios períodos de tiempo.

Comienza con una Tierra en colapso que obliga a la Humanidad a buscar un nuevo hogar. Una nave se acerca a un planeta hostil para los seres humanos y propaga un nanovirus que permitirá desarrollar la inteligencia de unos simios que serán trasplantados desde la nave al planeta. La idea es volver a visitar ese planeta cientos o miles años después y tomar contacto con la civilización que esos simios hayan desarrollado.

El problema es que la cápsula en la que se trasplanta a los simios se quema al entrar en la atmósfera del planeta y el nanovirus infecta todo ser vivo del planeta, arraigando con más fuerza en una especie de arañas que se desarrolla a una velocidad vertiginosa y desarrolla una sociedad matriarcal y belicista adaptada a su biología arácnida.



El imperio de las arañas conquista casi todo el planeta hasta que, muchos años más tarde, llegan los tripulantes de una nave generacional que abandonó la Tierra después de una guerra civil planetaria.

A partir de ahí se trata el choque de dos civilizaciones tan distintas que la situación deriva rápidamente en una guerra con un resultado sorprendente: los humanos y las arañas acabarán formando una sociedad única, con los humanos modificados para parecerse a las arañas, no en apariencia, sino desarrollando una especie de memoria genética que guarda los conocimientos de generaciones anteriores.

Si bien es cierto que el tema resulta interesante, no disfruté de su lectura porque odio a las arañas. Me dan un repelús tremendo y las secciones en que eran las protagonistas me eran sumamente desagradables.

Por otra parte, las motivaciones de los seres humanos y los personajes protagonistas no me parecían con la suficiente capacidad de enganche, por lo que para mí el libro no deja de ser una curiosidad interesante, reconociendo su mérito, su trayectoria y premios recibidos.

El zoo de papel es un libro de relatos de Ken Liu. Es el primer libro que leo de este autor y me ha llamado muchísimo la atención cómo mezcla la ciencia ficción con las tradiciones chinas de fantasía y magia.

Se trata de una colección de quince relatos de lo más variopinto, algunos deliciosamente mágicos y otros menos logrados. Me limitaré a citar los que más me gustaron, aunque casi todos los demás son muy recomendables por su originalidad.

En Cambio de estado el alma de las personas habita en objetos inanimados, desde el cubito de hielo de la protagonista hasta la cajetilla de tabaco de su amiga. Juega con el factor sorpresa de lo que sucede cuando el objeto cambia de estado (el hielo se funde). Muy original.



Buena caza bebe de la mitología china y los espíritus animales que pueden tomar forma de personas. El hijo de un cazador de estas criaturas traba amistad con la cría de una de ellas. A lo largo de los años, en los que el muchacho se convierte en un afamado constructor de máquinas y mecanismos, la chica zorro va perdiendo su capacidad mágica, pero al final la recuperará de otra forma muy distinta. Un capítulo de la T1 de Love, death and robots adapta este cuento de una forma muy fiel.

El literomante es la historia de la amistad de una chica taiwanesa, hija mestiza de un funcionario de la embajada de Estados Unidos, con un anciano que puede leer el futuro en la caligrafía china. Por desgracia, la historia no terminará bien y te deja una sensación muy amarga.

El zoo de papel cuenta la historia de una mujer china que se casa con un norteamericano. Él la ha elegido en un catálogo y, aunque ella ha mentido, él se enamora y se la lleva a Estados Unidos. Tienen un hijo y la madre hace animales de origami que cobran vida y son los compañeros del niño durante muchos años. El chaval pasa una mala adolescencia, se avergüenza de su madre y la abandona, solo para caer en la cuenta de lo cruel que ha sido cuando lee una carta que ella le deja en su lecho de muerte. Otro cuento muy amargo, pero fascinante.







martes, 8 de septiembre de 2026

El elfo oscuro - Senda de tinieblas

La saga de Senda de tinieblas continúa la historia de Drizzt Do´Urden y sus amigos de Mitrhil Hall tras los sucesos acaecidos en la búsqueda de Crenshinibon, el artefacto conocido como la Piedra de Cristal.

Se trata, cómo no, de una trilogía y su primer volumen es El estigma de Errtu. La trama principal, si se puede considerar así, es la caída a su abismo personal de Wulfgar, quien tras ser torturado hasta el borde de la locura por este demonio, es incapaz de remontar su espíritu y, más bien al contrario, se sumerge en una espiral de odio y autodestrucción basada en el alcohol y la autocompasión, al final de la cual llegará incluso a perder su preciado martillo de guerra, Aegis-fang.

Una de las tramas paralelas de este volumen lleva a Drizzt y el resto de sus compañeros en busca de un clérigo, que no resulta ser otro más que Cadderly, para intentar destruir el artefacto. La segunda trama paralela nos lleva a acompañar al asesino Artemis Entreri a su ciudad natal de Calimport en busca de revitalizar su memoria y su estatus en esta urbe del crimen organizado, las insidias y las conspiraciones.



El segundo volumen, La columna del mundo, narra el viaje de Wulfgar en busca de sí mismo, con la idea inicial de volver al territorio de su tribu. Acompañado por un amigo encontrado en las turbias calles de Luskan, la idea inicial se interrumpe al llegar a un valle en el que se verá involucrado en una trama producto de la ambición y la mezquindad humanas.

Una joven y bella campesina que atrae al joven señor al que ella no corresponde por voluntad sino por intentar asegurar la supervivencia de su familia. La muchacha se queda embarazada tras una sola noche de pasión con su amor verdadero y trazará un plan para deshacerse de la mácula en su virtud, encontrando al enorme Wulfgar al perfecto cabeza de turco. Al final, la nobleza de carácter del bárbaro conseguirá salir a la luz y llegar a un final satisfactorio.

La trama paralela la constituyen Drizzt y sus amigos, saliendo en busca del bárbaro con la ayuda del capitán Deudermont, el mago Robillard y la tripulación del Duende del mar, antiguos compañeros del grupo cuando se convirtieron en la pesadilla de los piratas. El capitán Deudermont se encontró con Wulfgar cuando era apenas un despojo humano, pero siempre creyó en la redención del muchacho a pesar de haber sido atacado por él.



La redención de Wulfgar se completa en El mar de las espadas, con Wulfgar navegando de nuevo en el Duende del mar. Sus amigos contrinúan buscándolo y siguen la pista de la marca del martillo perdido en un cadáver encontrado por casualidad. El martillo es ahora propiedad de la capitana pirata Sheilla Kree.

El final climático de la trilogía no corresponde a Wulfgar, sino a Drizzt, porque deberá combatir a muerte con un enigmático adversario que parece haber estudiado hasta el más mínimo detalle el estilo de lucha del drow. Tras vencer y matarlo, Drizzt descubrirá que su oscuro pasado ha vuelto a encontrarle en cuanto vea el verdadero rostro de su enemigo y reconozca el de la pequeña elfa a la que salvó la vida hace muchos años cuando su partida de guerra masacró a unos elfos de la superficie.

La trilogía adolece de muchos de los problemas de la literatura de franquicia y presenta muy pocas virtudes aparte del carisma de algunos de sus personajes y la ambientación en el rico escenario fantástico de los Reinos Olvidados.



Las motivaciones de los personajes son débiles en muchas ocasiones. El plan para enmascarar el embarazo de la muchacha es basto, zafio y mezquino incluso a los ojos del lector de hace treinta años. La autocompasión de Wulfgar y la introspección de Drizzt son difícilmente digeribles para alguien con muchas páginas leídas a cuestas. Y la locura de la muchacha elfa, si bien puede tener un éxito dramático, no me parece que se sostenga por ninguna parte.

Las escenas de lucha, pretendidamente dinámicas, pueden resultar maravillosas en la mente del autor, pero a mí me acaban cansando las descripciones de esgrima y acrobacias, en las que todos los actores acaban haciendo volteretas para esquivar los tajos mortales.

Este tipo de literatura, con una calidad discutible desde siempre, tenía un pase cuando el lector era mi yo de hace treinta años, pero hoy, con un bagaje de lecturas de fantasía muy amplio, apenas se sostiene y se le ven todas las costuras.

Sin embargo me cautiva por la añoranza de tiempos supuestamente mejores en los que un grupo de muchachos en los primeros años de sus veintenas, quedábamos una vez a la semana para pasar unas horas de evasión y aventuras jugando a Dragones y Mazmorras.

Supongo, dado que hoy se están reeditando estas novelas a buen ritmo, que estas historias pueden tener todavía su público, siempre que este no sea muy exigente.


domingo, 23 de agosto de 2026

Wicked I & II

 Wicked es una adaptación de un musical de Brodway que se ha adaptado al cine en dos partes, la primera estrenada en 2024 y la segunda en 2025. En total, casi seis horas de una visión girada de la historia que todos hemos conocido.

Girada en el sentido de que el punto de vista no es el de los "buenos", sino el de los "malos". No veremos a Dorothy y Totó, sino que la Malvada Bruja será la protagonista de la historia y el espectador será testigo de la verdadera historia. O de una historia alternativa, más o menos afortunada, más o menos creíble. El mago de Oz es una obra de fantasía, rediela, así que no pasa nada por experimentar con ella, estirarla, espachurrarla y ver qué sale.

No es como si, de repente, un director decide que Ana Bolena, Cleopatra o Helena sean de raza negra. Pero esto es otra historia que algún día me decidiré a tocar, a pesar de la polémica, la autocensura y el inevitable sesgo que trae consigo.



Así que, volvamos al maravilloso país de Oz.

Wicked I comienza de la forma tradicional, con una casa derribada por una tormenta y unos zapatos rojos que sobresalen. Todo el mundo está contento, porque la Malvada Bruja ha muerto. Entonces, un flashback nos lleva a ser testigos de la verdadera historia.

Empezaremos sabiendo que la Malvada Bruja tiene nombre: Elphaba. Y que tiene un don natural para la magia. Y que, por desgracia, no resulta ser una hija demasiado querida. Aún así tiene un buen corazón, qué cosas...

Siendo adolescente consigue entrar en una escuela de magia en Oz, algo así como Hogwarts, y traba amistad con Glinda, una joven que no puede ser más opuesta a ella y que, con el tiempo, se convertirá en el Hada Buena.

Su estancia en la escuela servirá para desenmascarar al Mago de Oz como lo que es: un vividor que se aprovecha de la credulidad de su pueblo para vivir a cuerpo de rey, apoyado y ayudado por una camarilla entre la que se encuentra la directora de la Escuela.

Todo lo que ve y descubre Elphaba en la Escuela le hará tomar puntos de vista y decisiones cada vez más extremistas hasta llegar a enfrentarse con el poder establecido. Un error, como se verá porque la propaganda es poderosa en este tipo de gobiernos y harán todo lo posible para que las acciones que realiza Elphaba aparezcan distorsionadas ante la opinión pública.



El desencanto, el enfado y muchas más cosas harán que la joven decida desaparecer, siendo ya en Wicked II donde veremos cómo ha pasado a la clandestinidad e intenta ayudar a colectivos más desafortunados.

Todo parece derrumbarse excepto, paradojas de la vida, la amistad entre Glinda y Elphaba, que sobrevivirá a las pruebas cada vez más tensas y complejas a las que las va a arrastrar de forma irremediable la percepción que la sociedad tiene cada una de ellas.

Y todo esto trufado, como en todo buen musical, con números vocales y coreográficos. Estamos en una especie de revival de este tipo de cine, tan popular en décadas pasadas, y en esta ocasión con bastante calidad. Aunque no sea algo que me apasione, digamos que lo he soportado con dignidad.

La ambientación de Oz está muy lograda, con un colorido en el que predomina el color verde, pues no en vano el Mago de Oz gobierna desde su palacio en la Ciudad Esmeralda. Evidentemente se ha utilizado CGI a paladas, pero está bastante bien hecho y, por ejemplo, los monos alados que hacen de soldados resultan ser bastante inquietantes.


Simplemente dos amigas


En cuanto al elenco de actores, tenemos rostros bien conocidos: Ariana Grande (el Hada Buena, Glinda), Michelle Yeoh (la directora de la escuela de magia) o Jeff Goldblum, siempre solvente (el Mago de Oz). Curiosamente no conocía a la protagonista, Cynthia Erivo, pero tiene un curriculum impresionante con premios Grammy, Tony y Emmy. Impresionante.

El resultado de dividir la acción en dos partes tiene la ventaja de no tener que pasar de seguido las casi seis horas que dura. Pero el resultado ha sido un poco desigual y así lo muestran las puntuaciones de imdb: la segunda parte cae a un 6,6 desde el 7,3 de la primera.

Yo tuve la misma opinión. Es posible que la primera parte sea más sorprendente y refrescante y que la segunda parte se vea como un poco más de lo mismo y se haya agotado el efecto sorpresa.

Por último, la extremada delgadez de Ariana Grande me ha tenido dando vueltas a la cabeza durante casi todo su tiempo en pantalla.

¡Ah!, al final sí que aparecen Dorothy y los demás, pero no como esperaríamos... 

domingo, 2 de agosto de 2026

Batman: Arkham Knight (PS4)

Juegos de superhéroes solo he jugado dos: Spider-man y estge Batman: Arkham Knight. Es el tercer juego de la saga desarrollada por Rocksteady, un estudio que parece especializado en las historias del murciélago.

Fueron unas cincuenta horas en las que me convertí en el murciélago de Gotham, balanceándome por los edificios, corriendo por los tejados y planeando para moverme por una ciudad que es un personaje en sí misma.

La historia transcurre en una sola noche y reúne a muchos de los personajes habituales de los tebeos: Catwoman, Robin, Nightwing, Alfred, Oráculo, el comisario Gordon, Hiedra Venenosa, Enigma, Espantapájaros, Dos Caras, Harley Quinn y, de una forma un tanto peculiar, el Joker.


La carátula ya promete


El Caballero de Arkham se ha hecho con el control de la ciudad, convertida en un campo de batalla. Por un lado, las bandas de malhechores que campan a su antojo. Enfrente, un cuerpo de policía desbordado y un ejército de un solo hombre, Batman, que se multiplica para mantener el orden mientras intenta llegar al Caballero y descabezar su organización.

Parece mentira, pero este rival parece ir siempre un paso por delante de nuestro murciélago favorito, poniendo en riesgo a toda la gente que Bruce quiere y llevándole al límite física y mentalmente. Casi, hasta el punto de ruptura.

Esto lleva a Bruce a abrazar un lado oscuro que se explica durante el juego para poder revertir la situación en un clímax sorprendente durante el que se revela la identidad del Caballero de Arkham. Me dejó bastante sorprendido, tengo que decir.



La historia es sólida y la ambientación está logradísima. La noche, Gotham y la lluvia, una lluvia persistente que acaba golpeando el ánimo casi tan fuerte como los malos que están repartidos por toda la ciudad. Esto, con diferencia, es lo mejor del juego: la inmersión que consigue en el entorno, con el que puedes interaccionar hasta cierto punto.

Por supuesto tenemos a nuestro alcance todos los gadgets del hombre murciélago: drones, batarang, cable y anclaje, trajes... Todo es mejorable gastando los puntos de desarrollo que iremos acumulando a medida que avanzamos en el juego.

Los desarrolladores han tenido también en cuenta distintos modos de jugabilidad. Desde la acción más desenfrenada, en solitario o con una pareja que puedes controlar hasta cierto punto, hasta las misiones de sigilo e infiltración con la ayuda de un modo depredador que rastrea a nuestros enemigos y nos permite evolucionar por los conductos de ventilación o las alcantarillas

En todo juego que se precie, la historia principal está salpimentada por minijuegos y por historias secundarias. Batman: Arkham Knight no puede ser una excepción y nos pone a nuestra disposición un buen puñado de ellas: desde la investigación de misterioso asesinatos por toda la ciudad hasta la confrontación con un murciélago mutante, pasando por el asalto a fortalezas de bandas criminales, los robos de bancos de la banda de Dos Caras o los enigmas de Enigma. Todo esto añade un buen puñado de horas a la experiencia de juego.



Yo acabé saturándome con tanta misión secundaria y minijuego. Los de Enigma me parecieron bastante difíciles y apenas resolví un puñado de ellos, a costa de echar horas que no tengo de mi tiempo libre. Por eso acabé por centrarme en la historia principal y conseguí ver uno de los finales. El final definitivo tiene unos requerimientos de completar partes del juego que eran inasumibles para mí, así que decidí dejarlo estar y conformarme con algo que sé que no es el final real. Qué se le va a hacer.

El batmóvil se convierte casi en otro personaje más: podemos conducirlo o dirigirlo por control remoto, llamarle para que nos recoja en un punto determinado, incluso mientras planeamos o caemos en picado, y arrasar con casi todo lo que nos pongan por delante. Pero en mi caso llegué a odiarlo y cada vez que la historia principal tenía una fase en la que había que utilizarlo, sufría como un condenado. Soy muy torpe con los controles y no pude hacerme con el manejo en ningún momento. Por eso, soy consciente de que mi experiencia de juego no ha sido too lo satisfactoria que pudiera haber sido.

Desconocía por completo la serie de juegos (Arkham Asylum de 2009, Arkham City de 20111 y Arkham Knight de 2015) y, viendo el tremendo desarrollo que pude presenciar en la saga de Mass Effect, decidí decantarme por el último de ellos. No sé si ha sido la mejor decisión, pero no me apetecía bucear en juegos de hace quince años o más

Aún reconociendo la calidad técnica y habiendo disfrutado mucho de la ambientación, la sensación ha sido agridulce porque pocas veces he tenido tantas ganas de aparcar un juego y al final casi me lo tomé como una obligación. No obstante, estoy seguro de que será disfrutable por muchos, sobre todo si son más hábiles que yo en la conducción.

Así, el notable objetivo se convierte en un suficiente subjetivo.