domingo, 19 de mayo de 2024

Gambito de dama

El tema de las expectativas es un arma de doble filo. Lo mismo es capaz de hacer que algo en apariencia normal se convierta en una experiencia inmejorable que consigue devaluar un producto objetivamente bueno. 

Gambito de dama ha sido un ejemplo de ello. 

Tardé bastante en ver la serie desde que se estrenó y no paré de leer y ver críticas muy buenas, incluyendo reportajes sobre cómo había revitalizado el interés por el ajedrez en muchos sitios o cómo había impulsado el éxito de la empresa española que fabrica los tableros que se ven en la serie. 

 


Tanta información, y tan buena, que no pude evitar formarme unas expectativas predeterminadas antes de ver siquiera una secuencia. Por eso, aún gustándome mucho la serie, no puedo evitar tener una sensación un poco meh

No me entendáis mal. Gambito de dama es una serie muy notable, pero creo que está lejos de ser el fenómeno que nos estaban vendiendo. 

La historia de la joven Beth Harmon, prodigio del ajedrez, desde que era niña hasta que se enfrentó al gran maestro soviético Vasily Borgov, se podría clasificar como drama social. Incluso sería posible pensar que el ajedrez está lejos de ocupar una posición central en el tablero, sino que se trata de un elemento accesorio, una muleta para contar la historia. 

A pesar de las características peculiares de Beth, su accidentada niñez, sus adicciones a sustancias diversas y su genialidad cuando se trata de mover las piezas en el tablero, estamos ante la historia de superación personal de una chica que intenta con todas sus fuerzas romper el techo de cristal que oprimía a las mujeres en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado. 


 

Primero, intenta controlar y comprender el juego, hasta que consigue ganar al bedel del internado que la introduce en el ajedrez. A partir de ahí, subirá peldaño a peldaño la escalera empinada que lleva a lo más alto en un mundo que está absolutamente dominado por los hombres, aún en pleno siglo XXI. 

Todo, absolutamente todo, gira alrededor del personaje de Beth. Los demás personajes son meros peones que se mueven tejen una historia. Hay destellos de algunos de estos satélites: la madre adoptiva que ve una fuente de ingresos extraordinarios, pero que también será la primera que la tomará en serio como persona y que la animará a hacerse valer por encima de todo; el rival despechado que no puede creer haber sido derrotado, pero que luego, quizá atraído sexualmente por ella, se desvivirá tratando de evitar que caiga en una espiral de autodestrucción; el gran jugador pagado de sí mismo que, en el fondo, piensa que ella nunca logrará abrirse camino. 

Todo, hasta que Beth Harmon se convierte en un fenómeno social en Estados Unidos por su gran papel en un torneo de ajedrez que se celebra en la Unión Soviética. La guerra fría transportada a un trozo de madera con sesenta y cuatro cuadrados blancos y negros. 

 


 

Al mismo tiempo, Gambito de dama y su éxito no pueden entenderse sin la soberbia presencia de Anna Taylor-Joy. La serie empieza y termina en ella y la penetrante mirada de sus enormes ojos. La actriz está, sencillamente, espectacular y se ha convertido por derecho propio en una de las estrellas jóvenes con más futuro en el mundo de la interpretación, pero que se puede jactar de haber conseguido ya un bagaje de éxito que muchas estrellas maduras matarían por tener. 

Gambito de dama cotiza hoy a un fabuloso 8,5 en imdb. Lo firmo. 

En el momento en que escribo estas líneas, parece que la serie no tendrá una segunda temporada. Creo que es la mejor decisión, ya que no estoy seguro de que la historia se pueda estirar mucho más si no es de forma artificial. En ocasiones, es mejor dejar el legado tal y como está.

domingo, 5 de mayo de 2024

Un puñado de películas desaconsejables (y II)

La segunda y última entrega de películas prescindibles comienza con la adaptación de Caballeros del zodíaco, la adaptación de la serie de animación que veíamos en Tele5 hace más de treinta años. 

Es, sin duda, la peor película hasta ahora de este puñado de películas discutibles. Pero, cuidado, no se trata de una mala adaptación. De hecho es bastante fiel a los primeros capítulos de la animación. Lo que pasa es que los efectos y diversas situaciones, dan vergüenza ajena. 

 

Mala no. Peor.

Como curiosidad, tiene la virtud de reunir a Sean Bean (otro claro ejemplo de búsqueda de lentejas calientes) con una bastante desaparecida Famke Janssen. El protagonista es Mckenyu, cosa que creo que lo dice todo. 

Es una de las pocas películas que he visto que tienen un suspenso (4,4) de serie en imdb. Ni con un palo 

Secret Headquarters la vi hace unos meses y, la verdad, apenas recuerdo nada de ella, así que presumo que muy buena no debería ser. 

 

Al menos entretiene

Owen Wilson es un padre separado que oculta a su hijo que en realidad es un superhéroe, gracias a un traje de origen extraterrestre (creo) que le otorga poderes prácticamente ilimitados. 

La cuestión es que el padre desaparece unos días, lo que suele resultar bastante habitual, y el hijo descubre con sus amigos la guarida secreta del héroe, justo en el momento en el que una organización también bastante secreta llega a la casa para intentar hacerse con la tecnología.

Poquita chicha que, por lo menos, aprueba en imdb (5,2), con un cierto optimismo de los votantes. Por lo menos dura poco (una hora y tres cuartos) y entretiene a los peques.

 

Confusa

Aniquilación es una película de ciencia ficción emitida por Netflix, protagonizada por Natalie Portman y Tessa Thompson, entre otras. 

La idea no es del todo mala: en un punto de la Tierra aparece una especie de portal a otra dimensión, así que las organizaciones gubernamentales tienen a bien enviar grupos de investigación y exploración. 

Nuestras protagonistas se internan en esta zona, que resulta ser bastante hostil, con una flora y una fauna exóticas y hasta cierto punto asesinas.

Pero el desarrollo es caótico, tanto que desconecté pronto y fui en piloto automático hasta los títulos de crédito, tanto que me parece increíble el casi notable (6,8) que luce en imdb. 

 

Tragicomedia

Para terminar, Megalodón 2: la fosa

Quién iba a decir que Megalodón, la película de 2018, iba a tener una segunda parte. Una vez repuestos de la sorpresa, nos encontramos con una película excesiva.

Como en muchas segundas partes de este pelaje, el monstruo que aparece es más grande y espectacular que el de la primera. De hecho, el segundo megalodón deja en paños menores al de la primera. Es inmenso. 

Por eso no dejamos de sentir vergüenza ajena cuando los diminutos protagonistas maquinan formas cada vez más rocambolescas para acabar con el bicho. No solo eso, sino que acaba por funcionar. 

 

WTF?

En casa gustó mucho, pero a mí me causó bastante estupor. No obstante, aprueba raspado (5,0) en imdb, así que la audiencia ha decidido que es mejor que Caballeros del zodíaco. Magro consuelo.


viernes, 3 de mayo de 2024

Un puñado de películas desaconsejables (I)

Estoy aprovechando estas últimas entradas para agrupar películas que creo que no merecen el esfuerzo de escribir para ellas una entrada completa. Así, después de dar un repaso a las películas de DC y de Marvel, voy a hacer lo mismo con cintas de cualquier temática que están en mi lista de pendientes y que por diversas razones me han aburrido, decepcionado o ambas cosas. Como hay un buen puñado de ellas, voy a repartirlas en dos entradas. 

La primera es El hombre del norte. La temática vikinga, además de haberse puesto de moda en los últimos años, es una de mis favoritas desde que jugaba a RuneQuest en los años noventa del siglo pasado. 

Por eso me puse delante de la pantalla con la intención de disfrutar la película protagonizada por Alexander Skarsgaard.


Me aburro
   
 

La premisa no puede ser más vikinga: el hijo de un rey sobrevive a la traición, escapa a una vida de tribulaciones y vuelve hecho un hombre para vengarse de todos los que participaron, incluida su madre (Nicole Kidman, que parece estar en todas). 

Además de Skarsgaard es protagonista un concepto tan vikingo como el destino. O, más bien, el convencimiento que tenían de la predestinación y de que todas sus acciones estaban urdidas en el tejido de su vida. 

Completa protagonismo Anna Taylor-Joy en el papel de la bruja Olga, un personaje inquietante que se unirá a Amleth (Skarsgaard) en su venganza. 

A pesar de todo esto, se me hizo pesada y aburrida. Son dos horas y cuarto de escenas en la niebla, en la penumbra o ambas cosas, a veces difíciles de seguir. La historia no me atrapó en ningún momento, salvo quizá un poco al principio y cuando Amleth es ya un hombre hecho y derecho. Anhelaba que llegara el final, para poder pasar a otra cosa. 

Mi sorpresa es que en imdb cotiza a un más que decente 7,0. Yo apenas le daría un aprobado.

Estoy seguro de que incluir en esta lista de películas no recomendadas Avatar 2: el sentido del agua va a ser una decisión polémica.  

 

Muy bonito, pero me aburro

 

Esta segunda parte sigue la historia de la familia de Jake y Neytiri, formada por la pareja y un puñado de hijos híbridos de humano y na´vi (si la cinta explica cómo puede procrear un avatar, no lo recuerdo) que, perseguidos por sus implacables enemigos humanos, se ven obligados a refugiarse en el reino de los na´vi de agua. 

La cinta se desarrolla entre los conflictos con los adolescentes, la adaptación a la cultura acuática, la lucha contra los humanos y la migración de unos seres acuáticos parecidos a las ballenas que tendrá su importancia. 

 


El problema de Avatar 2 es el mismo que tuve con Avatar: es tan apabullante visualmente que la historia no consigue dar relieve a todo lo que veo. Una historia demasiado básica y visitada ya decenas de veces. La película, a pesar de su mensaje ecologista y pacifista (la familia de Jake termina llevando la guerra y la destrucción a un lugar paradisíaco), se convierte para mí en una sucesión de escenas sin alma en las que, a pesar de la extremada verosimilitud de las reacciones de los na´vi, no llega uno a identificarse con ninguno de ellos. 

 

Me aburro

 

Que estemos hablando de tres horas y cuarto de película tampoco ayuda. No tengo nada claro que todos esos minutos en sucesión sean realmente necesarios y últimamente no me gusta demasiado desperdiciar mi tiempo. 

James Cameron amenaza con una tercera parte, en esta ocasión ambientada en un reino na´vi de fuego. 

La segunda parte cotiza a un excelente 7,6 en imdb. Una muestra más de que las opiniones son como los culos y que cada uno tiene el suyo.

Si puede haber una cierta polémica en las dos primeras películas, me parece que no la va a haber con la última de esta entrada. Sin ningún atisbo de duda, 65 es una película mala. 

Adam Driver es Mills, piloto de una nave que por azar del destino se estrella en un planeta desconocido. El cargamento de esta nave no es otro que cabinas de estasis de colonos que se trasladan a una colonia, de las que solo se podrá recuperar la de una niña, que será su únca acompañante en esta aventura. 

El planeta en el que aterrizan es un paraíso exuberante de vida: enormes bosques, praderas y organismos animales de gran tamaño que convierten cada paso en un riesgo. 

 

Me aburro

 

Para colmo de la mala suerte, un meteorito de proporciones respetables se dirige en rumbo de colisión al planeta en cuestión, por lo que conseguir activar la nave y escapar se convertirá en una prioridad para ambos. 

Lo único bueno de esta película es que apenas dura hora y media. Más que suficiente para que deseemos que termine, sensación que no cambia ni siquiera con la pretendida ambigüedad de si los protagonistas se encuentran en el planeta Tierra o no (aunque, desde el título hasta el meteorito parecen indicar que sí). 

La nota de imdb es un ajustado 5,4. Me sobra un punto.





martes, 30 de abril de 2024

Cajón desastre de Marvel

Después del repaso  que le hemos dado a la Distinguida Competencia hace unos días, toca ahora hacer lo propio con la Casa de las Ideas. 

Ese hartazgo que parece afectar al cine de superhéroes, también se nota en el MCU y se podría decir que por los mismos motivos: un exceso de oferta y un fondo de armario que no es tan amplio como se antojaba hace no tantos años, con personajes de segunda fila y/o no tan conocidos por el gran público que no pueden llenar el hueco de los que tanta afición han creado. 

El primer ejemplo es Wakanda forever, un bajón apreciable si la comparamos con su primera parte, quizá injusto por el fallecimiento de su protagonista con el que ha debido lidiar la franquicia. 

Son de apreciar los esfuerzos por reconducir la situación, dando cada vez más peso a Shuri como la nueva Pantera Negra de Wakanda y la presentación de una posible sustituta de Tony Stark. Pero también encuentro algún que otro patinazo, como la caracterización elegida para Namor (Tenoch, Huerta), el rey de Atlantis, que aquí se retrata con una estética maya o azteca me parece que bastante lejos de la imagen canónica del personaje. 

Las más de dos horas y cuarenta minutos de metraje tampoco ayudan. La película se hace larga en algunas fases. Entretiene, claro, pero no parece haber un rumbo claro. 

Eso se refleja en la puntuación de 6,7 que luce hoy en imdb. Yo le pondría incluso algo menos, rondando el bien pelado.

Bajón respecto a su primera parte

 

Por su parte, Ant-Man: Quantumania sufre de los mismos problemas, pero multiplicados. También supone un paso atrás respecto a la frescura de su primera parte, que ya se hizo evidente en la segunda. 

La premisa, a priori, no parece mala. Enviar a los protagonistas al mundo cuántico y allí enfrentarlos al villano que iba a marcar la nueva fase del MCU. Sin embargo, la historia es mucho más floja que en Wakanda forever y la falta de rumbo se nota mucho más. 

Tenemos también un buen puñado de estrellas en busca de un plato de lentejas caliente: Michael Douglas, Michelle Pfeiffer y Bill Murray. Las escenas de este último aportan poco más que presentar un personaje bastante peculiar y hasta cierto punto odiable. 

El villano Kang es seguramente de lo mejor de la película, pero todo saltó por los aires con las denuncias que ha recibido Jonathan Majors. No le tembló el pulso a Marvel a la hora de rescindirle el contrato, a pesar de ser conscientes de que su nueva fase del MCU acababa de saltar por los aires. 

Por lo menos, la película dura un poquito más de dos horas, créditos incluidos. Aún así, el 6,1 de imdb es excesivo y aquí hablaríamos hasta de un suspenso. 

 

Kang revienta el MCU

Incluyo en esta lista de películas fallidas a Guardianes de la Galaxia vol. 3, plenamente consciente de que voy contracorriente y que los guardianes han sido uno de los grupos de personajes más populares del MCU desde la primera película. 

En cambio, nunca fueron santos de mi devoción. La primera película no me desagradó, la segunda me aburrió y la tercera... me pareció un intento de manipulación de sentimientos de libro. 

Por un lado, aplaudo el haber dado un trasfondo al mapache, pero me parece que se ha jugado mucho con las emociones, buscando la empatía y las lágrimas fáciles con bastante descaro. 

El antagonista, el Alto Evolucionador, tampoco me parece que esté a la altura, siendo un villano más bien local en lugar de, al menos, regional 

Vale que hay algunos momentos de risa, pero en ocasiones me parece estar nadando en un mar de lágrimas salpicado de islotes de risa. 

Asumo no obstante que no mucha gente será de mi opinión, visto el flamante 7,9 que luce hoy en imdb.


A contracorriente

Toca ahora la serie Mrs. Marvel, que presenta al personaje de Kamala Khan, uno de los personajes étnicamente exóticos del MCU.

Hicimos la parada como paso previo a la película que comentaré a continuación, sin demasiadas expectativas dadas las malas críticas que pude leer antes de ponerme con ello. 

Hay que decir, no obstante, que a la familia le gustó. Es una nota de frescura y de color, con un abanico de personajes simpáticos y que se hacen entrañables. Kamala Khan (Iman Vellani) es uno de los personajes más cercanos que hemos podido ver y en muchos ratos me recordaba a Peter Parker: una adolescente con problemas reales que por azar del destino se convierte en superhéroe. 

Integra con inteligencia la tradición de los djinni y los convierte en los antagonistas de Kamala, pero me parece que tiene poco recorrido más allá de esto. 

Una nota a favor es la selección musical de cierre de cada uno de los capítulos, que nos dejaba siempre con una sonrisa en los labios. 

La nota de 6,2 en imdb me parece bastante ajustada. 


Toneladas de color y una prota entrañable

Por último, The Marvels es casi con toda seguridad la peor película de las que hemos hablado en esta entrada y, quizá, una de las peores de todo el MCU. 

Carol Danvers no es el personaje con el que sea más fácil empatizar, y esto es algo que tiene mucho que ver con Brie Larson. No es un personaje simpático. 

Por eso, cuando la película tiene diferentes momentos de pretendido humor, todo parece demasiado forzado, no funciona y chirría de forma desagradable. No ayuda que se retrate a Nick Furia como un payasete, muy alejado de lo que ha sido el personaje en sus inicios del MCU. 

Del trío protagonista, además de la frialdad excesiva y el humor forzado de Carol Danvers, la segunda pata de Monica Rambeau es la que pasa más desapercibida de todas. En cambio, Kamala Khan se hace la dueña de las escenas en las que aparece, simplemente adorable. 

Lo del gato de Danvers y su camada, sencillamente excesivo.La trama, con las diferentes Marvels intercambiando sus poderes por cierto fenómeno cuántico, sin peso. Los antagonistas, bastante irrelevantes. 

Aún así aprueba con un 5,5 que me parece tan inflado que la suspendería sin remordimientos. 

Mala. Punto.



 

Por suerte todavía nos encontramos películas y series buenas en el MCU que merecen una entrada aparte y no ser arrojadas a esta suerte de cajón desastre. 

Incluso se podría decir que todavía no he llegado a comentar una de las mejores películas de superhéroes de Marvel. Tengo ganas de hacerlo, pero todo llegará.


domingo, 28 de abril de 2024

El irreflenable declive del DCU

Hace tiempo que vengo leyendo y escuchando opiniones respecto al supuesto agotamiento del cine de superhéroes. Es cierto que tenemos una sobreexposición de estrenos si lo comparamos con principios de siglo y, no digamos ya, los años ochenta y noventa del siglo pasado. 

Los que tenemos ya una cierta edad recordamos como un evento extraordinario el estreno de cada una de las películas de Batman de Tim Burton. Luego, algo más talluditos, vivimos con la misma anticipación el inicio de la explosión que estamos viviendo, con las películas de Spider-Man de Sam Raimi y con el inicio del MCU gracias a Iron Man. 

A este carro en marcha se subió DC, poniendo toda la carne en el asador con sus personajes más carismáticos, pero salvo algunas excepciones, no han conseguido reflejar ni de lejos los resultados de la todopoderosa Marvel. Al contrario, cada película venía seguida por una sensación de desazón e impotencia que impedía disfrutar de la carretada de millones que tambíen iba cayendo, aunque cada vez menos. 

Oportunidad desaprovechada

Esa sensación de desazón e impotencia se hace todavia más patente ahora, cuando tanto Marvel como DC han hecho jugar a sus titulares y tienen que rebuscar en el fondo de armario. DC ha tenido alguna película interesante en este escenario de necesidad, pero por motivos que no entiendo, las continuaciones y las adiciones no acaban de concretar las expectativas creadas. 

Shazam fue una sorpresa muy agradable. Una película colorida, con un personaje semidesconocido (aunque recuerdo haber leído tebeos suyos cuando era niño), una historia agradecida y divertida que ha traído como consecuencia un par de intentos fallidos a los que me refiero. 

Por un lado, Black Adam, protagonizada por Dwayne Johnson. Un personaje que han presentado como un antihéroe y el fundador de los que voy a denominar héroes shazam, que tiene sus orígenes en el sufrimiento del pueblo llano en tiempos de los egipcios y al que se le otorga un poder sin límites para liberar a esos esclavos que le veneran como a un dios a pesar de tenerle miedo. 

 

Secuela fallida

Luego de caer en el olvido, es despertado por accidente en un mundo que no conoce, en medio de un conflicto en el que ambas partes buscan su poder. Un grupo de superhéroes se desplaza para combatirle hasta un desenlace previsible. 

El grupo de héroes que se presenta es bastante desconocido para el gran público. Yo solo estaba algo familiarizado con Hawkman, pero ni idea de Atom Smasher, Cyclone o el doctor Fate (Pierce Brosnan en una versión DC de plato de lentejas para llevar a casa). 

En imdb cotiza con un decente 6,2 que a mí me parece demasiado. 

Shazam 2: la furia de los dioses es otro ejemplo de cómo destrozar una expectativas. La frescura de la primera película se convierte aquí en algo que, por momentos, causa vergúenza ajena.

La trama aquí es también el despertar de un grupo de diosas que buscan recuperar su poder, un objetivo que choca frontalmente con la mera presencia de los muchachos de la familia Shazam, que irán haciendo saltar los planes de las villanas. 

Poco o nada reseñable de una película que bastante hace con dejar pasar los minutos y dar visibilidad a alguna que otra estrella también necesitada de un plato de lentejas como Helen Mirren y, sobre todo, Lucy Liu. 

Otra vez el 5,9 de imdb me parece demasiado favorable. 

 

Meme acuático

Mucho paralelismo hay entre Shazam 2 y Aquaman y el reino perdido. Una primera parte bastante potable continúa con una película de juzgado de guardia. 

El villano más visible, Manta negra, me parece de chiste. Luego me vengo un poco arriba cuando vemos que hay un cerebro detrás que maquina en la sombra y que controla entre bastidores con un plan maestro. Me hace hasta cierto tilín lo de la guerra civil atlante y el reino que se pierde en las profundidades, todo un poco rollo pulp, pero hasta ahí. 

Jason Momoa es cada vez más un meme de sí mismo y el conflicto interno/externo con la necesidad de rescatar al hermanastro que ha conspirado contra él desde siempre, me parece un recurso demasiado barato. 

Tenemos incluso otro ejemplo de estrella que necesita llevar lentejas calientes a casa: Nicole Kidman, que está tan desconocida e inexpresiva por los retoques que a veces da tanta vergüenza ajena como la propia película. 

El 5,6 de hoy en imdb es también un poco meme. 

 

Injustamente tratada

Dejo para el final a la mejor de todas estas películas, con diferencia: The Flash

Aquí podría decir casi lo contrario de las tres películas anteriores: esta película me parece injustamente tratada por la crítica y el público en general, siendo bastante mejor de lo que podría parecer si nos quedamos con los comentarios y las críticas. 

Ezra Miller, problemas judiciales y de comportamiento aparte, le da un toque cómico al personaje que le va muy bien, convirtiendo a nuestro velocista favorito en el Spider-Man de DC y me resulta complicado pensar en otro Barry Allen. 

La premisa no es demasiado original, sino muy familiar para los aficionados al tebeo y la serie de televisión: la rapidez de Flash es tal que es capaz de viajar en el tiempo, tocar algo y crear una línea temporal diferente.A partir de ahí, nuestro protagonista hará lo posible por volver a su línea temporal original, encuentro con su doble incluido. 

Esta suerte de multiverso permite a los guionistas jugar con situaciones que, si se llevan bien, pueden resultar muy satisfactorias para el espectador. 

A mí me encantó ver un Superman femenino, desde la forma de encontrarla hasta su estética. Y, por supuesto, me encantó ver a Michael Keaton enfundado otra vez en el traje de Batman. Fue como un arco argumental vital que se cierra en un período de treinta y pico años, cuando vi la primera película de Tim Burton en un cine de Gijón hoy desaparecido.

 

Descubrimiento

Divertida, aunque a veces puede resultar un poco liosa para los espectadores que no estén acostumbrados a los viajes continuos en el tiempo (el bueno de Barry no deja de volver al pasado para tratar de derrotar al malvado en la batalla final, liando la cosa cada vez más hasta llegar a la revelación final), se me antoja muy escaso el 6,7 de imdb. Me parece una cinta de siete y pico holgado. 

Pero, a pesar del buen sabor de boca final, no podemos olvidar que el hartazgo de las películas de superhéroes y su bajón de calidad no es algo exclusivo de DC y que también le está pasando a la todopoderosa Marvel. 

Pero eso, como dicen las Crónicas Nemedias, es otra historia...