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domingo, 25 de mayo de 2025

Continuaciones de sagas de animación

Hay sagas que están ausentes durante muchos años y se echan de menos (Los increíbles es un buen ejemplo, aunque su segunda entrega defraudó un poco tras tantio tiempo de espera) y otras que saturan en una cuesta abajo o, en el mejor de los casos, un estancamiento (Toy Story o Shrek serían dos ejemplos de esta variante).

Del revés marcó uno de esos hitos en la animación basados en la historia más que en la técnica en sí. Una película que, de forma literal, se metía dentro de nuestras cabezas de una forma atrevida y fresca. Unos revisionados después, mantiene toda su vigencia. Sería un ejemplo de saga esperada por los aficionados.

Del revés 2 tardó nueve años en llegar a nuestras pantallas y supuso una evolución hacia la adolescencia, ese período que tanto tememos los padres en el que nuestras pequeñas princesas se convierten en odiosas dictadoras aleatorias. Detalles como las nuevas emociones (Ansiedad, Envidia, Vergüenza, Aburrimiento) o la modificación de la consola de control a un pupitre de mando muchísimo más complicado, explican de una forma muy clara a lo que nos enfrentamos. 



A primera vista, diría que la espera mereció la pena a pesar de una evidente falta de sorpresa en el espectador. No es algo nuevo porque cuando lo petas al primer intento, es muy difícil volver a conseguir el mismo efecto una segunda vez. Quizá a lo más que se puede aspirar es a que el batacazo no sea muy grande y remontar en una tercera parte climática, si la hay (ejemplos hay decenas en la literatura y el cine).

Del revés 2 es una buena película que seguramente tendría mejores opiniones si hubiera sido la primera. El retroceso en imdb es evidente, de un 8,1 a un 7,5, pero se puede pasar un buen rato con ella y tiene momentos memorables tanto con nuestros viejos conocidos como con las nuevas emociones.

Gru 4 no es tampoco una mala película, pero con cuatro películas (y spin off) en catorce años, la fórmula tiene síntomas de agotamiento.

En esta ocasión, nuestros protagonistas deben acogerse al programa de protección de testigos cuando uno de los muchos malvados encarcelados por sus acciones se fuga, prometiendo venganza.

La situación dará pie a muchas situaciones hilarantes, pero hay que reconocer que también resulta difícil sorprender. Y eso que, en mi opinión, uno de los atractivos de la película es el doblaje de Florentino Fernández (no tanto el de Patricia Conde o el de Dani Martinez), esencial para aquellos que no consumimos Versión Original (con Steve Carrell, que seguramente es también un puntazo)



Si ya la tercera parte marcó un mínimo para el personaje (6,3 en imdb), esta cuarta entrega ha perdido todavía un poco más (6,2). Parece complicado que remonte el vuelo, pero como todo, dependerá de la rentabilidad el que podamos ver una quinta entrega de nuestro villano favorito.

Más acusado puede ser el caso de la saga de Po, el panda Guerrero del Dragón con otras cuatro películas a sus espaldas.

La primera película es una de las que más he visto en mi vida, ayudada porque al estrenarse en 2008 fue una de las películas de animación de cabecera de mi hija mayor. La podríamos ver dos o tres veces por semana, pero a mí no me importaba porque en cada visionado encontraba detalles que se me habían escapado antes.

La segunda entrega la vimos en el cine, pero ya no me satisfizo igual y lo mismo puedo decir de la tercera parte, que no me convenció para nada y que no he vuelto a ver desde entonces. No obstante, me lié de nuevo la manta a la cabeza y volvimos al cine para la cuarta entrega.

El descenso ha sido más que evidente, aunque el progreso de la historia de Po está siendo muy bien llevado. Ahora tiene que buscar un sustituto, porque se retira como Guerrero del Dragón, y esa es la motivación por la que tiene que salir de su amado valle.



El personaje de la zorrita ninja es todo un acierto y uno de los mejores de la película, todo hay que decirlo, pero aunque no me importaría ver alguna aventura más de estos dos, me parece que llega demasiado tarde. También el doblaje es espectacular con Florentino, que nos ha dado dos personajes icónicos de la animación del siglo XXI (Jack Black en el original).

La bajada en puntuación es todavía más acusada que en el caso de Gru, pues las tres primeras entregas se mantuvieron por encima de 7 puntos de valoración en imdb y esta cuarta se queda en un 6,3.

Cuando ponemos a cada una de estas películas en el marco de su saga particular, suponen un claro retroceso sobre todo lo que hemos visto hasta ahora. Pero eso no quita para que sean unas cintas más que decentes y que merezcan un visionado una tarde cualquiera de esas que no sabemos qué poner en casa. Seguro que pasamos un rato agradable.




domingo, 16 de marzo de 2025

Películas intrascendentes

Siguiendo con la tónica de entradas anteriores, en los últimos meses he visto unas cuantas películas que se pueden agrupar porque comparten su instrascendencia. Una vez consumidas y disfrutadas en mayor o menor medida, se pueden olvidar perfectamente porque apenas dejan huella.

La puerta mágica es la primera de ellas. Un joven se presenta a una entrevista de trabajo en una empresa bastante misteriosa. Los primeros días le asignan tareas sin sentido aparente, hasta que junto a su compañera se dan de bruces con la realidad: la empresa tiene relación con la magia y se encuentra envuelta en una guerra civil soterrada por la posesión de una puerta mágica, perdida hace mucho tiempo, que permite el acceso a zonas ahora aisladas en busca de mayor poder mágico.




Poco hay que decir, aparte de que cuenta en su reparto con estrellas como Christoph Walz y Sam Neill. Supongo que hay que pagar las facturas.

Tampoco es cosa de ser muy duros. La película es entretenida, sobre todo para la chavalería, dura algo menos de dos horas y ya. Esto también se agradece.

En imdb cotiza a un aseado 6,1.

John Krasinski dirige Amigos imaginarios, la segunda de las películas intrascendentes de hoy. Protagonizada por Ryan Reynolds, un habitual de este tipo de cine que le ayuda a pagar facturas entre Deadpool y Deadpool.

La joven Bea ha sufrido la pérdida de su madre por una angustiosa enfermedad y ahora ve cómo su padre también está enfermo, así que mientras se encuentra ingresado en el hospital a la espera de una operación delicada, vuelve a vivir a casa de su abuela, llena de recuerdos de épocas más felices.

En el piso de arriba vive un vecino misterioso, Cal (Ryan Reynolds), pero también un número indeterminado de amigos imaginarios que ahora se encuentra sin hogar porque los niños a los que acompañaban han crecido y les han olvidado.



Bea ayudará a Cal en su labor de reemparejar a estos amigos imaginarios con otros niños que pueden necesitarlos o, en algunos casos, volver a juntar a amigos separados hace muchos años. Ayudará también al propio Cal a desbloquear recuerdos perdidos, con sorpresa incluida.

Apenas una hora y tres cuartos de historia amable, colorida, positiva y olvidable, que está en un 6,4 en imdb.

Desde Francia llega Los hombres lobo de Castronegro, una película intrascendente basada en el juego de mesa del mismo nombre.

Como en Jumanji, la familia de Jerôme se traslada mágicamente a la Francia medieval, hasta una aldea en la que, cada noche, los hombres lobo asesinan a un aldeano al azar. Cada mañana, el pueblo se reúne y asiste a la ejecución de un acusado de licantropía.

Cómo no, en Europa hay también estrellas que necesitan pagar sus facturas. Aquí se trata de Juan Moreno, más conocido como Jean Reno, que encarna al padre del Jerôme, que sufre de una demencia galopante que se revierte por arte de magia mientras se encuentran en la aldea.




La familia tendrá que trabajar unida y resolver los problemas de convivencia que padecen las tres generaciones que la componen, para encontrar la forma de volver todos a su tiempo y salir de la pesadilla.

Imdb la pone con un 5,5 para ser de forma objetiva la peor de todas. Lo único amable que podemos decir es que los efectos especiales y la ambientación medieval no están de todo mal y, sobre todo, que solo dura poco más de hora y media.

No mucho mejor es Harold y el lápiz mágico, en la que la estrella con problemas de solvencia es Zachary Levi.

Harold es un protagonista de libros para niños que toma conciencia de si mismo y que haciendo uso de un lápiz mágico es capaz de entrar en nuestro mundo con la intención de contactar con su creador, con el que ha perdido todo contacto.




El atractivo de la cinta es la ingenuidad con la que Harold y sus amigos se enfrentan a las peculiaridades de nuestro mundo, tan distinto al suyo. Y, por supuesto, la magia que despliega cuando se pone a dibujar con su lápiz de color morado y todo lo que surge de su imaginación se convierte en real.

Incluso conocerá lo que es el amor cuando se encuentre con Terry (Zooey Deschanel) y su hijo Mel, a los que no dudará en ayudar en momentos de necesidad.

Se trata de solo 90 minutos que seguramente harán la delicia de niños pequeños, pero que a los mayores se les puede hacer duro de digerir. En imdb estamos en la cota del 5,7.

Seguramente hemos visto cosas peores que estas cuatro películas, pero si se pueden evitar, no nos perdemos nada. De todas formas, las películas intrascendentes se olvidan casi al mismo tiempo de ser consumidas.

domingo, 15 de diciembre de 2024

La sirenita

Llevamos unos cuantos años en los que Disney está reeditando muchos de sus grandes éxitos animados en imagen real, aunque esto sería mucho decir, porque lo que en realidad tenemos es un montón de imágenes generadas por ordenador en las que, de vez en cuando, aparecen actores y actrices reales.

Estas películas están más o menos logradas, pero repiten al menos un par de premisas: por una parte, suelen reventar la taquilla de una forma escandalosa; por otra parte, casi no se separan de su antecedente animado, fotograma a fotograma.

 

La verdad es que, a pesar de haber caído en la trampa más veces que las que puedo recordar, no acabo de entender la motivación que tenemos los espectadores en revivir casi punto por punto lo que hemos visto ya tantas veces, algunos desde que éramos niños. Es más, diría que las versiones en imagen real tienen menos alma que las versiones originales animadas, sobre todo las que usaban la animación tradicional con miles de dibujos hechos a mano.

La sirenita no es una excepción. La historia de Ariel se repite sin otro aliciente más que ver los rostros elegidos para interpretar a los personajes originales. Aquí sí tengo que decir que en alguna ocasión la versión de imagen real es curiosa de ver. Por ejemplo, la elección de Melissa McCarthy para dar vida a Úrsula, me parece muy interesante. No así la de Javier Bardem como el rey Tritón, pero supongo que necesitaría llevar un plato de lentejas a casa.

Y qué decir de actores reales que se limitan a poner voz a personajes CGI como Flounder, Sebastián o la gaviota Scuttle (Awkwafina): son las voces de personajes no reales que adaptan personajes no reales. Me va a estallar la cabeza.

 

La causa involuntaria de la polémica

De la pareja protagonista no conocía ni las caras. El príncipe es Jonah Hauer-King, un joven inglés que ha trabajado ya bastante como en televisión como en el cine y que ha hecho cositas de ambientación clásica.

El meollo y la polémica vinieron con la elección de la aún más joven Halle Bailey como Ariel. El motivo, que la chica no es precisamente caucásica y se montó un revuelo tal que a la película y a la chica le cayeron críticas lamentables y destructivas incluso antes de estrenarse. Injustas, por otra parte, porque no hay que negar que la chica sabe cantar y es muy maja en pantalla, suficiente para encarnar a una sirena que, como todos sabemos, vemos a puñados por las calles de cualquier ciudad.

No voy a negar que a mí no me gustan ciertos temas relacionados con la inclusión, más o menos forzada, de situaciones y personajes en las películas, pero en La sirenita no se puede decir que la cosa sea peor que en otras.

 

La malvada de la película

Poco más se puede decir de una película que sigue de forma milimétrica a la primera, pero que está falta de ese encanto que tenía la cinta de animación, incluso para los que la vimos ya cerca de la veintena y habíamos perdido buena parte de nuestra inocencia infantil. Gusta, sí, pero no llega. Y esto es bastante común en este tipo de adaptaciones.

Por suerte, la puntuación en imdb ha remontado la ola de odio del inicio y se encuentra en un cómodo 7,2, más adecuado a lo que merece. Aunque también es verdad que cada vez me da más pereza ver este tipo de películas.

sábado, 28 de septiembre de 2024

Nada más que dos películas de animación

Estas dos películas tienen varias cosas en común: la primera, y más evidente, es que tienen su razón de ser en dos series de gran éxito que han ido expandiendo su mundo y su historia. La segunda, no tan evidente, es que ambas han sido infravaloradas o ignoradas por el gran público, de forma que me parece inmerecida. Incluso una de ellas ha sido denigrada y arruinada por el público más reaccionario.

La primera película es Lightyear, la historia del personaje “real” detrás del muñeco de acción que se hace íntimo amigo del comisario Woody y que es coprotagonista de cuatro películas que han marcado historia en el cine de animación (vale, a lo mejor la cuarta no). 

 

El hombre, antes del juguete


Lightyear es una película de ciencia ficción, que maneja de una forma muy interesante el concepto de velocidad relativista para estar orientada de forma mayoritaria a un público infantil y construyendo un “viaje en el tiempo” que no es tal, pero que termina jugando un papel fundamental.

La forma en la que el astronauta va modelando su personalidad, a golpe de fracasos y de ir perdiendo el contacto con los que fueron sus compañeros a medida que éstos envejecían y morían mientras él se mantenía joven.

Acompañando de un secundario entrañable, un gato mecánico que se convertirá en su ancla con la realidad, se enfrentará a sus propios fantasmas interiores y saldrá victorioso.

Las críticas a la película estaban mezcladas de forma grosera con una escena que dura unos segundos: el beso de un matrimonio homosexual. Los que lo critican han dejado que el árbol no les deje ver el bosque, una película muy recomendable.

Si no te gusta, echa azúcar
 

No seré yo el que defienda el fenómeno woke en el que estamos inmersos y que en ocasiones ha llevado a decisiones poco entendibles. Pero, en este caso, la historia está construida con tanto mimo, respeto y cuidado, que el famoso beso es visto como lo más normal del mundo.

Una pena que todavía hoy su puntuación de 6,1 en imdb se deba en gran parte a esta oleada de odio que sufrió.

La segunda película es El gato con botas: el último deseo, la segunda película protagonizada por el sorprendente secundario que nos deleitó en varias de las películas de Shrek, también un hito del cine de animación del siglo XXI. Esta segunda entrega me parece muchísimo mejor que la primera, he de decir.

Nuestro amigo felino ha vivido con despreocupación aventuras por doquier, amparado en las nueve vidas que se supone que tiene. La cuestión es que, una a una, las ha ido perdiendo todas. Cuando llega a la última, la perspectiva cambia y el miedo aflora por primera vez a sus ojos. .

 

Emprenderá la búsqueda de una estrella caída que le otorgará un deseo con el que aspira a volver a disfrutar de la vida sin preocupaciones y volver a ser el personaje que fue, lleno de desparpajo y personalidad. 

En su camino se enfrentará a sí mismo, a su antagonista felina femenina con la que tiene una atracción sexual no resuelta y a una particular Ricitos de Oro macarra acompañada por los tres osos. Pero, para raro, el perro que se cree gato. 

Pero el personaje que brilla con luz propia es el villano de la historia: el lobo. Implacable, determinado, invencible, que emprende una persecución infatigable en pos del gato con botas, con una saña que no se puede comprender. Solo cuando se descubre su verdadera naturaleza y la mandíbula se nos desencaja, el dibujo comienza a cobrar sentido.

 

Se come la pantalla

Como El gato con botas: el último deseo tuvo la suerte de no atraer las iras de los extremismos opuestos (que, como todos sabemos, se tocan entre sí), la puntuación en imdb es un flamante 7,8.

Cualquiera de las dos es una película sería una buena elección para pasar una tarde entretenida.

domingo, 4 de febrero de 2024

Sentimiento navideño nacional y de importación

La Navidad es una época del año especial. No hay otra igual y es reconocible a primera vista en nuestra cultura occidental. Es cierto que no le gusta a todo el mundo, que critican el exceso de edulcorante en las relaciones personales y la oda al consumismo en la que se convierte. 

A mí me gusta, la verdad. Siempre me ha gustado la Navidad y la luz en las calles que contrasta en gran medida con el mes de noviembre, lleno de oscuridad y malos presagios. Además, tener una hija que todavía es inocente para creer en los Reyes Magos, me permite disfrutar de esa inocencia que me hace volver a la niñez, justo hasta el día seis de enero. Me encanta. 

 


Uno de los rasgos de estos quince días es que las cadenas de televisión emiten películas de tono navideño, no aptas para todos los estómagos, bien es cierto, y cortadas por un patrón bastante semejante. Y no es raro que también se estrenen en las salas de cine. Recuerdo haber visto una joya como el Cuento de Navidad de los Teleñecos en pantalla grande, bien entrado ya en la veintena, y haber disfrutado como nadie en la sala (cuando las salas de cine estaban llenas y había que hacer colas en la taquilla). 

La primera película que traigo hoy es El espíritu de la Navidad. Una versión más del clásico de Dickens, actualizado al siglo XXI y con los rostros de Will Ferrell y Ryan Reynolds. El primero nunca me ha gustado demasiado, pero el segundo se están convirtiendo en un actor todo terreno del cine familiar desde el  pelotazo que ha sido Deadpool. 

La película cuenta la historia de Clint Biggs (Reynolds), un hombre de negocios cínico y despegado de su familia, centrado en su propio interés, mentiroso y egoísta. Su alma está condenada y así lo ha determinado esa especie de agencia de espíritus de navidad que nos presenta, pero el espíritu de las navidades presentes (Will Ferrell) está empeñado en que es posible salvarle y se empeñará en ello incluso contra las directrices recibidas por su jefe. 

 

Este cartel me EN-CAN-TA

No es que la película aporte mucho, pero entretiene y hay un girito final curioso que homenajea al bueno de Carlos Dickens. A la familia le gustó bastante, es probable que sea por las fechas en las que la vimos. En Navidad parece que todo gusta, incluso una agencia de espíritus navideños que vigila el comportamiento de la población mundial.

Cotiza a un digno 6,6 en imdb, pero entiendo que no es una película para todos los gustos y que hay que saber a lo que uno se va a enfrentar para decidir si hay algo mejor que hacer en las dos horas que dura. 

La segunda propuesta es nacional, Reyes contra Santa, que es una vuelta de tuerca a la progresiva entrada de Papá Noel en nuestras vidas, que ha terminado polarizando a la sociedad entre los defensores de la tradición patria de la pyme multicultural de los Reyes Magos enfrentado al autónomo estajanovista de ascendencia norteamericana (que ni siquiera se ajusta a la tradición de San Nicolás que sí existe en otros países de nuestro entorno europeo). 

 


Me ha gustado la visión crepuscular de estos reyes magos que se disfrazan de transportistas, viajan en una furgoneta y se alojan en una pensión, pero que cuando pasan la puerta de una buhardilla cambian su indumentaria civil por el oropel de los ropajes reales y se reúnen con otras encarnaciones del espíritu navideño, entre los que encontramos al tió catalán, el olentzero vasco e incluso el anguleru asturiano. 

Incluso me han gustado esos celos de Gaspar, siempre el tercero en discordia en cuanto al cariño de la gente, con una popularidad que no puede competir con la de Melchor o la de Baltasar. Lo que, si te paras a pensarlo, es cierto: si preguntas a un niño cuál es su rey favorito, pocos van a decir al de enmedio.

La cosa es que hay un espíritu malvado, el Krampus, que quiere acabar con la Navidad y decide que si rapta a Papá Noel y no le permite repartir sus regalos, los niños dejarán de creer y todo será más fácil para él. 

 


No cuenta este desagradable ser con nuestros aguerridos protagonistas, que primero se encargarán de repartir los juguetes que su archirival no puede y luego se enfrentarán a Krampus en el desenlace de la Navidad. 

También ha gustado a la familia, pero la pequeña tuvo un  poco de miedito con el Krampus. La verdad es que tampoco tiene muchas pretensiones, para pasar el rato nada más. A su favor que es cortita, solo una hora y tres cuartos incluyendo créditos. Para mi sorpresa, aprueba en imdb con un 5,3.  

Como curiosidad, la wikikpedia dice que el krampus es un ente tradicional en diversos países de Europa Central, feo de narices y que se aparece la noche del cinco al seis de diciembre y se lleva a los niños que se han portado mal.

 

domingo, 5 de noviembre de 2023

Stranger things (T4)

He tenido que rebuscar en las profundidades de esta bitácora para ver cuándo hice la última entrada sobre Stranger things. Hace ya demasiado tiempo. Ni siquiera recordaba que había metido las tres temporadas anteriores en una misma entrada. 

Lo que sí recordaba es que la serie iba en una cuesta abajo desde la T1, que para mí era la mejor y que la T3 logró remontar en cierta medida, gracias a los descubrimientos de personajes, sobre todo Robin. 

La T4 no solo confirma esa recuperación sino que es probable que sea la mejor temporada de todas. Los personajes presentados en la T3 que tan buenas sensaciones dieron, siguen siendo especiales y ganándose el cariño de todos, pero también aparece Eddie Munson, un frikazo como no hay otro, dungeon master y líder del Hellfire Club, el club de rol del instituto en el que estudian los chicos. 

 

Los carteles son también una oda a la nostalgia

Se añade una trama en la Unión Soviética, donde Hopper acaba tras los sucesos de la temporada anterior en un campo de prisioneros situado en un paraje aislado e invernal. Esta trama ayuda a esparcir un poco la mente y salir del entorno de Hawkins, que comienza a ser un poco claustrofóbico. Nos deja además grandes momentos tanto de Hopper como de Joyce y Murray. Me ha gustado bastante. 

Once se encuentra ahora en otra parte del país, pero no acaba de adaptarse (hay algún momento que recuerda bastante a Carrie), pero su trama está más centrada en su pasado en el laboratorio y qué pasó con los diez sujetos anteriores. Volverá el doctor Brenner, el "papá" de la chica, pero la cosa no acabará bien. 

Mike, Will y Jonathan gravitan en torno a Once y desaparecen de la trama de Hawkins. Pierden también relevancia y peso en el conjunto global, lo que en el caso de Will es de agradecer, siendo el personaje que peor me cae, en un pulso disputado con Lucas. 

 

Vale, da un poco de grima

La trama de Hawkins es muy buena. Aparte de que me gana desde el principio con el club de rol y las partidas de D&D, está montada muy bien y tiene momentos de todo tipo: investigación, terror, tensión, acción... Eleva el nivel a cotas que no se veían desde algunos momentos de la T1. 

D&D vuelve a prestar nombre al villano principal. Se trata de Vecna, el liche con casi el poder de un dios y cuyo ojo y mano se conviertieron en unos de los artefactos más codiciados, a pesar de su malignidad. Y Vecna se esfuerza en ser un rival a la altura, con algún que otro momento escalofriante y desagradable de ver. 

Nos descubren la historia de quién es Vecna de verdad con acierto, siguiendo unas líneas de investigación y unos momentos dignos de una partida de rol de La llamada de Cthulhu. Y a partir de ahí desarrollan el plan que llevará al desenlace en el Mundo del Revés, con momento épico incluido de Eddie Munson. 

La trama soviética, grande

Uno de los aciertos de esta temporada es mostrarnos una realidad bastante cercana, con los abusos escolares, el consumo de drogas o la polémica que había en la América profunda con los juegos de rol en general y D&D en particular en aquellos años ochenta. Integra esas historias en el universo imaginario de Hawkins de una forma natural. 

Capea bastante bien las dificultades innegables que tienen porque los protagonistas crecen mucho más rápìdo en la vida real de lo que sería deseable para la cronología interna de la serie y, aunque se ven forzados a meter alguna trama adolescente, no deja que ser algo tangencial.

Se vuelve a demostrar que Stranger Things es tanto una serie de entretenimiento como un fenómeno social. Después de haber recuperado a Winona Ryder, es capaz de resucitar del olvido canciones de hace cuarenta años y no son pocas las camisetas del Hellfire club que se pueden ver por la calle en un día normal, además de convertir a sus protagonistas en iconos pop, sobre todo Mike y Once.La serie trasciende lo habitual, seguramente porque juega como nadie la baza de la nostalgia de aquellos tiempos y aquellas películas que tanto nos marcaron a toda una generación. 

 

Eddie Munson, amo del calabozo

 

Está por ver hasta dónde van a llegar estos chicos. De momento Millie Bobbie Brown y Finn Wolfhard parten con ventaja, sobre todo ella, pero cuesta verlos en otros proyectos. Quizá un éxito tan brutal en sus carreras, tan jóvenes, sea contraproducente.

Hoy cotiza a un 8,7 en imdb. Me parece demasiado, sobre todo porque creo que la T2 está bastante por debajo de las otras tres y porque sigo pensando que vive más de los recuerdos que de la realidad. No obstante, es evidente que es una serie que será recordada durante décadas, como en su momento lo han sido Expediente X, Friends, Seinfeld o Los Simpson.



domingo, 16 de julio de 2023

Francisco Ibáñez

Hay desapariciones que son más dolorosas que otras. 

Ayer escribía en Twitter que una de las cosas  más jodidas de envejecer es ir viendo cómo tus referentes de la niñez y la adolescencia se van apagando. Esta sensación es todavía peor si se junta con la desaparición de familiares especialmente queridos. Es ley de vida, pero no deja de ser un recordatorio perenne de que ya hay más arena en la mitad de abajo del reloj que la que nos queda por encima (Marcos, nunca te perdonaré por esto). 

Con ochenta y siete años, nos deja don Francisco Ibáñez Talavera. Un nombre como muchos, pero si nos quedamos con el primer apellido, resulta que nos ha dejado Ibáñez. Sí, el de Mortadelo y Filemón, Rompetechos, el botones Sacarino, 13 rue del Percebe, Pepe Gotera y Otilio, Chicha Tato y Clodoveo... Personajes que me han acompañado desde que era un niño de, no sé muy bien, quizás cuatro o cinco años, hasta ahora que voy a cumplir cincuenta.  

 

 

Es lo bueno de tener un hermano diez años mayor. Todo te lo filtra y te lo suministra ya probado, así que resulta más fácil determinar lo que es bueno de la morralla. Porque hay mucha morralla y demasiado poco tiempo. 

Ibáñez no era morralla. Era la repera. 

Con sus personajes aprendí a leer. Compraba los tebeos de la colección OLÉ en el diminuto quiosco de Marcelino, en la esquina de Aguado. Y cuando caía enfermo con fiebre y no podía ir a la cita semanal para comprar Gigantes, mandaba a mi padre a por lar revista y Marcelino le daba un Mortadelo para mí. 

Eran tiempos, no sé si mejores, pero felices. 

No es que ahora no sea feliz. Tengo mucha suerte y la vida me sonríe, pero no puedo evitar mirar hacia atrás con nostalgia. Una vida sin responsabilidades, una vida para disfrutar de las pequeñas cosas, como los tebeos de Mortadelo y Filemón. 

 

Cuando acumulaba unas cuantas pesetas, me tiraba a comprar un Súper Humor. Aquello eran palabras mayores, juntando cuatro o cinco álbumes en un tomo de tapa dura. Un lujo para un chavalín como yo. 

Más tarde, cuando los azares del destino me llevaron a vivir a Madrid casi cinco años, a principios de este siglo, íbamos a hacer la compra al Carrefour. Una buena temporada me encontraba con ofertas de mortadelos a solo un euro. ¿El truco? Tenían una tara en la tinta que manchaba los bordes de las páginas. No me importaba, compraba a puñados con una lista que llevaba doblada en el bolsillo tachando los que ya tenía. Conseguí así hacerme con más de la mitad de los álbumes que se habían publicado por aquella época.  

Confieso que en los últimos quince años o así me separé bastante del autor y de los personajes. Un giro en el dibujo y en los guiones que los hacían demasiado dependientes de la actualidad social y política. Te echabas unas risas, como siempre, pero los chistes no eran tan intemporales como los que te encuentras en los números más clásicos. 

Todo eso da igual. Mortadelo y Filemón, siempre han estado ahí. Como Astérix y Obélix. Como Conan, el bárbaro. Esperando a que coja un álbum, el que sea, lo ojee y, sin poder evitarlo, me quede enganchado en la historia, las viñetas disparatadas y los chistes y ripios de sus diálogos. 

Nos ha dejado Ibáñez y el mundo es hoy un lugar un poquito peor que ayer.

domingo, 18 de junio de 2023

El regreso de Mary Poppins

Los niños a los que hace unas décadas cuidó Mary Poppins, la niñera mágica de Disney, están pasando momentos de estrechez ahora que son adultos. Están a pocos días de perder la casa familiar, al tiempo que intentan ocultar una situación tan difícil a la nueva generación, los hijos de él. Aunque los niños de las películas, y sobre todo los de las películas de Disney, son más listos que el hambre y hay poco que hacer si quieres que no sepan algo. Lo acabarán descubriendo, de una u otra forma. 

Los niños originales tienen problemas, decíamos. Pero un día, un personaje conocido llama a su puerta y se contrata para cuidar a los nuevos que, no lo neguemos, están un poco asilvestrados. 

Así vuelve a aparecer en sus vidas Mary Poppins. Sí, todavía joven a pesar del tiempo pasado y que tenga un nuevo rostro porque en el mundo de verdad la gente envejece, incluso las niñeras mágicas.Y con ella vuelve el color (azul y rojo en su mayoría), la felicidad y la magia a sus vidas. También vuelve el deshollinador, poniéndolo todo perdido, pero eso es otra historia.  


Rojo y azul

Sí, habiendo color, felicidad y magia, los malos tragos de la vida se apuran con mejor gesto. Por lo menos en las películas y sobre todo en las de Disney. Resignación cristiana. 

Mary Poppins viene a poner música en las sombrías grises de la gente, además de viajes de fantasía en los que la bañera se convierte en un inmenso mar en el que bucear en compañía de peces de dibujos animados. 

Mientras tanto, los niños originales recuperan las ganas de luchar y buscan los medios para conservar la casa familiar. Y recuerdan, a lo mejor con un poco de magia, que hay un documento que sirve para ello (hace ya tiempo que vi la película, no recuerdo el detalle concreto), pero ese documento se ha perdido, aparentemente. Otra vez de bajón. 

Más números musicales, más magia y más color, para que la casualidad venga en ayuda de esta familia y aparezca el documento en cuestión cuando apenas quedan unos minutos para que las campanadas de la medianoche marque el fin del plazo. 

Niñera y ganado
 

Saquemos a relucir el ingenio y, cómo no, algo de malas artes para evitar que ese reloj consiga dar las campanadas. Obtengamos así algunos minutos extra para que los niños originales lleguen al banco con el documento y se enfrenten al malo malísimo (Disney, no importa cuántos años pasen, sigue haciendo peliculas maniqueas), interpretado por Colin Firth.

Otras cosas que suelen suceder en las películas Disney es que acaban bien, por lo menos para los buenos. No tanto para los malos, que a veces sufren bastante. No es el caso, porque Colin Firth no pierde más que el orgullo de verse vencido mientras la envía le corroe por dentro. 

Así que, una vez que las cosas acaban bien, tendremos más canciones, color, fiesta y buen rollo, con el cameo de algunas grandes estrellas del cine familiar, como Dick Van Dyke o Angela Lansbury (tristemente desaparecida en tiempos más recientes, a una edad provecta). 

En esta ocasión el rostro de nuestra niñera favorita es el de Emily Blunt, que irrumpe en nuestras casas con su dulce rostro en El regreso de Mary Poppins y también en Jungle Cruise. Muy solvente, aunque tampoco se puede negar que es difícil olvidar otro dulce rostro, el de la Mary Poppins original Julie Andrews, que tenía 29 añitos cuando cogió el paraguas y se calzó el sombrero. 


Original y copia.

 

En la dirección un tal Rob Marshall que, sorpresas te da la vida, es también el director de la nueva película de imagen real de la sirenita y también de otros grandes éxitos como Chicago, Memorias de una geisha o Piratas del Caribe: en mareas misteriosas. También el extraño musical Into the Woods, en el que el bueno de Johnny Depp hace del lobo de Caperucita. Curiosa carrera. 

Algo más de dos horas de duración para una cinta que en casa tuvo una buena aceptación y en imdb cotiza a un decente 6,7. Tampoco más, seamos coherentes.


domingo, 23 de abril de 2023

Un puñado de películas de dibujos


El ritmo de una entrada semanal no es suficiente para reducir los temas que están en espera de ver la luz, así que de vez en cuando me veo obligado a tratar lugares más o menos comunes en una sola entrada. Por lo menos, que tengan un hilo conductor o compartan algún elemento. 

Hoy tocan películas de dibujos animados. Por orden cronológico de visionado.

Raya y el último dragón es una película de Disney ambientada en un mundo fantástico con una estética propia del sudeste asiático, Camboya, Vietnam... Raya es una muchacha que vio cómo su padre, protector de un artefacto mágico que era salvaguarda y recordatorio de un pasado remoto en el que los dragones caminaban por la tierra, fracasaba en su misión. 

El fracaso supone la entrada de unas sombras que devoran todo el mundo y que convierten a los humanos en piedra. Los dragones fueron los que antaño derrotaron a estas criaturas y dieron al mundo una segunda oportunidad. Luego desaparecieron, o eso se cree, pero Raya se embarca en una misión que consiste en encontrar a Sisu, el último dragón, para pedirle ayuda. 

La estética entre oriental y postapocalíptica está muy bien lograda y la película entretiene a niños y mayores. De lo mejor de esta lista, sin duda. 

7,3 en imdb. 

  

 

Luca es una película que en un principio puede echar para atrás por su estilo de dibujo, pero que esconde más de lo que parece a simple vista. 

Es una historia de amistad por encima de todo y de todos, protagonizada por una chica que vive en un pequeño pueblo italiano y dos chavales que en realidad pertenecen a una raza de habitantes submarinos que pueden camuflarse como una persona normal, pero que muestran su verdadera apariencia en cuanto se mojan 

En el pueblo se celebra una carrera anual cuyo premio es una vespa, algo que los tres desean más que nada. Al principio rivales, luego colaborarán para ganar la carrera y arrebatar el premio al malote de turno, aunque las cosas se complicarán cuando los dos tritones se vean obligados a esconderse y ocultar su verdadero ser para evitar ser sacrificados. La chica permanecerá fiel a sus amigos contra viento y marea. 

El final, cuando el pueblo se ve empapado por una lluvia persistente, esconde una sorpresa que arrancará una sonrisa. 

7,4 en imdb

 

 
 
En Encanto, en busca de ambientaciones cada vez más exóticas para sus películas, Disney nos lleva a Colombia para contarnos la historia de la familia Madrigal. 
 
Aunque la película también puede echar un poco hacia atrás a los adultos, hay que darle una oportunidad. La historia está llena de magia y color además de canciones, algunas muy buenas. 
 
Cada nuevo miembro de la familia Madrigal se ve favorecido por un don mágico otorgado por la casa en la que viven. La abuela Alma dirige una ceremonia en la que se abre una puerta nueva de la casa, relacionada con el poder que otorga. El nacimiento de Mirabel y ser la primera que no tiene poderes, supone una preocupación para la abuela, que teme que la magia que ha permitido a la familia ayudar a sus vecinos durante generaciones, se esté agotando o algo peor. 
 
Mirabel inicia una búsqueda para dar con la raíz del problema y veremos también algunas miserias de los miembros de la familia, que no es oro todo lo que reluce y que a lo mejor desearían estar haciendo alguna otra cosa. 
 
Recordad también que no se habla de Bruno. 
 
Un 7,2 en imdb. 
 

 
Los minions: el origen de Gru es una película simpática que nos lleva a la infancia de nuestro malote favorito y sus intentos por convertirse en un villano digno de entrar en la asociación más malota de todas. 

Compartiendo estrellato con Gru nos encontramos, como no podía ser de otra forma, con nuestros esbirros favoritos, más jóvenes e inexpertos y en busca de un amo digno al que servir y dedicar sus vidas. 

La cinta es una sucesión de peripecias de estos personajillos, intercaladas de vez en cuando con un retazo de historia del jovencito, que tiene una estética propia de familia Addams. 

Te echas unas risas y poco más. 

6,5 en imdb. 


 
Acabo este repaso con Mundo extraño, la que menos me ha gustado de todas estas películas. Vale que pensaba que era una cosa de criaturas extradimensionales, exploración y aventuras y me encontré con algo un poco más raro, pero además me costó entrar en la película bastante y empatizar con sus personajes. De hecho, no lo conseguí y eso que a mi hija pequeña sí que le gustó y la ha vuelto a ver unas pocas veces, pero yo no lo he vuelto a hacer. 

Cinta actual con mensaje inclusivo y ecológico activista incluido.

No debo de ser el único que no ha conectado, porque tiene un 5,6 en imdb. 

Prescindible. 



Un poco de todo, películas buenas, otras entretenidas y otras un poco menos. Todo desde el punto de vista de un adulto, porque a los niños les gustarán seguro.
 



domingo, 11 de diciembre de 2022

Sushi go!

La editorial DEVIR nos trae un juego de cartas de partidas rápidas y que pueden jugar grandes y pequeños. Se puede jugar de dos a cinco jugadores y según indica su caja, desde los ocho años de edad. Las partidas duran unos quince minutos. 

La idea es sacar el mayor número de puntos en lo que es una imitación de una comida en un restaurante japonés. Por eso se realizan tres turnos que corresponden al primer plato, segundo plato y postre. 

En cada turno se reparten cartas, dependiendo del número de jugadores. Diez cartas si somos dos jugadores, nueve cartas si somos tres jugadores, ocho cartas si somos cuatro jugadores y siete cartas para el caso en que seamos cinco jugadores. 

Cada jugador se descarta de una de las cartas en su mano, que le permitirá acumular puntos de forma directa o en combinación de otras cartas, y luego pasará las cartas restantes al jugador de su derecha (o izquierda, que para el caso da igual). 

 

 

Así, todos los jugadores tendrán en su mano el mismo número de cartas y juegan una sola carta por turno, salvo en el caso de que un jugador decida jugar los palillos. Esta carta le permite, en un turno de su elección, jugar dos cartas en lugar de una. El número de cartas en la mano permanece siendo el mismo para todos los jugadores, puesto que se deben devolver los palillos a la mano de la que se extraen las dos cartas anteriores. 

Otra carta interesante es el wasabi, que tiene la capacidad de "mojar" un nigiri de cualquier tipo y triplicar su puntuación.

Por último, no olvidemos los púdines. Se acumularán entre turno y turno y el que tenga más al final del menú, añadirá seis valiosos puntos mientras que el que tenga menos, perderá seis puntos. Esto puede ser vital en el caso de partidas igualadas. 

Como digo, las cartas son autoexplicativas y los objetivos y posibilidades de puntuación son diversos. Yo he jugado varias partidas, siempre con mis hijas de quince y siete años y les gusta bastante. La pequeña, aunque juega por gustos y es incapaz de seguir una estrategia, no queda muy atrás en las puntuaciones y en ocasiones consigue resultados notables.O sea, que al final no se desmotiva para seguir jugando. Al ser además un juego ágil y rápido, no le aburre.

 


 

Creo además que le puede gustar a los jugadores de cartas clásicos, porque hay un componente estratégico relativamente importante. Cada jugador ve todas las manos y puede haceerse una composición de qué tipo de combinaciones puede buscar cada adversario e intentar frustrar esos objetivos al tiempo que construye los suyos. 

DEVIR ha hecho además una edición con una alta calidad en los materiales de las cartas, que son a la vez flexibles y resistentes y se guardan en una caja metálica. El precio además es contenido, en el entorno de los 10 euros. 

Junto con el Dobble, es seguramente el juego que más hemos jugado las niñas y yo. 

martes, 6 de septiembre de 2022

¡Virus!

¡Virus! es un divertido juego de cartas, de dos a seis jugadores, que pueden jugar grandes y pequeños y que ayuda a pasar muy buenos ratos con trepidantes partidas que duran un cuarto de hora o veinte minutos a lo sumo. 

Sus reglas son muy sencillas: cada jugador tiene una mano de tres cartas y en cada ronda juega una para después robar y reponer la mano. 

El objetivo del juego es conseguir un cuerpo sano antes que el resto de jugadores. Para ello, tenemos que tener en frente nuestro, cuatro órganos diferentes que lo representan: cerebro, huesos, estómago y corazón, además de un comodín que representa a cualquiera de ellos. El cuerpo no puede tener órganos repetidos. 

 Las cartas incluyen varias copias de estos órganos, además de virus y vacunas. Éstos dos últimos tienen un color, mostrando el órgano al que pueden contagiar o curar. Algunos medicamentos son multicolor, pudiendo utilizarse en cualquier órgano. 

Una de las cartas está en blanco. Es para que cada grupo de juego la dibuje y describa como prefiera, a modo de regla casera. 

Un virus infecta un órgano; un segundo virus lo destruye y retira del juego. Del mismo modo, un medicamento cura un órgano infectado y un segundo medicamento lo inmuniza y lo hace inatacable. Durante la partida, atacaremos los órganos de nuestros rivales y  protegeremos o curaremos los nuestros, para conseguir el objetivo final. 

La cosa se complica con las cartas especiales: podremos cambiar los órganos de nuestro cuerpo con los de otro jugador, robar órganos, repartir nuestros virus... trastocando de esta forma la estrategia de la partida. 

Como se puede imaginar, el juego depende mucho de la suerte y las cartas que te salen. O sea que la estrategia durará entre poco y nada. Esto no es un problema, más bien al contrario, porque permite incorporar a los más pequeños de la casa en la partida y poco importará que jueguen a lo loco. Eso no hará más que ampliar la diversión. 

Sacaron también Virus 2, aumentando el número de cartas, añadiendo nuevas cartas especiales, súpervirus (valen por dos normales) y súpervacunas, además de una carta de órgano biónico que es inatacable por los virus. Probamos la expansión, pero por lo que sea no acaba de encajar bien en el juego y la sensación cambia bastante. No sé explicarme, pero es como si se ralentizara y como si esas piezas pulidas que antes encajaban como un reloj, ahora tuvieran bordes rugosos que no las hicieran encajar tan bien. 


 

Esto no nos ha pasado solo a nosotros, sino que también lo he comentado con unos amigos y les ha pasado también. 

 Hay también otra expansión de halloween, pero no la hemos probado.

En cualquier caso, el juego saca de un apuro una tarde cualquiera y seguro que nos echamos unas risas en familia.

domingo, 20 de diciembre de 2020

Toy story 4

Los juguetes más famosos del mundo nos han dado una serie de películas bastante buenas, desde la primera Toy Story, que fue una revolución en la animación en 1995, cuando todavía la gran mayoría de la animación era un trabajo artesanal que se hacía a mano. Un exitazo de crítica y público. 

La segunda parte, Toy Story 2, solo tardó cuatro años y apareció en 1999. Repetía una fórmula de éxito, pero no pudo hacerse con un hueco en nuestra memoria (por lo menos en la mía...). 

Más de una década después, en 2010, llegó Toy Story 3, en la que los juguetes se hicieron mayores y nos dejó una película sobre la amistad que nos acompañará siempre, a pesar de tener ya una cierta edad. Fueron once años de espera desde la segunda parte, pero mereció la pena. 

 

 

Y casi otra década después, en 2019, aparece Toy Story 4. Mucho ruido, pero pocas nueces, se podría decir. Una vez más, los responsables de una franquicia de éxito no saben dejarlo cuando están en la cima y vuelven para un puñado de nostálgicos que, en su gran mayoría, se ven decepcionados. 

La historia no acaba de enganchar y no se ve un personaje de los nuevos que pueda hacer sombra en carisma a los que tantos años nos han acompañado. Sí, hay detalles que siempre están ahí. Sí, hay villanos, en este caso villana con sicarios, que en algún momento quiere acercarse a dar miedo. Pero, ¡ay!, nada da más miedo que un oso rosa. 

 

Hay un nuevo tarado en la ciudad
 

No me atrevo a calificarla de prescindible, eso sería infustificado y excesivo, pero no está a la altura a pesar de lo dura que la dulce pastora Dorry se ha vuelto, demostrando que las niñas no necesitan un príncipe encantador ni un sheriff de brillante estrella para encontrar su camino. 

La elección final de Woody es bastante previsible y la escena lacrimógena de la película no tiene ni de lejos la misma fuerza de la del incinerador en Toy Story 3. 

Queda, sin embargo, los mensajes del valor de la amistad y del poder de la imaginación de un niño, capaz de dar vida y querer a alguien tan extraño como Forky. 

 

Fiel hasta el final
 

No sé si habrá Toy Story 5, pero creo que si lo están pensando, como mínimo se lo tendrían que replantear. En imdb tiene hoy un 7,8 que, siendo notable, le da el cuarto lugar en el orden de preferencias de la saga. Vale, que si hay una quinta parte habrá dinero a patadas, pero también más grietas en el legado que los juguetes habían conseguido construir. 


domingo, 30 de agosto de 2020

Christopher Robin

Mi contacto con el universo de Winnie the Pooh es casi nulo en la práctica. Sé que hay una serie de cuentos infantiles escritos por Alan A. Milne (gracias, Wikipedia), pero el contacto más profundo fue cuando regalaron a mi hija mayor un muñeco de Winnie que cantaba y contaba cuentos. 

Hasta que di por casualidad con esta película. Para mi sorpresa, las niñas se negaron a verla (bueno, la mayor, porque la pequeña se traga lo que le echen; todavía no tiene criterio, la pobre). Así que me tocó verla durante un viaje de trabajo, en una de esas nches de hotel en las que no hay gran cosa que hacer. Y me enganchó. 



Han pasado muchos años desde la fisesta de despedida de Christopher Robin y sus amigos del Bosque de los Cien Acres: Pooh, Piglet, Tiger, Igor, Conejo, Cangu, Rito y Búho. Christopher ya es un padre de familia y tiene una vida normal, un trabajo y todo eso, y ha olvidado a sus amigos  de la infancia. Lamentablemente la empresa no va del todo bien y le encargan presentar un plan de viabilidad que incluye despidos, un trabajo que le llevará toda la semana. Además está decidido a repetir el error que cometieron con él y enviar a su hija a un internado. 



El pobre Christopher, agobiado, no puede ir a la casita del pueblo como había prometido a su hija, sino que debe quedarse en Londres trabajando y todo eso. Pero allá en el Bosque, Winnie decide que algo le pasa a su amigo del alma y decide salvarlo. 

Cuando Pooh llega a la casa de Christopher, todos los planes de éstee saltarán por los aires. Su cuidadoso trabajo se perderá y su presentación ante el comité de dirección de la empresa será... diferente. 

Pero también se dará cuenta de que hay cosas más importantes que el trabajo y una vida tranquila: la familia y los amigos son todavía más importantes y sin ellos no tendría más que una vida vacía. 


Dos amigos


Ese es el mensaje que me ha dado la película y que me cautivó hasta el punto de verla de un tirón. La verdad es que debemos intentar relativizar las cosas, aunque no sea nada fácil en los tiempos que corren. Y a veces un muñeco de trapo, lento y bonachón, nos ayudará en la tarea. 

Ayuda también que el  protagonista sea Ewan McGregor. No sé qué tiene este hombre, pero me creo sus personajes, su cara de desesperación y cómo se va tornando en una cara de relumbrante alegría y, presumo, paz interior. 


Familia

Como curiosidad, la voz de Winnie de Pooh en la película es la misma que la que teníía en el juguete de mi hija. 

Por curiosidad he echado un visazo a la trayectoria del director, Marc Forster, y me ha sorprendido ver mezclados títulos como Monster´s ball, Guerra mundial Z, Descubriendo Nunca Jamás o Quantum of Solace... Curioso. 

Hoy tiene una nota de 7,3 en imdb, que no está nada mal.