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sábado, 21 de marzo de 2026

Civil War

Civil War fue un fenómeno de masas cuando se estrenó hace un par de años o así, a pesar de que su historia, la de unos corresponsales que cubren un conflicto civil, no es algo demasiado original.

Solo el hecho de que ese conflicto no se estaba produciendo en ningún remoto país africano, asiático o hispanoamericano, sino en los Estados Unidos de América, justificaba tanto interés.

Estrenada antes del segundo mandato de Donald Trump, pero también después del asalto al Capitolio que conmocionó al mundo en enero de 2021, la forma en que se contaba esa historia y el aire a documental que destilaba, hacía que al espectador se le revolvieran las tripas.

Cuando la propia película cuenta que todo empezó porque el Presidente (al que no recuerdo que se nombre nunca), dejando de lado una tradición centenaria que solo Franklin Roosevelt se atrevió a incumplir, se presentaba a un tercer mandato.


Póster impactante

Algo tan sencillo sirvió para que, al menos en la ficción, un país se partiera por la mitad y los ciudadanos llegaran a las armas para dirimir sus diferencias y ocurran escenas como aquella en la que Jesse Plemons mata a sangre fría a uno de los corresponsales mientras otros milicianos enseñan orgullosos los cuerpos colgados de sus enemigos.

Esa es, con diferencia, la escena más impactante. Más, si cabe, que el asalto de la resistencia al palacio presidencial, una escena que podría haberse dado en cualquier república bananera.

No faltan diversos clichés del cine y la literatura que han tocado los conflictos armados: el hotel que sirve de base a los corresponsales y en el que se refugian una vez ha terminado una jornada extenuante; el veterano que se las sabe todas y rebosa experiencia, frente al novato que se quiere comer el mundo y pone en riesgo a todo el grupo; los campos de refugiados; los milicianos armados; las ciudades en ruinas...


Póster impactante (2)

Pero, durante todo el tiempo que dura la película, uno no puede dejar de pensar que todo eso está sucediendo en el primer país del mundo (al menos, de forma nominal), cuna de la libertad (al menos, según lo que ellos mismos dicen) y garante de la paz en el mundo (ya ves...).

Son menos de dos horas, un tanto aburridas por otra parte, en las que Kirsten Dunst no es capaz de llenar la pantalla como lo hace su pareja en los escasos minutos en los que aparece.

Hoy me tocaba hablar de esta película, pero no puedo hacerlo sin pensar que, al final de todo, la realidad supera a la ficción. Y que la sociedad de los Estados Unidos de América está cada vez más tensionada por la dirección de un personaje tóxico, admirado por unos y denostado por otros.


Póster impactante

Y también pienso que, como sucede siempre, hay personajes siniestros que se acercan al poder por distintos y variados motivos, como ya sucedió en distintos países de Europa, la culta y refinada Europa, en el primer tercio del siglo pasado. Esos personajes forman una camarilla detrás de un líder carismático y ponen, negro sobre blanco, los delirios del líder.

Entonces, la masa de seguidores, cada vez más numerosa, empieza a envalentonarse, a señalar al diferente, a utilizar los poderes del Estado en su propio beneficio y a arrinconar a los que piensan distinto, en general una masa silente que asiste con incredulidad a todo lo que les pasa hasta que ya es demasiado tarde para reaccionar.


El mejor personaje impactante

Civil War no vale mucho como película. De hecho, si no fuera por esto que estoy diciendo, creo que habría caído en el olvido. Su valor es como advertencia que fue de algo que, mucho me temo, está pasando a una velocidad cada vez mayor: el ocaso del modelo de sociedad que hemos vivido al menso desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con una deriva cada vez mayor hacia la polarización de la sociedad, el autoritarismo y la pérdida de derechos individuales en cada vez un mayor número de países que formaban aquello que conocíamos como "democracias occidentales".

Muchos todavía no quieren verlo. Otros, tememos lo que puede llegar a ser el mundo de aquí a un par de décadas, si no mucho antes. Todos, creo, tenemos poco que hacer para evitar la cuesta abajo cuando de lo que estamos hablando es de un fenómeno a escala global.

Volviendo a la película, cotiza a un 7,0 en imdb. Demasiado para lo que recuerdo de ella, la verdad. 

sábado, 11 de noviembre de 2023

Figuras ocultas

Esta película fue un descubrimiento. En principio, no me parecía una opción para ver en familia, sobre todo porque el tema era bastante desconocido y porque no pensaba que iba a entretener a la pequeña. Craso error. 

Es cierto que Figuras ocultas no es una cinta que parezca orientada a todos los públicos, pero no porque haya escenas peliagudas o lenguaje explícito o soez, sino porque el tema que trata no es uno al que los niños de siete u ocho años se enfrenten con asiduidad. Pensaba yo que se iba a aburrir, pero...

No solo eso. El resto de la familia, con un conocimiento bastante superficial del asunto, siendo optimistas, tampoco nos aburrimos. Ni mucho menos. 

 

Figuras ocultas es una de esas películas que enganchan desde el primer momento. El tema, las mujeres que jugaron un papel fundamental y no reconocido hasta tiempos recientes ayudando a desarrollar el programa espacial norteamericano haciendo el papel de calculadoras humanas, resulta sorprendentemente atractivo contado por un trío protagonista de primerísimo nivel. 

Si, además resulta que estas mujeres tienen que luchar no solo contra los prejuicios contra su género sino también contra su raza, el relato roza tintes épicos aunque no deje de mostrar escenas cotidianas que se podrían considerar incluso anodinas. 

La película cuenta lo que cuenta con una serie de anécdotas, algunas de las cuales incluso nos hacen esbozar una sonrisa aún sabiendo que se trataba de una segregación brutal. Lo hace con una delicadeza que acaba por resultar brutal en su sencillez y el resultado es que, en muchas ocasiones, la sonrisa apenas esbozada se congela cuando la realidad de entonces propina una bofetada en toda la cara. 

 

Una calculadora en acción

Pero, sin ninguna duda, lo mejor de Figuras ocultas es el trío protagonista: Taraji Henson, Octavia Spencer (también en Criadas y señoras) y Janelle Monáe (en Puñales por la espalda 2) son tres pedazo de actrices que montan unos personajes capaces de soportar todo el peso de las algo más de dos horas de película. 

Enfrente se encontrarán a toda la sociedad, representada por los rostros de Kirsten Dunst (la jefa de calculadoras que no oculta su  rechazo por la presencia de las tres mujeres en su departamento, pero que no dudará en intentar aprovecharse de la situación una vez que queda clara la dirección hacia la que sopla el viento) o Jim Parsons (el ingeniero que duda de los resultados obtenidos por nuestras chicas y que someterá a escrutinio cada uno de ellos, siendo incapaz de encontrar el menor error en el planteamiento o los cálculos). A ellos les tocará jugar el papel desagradable. 

 

Original y copia

En el otro lado está Kevin Costner, que encarna al director del proyecto. Tratará a estas figuras ocultas con respeto y reconocerá sus méritos, aunque siempre tuve la duda, sobre todo al principio, si lo hacía por un convencimiento personal de justicia social o simplemente porque los resultados eran buenos y redundaban en el progreso del proyecto. En cualquier caso, el bueno de Kevin no puede evitar el cierto paternalismo que acompaña al rostro que encarna del americano medio blanco no racista. 

Ahora que vivimos unos tiempos de constante lucha racial y de género, Figuras Ocultas logra sin estridencias uno de los mejores alegatos que se pueden encontrar en el cine de la última década. Lo hace además con un producto natural, aceptable para todo tipo de público. Un público que saldrá sin duda de la sala o se levantará del sofá dando vueltas a la cabeza de lo que pasaba hace poco más de sesenta años en el país más avanzado del mundo, cuna de la libertad. 

La nota hoy en imdb es un 7,8 que incluso se me antoja escaso. No hubiera sido una sorpresa ver algo  más de un ocho. Notable alto, sin duda, y el mérito de habernos hecho pasar un rato muy agradable, instructivo y esclarecedor para toda la familia. 

Sin duda, una película a recomendar. 

Para terminar, un detalle. En España se tradujo el título original, Hidden figures, como Figuras ocultas. En cambio, Cifras ocultas hubiera sido una traducción más literal, pero si jugamos con el posible doble significado de figures, el título finalmente elegido tiene un sentido más fiel al mensaje.

domingo, 2 de agosto de 2020

Fargo (T1 a T3)

La película Fargo de los hermanos Coen se ha convertido en un clásico del cine a pesar de haberse rodado hace relativamente poco tiempo. Tanto es así, que ha dado origen a una serie televisiva del mismo nombre, de la que hasta el momento hay tres temporadas autoconclusivas de diez episodios cada una.

Tras cada temporada cambia tanto el cartel de protagonistas como el marco temporal y, por supuesto, la historia.


La primera temporada se centra en la historia de Lester Nygaard (Martin Freeman), un hombrecillo apocado, educado y sometido a su esposa. No obstante, quien más quien menos tiene un límite, y algunos incluso sobrepasan todos los límites y se transforman, en el caso de Lester por un desafortunado accidente, en delincuentes. 

La aparición de un sicario de aspecto desconcerntante, Lorne Malvo (Billy Bob Thornton) complicará la vida de Lester hasta límites insospechados, todo unido a la insistencia de la agente Molly Solverson (Allison Tollman), ayudada por otro agente de policía de una ciudad vecina, Gus Grimly (Colin Hanks), que poco a poco, con una insistencia digna de Colombo o de la señora Fletcher, irá desmadejando el hilo de los crímenes cometidos en su pequeña ciudad.


La segunda temporada cambia de registro, se localiza veinte o veinticinco años antes y nos presena al matrimonio protagonista de Ed y Peggy Blumquist, él carnicero y ella peluquera (Jesse Plemons y Kirsten Dunst), que se ven envueltos en una guerra de bandas, también por capricho del destino. El brazo de la ley corresponde al de nuestro conocido Lou Solverson (Patrick Wilson), el padre de la agente Solverson de la primera temporada, acompañado por su suegro Hank Larsson (Ted Danson). 

Los tiroteos, las traiciones y los personajes estrafalarios y extraños estarán también al orden del día en esta segunda temporada que es la que encuentro más floja de las tres hasta el momento. 



La serie remonta con una tercera temporada protagonizada por Ewan McGregor con un papel doble (el de los hermanos gemelos Stussy, el rico Emmet y el pobre Ray que fue engañado por su hermano para renunciar a una valiosa colección de sellos de la herencia de su padre a cambio de un coche que hoy se cae a pedazos). 

Como es habitual en el universo Fargo, su vida cambia cuando un delincuente contratado por Ray para robar el último sello a su hermano Emmet, se equivoca de Stussy y acaba asesinando a un anciano que resulta ser el suegro de la agente Gloria Burgle. Después, el siniestro V.M. Varga (David Thewlis) toma el control de la empresa de Emmet para utilizarla como centro de su red de blanqueo de capitales y convierte su vida en un infierno. 

Mientras tanto, el pobre Ray solo contará con el apoyo de su novia Nikki Swangoo (Mary Elizabeth Winstead), una delincuente de la que el propio Ray es agente de la condicional, apasionada por el bridge, hasta que todo se tuerce para ellos cuando aprietan las clavijas a Varga.


Las tres temporadas tienen en común una cuidada puesta en escena que en todo momento rememora a la película original, un guión en el que se repiten lugares y temas comunes (el azar como director de las vidas de los protagonistas, mujeres fuertes y hombres pusilánimes que de repente actúan como si no fuesen ellos, historias de amor, venganza y tiros...) y un elenco de actores de reconocida solvencia que representan personajes carismáticos, tanto los protagonistas como sus villanos antagonistas.

También tienen en común un nivel de violencia que en ocasiones roza lo estrafalario y en muchas ocasiones es muy desagradable. La verdad es que me costó un par de capítulos hacerme a ello y a punto estuve de abandonar. Afortunadamente no lo hice y disfruté de una serie muy recomendable.