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jueves, 25 de diciembre de 2025

Cine de acción

Las películas que "solo" sirven para entretener son las que te hacen pasar un buen rato y luego son perfectamente olvidables. Algunas de ellas se convierten con el tiempo en películas de culto, pero hoy en día son más bien escasas. No obstante, cumplen con su función con dignidad y por eso he entrecomillado "solo". Entretener en estos tiempos es un logro importante.

La primera de estas cintas es El especialista, con Ryan Gosling y Emily Blunt. Él es un especialista de cine en horas bajas que, debido a una lesión importante, ha estado fuera de la circulación durante una buena temporada hasta que le contratan para una película en la que la directora es una antigua pareja suya.



Desde entonces, ambos se ven envueltos en una trama que se inicia con la búsqueda del actor protagonista (Aaron Taylor – Johnson, bastante de moda últimamente) y que se va complicando cada vez más a medida que van pisando pies de gente del crimen organizado. La verdad es que no recuerdo mucho de los detalles, pero es entretenida y aparecen rostros conocidos como Hannah Waddingham, que ahora estoy viendo hasta en la sopa (12 monos, Misión Imposible...).

El director, David Leitch, es un habitual de este tipo de cine (Bullet train, Atómica, John Wick o Deadpool...) y se nota con el decente 6,8 que luce en imdb.

En Jackpot! a la joven Katie (Awkwafina) le toca la lotería un buen día. Pero el sorteo tiene su truco, porque durante un día entero, cualquiera puede matar al portador del boleto para hacerse con el premio, sin represalias legales.

Así que la vida de la muchacha no solo da un vuelco, sino un salto mortal, hasta que en su camino se cruza Noel (John Cena), un guardaespaldas sin demasiado éxtito en la vida que se comprometerá en cuerpo y alma en proteger a Katie hasta que pueda cobrar el premio, a cambio de una pequeña comisión.



Enfrente tendrán, no solo a todo un país de avariciosos ciudadanos sin escrúpulos, sino a agencias rivales de protección como la que dirige Louis Lewis (Simu Liu, el de Sang-Chi).

La película, en realidad, no es más que una sucesión de situaciones a cada cual más disparatada, salvando el inicio de la relación entre Katie y Noel que juega a despistar si éste es realmente lo que dice o si se va a cargar a la chica a la menor oportunidad (lo que, siendo John Cena el actor, no se iba a creer nadie).

Entretiene también, pero el público la castiga con un 5,8 en imdb.

John Cena repite, esta vez con Idris Elba en Jefes de estado. Serán, ni más ni menos, el presidente de los Estados Unidos de América y el primer ministro del Reino Unido.

Si bien Idris Elba da un buen porte de dirigente de un país, John Cena nos puede costar más, pero el contexto de la situacion geopolítica actual, en la que un payaso es el máximo dirigente del país más poderoso del mundo, y el pasado remoto, cuando lo fue un actor (si bien aquél actor da mil vueltas al payaso actual), ayuda a que el espectador elija creer.

Al dúo protagonista se le une una mujer, agente de campo de los servicios secretos británicos y antigua pareja sentimental del primer ministro (Priyanka Chopra).



El villano de la película está encarnado por el solvente Paddy Considine (que fue el Viserys que se consumía por al enfermedad en la primera temporada de La casa del dragón).

Persecuciones, tiros, explosiones, momentos sentimentales impostados y una pirotecnia como suele ser habitual en estas producciones, hacen avanzar la historia y a los héroes improvisados.

Hay algún girito de guión en la trama que, confieso, me comí con patatas cuando se descubre quién es el compinche en la sombra del villano.

Entretenimiento y más entretenimiento que se gana un 6,4 en imdb.

Guy Ritchie (este director no necesita presentación) nos lleva a un episodio de la Segunda Guerra Mundial, siguiendo algo parecido al modelo de Doce del patíbulo en cuanto que el comando elegido es una amalgama de delincuentes e inadaptados en El ministero de la guerra sucia.

Por supuesto, la historia en la pantalla tiene poco o nada que ver con la historia real, más allá de que ocurre en algún momento de la última gran guerra. Y, mientras la estaba viendo, no podía dejar de acordarme de Malditos bastardos, salvando las distancias, claro.



Confieso que tantos tiros y explosiones me saturaron en cierto modo y que fue la cinta que más me costó terminar de ver, a pesar de contar con Henry Cavill y otros rostros conocidos como Alan Ritchson (Reacher, Fast and furious...), Eiza González (El problema de los tres cuerpos), Rory Kinnear haciendo de Churchill y Cary Elwes (siempre será Wesley), además de presentar a Ian Fleming como un personaje real.

También cotiza a 6,8 en imdb.

Por último tenemos la más excesiva de todas: Ballerina. El spin off de John Wick con el rostro de ángel de Ana de Armas. 

Desde el flashback inicial en que somos testigos del asesinato del padre y el reclutamiento por la Ruska Roma, pasando por el entrenamiento, el primer contrato, los sucesivos asaltos y la llegada al idílico pueblo de montaña alemán que resulta ser un pueblo de asesinos, la película transcurre por un carrusel de muertes grotescas, sangre, explosiones y un guión peculiar. 



Me llegó a saturar y vi algo así como la última media hora con el piloto automático puesto. No soy un gran aficionado al universo de John Wick y ni siquiera la aparición del personaje de Keanu Reeves me motivó demasiado. 

La cinta cuenta con un puñado de rostros muy conocidos que, supongo, necesitarán llevar un buen plato de lentejas a casa: Ian McShane, Gabriel Byrne o Anjelica Huston.

Para aficionados e iniciados (creo que me perdí un buen montón de referencias) y un 6,8 en imdb. 

Cualquiera de las cincopelículas servirá para pasar un rato, alrededor de dos horas. Pero las olvidaremos en más o menos el mismo tiempo. 

martes, 11 de agosto de 2015

47 ronin (yo no los conté)

En  largos viajes en autobús desde Gijón a Madrid da tiempo a hacer muchas cosas. Como además ahora cada pasajero dispone de una pequeña pantalla TFT en la que seleccionar películas, documentales o series, no hace falta depender de lo que ponga el conductor en el reproductor de video sino seleccionar lo que más llame la atención.

Como tenía pendiente de ver esta, La leyenda del samurai (47 ronin), me puse a ello.  



La historia está basada en una historia real de los siglos XVII - XVIII en el Japón del shogunato: el señor Asano es embrujado por su enemigo, el señor Kira, para dejarle en evidencia ante el shogun. Es luego condenado por este a cometer seppuku y, como consecuencia, los samurais que de él dependían se convierten en ronin. El señor Kira se hace cargo de la provincia de Asano y de la hija de éste. Los ronin se conjuran para vengar a su señor como último deber hacia él. 

El protagonista, Keanu Reeves, es un mestizo mitad humano y mitad criatura mágica que ha vivido en la corte del señor Asano desde que era niño, haciendo frente al desdén de los samurais. Pero como es el protagonista, la cosa cambiará cuando se den cuenta de que también el bushido es el motor de su vida. Una pena que Keanu no deje ni un momento su cara de palo y su mirada de permanente perplejidad, como si no tuviera ni idea de lo que está haciendo ahí. 


Color y brillo


En el aspecto visual, la película es brillante. Desde el vestuario hasta la luminosidad de los escenarios y paisajes. En contraste con ello, la suciedad y oscuridad del enclave holandés en el que Oishi, el lider de los ronin, debe ir a buscar al personaje de Keany Reeves. De un lado, el refinamiento oriental. Del otro, la barbarie occidental. Nada cambia, amigos. 

Como espectacular es el dragón blanco que aparece hacia el final de la película. Un Mushu (de Mulan) hipervitaminado o, mejor, como un Fuyu (de La historia interminable).

Inquietante...

Otra cosa buena es que aunque el metraje es apreciable (118 minutos), no se hace (demasiado) larga. No aburre, vamos, aunque algún que otro pasaje sí se pueda considerrar algo pesado. 

En resumen, un bien. No es para tirar cohetes, pero se deja ver.

Si Keanu dejara por un rato esa cara de palo...