domingo, 24 de noviembre de 2024

Avalancha de Star Wars

 Lo de Star Wars se nos está yendo de las manos y las series se multiplican como las setas, así que voy a juntar unas cuantas en la misma entrada, por orden cronológico y no de preferencia y eso que vamos ganando al horrible retraso acumulado.

La tercera temporada del The Mandalorian me pareció que flojea un poco, aunque tiene varios capítulos interesantes. El que más recuerdo es el que dirige Bryce Dallas Howard, en el que sale Jack Black, una historia ligera de misterio en un planeta peculiar y que ha resultado ser el episodio peor valorado en imdb. 


 

Din Djarin pierde peso en favor de Bo Katan, a la que cede la espada negra mientras que busca activamente la redención por haberse dejado ver el rostro. Ahí la cosa se pone un poco farragosa y pierdo el interés, pero al final la serie parece que remonta con la aparición del moff Gideon y su escuadrón de imitadores de mandalorianos que aparecen para luchar contra los verdaderos capitaneados por la herrera, Bo Katan y Din Djarin.

Digno también de recordar es el momento épico de la muerte de Paz Vizsla, que tras enfrentarse en varias ocasiones a Din Djarin, al final abraza la causa de Bo Katan y se sacrifica de forma honorable para darles tiempo a escapar de las grutas en las que ocurre el enfrentamiento con los imitadores.

 

Paz Vizsla

La serie no pierde ese sabor cercano al género del oeste, pero le falta ese frescor que tenía sobre todo en la primera temporada. Hay quizá un poco de hastío con el personaje, que se ha utilizado también en otras series para hacerlas remontar (la aburrida El libro de Boba Fett). Y el pequeño Grogu no deja de ser un alivio cómico sin demasiada incidencia en la historia, una vez pasada la sorpresa inicial.

Aún así, la serie se mantiene con un superlativo8,6 en imdb

Mucho más interesante me pareció la primera temporada de Ahsoka. Rosario Dawson está caracterizada de forma magistral como la ya no tan joven aprendiz de Anakin Skywaler y resulta ser uno de los personajes más atractivos del actual panorama de Star Wars.

Si bien es cierto que seguramente me perdí un montón de referencias por no haber seguido la serie animada de Star Wars Rebels, Ahsoka es lo bastante interesante por sí misma como para haber mantenido mi interés muy alto. 

 


 

La pareja de antagonistas es muy refrescante y resulta ser una pena la triste e inesperada desaparición de Ray Stevenson. Su imponente presencia, a la par que calma contenida, construyeron un muy interesante personaje de Baylan Skoll. Tengo interés en saber más de él y de su aprendiza Shin Hati, protagonizada por Ivanna Sakhno.

El resto de personajes de la serie animada está muy logrado y será familiar para todos los que la hayan seguido, pero a mí me resultó mucho más interesante la aparición por fin en imagen real del Gran Almirante Thrawn, uno de los antagonistas más atractivos de todo el Universo Star Wars. Lars Mikkelsen rellena demasiado su uniforme para mi gusto, pero consigue un chiss bastante convincente. 

 


 

La vuelta de Hayden Christensen rejuvenecido para la ocasión, como Anakin Skywalker en varias escenas de recuerdos de Ahsoka, hacen justicia sobre todo con el personaje de animación, mucho mejor tratado que en la primera trilogía.

Espero una segunda temporada que profundice en todos los flecos abiertos y poder volver a ver los dos sables de luz de Ahsoka, que cotizan a un 7,5 en imdb.

The Acolyte no es una buena serie, la verdad, pero no es menos cierto que creo que ha sido injustamente maltratada por temas ajenos a la misma. No es la primera vez que pasa ni será la última, pero es un peaje a pagar por la cada vez más aguda polarización de la sociedad ante ciertos temas que, también hay que decirlo, no se abordan de forma adecuada en algunas producciones.

La historia no deja de ser interesante, ambientada años antes de las dos series que hemos visto con anterioridad, pero la ejecución deja bastante que desear. 

 


 

Casi ningún personaje resulta atractivo, ni siquiera el de nuestra Dafne Keen, con un maquillaje bastante poco atractivo y el caso particular de las hermanas gemelas Osha y Mae genera un tornado en todo el canon al equiparar la forma de su nacimiento al del mismísimo Anakin Skywalker, el supuesto elegido que traería el equilibrio a la Fuerza. Algún otro personaje resulta bastante odioso y el primer jedi wookiee que podemos ver no pasa de ser una mera curiosidad.

Ni siquiera el giro de guion en el que se revela el verdadero maestro sith resulta convincente, porque ya se veía venir de lejos. 

 


Si tengo que decir algo positivo, hablaría de la representación de la orden Jedi como una institución que intenta navegar sus propias contradicciones actuando como un agente político con mucha influencia al tiempo que dice trabajar por el bien de los ciudadanos de la galaxia, convirtiéndose en un agente que intenta imponer su criterio en una República Galáctica a la que se la empiezan a ver las costuras en cuanto a democracia se refiere.

A pesar de todo lo malo, que es mucho, y lo bueno, que es menos, la serie me entretuvo con bastante dignidad y el 4,2 de imdb me parece demasiado castigo. 

A modo de resumen, me parece que ya no es suficiente con cuidadas coreografías de duelos de sables de luz y mostrar aquí y allá a una serie de villanos embozados y con capucha que luego aportan más bien poco aparte de una apariencia siniestra. La avalancha de productos de Star Wars produce un cierto cansancio en la audiencia y son pocos los momentos que recuerdan a la brillante maravilla de la trilogía original. Sin embargo, el negocio se va manteniendo y mucho me temo que si el dinero continúan entrando, poco se va a hacer para innovar.



domingo, 17 de noviembre de 2024

Transformers: el despertar de las bestias

Transformers: el despertar de las bestias continúa el lucrativo universo de los robots convertibles. Un universo que resulta ser bastante más lucrativo que cualitativo, porque salvo la primera película y, quizás la segunda, la franquicia se desliza por una pendiente pronunciada hasta el inevitable abismo.

No se puede negar que se buscan puntos de interés nuevos. De esta forma, esta será la primera vez que veamos a los robots animales en pantalla: los maximals y sus enemigos, los terrorcons. O sea, un traslado de la dicotomía autobots-decepticons en el reino animal. Vaya por delante que el actual líder de los maximals no es otro que Optimus Primal, un nombre que recuerda poderosamente al de otro líder carismático. 


 

Añadamos a una entidad superior, Unicron, que por supuesto no quiere nada bueno. Añadamos también un artefacto, la llave transwarp, que permite a quien la use abrir portales en el espacio y en el tiempo. Ni hay que decir que si Unicron consigue esta llave, la cosa se va a poner bastante mal para los habitantes de este planeta, tanto orgánicos como cibernéticos.

Un protagonista inadaptado, que tiene que hacer cosas discutibles para salir adelante, pero que tiene un corazón que se le sale en el pecho de bueno que es, por accidente toma contacto con los autobots cuando intenta robar un porsche que resulta ser uno de ellos disfrazado.

De esta no original manera, Noah Díaz se va a ver involucrado en un conflicto cósmico entre el bien y el mal, con tintes ecológicos propios de los tiempos actuales. La chica de esta entrega es Elena, trabajadora del museo en el que la llave transwarp está almacenada, identificada por los atrasados humanos como un artefacto indígena desde que una expedición se la trajera de la Amazonia en 1994. 

 

No se puede negar que los diseños resultan impactantes

Ya tenemos el lío, más o menos superficial, que será la excusa para el despliegue de los efectos visuales que, como siempre, serán impactantes con las transformaciones robóticas al frente. Sin olvidar las escenas de lucha en la que la cámara sufrirá el pertinente baile de san Vito, propio del estilo Michael Bay.

Serán algo más de dos horas de frenética actividad sin una sólida base ni argumental ni interpretativa, sostenida única y exclusivamente por el poder visual de la propuesta. Los fanáticos la disfrutarán, mientras el resto de los mortales la olvidarán tan pronto la consuman.

No obstante, mientras las películas sean rentables y el público vaya a verlas, mucho me temo que tendremos robots para rato. Y esta última entrega todavía lo ha sido, con más de cuatrocientos millones de facturación y un presupuesto algo inferior a doscientos millones. Aún así, se ha quedado en el límite inferior de lo que se considera rentable, al tener que sumar todos los gastos promocionales. 

 

No puede faltar el honorable Optimus Prime

No añadiré nada más a todo lo dicho. Solo que en imdb cotiza a un 6,0 que, visto lo visto, hasta me parece demasiado.

Solo para muy cafeteros.


domingo, 3 de noviembre de 2024

La llamada de lo salvaje

 Estamos ante la enésima adaptación de la novela homónima que escribió Jack London a principios del siglo XX. Hasta nuestro replicante favorito Rutger Hauer se llegó a poner la piel del bueno de John Thornton. Y antes que él, el mítico Clark Gable.

Buck, un enorme perro que vive de forma plácida en la casa de sus dueños en California, es secuestrado y trasladado a las tierras salvajes que bullen de actividad con la fiebre del oro que acaba de estallar. 



Su carácter bueno es en principio incompatible con la dureza de la vida a la que se enfrenta, como perro de trineo. Por eso algunos de sus dueños le someterán a brutales castigos que buscan obligar por la fuerza lo que no es capaz de hacer por voluntad propia No obstante, a su inherente bondad hay que sumarle una tenacidad fuera de lo común, que será apreciada sobre todo por los dueños más amables y que le servirá para liderar el equipo de perros de trineo del que forma parte, deshaciéndose del anterior macho alfa que controlaba el grupo a base del miedo.

Porque Buck, el pobre, tendrá un buen puñado de dueños. Unos peores, otro mejores, aunque elegirá por voluntad propia a John Thornton, un buscador de oro alcoholizado y atormentado por los recuerdos de su familia, que ha postergado en busca del sueño de riqueza que arde por el país como la yesca. 

 

Incluso tendrá épocas de total libertad, en los que se hará apreciar por una manada de lobos que merodean la zona y, sobre todo, por su hembra alfa, que será la culpable de que Buck se debata entre su fidelidad a su dueño por elección y la llamada de lo salvaje que arde en su interior.

No hay nada nuevo bajo el sol, entonces, más allá de unas imágenes espectaculares, supongo que muchas de ellas creadas con ayuda del CGI, incluso el propio Buck. A veces canta mucho, sobre todo cuando el perro tiene expresiones más humanas que perrunas, pero el resultado es razonablemente bueno a pesar de esa humanizacion del animal que me resulta más discutible. 

 


Se añade también alguna trama de traición y codicia, que no puede faltar en una historia de buscadores de oro desde los tiempos de El tesoro de Sierra Madre. Ahi sí que no hay nada que discutir, porque el carácter humano no deja de dar sorpresas desde nuestros primeros pasos como especie, capaz de lo mejor y de lo peor.

Encuentro a Harrison Ford bastante avejentado, pero se maneja mejor que en películas de pura accion como las últimas de Star Wars o Indiana Jones. Sin ser un actor sobresaliente, más bien tirando a medianejo, construye un John Thornton creíble.

 

Chewbacca y Han Solo

 

Mención especial merece Omar Sy. El actor francés se come la cámara cada vez que sale en la cinta, encarnando a Perrault, el encargado de llevar el correo al remoto lugar en el que vive Thornton y que rescata a Buck de un futuro oscuro.

La llamada de lo salvaje cotiza hoy a un 6,7 en imdb. Un poco sorprendente y un poco alto para lo que en realidad es la película.