domingo, 15 de febrero de 2026

Bestiario Pathfinder 2ed.

La cuarta edición de D&D fue un terremoto que convulsionó a la afición. No como algo positivo, sino como todo lo contrario, porque se podría decir que la cuarta es la "edición que no existe" del juego de rol más famoso del mundo.

Cuando hablo de fracaso, lo hago porque apenas hay rastro en redes de experiencias jugando a la cuarta edición de D&D, así que supongo que apenas llegó a los jugadores más allá de la compra de los manuales. Yo los tengo y estéticamente son muy buenos, pero el sistema de juego me parece horrendo.

Ese fracaso llevó a la afición a refugiarse en la tercera edición o en la revisión de la misma, la que llaman D&D 3.5, que vivió una inesperada segunda juventud a pesar de no tener soporte de material nuevo.

Fue entonces cuado Paizo, que se había hecho un nombre con la publicación de sendas de aventuras para esa tercera edición, decidió dar el paso y publicar Pathfinder, que se comió literalmente a D&D 4.0.

Actualmente el juego está en su segunda edición, que viene a ahondar aún más en la especialización, las dotes, habilidades y características de los PJ, con unas opciones de personalización que abruma, sobre todo a niveles altos.



Ni tanto, ni tan calvo, que diría alguien. Me da la sensación de que D&D 5ª, todo un acierto de WoTC en la simplificación y accesibilidad del juego, ha conseguido dar la vuelta a la tortilla, aunque la base de aficionados que consiguió crear Pathfinder aún sigue ahí y Paizo continúa publicando mucho y muy buen material.

Entre ellos, el imprescindible Bestiario.

Una edición de altísima calidad de más de trescientas cincuenta páginas con ilustraciones a todo color y encuadernadas en tapa dura. Brutal.

Tenemos literalmente cientos de criaturas clasificadas por orden alfabético y todas ellas acompañadas de una ilustración de alta calidad, lo que es una ayuda imprescindible para el Director de Juego a la hora de describir y mostrar a los jugadores (esto es algo que he echado mucho de menos en el Bestiario de RuneQuest, por ejemplo).

Junto al nombre de cada criatura veremos con mucha claridad el nivel de desafío de la misma, lo que también nos ayudará a diseñar con ellas encuentros que supongan un desafío adecuado al nivel del grupo de juego.


El infame Arrasador de árboles


Debajo tenemos el inevitable bloque de características, empezando por un código de colores que nos dirá el tipo de criatura de la que hablamos para determinar las reglas específicas que sean de aplicación. El bloque continúa con las estadísticas en sí y las acciones que puede realizar en un asalto de combate.

Al inicio del libro, en el resumen de reglas, se nos proporciona unas sencillas indicaciones que permiten ajustar la dificultad de los encuentros, aumentando o reduciendo los puntos de golpe de las criaturas.

Y al final del libro tenemos un par de listas más de las criaturas: por tipo y por nivel. Así que tendremos diversas opciones de encontrarlas con rapidez en el libro.

Como curiosidad, la criatura más poderosa que nos vamos a encontrar en el Bestiario es el Arrasador de árboles, con un nivel de desafío 25, 550 puntos de golpe y una CA de 54. Como arma, utiliza un hacha mágica que supone 4d12+15 de daño cortante, más 1d6 de daño por ácido, 1d6 de daño caótico, y 1d6 de daño maligno, para terminar con un bonificador al daño de 2d6 si impacta a una planta. Ojo, que el Arrasador de árboles no está indefenso en cuerpo a cuerpo, con unas fauces que suponen 4d10+18 de daño, más 2d6 de daño caótico y 2d6 de daño maligno. Tremendo.


El majestuoso dragón de oro Parnoneryx (el galo)


No faltan viejos enemigos ni criaturas icónicas: dragones cromáticos, dragones metálicos, sagas, mantícoras, quimeras, pájaros roc, méfits, momias, nagas, orcos, kobolds, drows, duergars, aboletths, gárgolas, gigantes... todo lo que un Director de Juego aplicado desee lanzar a los jugadores.

Como curiosidad, algunas criaturas fácilmente reconocibles no tienen el mismo nombre al que podemos estar acostumbrados. Supongo que será por tema de derechos.

En resumen, estamos ante una edición de altísima calidad de una herramienta imprescindible. Yo lo he comprado en primer lugar por afán coleccionista, porque con la edad me he vuelto muy vago y casi no desarrollo campañas propias (solo aventuras cortas para una o dos sesiones), pero también necesitaremos el Bestiario si queremos dirigir una senda de aventuras publicada porque las estadísticas de las criaturas que aparecen en la senda de aventuras no se incluyen. Una forma como otra cualquiera de hacer negocio, claro.

Hay un segundo tomo que todavía no tengo y que no sé si me haré con él en alguna ocasión, aún suponiendo que tendrá la misma calidad que el primero. Me parece más bien para completistas.

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