domingo, 2 de agosto de 2026

Batman: Arkham Knight (PS4)

Juegos de superhéroes solo he jugado dos: Spider-man y estge Batman: Arkham Knight. Es el tercer juego de la saga desarrollada por Rocksteady, un estudio que parece especializado en las historias del murciélago.

Fueron unas cincuenta horas en las que me convertí en el murciélago de Gotham, balanceándome por los edificios, corriendo por los tejados y planeando para moverme por una ciudad que es un personaje en sí misma.

La historia transcurre en una sola noche y reúne a muchos de los personajes habituales de los tebeos: Catwoman, Robin, Nightwing, Alfred, Oráculo, el comisario Gordon, Hiedra Venenosa, Enigma, Espantapájaros, Dos Caras, Harley Quinn y, de una forma un tanto peculiar, el Joker.


La carátula ya promete


El Caballero de Arkham se ha hecho con el control de la ciudad, convertida en un campo de batalla. Por un lado, las bandas de malhechores que campan a su antojo. Enfrente, un cuerpo de policía desbordado y un ejército de un solo hombre, Batman, que se multiplica para mantener el orden mientras intenta llegar al Caballero y descabezar su organización.

Parece mentira, pero este rival parece ir siempre un paso por delante de nuestro murciélago favorito, poniendo en riesgo a toda la gente que Bruce quiere y llevándole al límite física y mentalmente. Casi, hasta el punto de ruptura.

Esto lleva a Bruce a abrazar un lado oscuro que se explica durante el juego para poder revertir la situación en un clímax sorprendente durante el que se revela la identidad del Caballero de Arkham. Me dejó bastante sorprendido, tengo que decir.



La historia es sólida y la ambientación está logradísima. La noche, Gotham y la lluvia, una lluvia persistente que acaba golpeando el ánimo casi tan fuerte como los malos que están repartidos por toda la ciudad. Esto, con diferencia, es lo mejor del juego: la inmersión que consigue en el entorno, con el que puedes interaccionar hasta cierto punto.

Por supuesto tenemos a nuestro alcance todos los gadgets del hombre murciélago: drones, batarang, cable y anclaje, trajes... Todo es mejorable gastando los puntos de desarrollo que iremos acumulando a medida que avanzamos en el juego.

Los desarrolladores han tenido también en cuenta distintos modos de jugabilidad. Desde la acción más desenfrenada, en solitario o con una pareja que puedes controlar hasta cierto punto, hasta las misiones de sigilo e infiltración con la ayuda de un modo depredador que rastrea a nuestros enemigos y nos permite evolucionar por los conductos de ventilación o las alcantarillas

En todo juego que se precie, la historia principal está salpimentada por minijuegos y por historias secundarias. Batman: Arkham Knight no puede ser una excepción y nos pone a nuestra disposición un buen puñado de ellas: desde la investigación de misterioso asesinatos por toda la ciudad hasta la confrontación con un murciélago mutante, pasando por el asalto a fortalezas de bandas criminales, los robos de bancos de la banda de Dos Caras o los enigmas de Enigma. Todo esto añade un buen puñado de horas a la experiencia de juego.



Yo acabé saturándome con tanta misión secundaria y minijuego. Los de Enigma me parecieron bastante difíciles y apenas resolví un puñado de ellos, a costa de echar horas que no tengo de mi tiempo libre. Por eso acabé por centrarme en la historia principal y conseguí ver uno de los finales. El final definitivo tiene unos requerimientos de completar partes del juego que eran inasumibles para mí, así que decidí dejarlo estar y conformarme con algo que sé que no es el final real. Qué se le va a hacer.

El batmóvil se convierte casi en otro personaje más: podemos conducirlo o dirigirlo por control remoto, llamarle para que nos recoja en un punto determinado, incluso mientras planeamos o caemos en picado, y arrasar con casi todo lo que nos pongan por delante. Pero en mi caso llegué a odiarlo y cada vez que la historia principal tenía una fase en la que había que utilizarlo, sufría como un condenado. Soy muy torpe con los controles y no pude hacerme con el manejo en ningún momento. Por eso, soy consciente de que mi experiencia de juego no ha sido too lo satisfactoria que pudiera haber sido.

Desconocía por completo la serie de juegos (Arkham Asylum de 2009, Arkham City de 20111 y Arkham Knight de 2015) y, viendo el tremendo desarrollo que pude presenciar en la saga de Mass Effect, decidí decantarme por el último de ellos. No sé si ha sido la mejor decisión, pero no me apetecía bucear en juegos de hace quince años o más

Aún reconociendo la calidad técnica y habiendo disfrutado mucho de la ambientación, la sensación ha sido agridulce porque pocas veces he tenido tantas ganas de aparcar un juego y al final casi me lo tomé como una obligación. No obstante, estoy seguro de que será disfrutable por muchos, sobre todo si son más hábiles que yo en la conducción.

Así, el notable objetivo se convierte en un suficiente subjetivo.




sábado, 25 de julio de 2026

Quiero y no puedo del Marvel UCM

Con el objetivo de ir poniéndome adelantando entradas, voy a seguir agrupando películas y series por temáticas, siempre que tengan alguna relación entre sí. Hoy toca un repaso a lo visto del Universo Cinematográfico Marvel en los últimos meses.

La miniserie de Agatha nos enseña más cosas de este personaje que vimos en Wandavision y que de vecina simpática pasó a ser una bruja de gran poder. En esta miniserie, Agatha va a crear un aquelarre que utilizará para sus propios fines aunque, a medida que vayan pasando los capítulos y se creen lazos de relaciones entre todos los protagonistas, el personaje irá adquiriendo matices interesantes.



Casi toda la serie se soporta sobre el personaje principal y Kathrin Hahn, la actriz que la representa, un total descubrimiento en Wandavision, pero yo diría que Agatha pasa sin pena ni gloria por los ojos del espectador aunque en imdb cotice muy alto con un digno 7,2.

Seguimos con el reinicio de un personaje clave tras la salida de Chris Evans (luego no será tal) y la presentación en pantalla grande de Sam Wilson (Aaron Mckie) con el escudo icónico del Capitán América en Capitán América: un nuevo mundo.

En principio tenemos también el aliciente de ver en pantalla al Hulk Rojo, una versión más salvaje que el gigante esmeralda al que estamos acostumbrados y que tiene el rostro de Harrison Ford. Diría que la elección del actor ha sido del todo errónea, porque el bueno de Harrison se pasa el metraje con cara de qué narices hago aquí, aunque supongo que le habrán pagado una morterada que compensa la tontería.


Este póster es lo mejor de la peli


Totalmente fallida, va directamente a la lista de peores películas del UCM y no se la recomendaría ni a mi peor enemigo. Hasta el 5,6 que le dan en imdb me parece excesivo.

Thunderbolts sube un poco la calidad de la propuesta, con un grupo de inadaptados que deben formar un grupo cohesionado lo antes posible para hacer frente a una gran amenaza.

Tenemos a Yelena Belova, hermana de la Viuda Negra (Florence Pugh), Soldado de Invierno (Sebastian Stan), U.S. Agent (Wyatt Russell), Guardián Rojo (David Harbour), Sentry/Void (Lewis Pullmann), Taskmaster (Olga Kurylenko) o Fantasma (Hannah John-Kamen).

Bastante entretenida, pero con el gran defecto de no representar bien a un personaje como Sentry, con un potencial inmenso en todos los sentidos (es en gran medida el Superman de Marvel con poderes que pueden rivalizar con los de los dioses). Es interesante esa dualidad del bien contra el mal, pero su alter ego normal, Bob, casi parece una caricatura.



Lejos de ser redonda, es digna y el 7,1 de imdb lo refleja.

Los cuatro fantásticos: primeros pasos me parece una oportunidad más perdida para conseguir una buena representación en pantalla de la familia más famosa de Marvel.

Que no se me interprete mal, pero aunque me parece mejor que cualquiera de las adaptaciones anteriores con bastante diferencia, me parece que hay demasiadas cosas que no acaban de funcionar.

Empezando por el casting, en el que tenemos a un Pedro Pascal (Reed Richards) que desde un tiempo a esta parte parece el perejil de todas las salsas, no me funcionan ni Vanessa Kirby (Sue Storm) ni Joseph Quinn (Johnny Storm). La primera porque tiene un rostro bastante artificial y poco natural y el segundo porque sencillamente no me da el Johnny que vi en los tebeos de los ochenta (en ese sentido, Chris Evans funcionó mucho mejor).



Iba yo al cine con muchas ganas porque, por fin, iba a ver a Galactus, uno de los villanos recurrentes de los tebeos (bueno, villano quizá no sea la palabra más correcta para definir al Devorador de Mundos, porque es más bien una fuerza primigenia neutral que una entidad malvada). Me quedé a medio camino entre gustarme o no, a pesar de que es definitivamente mejor que la sombra que vimos en la película de 2007 Los cuatro fantásticos y Silver Surfer.

Tampoco me gustó cambiar a Norrin Radd, el Estela Plateada icónico, por Shalla-Bal, en el canon emperatriz del planeta Zenn-La del que viene el personaje original. Seguramente habrá algún hilo al que agarrarse para cambiar de nombre y de género al personaje, pero yo no lo compro.

Por último, vale que Franklin Richards sea seguramente el mutante más poderoso de Marvel, pero me parece excesivo lo que hace en la película. La escena post créditos no sirve para redimir esto.

Como nota positiva, la representación del Edificio Baxter, una lograda atmósfera pop sesentera y la vida familiar que llevan los protagonistas, muy cercana al material original.

El 6,8 de imdb es un resumen de esta oportunidad perdida, otra más, que impide que Los cuatro fantásticos ocupen el lugar que sin duda merecen en el UCM como uno de los grupos más importantes de la historia de Marvel.




domingo, 19 de julio de 2026

Lo último de Vila y Chamorro

La serie de novelas de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, de Lorenzo Silva, es una de las que más he podido y querido seguir en mucho tiempo.

Ya la empecé avanzada, un descubrimiento de esos que de cuando en cuando conseguías por ser socio del Círculo de Lectores, pero durante los últimos meses he ido siguiendo el orden cronológico y disfrutando del desarrollo de estos personajes.

Nadie vale más que otro es un libro de relatos, cuatro en concreto, en los que el autor nos muestra las miserias y dignidades del género humano a través de cuatro situaciones que, por desgracia, son cada vez más habituales: el asesinato de una mujer, supuestamente a manos de su marido; el de una niña, quizá a manos de su tío; la aparición del cuerpo de un delincuente común víctima de un posible ajuste de cuentas; el asesinato de un inmigrante en un pueblo como cualquier otro.




Seré honesto: apenas me acuerdo de nada de esos cuentos, pero sí recuerdo que leí el libro con mucho gusto, como casi todo lo del autor.

El alquimista impaciente se publicó en 2000 y fue muy popular porque se llevó el premio Nadal de ese mismo año, siendo adaptado a cine con los rostros de Roberto Enríquez e Ingrid Rubio.

El libro arranca con el descubrimiento de un cadáver de un hombre desnudo en un motel de carretera. Los detalles escabrosos se suceden, pero en el transcurso de la investigación, lo que parecía un accidente durante un encuentro sexual con una prostituta desaparecida, se va enfangando más en un caos de dinero, sobornos y mafias.

Es un caso crudo, pero Silva tiene el don de narrar con sencillez y verosimilitud. El lector va atando cabos junto con la pareja protagonista, abriendo la boca de vez en cuando o confirmando sospechas alguna que otra vez.



Lectura ágil y un cierto poso moral sobre la conciencia humana y cómo para algunos las vidas de los demás son accidentes que sortear o pasar por encima.

En 2002, nuestra pareja de guardias favorita nos llevará en La niebla y la doncella al marco incomparable de la isla de la Gomera. Allí aparece degollado un joven muchacho de ascendencia alemana, en un caso que apunta de forma directa al concejal del pueblo.

Como en casi todas las novelas de este tipo, que los hechos apunten de forma directa a alguien suele ser un antídoto contra la culpabilidad del personaje, porque siempre hay algún cabo suelto que no encaja del todo bien y que despierta los instintos del husmeador profesional que se enfrenta al caso.

Este libro no es la excepción y, entre visita y visita a la isla, rascaremos la superficie y encontraremos una supuración que mancha incluso a algunos integrantes del Instituto Armado.



Me gusta este libro porque Bevilacqua es más frágil y humano y porque, por una vez, se ve traicionado por su olfato y es incapaz de ver la traición delante de sus ojos.

También se llevó a la gran pantalla, en 2017, con los rostros de Quim Gutiérrez y Aura Garrido, además de otros actores reconocidos como Roberto Álamo o la tristemente desaparecida Verónica Echegui.

Saltamos a 2005 para la publicación de La reina sin espejo. Ambientada en Cataluña, arranca con la muerte de una popular presentadora de televisión. El cadáver se encuentra en medio de un jaleo que indica una noche desenfrenada de drogas, alcohol y sexo.

La investigación, nada sencilla, se encuentra con las interioridades de las páginas de contactos (aunque en la fecha de publicación, internet no es todavía ni una sombra de lo que es hoy), el elitismo de ciertos miembros de la sociedad catalana a la que pertenecía la fallecida y, en un giro de los acontecimientos, la trata de mujeres.



Una vez más la historia da saltos inesperados para acabar en un punto totalmente imprevisible y una vez más se adaptó a televisión en 2011, con Jesús Noguero y Mariona Ribas (desconocidos para mí).

A partir de aquí ya había leído todos los libros según iban saliendo y me reencontré en el hilo temporal con El mal de Corcira, publicado en 2020.

Este libro es algo particular, porque si no me equivoco, el autor usa por primera vez el recurso de contar dos historias en momentos distintos. Por un lado, tenemos el habitual caso que en esta ocasión nos lleva a la pequeña isla de Formentera, donde aparece un hombre asesinado en una playa. En principio se podría enmarcar como crimen pasional homosexual, pero la víctima resulta ser un antiguo condenado por colaboración con ETA.

Ahí arranca la segunda historia, porque por fin sabremos más del pasado de Bevilacqua y el tiempo que estuvo destinado en el País Vasco de los duros años ochenta, durante el que trabajó realizando labores de inteligencia hasta que se mudó a Madrid.



Su infatigable compañera de fatigas, Chamorro, no podrá asistirle esta vez nada más que desde la distancia, convaleciente de una herida de bala que recibió unos pocos días antes. Esta conveniente indisposición, sirve al autor para bucear aún más en la psicología de Bevilacqua y lo hace aún más frágil ante la tormenta perfecta que se desencadena en su interior.

Como es habitual, el desenlace es totalmente inesperado, pero satisfactorio. Este libro es quizá el mejor que he leído o, por lo menos, el que mejor recuerdo me ha dejado.

Aún me quedan un par o tres libros de la serie, que espero leer lo antes posible. Es esta una serie que mejora con el tiempo, tanto por la experiencia y oficio del autor como por la profundidad que van adquiriendo los personajes principales. Los dos protagonistas, lejos de estar congelados en un universo paralelo, envejecen y maduran como cualquiera de nosotros al tiempo que hacen frente a situaciones y circunstancias cotidianas.

Por eso, por esa sensación mezcla de cercanía y realismo, además de por el interés de los casos relatados, aconsejo a cualquiera la lectura de esta serie de libros. Perfecta para el verano, además.


domingo, 12 de julio de 2026

Adaptaciones de videojuegos

Los videojuegos se han convertido ya eu una expresión más de la creatividad humana y, en consecuencia, en fuente original para diversas adaptaciones, como cine o televisión.

En 2024 se estrenó Borderlands, la adaptación del videojuego del mismo nombre, con ambientación postapocalíptica. No lo he jugado y tengo poca información, pero espero que sea mejor que la película, lo que no debería ser muy complicado.


Mala


Aburrida y mala, eso como poco. A pesar de tener en el reparto a pesos pesados como Cate Blanchett, Jamie Lee Curtis, Kevin Hart o Jack Black (solo su voz). Da un poco de pena verlos, sobre todo a las dos primeras, en un producto como éste.

Son cien minutos que mi vida que me podía haber ahorrado y como yo debe de pensar mucha gente para que su nota en imdb sea un lamentable 4,7.

También de ambientación apocalíptica, pero una adaptación bastante más decente, es la serie Fallout, de Prime. Dos temporadas de ocho capitulos cada una, la primera de 2024 y la segunda de este mismo años.

Tampoco he jugado los diversos juegos de la franquicia y no tengo tapoco mucha información, pero la serie es bastante amigable con el profano como yo.

Llama la atención la mezcla de humor gamberro, violencia y ambientación, con esa música cincuentera y estética de sueño americano mezclada con el desierto nuclear, la suciedad y las distintas facciones que nos vamos a poder encontrar vagando por el Yermo o por New Vegas.


Entretenida

La serie tiene unos cuantos protagonistas, destacando la pobladora del refugio 33, Lucy McLean (Ella Purnell), el ghoul que antes fuera una estrella de cine (Walton Goggins), Maximus, el acólito de la Hermandad del Acero (Aaron Moten) y un buen puñado de secundarios entre los que destaca Kyle Maclachlan en el papel de Hank MacLean.

Nos irán entremezclando imágenes del momento con flashbacks en los que veremos por qué se ha llegado a la situación actual, mientras los protagonistas se van moviendo en busca de sus objetivos.

En imdb está a un gran 8,3 y, de momento, es una serie que merece la pena seguir.

El fenñómen Minecraft no podñía permanecer ajeno a este fenómeno de adaptaciones y se estrenó la suya en 2025, con un reparto también de colorines que, por lo que se ve, es un reclamo imprescindible.

Repite Jack Black como Steve, un chico que lleva no se sabe cuántos años sobreviviendo dentro del juego y se añade un excesivo Jason Momoa (cada ve se parece más a una caricatura de sí mismo) como Garrett, una vieja gloria de los salones de recreativos. Tenemos también el gusto de ver a Emma Myers, la chica loba de Miércoles, como Natalie.


Entretenida


La historia se desarrolla en paralelo dentro y fuera del juego y transcurre con placidez mientras pasan por pantalla personajes y situaciones icónicas del juego.

Tiene a su favor que dura poco más de hora y media y que entretiene a pesar de todos los excesos de Momoa y Black. Por eso la encontramos a un mejorable 5,6 en imdb, lo que supongo que significa que no apesta tanto.

También en 2025 tuvimos la segunda temporada de The last of us, en esta ocasión adaptando el segundo juego desde el punto de vista de Ellie y Joel.


Excepcional


Como en la primera temporada, la adaptación no ahorra ningún sufrimiento al espectador y es bastante fiel al material original, tanto en historia como en ambientación y ubicaciones. Las interpretaciones de Pedro Pascal, Bella Ramsey y las nuevas caras de Isabela Merced (impresionante Dina) y Kaitllyn Dever (aún más impresionante Abby) tienen la calidad a la que nos acostumbró la primera temporada y, cómo no, está repleta de momentos que quitan la respiración.

Brutal serie, como demuestra ese 8,4 que nos encontramos en imdb.

Por último, este 2026 nos trajo Super Mario Galaxy, que me pareció peor que la primera, quizá porque el factor sorpresa ya no existia y porque todas las virtudes ya las vimos y no aporta gran cosa nueva.

Un poquito más de hora y media que, ya es mala suerte, llegó a aburrirme hasta desear que terminara de una vez.


Meh


Ni siquiera llegó a gustar del todo a mi hija pequeña, que disfrutó bastante más de Minecraft. Yo no creo que haga ni siquiera un segundo visionado en casa. Es que ni ganas tengo de contar nada de ella.

Aún así, tiene un decente 6,3 en imdb.


jueves, 9 de julio de 2026

Alien JdR

Alien es un juego de rol de Free League Publishing que ha traído Edge Estudio para España y al que he podido jugar varias sesiones. Hablaré poco de la ambientación, por todos conocida, para centrarme un poco en las mecánicas de juego y, sobre todo, las sensaciones que he tenido.

El sistema es muy sencillo y asequible tanto para jugadores ocasionales como asiduos: cada personaje tiene unos atributos y unas habilidades con unos valores determinados. Para hacer una prueba de habilidad, el personaje tiene que tirar tantos dados de seis caras (D6) como la suma de ambos valores y sacar al menos un éxito (se pueden necesitar más, si por ejemplo tenemos una tirada enfrentada). Si estamos en combate, el número de éxitos será el daño causado al que hay que restar el valor de absorción del objetivo.

Este sistema es común a otros juegos como Tales of the Loop (Historias del Bucle), que también hemos podido jugar, lo que resulta en facilidad para ponerse a jugar una historia determinada.



Las particularidades sobre el sistema de juego vienen por la propia ambientación, incorporando los dados de estrés, que son de otro color. La mecánica también es sencilla: dependiendo del desarrollo de la historia, los PJ van a ir acumulando dados de estrés, lo que se traduce en que se añaden tantos dados de estrés como el valor actual de estrés del personaje. Estos dados especiales cuentan como los demás a la hora de contabilizar el éxito, pero una pifia en cualquiera de ellos (un 1) supone el fracaso automático del intento con independencia del número de éxitos que hayamos sacado.

El estrés del personaje se puede reducir descansando en un sitio seguro, lo que nos permitirá mantener el número de dados extra en un nivel razonable.

Los PJ tendrán también a su disposición unos puntos de historia que se podrán utilizar de forma que tienen beneficios especiales. Estos puntos de historia se reponen al final del módulo o se obtienen a medida que se alcanzan objetivos.

Con todo lo anterior, el desarrollo de las partidas es rápido, cuando no frenético. El estrés se puede llegar a acumular con rapidez y uno de nuestros errores al principio fue no hacer caso y no descansar para mantenerlo a niveles tolerables. Al final de la sesión estábamos tirando un puñado grande de dados y las posibilidades de fallo eran muy elevadas.




Entre los distintos tipos de PJ tenemos al sintético. Indistinguible del resto, aunque con estadísticas normalmente bastante mejores que os humanos orgánicos, los sintéticos tienen la particularidad de que nunca acumulan estrés. A cambio, y de forma casi automática, se ganan la desconfianza del resto de miembros del grupo en cuanto su naturaleza se hace evidente.

Los PJ tienen un objetivo común en la partida, pero cada uno de ellos tiene también un objetivo personal que, normalmente, choca con el común de forma tangencial o, incluso, frontal cuando el PJ tenga que sabotear directamente al grupo para conseguirlo.

Aunque entiendo que esta forma de juego es fiel a la ambientación de referencia, fomentando la paranoia y la desconfianza dentro del grupo (sobre todo cuando uno de los PJ o de los PNJ es un miembro de Weyland-Yutani, un sintético o ambas cosas), no es una forma de jugar a rol que me apasione. En mi primera partida tenía que asegurarme de que lo que estaba sucediendo no trascendiera a la opinión pública y para conseguirlo no debía escatimar medios, incluyendo acabar con el resto del grupo de forma activa o pasiva. Pero mi forma de entender el juego de rol no me permite traicionar al grupo, así que no disfruté demasiado.

Otra cuestión que no me gustó es que el juego fomenta, mediante habilidades de personaje, que un PJ pueda influir en las decisiones del resto e incluso imponer las suyas propias (Tirar de galones, creo que se llama la habilidad en cuestión).

Durante mis partidas, nunca he permitido algo así entre PJ y me provoca mucho rechazo. Si jugar a rol es un paradigma de la libertad de elección personal, el hecho de que un jugador pueda imponer su criterio sobre el resto, sin siquiera permitir o tener en cuenta mecanismos de liberación, la partida se convierte de facto en una dictadura. Si además el jugador en cuestión no se corta en hacer uso de esa habilidad y el Director de Juego se lo permite, se puede llegar a situaciones desagradables.



Nada arruina la experiencia de juego como las discusiones dentro del grupo (no entre PJ, sino entre jugadores) y es algo que se debería evitar.

Por último, el juego está desequilibrado en cuanto a los oponentes. Esto es algo normal y asumido, porque ya se ve lo que es capaz de hacer un xenomorfo. La sensación de impotencia cuando te enfrentas a uno es de lo más realista y, por qué no decirlo, satisfactoria. Es otro de los temas que están muy logrados en cuanto a la ambientación y creo que transmite a la perfección la atmósfera de las películas.

Como nota curiosa, la mecánica de iniciativa se ejecuta mediante una baraja de cartas. Nosotros, por costumbre, seguimos tirando dados para determinar el orden de acciones.

En resumen, si bien el juego es interesante en cuanto a ambientación y mecánicas y además es ágil cuando se está en el meollo, no es un juego que me apasione. Soy consciente de que es un problema mío más que del juego, porque el resto de mi grupo lo llevó bastante bien.

Visitando la página web de la editorial, he visto que hay pocos libros publicados. Una pena, porque para que un juego de rol esté vivo, necesita tener material accesible a jugadores y directores. De lo contrario, languidecerá hasta desaparecer o se obligará a los aficionados a buscar material en otros idiomas. Por suerte, si os gusta el juego, se puede encontrar fácilmente en la web de la editorial original.


domingo, 5 de julio de 2026

Los héroes

La Primera Ley fue para mí todo un descubrimiento, a mayores según iban pasando los capítulos y los libros, con un final abierto que me hizo pensar que la cosa no había terminado allí.

Luego, La mejor venganza, la historia de la Serpiente de Talins, Monzcarro Murcatto, con su inicio que es un golpe en la boca del estómago que te deja sin respiración, me dejó con la boca abierta.

Así que proseguí la aventura con Los Héroes, un título algo engañoso porque no solo tiene el significado habitual de persona destacada por su comportamiento y acciones, sino que en esta ocasión es también el nombre de un accidente geográfico en el que se enfrentan los ejércitos del Norte y los de la Unión en una batalla que dura tres días. El libro es, pues, el relato de esta batalla.

Los sucesos, por las cosas que se van contando y se dejan entrever, sucede después de los hechos acaecidos en La mejor venganza.



Encontraremos a personajes que ya conocemos, como Dow el Negro, que es ahora el rey del Norte después de la desaparición de Logen Nuevededos, o el Perro, que en esta ocasión luchará del lado de la Unión contra su antiguo compañero de armas, que se ha destapado como un líder cruel y despótico. También el primero de los magos, Bayaz, tiene su cuota de páginas y es dibujado como un personaje bastante particular y que se sabe superior al resto, un poco odioso aunque tampoco se podría decir que en La primera ley se pudiera empatizar con él.

Otros personajes, como Caul Escalofríos o Calder (hijo de Berthold, antiguo rey del Norte) tienen un mayor protagonismo que en la trilogía original. Y otros que se mencionaron solo de pasada se convierten en protagonistas, como Bremmer dan Gorst, guardia real que se vio envuelto en los sucesos de la Casa del Placer de Cardotti, en la que el rey de la Unión casi pierde la vida durante el ataque de Monza Murcatto.



Y otros personajes son totalmente nuevos: Curnden Craw, veterano guerrero norteño al mando de una docena (un grupo de guerreros escogidos) entre los que se encuentran Maravillosa (una guerrera) y sobre todo Wirrhun de Bligh, un guerrero que lucha con una espada enorme (la Madre de las Espadas) que ganó en combate hace muchos años. Wirrhun dice saber el momento exacto en el que morirá, porque se le ha dado a conocer en una profecía, así que lucha con despreocupación lo que, combinado con sus innegables dotes, le hacen letal en combate.

Por el lado de la Unión, el personaje nuevo más atractivo es el de Finree dan Brock, la esposa de un oficial de la Unión, objeto del deseo reprimido de Bremmer dan Gorst y que, durante los diferentes capítulos, mostrará una capacidad innata para sobrevivir y empujar a su marido a ofrecer lo mejor de sí mismo.

También Bremmer dan Gorst es un personaje con muchas facetas. Por un lado es un luchador experto e implacable, un profesional de la guerra que está obsesionado con dos cosas: Finree dan Brock y recuperar su honor. Abercrombie lo dibuja como un hombre corpulento con voz aguda, demasiado para su apariencia.


El autor


Hay un buen puñado de personajes más, casi todos ellos dejando alguna perla incluso cuando son poco más que secundarios de los secundarios En ese sentido, Abercrombie se encuentra con el mejor Martin en cuanto a creación de personajes y momentos sencillos

Pero quizá el mayor y gran acierto de Abercrombie es que narra una batalla campal concentrando el foco en los pequeños grupos de personas. Nos muestra el avance de esos tres días de combate, los vaivenes de la batalla pero más como un eco lejano que los personajes van escuchando que como una narración en sí misma. El autor consigue que el centro del libro, la batalla, se convierta en un hecho totalmente secundario que sirve de pretexto para contar las historias que de verdad importan.

Es un libro tremendo y recomendable, no solo para los aficionados a Abercrombie y al grimdark, sino para todos los aficionados a la buena literatura fantástica. Es uno de los imprescindibles.


domingo, 28 de junio de 2026

The Flash de CW

Ayer tomé la decisión de no seguir, al menos por una temporada grande, viendo la serie The Flash de la cadena CW. Me ha costado mucho decidirme, pero llevaba un tiempo largo pensando que cada capítulo que veía era una pérdida de tiempo y necesito pasar a otras cosas que sean más satisfactorias. Como he dicho muchas veces, la vida es muy corta y el mundo friki es demasiado extenso como para no aprovechar cada minuto que se pueda.

Aparco la serie en el episodio 7x09, quedando todavía cuarenta y dos episodios más.

Tenemos mucho cariño a la serie y al personaje. Fue la que empezamos a ver en casa de lo que luego se llamó Arrowverso y ha sido la más longeva en cuanto a temporadas y capítulos, sobreviviendo al fatídico año del coronavirus.

Los inicios fueron coloridos, amables y entretenidos. Los personajes y los actores emitían una frescura que, comparada con la sobriedad de Arrow, era un contraste que le favorecía. Sus pretensiones, que al principio me parecieron modestas, ajustadas a lo que ofrecía.



Poco a poco, la cosa fue degenerando.

La primera temporada se podría decir que era la típica de monstruo episódico, con una historia más o menos lineal y un villano en la sombra que resultó sorprendente, Eobard Thawne, el Reverso de Flash que mató a su madre y movió los hilos para que Barry Allen estuviera en el momento y lugar justos para recibir el impacto del rayo que le dio sus poderes.

El que se dio en llamar Equipo Flash estaba compuesto por un mentor (el Dr. Wells) y dos compañeros (Caitlin Snow y Cisco Ramon). Joe West y su hija Iris eran el soporte familiar (adoptivo) del protagonista. Todo estaba más o menos en su sitio.

Las siguientes temporadas fueron presentando diversos villanos que eran el enemigo principal y el monstruo de la semana fue disminuyendo hasta desaparecer. Barry se enfrenta a Zoom, Savitar, Clifford de Voe, Cicada, el doctor Ramsey y otros más. De todos ellos, Savitar y de Voe fueron muy buenos (sobre todo este último) y Cicada fue muy digno.

Otros villanos secundarios fueron interesantes, sobre todo Amunet Black (Katee Sackhoff) o el gorila superinteligente Grodd, que tuvo algún arco argumental decente.



El Equipo Flash fue ampliándose: Kid Flash, Nora West-Allen, Ralph Dibney (Hombre Elástico), Allegra García y los diversos Wells del Multiverso (H.R, Sherloque y otros). Incluso Caitlin Snow y Cisco Ramón se convirtieron en metas (Killer Frost y Vibe). Aquello se convirtió en un carajal que tenía un sentido más bien limitado.

Así que el interés de la serie fue cada vez menor a partir de la quinta temporada. La sexta la soporté a base de fuerza de voluntad y esta séptima me estaba pesando como una losa.

Las cifras de audiencia, que se pueden consultar en la Wikipedia, son también esclarecedoras. La primera temporada tuvo una audiencia media de cuatro millones y medio de espectadores por capítulo y se mantiene por encima de los tres millones hasta la cuarta temporada. A partir de ahí, se desploma hasta alrededor del millón por capítulo (no hay datos de la novena temporada, pero el último capitulo no llegó al medio millón).

Esto está influido con casi total seguridad a que la serie comenzó a tomarse demasiado en serio para lo que era, con conflictos morales muchas veces absurdos y soluciones recurrentes, como ir al pasado, generar una nueva línea temporal y arreglar los destrozos provocados. Demasiado para una serie que se construyó sobre la frescura y la alegría.



Grant Gustin se ha ganado ser quizá el rostro más reconocido del velocista, por encima de Ezra Miller o los otros Flash que ha habido, al igual que Melissa Benoist es Supergirl (veremos lo que ocurre con Milly Alcock), pero ha conseguido que el personaje me resultara cargante con todas las dudas existenciales (decisiones de guión) y su cara de amargado (esto sí es cosa suya) que tiene la mayor parte de los últimos capítulos que he visto. 

Es una pena, la verdad. Aunque no puedo juzgar las dos temporadas finales, viendo lo que he visto de la séptima me atrevería a decir que tenían que haber cerrado mucho antes.

En imdb tiene una nota media de 7,5, pero al igual que pasa con las audiencias, las notas por capítulo caen en picado al final.

No sé lo que tardaré en retomarla. Ni siquiera sé si lo voy a hacer, aunque por un lado me da pena no llegar a la despedida y, seguramente, la reunión de diversos personajes que hayan aparecido. Pero me ha logrado saturar y prefiero descansar antes que dejar pasar los capítulos mientras miro el móvil.


domingo, 21 de junio de 2026

Furiosa, una película de Mad Max

Siguiendo con la idea de la entrada anterior, en la que decía que la creatividad está disminuyendo en muchos registros artísticos, señalo otro fenómeno que consiste en exprimir un filón encontrado más o menos por casualidad.

En este caso, Mad Max: Fury road tuvo un gran éxito en 2015 y nos dejó un personaje bastante interesante, Imperator Furiosa. Asi que en 2024 el director George Miller no deja pasar la oportunidad de contarnos su historia y cómo se convirtió en una esclava de Immortan Joe.

La historia no se puede catalogar de original: la jovencísima Furiosa vive en una especie de oasis, tanto desde el punto de vista climatológico y de recursos como social. Una sociedad próspera y priviliegiada, que vive en una burbuja a la que solo se puede acceder atravesando un inhóspito desierto y llegando a un paso protegido que hace de barrera física con los peligros del exterior.




Por motivos que no recuerdo (hace ya bastante tiempo que vi la pelicula, tal es el retraso que llevo con mis entradas), la pequeña Furiosa se separa de su familia y acaba viviendo en el yermo postapocalíptico habitual en las películas de Mad Max.

Tendrá relación con los malvados personajes de Mad Max: Fury Road, mucho más jóvenes, pero igual de depravados. Ella , manteniéndose indómita en el interior, adoptará una actitud sumisa en el exterior y dejará de hablar por completo para comunicarse.

Pero, no podía ser de otra forma manteniendo los recuerdos de una vida mejor y una familia amorosa, mantendrá el fuego de la rebelión y las ansias de libertad y escaparse del terror en el que vive.

La historia es entonces la búsqueda de Furiosa y mientras tanto nos ofrecerán todo lo que tuvo éxito en la primera entrega, con frenéticas escenas de acción, guerreros fanáticos, bardos con guitarras eléctricas y altavoces enormes, lanzallamas y vehículos tuneados.

Además tenemos a Chris Hemsworth como guerrero postapocalíptico, Dementus, que tendrá una relación de amor y odio con Furiosa, por el interés de ambos.



Una película para los muy cafeteros de Mad Max, paero que a mí me llegó a aburrir bastante. Llegué al final porque la habían puesto muy bien en todas las críticas, pero casi dos horas y media se me antojan excesivas para contar una historia que no resulta demasiado complicada. De hecho es media hora más larga que la película original, una duración que le hubiera sentado mucho mejor.

También me dio problemas Anya Taylor-Joy como protagonista. Me suele gustar en sus papeles, pero aquí no acabé de verla y no dejaba de pensar en Charlize Theron como la Furiosa original, mucho más enérgica y atractiva como personaje que en esta entrega.

Para resumir, es una película a la que no le veo necesidad, más allá de estirar el chicle y ganar dinero, que es la base de la industria del cine, ahora y siempre.

A pesar de cotizar a un gran 7,5 en imdb, pierde más de medio punto en la comparación con la pelicula geminal. Para mí, incluso ese notable me parece excesivo.



domingo, 7 de junio de 2026

Adaptaciones con diversa fortuna

En una época en la que parece que la creatividad está en suspenso o, como mínimo, ralentizándose, las ideas se toman de fuentes distintas y variadas de la cultura popular actual.

El manga o el anime se han incorporado a esta fiebre adaptativa a imágenes de acción real y, como no podía ser de otra forma, con suerte desigual.

Avatar: la leyenda de Aang se basa en la serie animada del mismo título y narra las aventuras de Aang, último superviviente de los Nómadas del Aire y también el último Avatar, personaje mítico que puede controlar los cuatro elementos y es el guardián del equilibrio entre ellos.



El joven Aang viaja por los Cuatro Reinos con sus compañeros Katara y Sokka, de la nación del agua, buscando reminiscencias de los avatares anteriores para conseguir aprender las técnicas que le llevarán a la cima de su poder, mientras huyen de los agentes de la Nación del Fuego que andan detrás de él.

En paralelo veremos el viaje del príncipe Zuko, caído en desgracia que busca redimirse al capturarle y que viaja acompañado de su tío Iroh, antiguo general de la Nación del Fuego que ahora busca educar a Zuko en el honor que antaño regía en su país.

La estética está lograda, los efectos especiales son impresionantes la mayor parte de las ocasiones, pero la adaptación me parece fallida y aburrida en muchos momentos, pasando de capítulo en capítulo por inercia.



El reparto, mayoritariamente joven, con poca experiencia y menos carisma. Los rostros más conocidos son los de los actores coreanos Daniel Dae Kim (Perdidos) y Paul Sun-Hyung Lee (Carson Teva en varias producciones de Star Wars)

En imdb está cotizando a un más que decente 7,2, pero me parece demasiado.

En cambio, las dos temporadas que se han hecho de One Piece, la obra magna de Eiichiro Oda, me parecen todo lo contrario: chisposas, luminosas y alegres.

Seguiremos aquí a los Sombreros de Paja, piratas capitaneados por Monkey D. Luffy, mientras navegan por el Grand Line en busca del legendario tesoro del One Piece.


Original

Tenemos también un elenco protagonista bastante poco conocido: Iñaki Godoy (Luffy), Emily Rudd (Nami), Makenyu (Roronoa Zoro), Jacob Romero (Ussop), Taz Skylar (Sanji) y Charithra Chandran (Miss Wednesday).

Pero en contra de lo que pasa en Avatar, aquí los personajes tienen el carisma necesario para que los espectadores nos involucremos en su historia, incluso la del cara de palo de Zoro que muchas veces resulta el más cargante de todos ellos.

Hay también un buen puñado de personajes secundarios y de adversarios, tanto piratas como marines, que son las fuerzas del orden que buscan erradicar la piratería en las aguas del mundo.

Entran también en juego las frutas demoníacas, que otorgan a quien las ingieren un poder sorprendente (por ejemplo, la elasiticidad de Luffy o la capacidad del payaso Buggy de controlar a distancia partes de su propio cuerpo.

La primera temporada es, casi en su totalidad, la presentación de los personajes principales, con capítulos repletos de flashbacks a sus historias personales. Puede resultar que en algún caso se ralentice el ritmo en las fases más introspectivas, pero resulta una temporada muy acertada porque todos los miembros de los Sombreros de Paja encajan como un guante en el grupo.



Copia

La segunda temporada es mucho más dinámica y narra los viajes de nuestros protagonistas por distintas islas mientras se enfrentan a distintos antagonistas miembros de la organización criminal Baroque Works hasta que ponen rumbo a Arabasta, donde en la siguiente temporada intentarán ayudar a la princesa de ese país.

En esta temporada aparecen otros personajes representativos del manga original: Miss Valentine, Nico Robin, el doctor Hiriluk, Chopper, etc., todos ellos reconocibles y a veces con diseños excesivos para acentuar su parecido con los personajes dibujados. Está claro que Eiichiro Oda tiene un gran control sobre la producción.

Pero, sobre todo lo demás, tenemos la pesonalidad y el optimismo arrollador de Monkey D. Luffy, inasequible al desaliento e interpretado de forma brillante por Iñaki Godoy.

One Piece es una brillante oda a la alegría de vivir, la amistad y el optimismo. Cada capítulo es colorido, espectacular y optimista y una vez termina, estás deseando empezar el siguiente.

En imdb cotiza a un soberbio 8,3, llegando hasta un impresionante 9,3 en el episodio 2x07 que narra la historia del doctor Hiriluk y Chopper.

Sin duda, una adaptación acertada de la que estoy deseando ver la continuación el año que viene.

domingo, 31 de mayo de 2026

Un puñado de pelis olvidables (I)

Sigo con mi afán de ir aligerando la lista de entradas pendientes, así que hoy pasaremos con cierta rapidez por unas películas, algunas interesantes y otras no tanto, todas más o menos olvidables y que no merecen una entrada completa para ellas.

Red One (2024) es una de esas películas navideñas modernas que dejan de lado lo típico del espíritu navideño lacrimógeno y busca darle una vuelta de tuerca para que el público las tenga en cuenta.

Esta no sale del todo mal, uniendo humor con acción, además de un elenco de actores protagonistas que resultaría de relumbrón en otro contexto: Dwayne Johnson (un duende, créetelo), Chris Evans (post Capitán), Lucy Liu, y J.K. Simmons (inesperado Santa), acompañados por un puñado de rostros bastante conocidos como Kristofer Hijvu (Krampus), Kiernan Shipka (la hija de Mad Men, ya crecida) o Mary Elizabeth Ellis (secundaria en varias series de éxito).

Dos horas entretenidas y un decente 6,2 en imdb. No es de las peores.



El abismo secreto (2025) reúne a Miles Teller (Top Gun: Maverick, Whiplash) con Anna Taylor-Joy en una película interesante de ciencia ficción en la que los dos bloques de la guerra fría envían a un agente a vigilar y guardar su lado de una grieta que recorre varios kilómetros de territorio.

No deben establecer contacto entre sí, pero tanto Levi como Drasa no son iguales a sus predecesores y sus inquietudes son otras, así que romperán esa regla y alguna más.

Armas de protección automática, enormes muros de hormigón, alambradas... y todo para que lo que sea que habita allá abajo no sea capaz de subir y, quizá, propagarse por el mundo. Y la sorpresa de Sigourney Weaver, que últimamente parece haber cogido el gusto a aparecer aquí y allá.

Otras dos horitas, unas cuantas secuencias de acción frenética y 6,7 en imdb. Yo la vería...



En Samaritan (2022) el bueno de Sylvester Stallone pone su rostro a un superhéroe retirado, pero no olvidado por los necesitados, hasta que un chico de su barrio le reconoce como Samaritan.

Una historia no demasiado sorprendente del bueno no tan bueno (o el malo no tan malo) y un giro de guion que se ve bastante venir. El reparto es bastante desconocido salvo Pilou Asbaek (Juego de Tronos).

Modesta en el resultado (5,7), pero también en la duración, menos de dos horitas. Olvidable.


No está mal, el cartel


El faro (2019) ha sido una gran decepción.

Había visto bastantes imágenes y su estética en blanco y negro me había llamado mucho la atención. Además, tanto Robert Pattinson (increíble su crecimiento desde las bazofias vampíricas que ha protagonizado) y Willem Dafoe prometían un duelo interpretativo de altura.

Lo que me encontré fue una película muy rara, a veces incluso desagradable, que tuve que acabar de ver en 2x a pesar de no llegar a una hora y tres cuartos de metraje.

Aún es hoy que recuerdo poco de ella y me parece haber entendido menos. La tercera película que veo de su director, Richard Eggers, después de El hombre del norte y de Nosferatu, con un resultado parecido.

Sin embargo en imdb se la valora con un notable 7,4. Para gustos, colores.



A Escape (2024) me acerqué porque su director, Rodrigo Cortés, es uno de los miembros del podcast Todopoderosos, que me encanta. También porque algunos anuncios me habían hecho reír y pensé que me encontraba ante una comedia.

Nada más lejos de la realidad. No sé muy bien clasificarla, pero no me parece que sea una comedia. La acabé bastante desconcertado y todavía hoy me parece una película que me podría haber ahorrado.

Mario Casas no lo hace mal en el papel de un joven desequilibrado cada vez más obsesionado con ir a la cárcel, aún siendo inocente (no a sus ojos, como resulta obvio), pero...

El reparto está lleno de nombres ilustres del cine español: Anna Castillo, Juanjo Puigcorbé, José María Pou, José Sacristán e incluso Guillermo Toledo.

Otro 5,7 en imdb para una película desconcertante.



Para ver El brutalista hay que armarse de valor porque dura más de tres horas y media.

Muy buenas críticas, un reparto también de lujo (Adrien Brody, Felicity Jones, Guy Pearce) en la biografía de supuesto Laszlo Tóth, arquitecto húngaro que se muda a Estados Unidos tras el final de la Segunda Guerra Mundial y allí languidece en trabajos de poca monta y con su talento desperdiciado hasta que la casualidad hace que se cruce en el camino de Harrison Lee Van Buren Sr. (Pearce).

Uno pasa por una fase de simpatía por Laszlo, pero también nos daremos cuenta de que se trata de una persona mezquina (nos deberíamos haber dado cuenta cuando abandonó a mujer e hija en su Hungría natal), que antepone su genio y su obra a todo lo demás.



El director nos engaña hasta el mismo final, en el que vemos a Laszlo, ya mayor, asistir a una exposición de su obra. Sin embargo, el personaje nunca existió. Un falso biopic.

Tiene un muy buen 7,2 en imdb, pero yo terminé con la sensación de haber perdido casi cuatro horas de mi vida.

Hasta aquí hoy. Tengo algunas más, para una entrada por lo menos...