domingo, 17 de mayo de 2026

Visiones de ETA con Luis Tosar

ETA ha marcado sin duda una página importante de la historia reciente de España. Una página sangrienta que, gracias a la resiliencia y a la fortaleza del Estado de Derecho, se pudo cerrar con una victoria, agridulce sin duda, después de más de ochocientos fallecidos, sin contar los heridos físicos y psicológicos.

Apenas una década después de su disolución, hay quienes se empeñan en olvidar casi medio siglo de sufrimiento y se alinean con aquellos que miraban para otro lado o incluso jaleaban a los verdugos, mientras se empeñan en no dejar cerrar heridas aún más antiguas, en un ejercicio moral al filo del alambre.

Por fortuna, hay creadores que no quieren dejar pasar de lado la visión de todo aquello, lo que considero redunda en la saludo mental de la sociedad haciendo que los más jóvenes, los que no han vivido los años más duros, puedan hacerse una remota idea de lo que era vivir en una sociedad claustrofóbica y mentalmente opresiva.



Maixabel, estrenada en 2021, es la historia de Maixabel Lasa, viuda de un asesinado por ETA que, después de varios años, considera llegado el momento de enfrentarse a uno de los integrantes del comando que lo ejecutó.

Es una historia de incomprensión, tanto por uno como por otro lado. La viuda debe hacer frente a la incomprensión de muchos de sus amigos y familiares, que no entienden qué puede mover a la mujer a ofrecerse a una reunión semejante. El etarra se podría decir que lo tiene aún más difícil, porque debe enfrentarse a todo el aparato de los presos de la organización, mientras hace lo propio con sus recuerdos y sus remordimientos.

Las grandes interpretaciones de Blanca Portillo y Luis Tosar nos van llevando por la historia, flashbacks incluidos que muestran otros aspectos de la misma. Una historia que la directora Icíar Bollaín lleva por un sendero espinoso, pero que de alguna manera consigue que no se enrede la ropa en esas espinas, sino que mantiene un rumbo firme y respeutoso.

Son apenas dos horas de película que estoy seguro sirve de mucho, con un merecido 7,1 en imdb.

En 2024 otra directora, Arantxa Echevarría, nos propuso La infiltrada. Es la historia de otra Arantxa, el nombre ficticio de una policía nacional que estuvo infiltrada en la banda terrorista durante años, hasta que consiguió la información necesaria para desarticular uno de los comandos más sanguinarios de ETA.

La historia de esta profesional salió a la luz años después, con detalles que asombran al ciudadano de a pie, porque Arantxa comenzó labrándose un nombre y una reputación en el entorno abertzale hasta que miembros de ETA contactaron con ella para que diera refugio a uno de sus comandos mientras ella mantenía la tapadera al mismo tiempo que proporcionaba periódicamente una informacion valiosísima.

Esta cinta es bastante más dura que Maixabel, porque la historia también lo es. Se retrata un entorno aún más opresivo y paranoico, en el que todo el mundo sospecha de los demás y en el que se suceden momentos de tensión, sobre todo cuando aparece el segundo miembro del comando, que muestra desde el principio rasgos psicopáticos.



Otra película que muestra un País Vasco gris y lluvioso, como si fuera una metáfora de la historia que nos cuenta, y que se basa en interpretaciones de altísimo nivel, tanto de la protagonista (una para mí totalmente desconocida Carolina Yuste) como de los secundarios: repite Luis Tosar en el papel del enlace de Arantxa; Iñigo Gastesi construye un etarra con el que puedes incluso llegar a empatizar porque le mueve un ideal, lícito en principio pero equivocado en los medios; Diego Anido construye un personaje odioso desde el primer momento, el segundo etarra, el experimentado, al que parece que solo le mueve el sufrimiento de otros y que nos regala las secuencias más desasosegantes de la película.

Hay otro puñado de secundarios que hacen papeles de lo más convincentes y ayudan a conformar una película que, no solo es interesante por lo que cuenta, sino que se convierte en una muy buena película de thriller por sí misma.

Recomendable, de duración contenida (también al filo de las dos horas) y con otro 7,1 en imdb.

Estas dos películas, junto con otras que iré comentando cuando lleguemos a ellas, confirman que muchas veces se consigue hacer un cine español de calidad y cada vez más atrevido con temas espinosos de nuestro pasado reciente.

domingo, 10 de mayo de 2026

Érase una vez... en Hollywood

Después de tantos años y tantas entradas, supongo que no será un secreto que lo mío con Tarantino no es precisamente una relación de amor. Tampoco de odio, ya puestos, porque en realidad no abomino del director ni su obra, pero no me parece que vaya a convertirme nunca en un fanático de su cine.

Al final, a pesar de mis reticencias, creo haber visto casi todo su cine. Al menos he visto un buen puñado, excepto Kill Bill, Reservoir dogs o Jackie Brown. Tres grandes títulos que no me llaman la atención y que, hasta ahora, he resistido ponerme.

En todas sus películas me pasa lo mismo: empiezo a verlas y me fascina la construcción de personajes, los diálogos y todo lo que va creando alrededor. Incluso me encanta, diría yo. Cada una de las películas que he visto, me parece que tienen momentos memorables y personajes inolvidables que han marcado un hito en la historia del cine.



No obstante, en algún momento de la segunda mitad de la cinta, llega la ensalada de tiros, la violencia y la sangre. De forma invariable. Y también de forma invariable, esto me saca de la película de tal forma que no vuelvo a entrar: Malditos bastardos, Los odiosos ocho, Django... Todas.

Érase una vez... en Hollywood es un ejemplo más. La confirmación de una opinión personal.

Los personajes de Rick Dalton (Leo DiCaprio) y Cliff Booth (Brad Pitt) me parecen sólidos, tridimensionales y muy bien construidos, con unas motivaciones creíbles y unas circunstancias personales que podríamos tener cualquiera de nosotros.

La estrella en decadencia que sobrevive a base de pequeños papeles a la espera de que los grandes estudios y directores vuelvan a acordarse de ella y el doble de acción que se ha convertido en el hombre para todo, pero también en el soporte emocional. No se trata de una relación de amistado, porque la diferencia de estatus es demasiado amplia, pero todo lo demás está ahí.

El ambiente en el Hollywood de los años sesenta está reconstruido de una forma magistral. Es como hemos visto muchas veces en documentales o fotografías, como si estuvíéramos allí, viviéndolo: el vestuaro, el colorido, la música...


Otro meme de Leo


Hay un buen puñado de escenas que merecen la pena: la disputa entre Booth y un emergente Bruce Lee que todavía era Kato en El avispón verde; otra es la llegada de Booth a la comuna hippy que se ha establecido en unos antiguos estudios al aire libre, llena de tensión dispuesta a arder con cualquier chispa y que me tuvo agarrado al asiento; por último, una de las escenas finales con el asalto a la villa de Rick, hasta que al director se le va la pinza por completo como viene a ser habitual. Aunque, a fuerza de ser sinceros, esa locura es bastante menor que en otras peliculas que ya he comentado y no he terminado con esa sensación mezcla de asco y disgusto que suelo tener.

Además de Brad y Leonardo, que están descomunales, como suele hacer Tarantino tenemos unos cuantos secundarios que, en su parcela, dejan huella en el espectador. Es otra de las virtudes del director, hacer unas películas corales en que cada personaje tiene su momento.

Mencionaría, por supuesto, a Margot Robbie (Sharon Tate), pero también a Margaret Qualley (Pussycat) y Austin Butler (Tex). Estos últimos se están haciendo un nombre en la Industria en los últimos años.

El resultado de todo este cóctel es una cinta de más de dos horas y media (tampoco se corta, el muchacho) que me ha gustado bastante más que otras anteriores y que, a pesar de su duración, me ha parecido sólida y entretenida. El 7,6 que luce hoy en imdb es una muestra más de que la película merece la pena.




domingo, 3 de mayo de 2026

Apocalipsis Z: libros y adaptación de TV

 El Apocalipis Z empezó como unas entradas en el blog del abogado gallero Manel Loureiro (qué pelazo). Esas entradas se convirtieron en un libro y ese libro se convirtió en la primera parte de una trilogía.

No soy muy fan de los libros de zombis, ni de las películas, ni de los juegos... En general, la temática Z, más que aburrirme, no me llama la atención. No he visto nada más que algunos minutos sueltos de The walking dead, y fuera de los libros de Loureiro, apenas he leído Guerra mundial Z.

No obstante, lo considero un subgénero postapocalíptico y le reconozco, más allá de las criaturas, que es una buena forma de explorar las relaciones humanas en situaciones de extrema exigencia. En esos casos, como vemos con mucha frecuencia, sale a la luz lo mejor y lo peor de las personas.



Pero me estoy yendo por las ramas.

Empecé a leer Apocalipsis Z por la fama de Loureiro y después de haber visto la adaptación de Prime, que nos entretuvo bastante.

No sé si el autor se planteaba desde el inicio publicarlo en forma de libro o si se trataba solo de un ejercicio de imaginación destinado a combatir el estrés laboral, pero la historia canta mucho cuando la lees, porque el autor hace verdaderos juegos malabares para justificar que el protagonista no pierde el portátil en el que escribe entrada tras entrada, infatigable, a pesar de que la situación se complica de forma exponencial.

No obstante, con todos los defectos que se puedan imaginar, plantea de forma verosímil los inicios de una plaga Z y mantiene el interés durante toda la extensión. El protagonista está construido de forma más o menos tridimensional y tiene motivaciones realistas. Como muchos otros en el género, se trata de una persona normal que se ve en vuelta en situaciones excepcionales y da mucho más de sí de lo que podría esperarse.



Visita recursos habituales, quizá por tratarse de respuestas lógicas a la misma amenaza, como la creación de puntos de cuarentena y campos de refugiados que, a la larga, no van a poder controlar la presion creciente de los Z por una mera cuestión matemática de recursos frente a amenaza. Además el hecho de visitar lugares más o menos familiares (Galicia), le da un sabor más hogareño, si puede decirse así.

Asi que se podría decir que Apocalipsis Z es un título entretenido, pero muy evidente como primera obra de un autor novel.

La evolución, en cuanto a calidad estilística, me parece evidente en la segunda parte: Los días oscuros. Aquí continúa la historia del protagonista y sus acompañantes tras llegar a los restos del Reino de España ubicados en Canarias. Allí se verán envueltos en una misión militar de obtención de recursos y deberán volver al epicentro de la epidemia Z en la península.



Otra vez el autor mantiene el pulso narrativo y solo me saca de la historia la trama paralela de las luchas intestinas de poder. No por la trama en sí, que puede resultar hasta creíble en esas circunstancias, pero que el último rey de España sea Froilán I me puede parecer una broma más o menos afortunada, pero es rocambolesca y no veo yo que aporte mucho.

La ira de los justos me parece un cierre bastante decente de la trilogía. En esta ocasión salimos del marco ibérico, lo convertimos en global y cruzamos el Atlántico hasta un enclave superviviente en los Estados Unidos, regido con mano de hierro por una especie de visionario fundamentalista que se dedica a recoger supervivientes por todo el mundo, algunos de los cuales pasarán a englobar el número de sus fieles y otros se convertirán en esclavos.

Hay varias ideas interesantes en este libro: la primera, la forma en la que el autor resuelve la cuestión de la energía para hacer creíble la supervivencia de un enclave de dimensiones respetables; la segunda, que se haya podido desarrollar un tratamiento que convierte la plaga Z en una enfermedad crónica tratable; la tercera, que un estado cerrado de forma hermética, como Corea del Norte, pudiera sobrevivir a una catástrofe global de estas características.



Todo ello lo combina Loureiro con un retrato plausible de una sociedad personalista en la que los individuos de baja catadura moral se convierten en monstruos similares a los Z, pero más terroríficos porque aquellos hacen el mal por voluntad propia.

Durante estos tres libros, seremos testigos de la evolución de Loureiro como autor, bastante positiva. Confirma la idea de que, si tienes una buena idea y consigues mantener la atención del lector y la del mercado editorial (tanto o más importante), vas a tener oportunidades de mejorar tu estilo de forma que la experiencia del lector sea cada vez más redonda y gratificante. En ese sentido, no queda otra cosa que alabar a Manel Loureiro por su tenacidad.


¡Qué pelazo!


Por último, diré que la adaptación me pareció bastante fiel al material original y que sabe mantener la tensión. Son apenas dos horas de peripecias Z en una galicia postapocalíptica. La vi antes de leer los libros y no sale malparada. Creo que merece algo más que el 6,1 que tiene en imdb.

domingo, 26 de abril de 2026

Supergirl (TV)

Supergirl, la tercera serie del Arrowverso, fue la segunda en terminar después de seis temporadas y 126 capítulos.

La historia de Kara Zor-El, prima de Kal-El, enviada a la Tierra para protegerle, llegó más tarde que él tras alguna incidencia en su viaje, siendo todavía adolescente mientras su primo ya era un hombre adulto. Su ciudad es National City y toma el nombre de Kara Danvers, una joven periodista empleada en CatCo, una revista propiedad de la famosa Cat Grant en la que también trabaja Jimmy Olsen, amigo de Superman, después de abandonar Metrópolis.

En el primer capítulo salva un avión de estrellarse en el río que atraviesa la ciudad y poco a poco le va cogiendo el gusto a lo de ser una superheroína, lo que prono ejercerá de forma abierta con un traje que recuerda al de su primo en diseño y paleta de colores.



Siguiendo la tendencia de las series del Arrrowverso, Kara se va a ir rodeando de amigos, familiares y colaboradores, empezando por su heermana Alex y por J´onn J´onzz, el Detective Marciano. Estos dos, junto a la protagonista, son los únicos personajes en aparecer en todos los episodios de la serie.

En uno u otro momento de la serie tenemos a James Olsen, también convertido en justiciero; Winn Scott, compañero de Kara en Catco y un genio de la informática; Brainiac 5, venido del siglo XXI, Nia Nal, conocida como Soñadora; Kelly Olsen, hermana de James, pareja sentimental de Alex y también convertida en justiciera al final de la serie o Mon-El, nativo de un planeta del mismo sistema que Kripton y que desapareció con la explosión de éste.

Por supuesto, la familia Luthor tiene una presencia continua en la serie. No solo Lex Luthor, que tarda bastante en salir, sino también su madre y su hermana Lena, esta convertida primero en colaboradora, luego en amiga, más tarde en enemiga y por último de nuevo amiga de la protagonista.



La serie es bastante colorida, alejada de los tonos sobrios y oscuros de la fundacional Arrow y hasta la llegada de DC Legends of Tomorrow era la más chisposa de las tres (siendo The Flash la otra serie del Arrowverso). Poco a poco fue tomando un tono propio y Supergirl se erigió en la serie dedicada a la lucha contra las desigualdades sociales, la inmigración y la visibilidad de colectivos de identidad de género, siendo National City una ubicación en la que los alienígenas eran muy numerosos y utilizados como inmigrantes a los efectos de la narrativa.

Entre mensaje y mensaje, Supergirl luchaba contra el monstruo de la semana y desarrollaba arcos narrativos temporada a temporada, muchos de ellos salidos de los escombros planetarios de Krypton (hay que ver la de gente que ha llegado desde allí, de una u otra forma, y lo malos que son todos menos nuestros kriptonianos favoritos). De los antagonistas no kriptonianos, probablemente el más importante de ellos fue el Agente de la Libertad, Ben Lockwood, un padre de familia que se convierte en el líder de un movimiento que promovía la prioridad de los seres humanos sin poderes frente a los cada vez más numerosos alienígenas, muchos de los cuales cuentan con características físicas sobrehumanas.


Bonito traje

Aún así, la serie dio pronto síntomas de agotamiento y aguantó unas cuantas temporadas a rebufo de los cross overs con las otras series del Arrowverso. Una vez que esto se terminó con la finalización de la serie primordial, Supergirl languideció hasta el final, pasando de una audiencia media de casi diez millones de espectadores en su primera temporada al millón y medio de la quinta temporada (no he encontrado datos de la sexta temporada), terminando así y todo con resultados bastante mejores que The Flash, por ejemplo.

En cuanto al elenco de actores y actrices, la mayor parte de ellos son prácticamente desconocidos. Melissa Benoist, la aplaudida Kara, venía de hacer un puñado de capítulos en Glee. David Harewood, Detective Marciano, tiene un puñado de películas y capítulos de series, pero seguramente la gente lo recordará de Homeland. Kate McGrath, Lena Luthor, sonará de Las aventuras de Merlín o Drácula. Sam Witwer (Agente de la Libertad) tiene un amplio recorrido como actor de voz en diversas series y videojuegos de Star Wars, siendo la voz de Darth Maul y fue protagonista en Being Human...



A la espera de la película de Supergirl, de momento Melissa ha sido la kriptoniana de más éxito y ha aportado al personaje una candidez muy humana, además de regalarnos algún que otro momento como el capítulo de cross over en el que canta con Flash en un club de los años cuarenta, a pesar de que en ocasiones la han mostrado con un aire bastante monjil.

Dejo para el final la mención a Jon Cryer, conocido por Dos hombres y medio o por las películas parodia de Hot shots. Su Lex Luthor está a la altura de los grandes nombres que han encarnado al personaje y en dura pugna con el más reciente de todos, el de Nicholas Hoult en la película de James Gunn. Impresionante de verdad.

La serie en su conjunto tiene un modesto 6,2 en imdb. Me parece bien, quizá porque la última temporada ha sido una agonía bastante dura.

domingo, 19 de abril de 2026

Va de biografías

Los biopics son un género de película al que me acerco de vez en cuando, aunque suele ser con resultados irregulares. No sigo un criterio claro, sino que va dependiendo de otras opciones disponibles: un biopic no suele ser la primera opción nunca.

En 2023, la gran Helen Mirren se convierte en Golda Meir, la histórica primera ministra del Estado de Israel durante los convulsos años setenta del siglo pasado. La película cuenta los días difíciles durante la guerra del Yom Kippur, en la que Israel estuvo cerca de desaparecer.



El tono gris de la película parece una premonición de lo que es: un metraje realizado a mayor gloria del personaje, ensalzado por encima del resto, incluso del general Moshe Dayan, retratado como casi como un inepto superado por las circunstancias.

Helen Mirren está caracterizada de forma excepcional, con un gran parecido al personaje real, y realiza una interpretación solvente, pero la película me resultó aburrida.

Resaltaría la escena en la que Henry Kissinger (el también siempre solvente Liev Schreiber) visita a Golda en su casa.

El 6,0 que luce en imdb es reflejo de su mediocridad.

También en 2023, Adam Driver se pone el vestuario elegante de Enzo Ferrari y da el pego, con el maquillaje que le envejece, las gafas oscuras y los trajes en la cinta.

Se cuenta la historia del señor absoluto de la Scuderia y la búsqueda infatigable de la victoria, pero también se hace un retrato de la persona, sus contradicciones (católico italiano en los años cincuenta, casado y con amante) y sus miserias (un hijo fallecido a edad muy temprana).



Penélope Cruz borda el papel de mujer italiana un poco ida de la cabeza por los deslices de su marido mientras mantiene la disciplina en la casa, y la película es interesante en cuanto a la estructura de un equipo profesional en la incipiente Fórmula 1 en la que todavía (y así sería hasta mucho tiempo después) los pilotos se jugaban la vida cada vez que se sentaban al volante de un monoplaza.

La puntuación de 6,4 en imdb es consistente también con mis gustos.

Del mismo año que las anteriores resulta ser Lazos de vida, aunque también la conozco como Los niños de Winton, la película que narra la odisea de Nicholas Winton, un inglés anónimo que, durante la Segunda Guerra Mundial, montó un entramado de niños de acogida que permitió viajar a cientos de niños judíos a Inglaterra, salvando sus vidas.



La particularidad del señor Winton es que nunca habló del tema, ni con su propia familia, pero mantenía un registro de los niños salvados. Por casualidad el caso salió a la luz, y la escena del programa de televisión en el que sorprenden a Nicholas llevando a muchos de aquellos niños al plató, es de las más emocionantes que he podido ver en mi vida y una manera de reconciliarse con el género humano.

Anthony Hopkins presta su rostro a Winton, muy bien caracterizado también. Comparte cartel con algunos nombres conocidos como Lena Olin o Helena Bonham Carter.

La película combina momentos en el presente con recuerdos de los tiempos pasados y, siendo la mejor valorada de las tres con un sólido 7,5 en imdb, no me acabó de convencer.

domingo, 29 de marzo de 2026

La llegada

 Ted Chiang es un autor estadounidense de origen chino que tiene la friolera de dos libros recopilatorios de relatos publicados. En total, alrededor de veinte relatos, unos pocos miles de palabras.

Pero, se da el caso de que esos pocos miles de palabras reúnen un talento como pocas veces se ha visto en la ciencia ficción. O, al menos, eso se dice y así lo indican los múltiples premios recibidos: cuatro nébulas, cuatro hugos, varios locus y BSFA y el John W. Cambpell al mejor autor novel de 1992.

Impresionante.

Hace ya una década que su relato La historia de tu vida se adaptó al cine con el título de La llegada. Protagonizada por Amy Adams, Jeremy Renner y Forest Whitaker, entre otros, y dirigida por Denis Villeneuve.



La historia es, más bien, simple: una nave extraterrestre aterriza en una zona aislada de los EEUU (como suele ser habitual en estos casos). Louise Banks, filóloga, es reclutada por el ejército para el proyecto, más o menos secreto, de poder comunicarse con la especie alienígena que tripula la nave y que, hasta ese momento, no ha realizado ninguna acción hostil hacia los habitantes de este planeta. Algo que, dada su tecnología, seguro tendría consecuencias catastróficas para nuestra civilización.

Por lo que recuerdo del relato, la película es bastante fiel a la historia, pero yo diría que el enfoque es diferente. Si la fuente original profundiza mucho en los cambios psicológicos que descifrar el lenguaje alienígena y se deleita en describirnos los vericuetos de la estructura de su escritura, me parece que la película se va más a los detalles estéticos de la nave, sus habitantes y el hábitat separado del nuestro, además de la psicología derivada en los seres humanos por el contacto cercano con una civilización alienígena avanzada.


Me encanta esta fusión de concepto,
aunque sea para vender el producto


Se pierde a mi entender el desarrollo mental del personaje principal a medida que va descifrando el lenguaje alienígena y sufre los no demasiado sutiles cambios en su percepción producidos por la comprensión de ese lenguaje. Se pierde en la película la razón de ser del relato, descrita con gran pericia en su título: La historia de tu vida.

Supongo que la profundidad de la escritura no fue demasiado apreciada, porque aparte de alguna referencia final, casi todo el metraje de la película lo obvia. Esa intención me parece también perfectamente reflejada en su título: La llegada.



No es que me parezca mal cambiar el foco del material original. Cuando se adapta una obra, se puede tener una comprensión de la misma distinta de la que el autor quiso en un principio. Es una de las prerrogativas del arte, que toca teclas distintas en cada individuo. 

Recuerdo que el relato me pareció bastante confuso al principio, aburrido quizá, aunque con el paso del tiempo he podido apreciarlo bastante. Por su parte, la película me pareció bastante aburrida y a ratos pretenciosa. Bonita, sí, pero poco más. Ni siquiera las interpretaciones de los protagonistas, sin duda actores y actrices con carreras largas y contrastadas, me motivaron durante el visionado. Al contrario, me parecieron insulsas y vacías, como si la puesta en escena fuera lo único que importaba y todo lo demás fuera accesorio. Incluso las personas.

En imdb cotiza a un soberbio 7,9. Se deja ver, pero no me parece que sea una película que todo el mundo pueda o quiera apreciar.

sábado, 21 de marzo de 2026

Civil War

Civil War fue un fenómeno de masas cuando se estrenó hace un par de años o así, a pesar de que su historia, la de unos corresponsales que cubren un conflicto civil, no es algo demasiado original.

Solo el hecho de que ese conflicto no se estaba produciendo en ningún remoto país africano, asiático o hispanoamericano, sino en los Estados Unidos de América, justificaba tanto interés.

Estrenada antes del segundo mandato de Donald Trump, pero también después del asalto al Capitolio que conmocionó al mundo en enero de 2021, la forma en que se contaba esa historia y el aire a documental que destilaba, hacía que al espectador se le revolvieran las tripas.

Cuando la propia película cuenta que todo empezó porque el Presidente (al que no recuerdo que se nombre nunca), dejando de lado una tradición centenaria que solo Franklin Roosevelt se atrevió a incumplir, se presentaba a un tercer mandato.


Póster impactante

Algo tan sencillo sirvió para que, al menos en la ficción, un país se partiera por la mitad y los ciudadanos llegaran a las armas para dirimir sus diferencias y ocurran escenas como aquella en la que Jesse Plemons mata a sangre fría a uno de los corresponsales mientras otros milicianos enseñan orgullosos los cuerpos colgados de sus enemigos.

Esa es, con diferencia, la escena más impactante. Más, si cabe, que el asalto de la resistencia al palacio presidencial, una escena que podría haberse dado en cualquier república bananera.

No faltan diversos clichés del cine y la literatura que han tocado los conflictos armados: el hotel que sirve de base a los corresponsales y en el que se refugian una vez ha terminado una jornada extenuante; el veterano que se las sabe todas y rebosa experiencia, frente al novato que se quiere comer el mundo y pone en riesgo a todo el grupo; los campos de refugiados; los milicianos armados; las ciudades en ruinas...


Póster impactante (2)

Pero, durante todo el tiempo que dura la película, uno no puede dejar de pensar que todo eso está sucediendo en el primer país del mundo (al menos, de forma nominal), cuna de la libertad (al menos, según lo que ellos mismos dicen) y garante de la paz en el mundo (ya ves...).

Son menos de dos horas, un tanto aburridas por otra parte, en las que Kirsten Dunst no es capaz de llenar la pantalla como lo hace su pareja en los escasos minutos en los que aparece.

Hoy me tocaba hablar de esta película, pero no puedo hacerlo sin pensar que, al final de todo, la realidad supera a la ficción. Y que la sociedad de los Estados Unidos de América está cada vez más tensionada por la dirección de un personaje tóxico, admirado por unos y denostado por otros.


Póster impactante

Y también pienso que, como sucede siempre, hay personajes siniestros que se acercan al poder por distintos y variados motivos, como ya sucedió en distintos países de Europa, la culta y refinada Europa, en el primer tercio del siglo pasado. Esos personajes forman una camarilla detrás de un líder carismático y ponen, negro sobre blanco, los delirios del líder.

Entonces, la masa de seguidores, cada vez más numerosa, empieza a envalentonarse, a señalar al diferente, a utilizar los poderes del Estado en su propio beneficio y a arrinconar a los que piensan distinto, en general una masa silente que asiste con incredulidad a todo lo que les pasa hasta que ya es demasiado tarde para reaccionar.


El mejor personaje impactante

Civil War no vale mucho como película. De hecho, si no fuera por esto que estoy diciendo, creo que habría caído en el olvido. Su valor es como advertencia que fue de algo que, mucho me temo, está pasando a una velocidad cada vez mayor: el ocaso del modelo de sociedad que hemos vivido al menso desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con una deriva cada vez mayor hacia la polarización de la sociedad, el autoritarismo y la pérdida de derechos individuales en cada vez un mayor número de países que formaban aquello que conocíamos como "democracias occidentales".

Muchos todavía no quieren verlo. Otros, tememos lo que puede llegar a ser el mundo de aquí a un par de décadas, si no mucho antes. Todos, creo, tenemos poco que hacer para evitar la cuesta abajo cuando de lo que estamos hablando es de un fenómeno a escala global.

Volviendo a la película, cotiza a un 7,0 en imdb. Demasiado para lo que recuerdo de ella, la verdad. 

domingo, 15 de marzo de 2026

Ender #2 y #3

Parece que fue hace siglos cuando leí El juego de Ender. Fue una edición de libros que sacaron acompañando un periódico cada domingo y no recuerdo cuál, pero seguramente se trataba de El comercio o del ABC. Lo que sí tengo claro es que todavía vivía en Madrid, así que hace ya más de veinte años.

No grado un recuerdo especialmente bueno de la lectura y no fue hasta que vi la película que entendí bastantes cosas, aunque tampoco puedo asegurar que todo estuviera en el libro.

Así que, más de dos décadas después de la lectura, me decidí a continuar con la serie de libros me puse a leer La voz de los muertos.

Está ambientada miles de años en el futuro, pero Ender continúa siendo joven gracias a la relatividad y los viajes cercanos a la velocidad de la luz.



La Humanidad, libre ya de la amenaza de los insectores, se ha propagado por la galaxia y ha colonizado varios mundos, algunos que albergan vida alienígena. Una de estas colonias es Lusitania y en ella ha aparecido la primera especie aparentemente inteligente, los pequeninos, una suerte de cerdos. Una familia de xenobiólogos se dedica a estudiarlos hasta que uno de sus miembros muere, en apariencia asesinado. Ender se desplaza al planeta para hacer de portavoz del fallecido.

En medio de todo se encuentra la Descolada, una plaga mortal que los colonos mantienen a raya tomando una medicina que les hace temporalmente inmunes, pero que deben tomar cada cierto tiempo si no quieren morir y para poder alimentarse de plantas y especies autóctonas.

El libro transcurre entre las funciones de Ender como voz del fallecido, su deseo de proporcionar a la reina de los insectores un hogar y la investigación del asesinato, que llevará a conclusiones bastante interesantes en relación con los pequeninos.

La historia sigue en Ender el xenocida, con la decisión del Congreso Estelar de enviar una flota a Lusitania con el objeto de arrasar el planeta y evitar una propagación de la Descolada por el resto de los sistemas habitados.



En otro de estos sistemas se encuentra el planeta Sendero (o Camino, según las traducciones) en el que la raza humana está dividida entre los normales y los agraciados. Estos son humanos modificados genéticamente para aumentar su inteligencia y, como medida de seguridad para evitar que se escapen al control del Consejo, implantarles un TOC que se disfraza de creencia religiosa y que les incapacita gravemente si no lo siguen.

Aquí Ender ya ha liberado en Lusitania a la reina de los insectores y esta raza está empezando a medrar, formando un triángulo con los humanos y los pequeninos.

La amenaza de la destrucción se convierte en la posibilidad del segundo y tercer genocidios perpetrados por la Humanidad (contando con la doble eliminación de los insectores)

Si bien La voz de los muertos no me disgustó y resulta un aprobado, Ender el xenocida me aburrió bastante y suspende con claridad. Tanto que, tras terminarlo, tomé la decisión de aparcar la saga una buena temporada y dedicarme a lecturas más agradables.






domingo, 8 de marzo de 2026

Pizcas de Shyamalan

Hubo un tiempo en que el estreno de una película de Shyamalan se convertía en todo un acontecimiento del cine. Sus dos primeras películas fueron históricas, pero poco a poco el público ha ido dejando de lado su cine hasta el punto de que eso ya no ocurre prácticamente nunca, como es el caso de las tres películas que traigo hoy.

La visita, película de 2015, comienza como una película familiar: los hijos de una madre separada se van a ver a sus abuelos, a los que no han llegado a conocer todavía, con los que van a pasar unos días.

Uno, que ya es veterano en esto del realismo mágico de Shyamalan, ve sombras donde no las hay y desconfía de lo luminoso de los días y las escenas familiares que se suceden. Que el abuelo les diga que no salgan de la habitación por la noche, no hace sino reforzar las sospechas.

Los pelos empiezan a ponerse de punta cuando la chica, que está preparando un documental, deja la cámara grabando una noche en el salón. Cuando revisa las imágenes, se ve a la abuela vagando sin rumbo, despeinada y como demente. Deterioro cognitivo, piensa uno de forma automática, una pena.



Pero luego (o antes, ya no lo recuerdo bien), tenemos la escena del juego del escondite bajo la casa, un entorno claustrofóbico y en penumbra de esos que gustan tanto en las películas de terror. No diré nada más que los pelos se te ponen de punta, de forma literal.

Poco a poco, la situación se vuelve angustiosa, el descubrimiento resulta inexorable y la tensión es casi insoportable asta la resolución final.

De forma inevitable, la recapitulación de todo lo que hemos visto no hace sino resaltar el talento de Shyamalan para el suspense. La nota de 6,3 en imdb muestra que el autor ha perdido el encanto, porque la película es mejor que todo eso.

La segunda película es Tiempo, de 2021.

Como en la anterior, todo empieza con unas vacaciones en un lugar paradisíaco y un grupo de personas que se reúnen para pasar el día en una exclusiva playa a la que les tiene que llevar un empleado del hotel, con el que acuerdan un horario de recogida para volver a su alojamiento.

Para llegar a la playa, tienen todavía que caminar un trecho a través de una especie de desfiladero muy estrecho.

Una vez en la playa, tenemos las escenas típicas en las que vamos familiarizándonos con el grupo de personajes y vamos tomando afinidad o distanciándonos de ellos, según nuestros gustos. Como siempre en estos casos, el grupo es lo bastante heterogéneo como para que cada espectador pueda disfrutar de las distintas personalidades.


El cartel incorpora el spoiler


Luego veremos que las cosas parecen complicarse. Primero veremos cambios sutiles en el comportamiento, pero luego ya serán evidentes: los niños crecen, los adultos envejecen, etc. La conclusión es que el tiempo corre más deprisa en esa playa de la que no es posible salir.

Otra vez aparece la angustia y luego la resignación, hasta la resolución que ha elegido el director. En este caso, tanto el final como la película en su conjunto es menos satisfactoria que La visita. No es mala, pero no acabo de conectar con ella y lo mismo parece que ha ocurrido con el resto de espectadores, como indica la nota de 5,8 en imdb.

Para terminar, Llaman a la puerta, de 2023.

Más escenas familiares para empezar: una pareja con su hija adoptada llegan a la cabaña en el bosque que han alquilado para pasar unos días.

Uno empieza a sospechar cuando la niña se encuentra con un extraño de gran tamaño, pero muy considerado. Una suerte de gigante amable que de manera inevitable me llevó a pensar en el monstruo de Frankenstein. La escena, a pesar de lo suave, es desasosegante para el espectador.

Las cosas se desarrollan con rapidez y cuando llaman a la puerta, ya estamos un poco frenéticos. Otra vez el gigante amable, pero esta vez acompañado por otras tres personas de diferente pelaje. Piden que les franqueen el paso y cuando los ocupantes de la cabaña se niegan, la violencia se desencadena sin previo aviso ante el espectador incrédulo.



Al estallido de la tormenta le sucede la calma y nos sorprende todavía más el mensaje del grupo de asaltantes y el hecho de que son personas de lo más normal, pero ya no hay vuelta atrás y vuelve la violencia y la sangre, pero quizá no como lo estamos esperando.

La resolución de la película es quizá la menos satisfactoria de todas, la que requiere más credulidad por parte del espectador y la que resulta menos firme de las tres películas.

La nota de 6,1 en imdb se queda en el medio de las tres películas y me parece justo, porque mi clasificación personal también sería la misma.

Vamos a ver pocos rostros conocidos. Kathryn Hahn en La visita, Rufus Sewell en Tiempo y Dave Bautista y Rupert Grint en Llaman a la puerta. Tampoco lo necesitan porque la fortaleza está en las historias.

Otro rasgo común es que las tres son películas de una duración reducida para lo que se estila en los últimos tiempos, así que bien se podría hacer una maratón de películas durante un fin de semana.

domingo, 1 de marzo de 2026

Aventuras en la Tierra Media 5e

Lo de comprar a veces no sale bien...

Con eso de la licencia abierta de D&D, hay una proliferación de compañías que sacan al mercado sus productos adaptados para el sistema D20 del juego de rol más famoso del mundo. Así comenzó la andadura de Paizo, publicando sendas de aventuras para la tercera edición de D&D y pasando luego a publicar su propio juego de rol tras el descalabro y el desencanto de D&D 4.0 (que, como todos sabemos, no es rol).

Entre este material tenemos Aventuras en la Tierra Media 5E, publicada por Cubicle7 y que Devir ha traído al mercado español.

Me traje tres libros a casa uno de esos días tontos en los que no sabía qué comprar en mi tienda de confianza. El problema es que compré en barbecho, con los ejemplares retractilados y sin tener ninguna referencia sobre la adaptación. Por eso, cuando llegué a casa, hojeé los libros y me di cuenta de que estaba ante una adaptación de El anillo único, la decepción fue mayúscula.



La Guía del jugador, la Guía del maestro del saber y el suplemento de Aventuras en Eriador me costaron en total noventa euros de vellón y la sensación de haber tirado el dinero.

Partimos ya de la base de que el juego original no me gusta, así que es complicado que cambie de opinión por un refrito del sistema de reglas. Luego, los manuales son de esos que tienen demasiado aire, amplios márgenes, interlineado y tipo de letra que ocupan páginas, pero que no aumentan el contenido. Las ilustraciones, de gran tamaño y calidad discutible, me parecen muchas veces meros recursos para rellenar espacio.

O sea, que si me quedo con lo estético, el resultado no es el mejor.

El problema es que el sistema de juego tampoco me apasiona. La creación de personajes me parece que no es lo suficientemente variada con solo seis clases para poder elegir aunque adaptadas, eso sí, a la Tierra Media (buscador de tesoros, erudito, guardián, guerrero, trotamundos y vengador). Las virtudes (dotes) y los trasfondos se supone que están para paliar este problema, pero tampoco es que puedas elegir muchas y vuelvo a tener la sensación de que tanta tabla busca aumentar el número de páginas del libro y justificar el precio.



El asunto de los viajes me parece coherente con la ambientación. El señor de los anillos es una historia de viajes y se intenta representar, pero todo se trata con un sistema de tiradas de dados y un sistema de roles de personajes durante el viaje que los encorseta todavía más.

Sí es interesante el tratamiento de la corrupción, también inherente a la ambientación. Me parece que puede ser un buen sistema para representar la desesperación ante la magnitud del Enemigo y las pocas posibilidades de victoria que los héroes tienen. Me viene a la cabeza la locura de Denethor, una vez que Sauron le ha mostrado una casi segura derrota y el río lleva el cuerno roto de Boromir.

La Guía del maestro del saber comienza con un capítulo que introduce la Tierra Media y su cronología y se mete pronto en harina profundizando en el sistema de viajes y audiencias (las reuniones que la compañía de aventureros tendrá con personajes relevantes que podrán ayudarles o dificultarles su misión).

Termina con un bestiario demasiado breve y una colección de objetos mágicos (pocos). En total, no llega a las ciento cincuenta páginas y un comprador no puede evitar preguntarse si no se podía haber añadido su contenido al tomo anterior, pero entonces las editoriales no iban a poder meter un rejón adicional a nuestros bolsillos.



La culminación de mi fantástica compra es el suplemento de Aventuras en Eriador. Se trata de una colección de aventuras en esta región de la Tierra Media, comenzando en niveles 5-6 y terminando en niveles 9-10.

Se pueden jugar de forma independiente, pero forman un arco argumental ambientado en el retorno del Rey Brujo de Angmar, años antes de que el Anillo volviera a ver la luz.

Las consideraciones sobre este libro son similares a los anteriores: mucho aire, poco texto, ilustraciones de calidad discutible y, si añadimos la multitud de referencias a otros tomos que van a ser necesarios para poder sacarle partido, la sensación de habernos equivocado en la compra.

Creo que he dejado bastante claro que no me gusta el sistema ni la edición, anticipando que no voy a usarlos nunca. Es que ni siquiera son atractivos a la vista. De hecho, mi intención es deshacerme de ellos para hacer algo de hueco en la estantería y sustituirlos por otros que me satisfagan más.

La segunda derivada de todo esto es que MERP sigue siendo el sistema de juego por antonomasia de la Tierra Media. Lo que no quita que es una pena que no exista una adaptación a otros sistemas más amigables con el jugador, como el propio D20 o el sistema de percentiles.

sábado, 21 de febrero de 2026

El elfo oscuro: relatos

 Empecé a jugar a rol en 1991, en mi primer año en la Escuela de Ingenieros. Al principio jugamos a engendros que nos fuimos inventando y que duraron unas cuantas sesiones. Luego jugamos siguiendo más o menos el sistema MERP (El Señor de los Anillos clásico), con sus tablas de ataques y críticos, las listas de hechizos y la euforia de las tiradas abiertas.

Tras la pausa veraniega y la incorporación de mi amigo Fredi al grupo, comenzamos un año y pico de pasión rolera y AD&D, que se convirtió en nuestro juego de cabecera y que aún hoy, treinta y cinco años después, es una especie de hogar cálido al que volvemos de vez en cuando.

Con nuestra afición al rol se intensificó, porque ya lo teníamos de serie, nuestro interés en las novelas fantásticas. Ya habíamos leído El señor de los anillos, El hobbit y las Crónicas y las Leyendas de la Dragonlance que, con sus virtudes y defectos, habían modelado nuestra juventud lectora.


Mientras jugábamos a rol semana tras semana, nos aficionamos a leer las novelas que Timun Mas publicaba ambientadas en los Reinos Olvidados: Tatuaje azul, El fuego mágico, la trilogía de las Moonshaes, la trilogía de Avatar... hasta que un personaje de todos se fue convirtiendo en nuestro favorito: el elfo oscuro, Drizzt Do´Urden.

Yo tenía una cierta fascinación por los drow como enemigos formidables, pero tras leer las dos primeras trilogías y aprender más sobre la compleja sociedad de los elfos oscuros, incluyendo el racismo, hembrismo y ciertas trazas sadomasoquistas, se convirtieron en el pináculo de la literatura de franquicias. Disfrutaba las novelas, las descripciones de los combates y las disquisiciones filosóficas de Drizzt en la soledad de la Infraoscuridad y luego al salir a la superficie y encontrarse con el explorador ciego, Montolio (los héroes de Mithril Hall llegarían después).

La vida me llevó por unos derroteros que me hicieron abandonar temporalmente jugar a rol en mesa y eso derivó, de manera inevitable me parece, en una pausa de años en cuanto a la narrativa fantástica de franquicia. Afortunadamente he podido recuperar la afición rolera, aunque no con la frecuencia deseada, y también, de tanto en tanto, me pongo a leer algún librito de estos.


Drizzt y su fiel Guenhwyvar


Así llegué a El elfo oscuro: relatos, también publcado por Timun Mas. El título es un poco engañoso, porque la colección de cuentos que incluye no está protagonizada en su totalidad por Drizzt, sino que una buena parte lo está por el extravagante drow Jarlaxle y el asesino calimshano Artemis Entreri. Ambos, de una u otra forma, se entrecruzan en la vida de Drizzt, aunque todavía no he llegado a leer ninguna novela en la que aparezcan.

Las historias se leen con rapidez y añaden trasfondo a unos personajes que se hicieron muy populares en su momento, pero al final su éxito se basa en la nostalgia y adolecen de los defectos típicos de la literatura de franquicias.

El autor, R.A. Salvatore, tiene un gran prestigio entre la afición y su nombre se convirtió en su momento en sinónimo de calidad. Leyendo sus historias ya en la madurez de mi vida y con muchísimas más lecturas a mis espaldas, tengo que decir que la cosa ha envejecido mal en cierto modo. Vamos, que yo no pondría a Salvatore ni siquiera en un top ten de mis autores favoritos.



Jarlaxle, de Bregan D´Aerthe


Aún así consumo sus obras. Y todo porque esa fascinación de juventud que tenía por los drows la sigo teniendo hoy, como sigo teniendo ese cariño por Drizzt, el elfo oscuro bueno, aunque sus habituales disquisiciones filosóficas me cargan bastante más de lo que lo hacían cuando tenía veinte años.

El elfo oscuro: relatos no es un libro que pueda recomendar a nadie, salvo que se trate de jugadores habituales de rol y más en concreto de cualquiera de las ediciones de D&D (salvo la cuarta, que todos sabemos que no existe) y preferiblemente en la ambientación de los Reinos Olvidados. A esos lectores seguramente que las historias les producirán un picorcillo en los dedos de la mano con que tiran los dados.

domingo, 15 de febrero de 2026

Bestiario Pathfinder 2ed.

La cuarta edición de D&D fue un terremoto que convulsionó a la afición. No como algo positivo, sino como todo lo contrario, porque se podría decir que la cuarta es la "edición que no existe" del juego de rol más famoso del mundo.

Cuando hablo de fracaso, lo hago porque apenas hay rastro en redes de experiencias jugando a la cuarta edición de D&D, así que supongo que apenas llegó a los jugadores más allá de la compra de los manuales. Yo los tengo y estéticamente son muy buenos, pero el sistema de juego me parece horrendo.

Ese fracaso llevó a la afición a refugiarse en la tercera edición o en la revisión de la misma, la que llaman D&D 3.5, que vivió una inesperada segunda juventud a pesar de no tener soporte de material nuevo.

Fue entonces cuado Paizo, que se había hecho un nombre con la publicación de sendas de aventuras para esa tercera edición, decidió dar el paso y publicar Pathfinder, que se comió literalmente a D&D 4.0.

Actualmente el juego está en su segunda edición, que viene a ahondar aún más en la especialización, las dotes, habilidades y características de los PJ, con unas opciones de personalización que abruma, sobre todo a niveles altos.



Ni tanto, ni tan calvo, que diría alguien. Me da la sensación de que D&D 5ª, todo un acierto de WoTC en la simplificación y accesibilidad del juego, ha conseguido dar la vuelta a la tortilla, aunque la base de aficionados que consiguió crear Pathfinder aún sigue ahí y Paizo continúa publicando mucho y muy buen material.

Entre ellos, el imprescindible Bestiario.

Una edición de altísima calidad de más de trescientas cincuenta páginas con ilustraciones a todo color y encuadernadas en tapa dura. Brutal.

Tenemos literalmente cientos de criaturas clasificadas por orden alfabético y todas ellas acompañadas de una ilustración de alta calidad, lo que es una ayuda imprescindible para el Director de Juego a la hora de describir y mostrar a los jugadores (esto es algo que he echado mucho de menos en el Bestiario de RuneQuest, por ejemplo).

Junto al nombre de cada criatura veremos con mucha claridad el nivel de desafío de la misma, lo que también nos ayudará a diseñar con ellas encuentros que supongan un desafío adecuado al nivel del grupo de juego.


El infame Arrasador de árboles


Debajo tenemos el inevitable bloque de características, empezando por un código de colores que nos dirá el tipo de criatura de la que hablamos para determinar las reglas específicas que sean de aplicación. El bloque continúa con las estadísticas en sí y las acciones que puede realizar en un asalto de combate.

Al inicio del libro, en el resumen de reglas, se nos proporciona unas sencillas indicaciones que permiten ajustar la dificultad de los encuentros, aumentando o reduciendo los puntos de golpe de las criaturas.

Y al final del libro tenemos un par de listas más de las criaturas: por tipo y por nivel. Así que tendremos diversas opciones de encontrarlas con rapidez en el libro.

Como curiosidad, la criatura más poderosa que nos vamos a encontrar en el Bestiario es el Arrasador de árboles, con un nivel de desafío 25, 550 puntos de golpe y una CA de 54. Como arma, utiliza un hacha mágica que supone 4d12+15 de daño cortante, más 1d6 de daño por ácido, 1d6 de daño caótico, y 1d6 de daño maligno, para terminar con un bonificador al daño de 2d6 si impacta a una planta. Ojo, que el Arrasador de árboles no está indefenso en cuerpo a cuerpo, con unas fauces que suponen 4d10+18 de daño, más 2d6 de daño caótico y 2d6 de daño maligno. Tremendo.


El majestuoso dragón de oro Parnoneryx (el galo)


No faltan viejos enemigos ni criaturas icónicas: dragones cromáticos, dragones metálicos, sagas, mantícoras, quimeras, pájaros roc, méfits, momias, nagas, orcos, kobolds, drows, duergars, aboletths, gárgolas, gigantes... todo lo que un Director de Juego aplicado desee lanzar a los jugadores.

Como curiosidad, algunas criaturas fácilmente reconocibles no tienen el mismo nombre al que podemos estar acostumbrados. Supongo que será por tema de derechos.

En resumen, estamos ante una edición de altísima calidad de una herramienta imprescindible. Yo lo he comprado en primer lugar por afán coleccionista, porque con la edad me he vuelto muy vago y casi no desarrollo campañas propias (solo aventuras cortas para una o dos sesiones), pero también necesitaremos el Bestiario si queremos dirigir una senda de aventuras publicada porque las estadísticas de las criaturas que aparecen en la senda de aventuras no se incluyen. Una forma como otra cualquiera de hacer negocio, claro.

Hay un segundo tomo que todavía no tengo y que no sé si me haré con él en alguna ocasión, aún suponiendo que tendrá la misma calidad que el primero. Me parece más bien para completistas.