domingo, 31 de mayo de 2015

Capitán América: El soldado de invieno

La segunda cinta de las aventuras en solitario del Capitán América va un poco más allá en la imagen que el primer Vengador: un tipo con cara de bueno que además antepone el deber a todo lo demás, incluida la propia vida. 

¿Tienee o no cara de bueno?

Esta segunda entrega narra hechos posteriores a la primera parte de Los Vengadores y la invasion chitauri. De hecho una de las líneas argumentales corresponde a la importancia de controlar las reservas de vibranium, el material con el que está fabricado el escudo del Capi y que se encuentran en su totalidad en la pequeña nación africana de Wakanda. 

El segundo hilo argumental corresponde a quién es en realidad Winter Soldier (Soldado de Invierno), un misterioso personaje que se enfrenta al Capitán y a la Viuda Negra y que tienen una importante conexión con el pasado del Capitán. El problema es que el asunto se ve venir desde lejos y el dilema moral al que se enfrenta Steve Rogers resulta ser un poco bacalá.

Añadamos además que el caos se apodera de S.H.I.E.L.D., que no se puede confiar en nadie, que Nick Furia desaparece y que el propio Capitán debe sobrevivir a un ataque en uno de los ascensores de la central y convertirse en un fugitivo (una de las mejores escenas de la película, por supuesto). 

La película es visualmente impactante, como no podía ser de otra forma, aunque la trama a veces resulta un poco deslabazada y el metraje un poco largo (136 minutos). A su favor, que el argumento de S.H.I.E.L.D. llena los huecos que deja el pasado del Winter Soldier por la fragilidad que comentaba antes. 

Interesante la aparición de Robert Redford en una película de estas características. Supongo que hasta los mitos de Hollywood tienen que pagar factura. Samuel L. Jackson es el Nick Furia del universo Ultimate y se vuelve a demostrar que Cobie Smulders resulta más interesante que Scarlett Johansson. 

Como dos gotas de agua

En definitiva, Capitán América: El soldado de invierno es una película del universo Marvel que, sin ser demasiado espectacular, permite avanzar un poco la historia de Rogers hasta la próxima Capitán América: Civil War que esperamos con interés. 


¿Quién quiere una viuda negra pudiendo tener a María Hill?


Los usuarios de imdb le dan un 7,8. Demasiado para mí, que me parece más cerca de un notable bajo o incluso un bien alto.

domingo, 24 de mayo de 2015

Frikirracismo

Hace muchos, muchos años, en una galaxia muy lejana, me han calificado como friki. Una etiqueta que llevo, cómo no, con orgullo. No en vano soy jugador de rol, leo comics, ciencia ficción, fantasía... Lo que podríamos decir un friki clásico, de Asimov y de Tolkien, pero sin grandes estridencias. 

Sarah Kerrigan, un mal bicho


No soy de los que va disfrazado a convenciones, ni llevo distintivos reconocibles en las solapas ni nada de eso. Soy un friki de incógnito al que solo se reconoce cuando hablas más de un cuarto de hora conmigo.

Tipos de frikis hay muchos. Aún si nos salimos de los campos tradicionales del frikismo y nos acercamos a terrenos más habituales como el mundo del motor, la informática, la fotografía... O los deportes... O los sellos... Los viajes...

No sé quien eres, pero la armadura está currada

Hay un friki para cada cosa, como ves. 

Pero yo tengo una teoría: el frikirracismo existe. Dicho de otro modo, el objeto u objetos de mi frikismo es totalmente respetable. El de los demás, es ridículo. Y claro, si es ridículo es lícito reirte de él. O sea, que estamos ante un reflejo de lo que ocurre en el llamado "mundo real".

A mí no se me ocurriría ir a una convencíón disfrazado , ni se me ocurriría ir a un partido de baloncesto con la cara pintada con los colores de mi equipo. No porque esas cosas sean malas o ridículas per se, sino porque no me sale hacerlo. En cambio, sí compraré compulsivamente manuales de D&D aunque haga años que no tiro los dados, o seguiré comprando juegos de ordenador que luego pasan años sin siquiera salir de su bolsita de plástico. 


No te olvides de la toalla



Bien mirado, una cosa es tan ridícula como la otra. Aunque, como todo en la vida, es cuestión de perspectiva, del punto de vista desde el cual observas a ti y a los demás. 

Quizá esa conciencia de que todos somos diferentes e igualmente risibles nos ayude a ser más comprensivos en algunas facetas de la vida adulta, aunque algunos no hayamos llegado a ella.


domingo, 17 de mayo de 2015

Maléfica

Hay una tendencia en el cine actual a revisitar los cuentos clásicos infantiles. Ya hemos hablado de Caperucita roja, pero podríamos continuar con La bella y la bestia o Cenicienta.

Maléfica es también hija de esta moda, pero con la diferencia de que el punto de vista de la historia se encuentra enfocado en la villana. Porque todo el mundo tiene su corazoncito y sus motivaciones para llegar a donde está. 

El maluto no es el que esperas...

La bruja de La bella durmiente no iba a ser menos y esta es su historia, desde su feliz juventud en el país de las hadas, cuando conoce al futuro rey Stefan y se hacen amigos o algo más, hasta cuando la traición del amigo hace que su lado más oscuro se libere y Maléfica, tal y como la conocemos. 

La estética sigue con bastante fidelidad el canon de Disney, con escenas bastante calcadas como la del reparto de los dones en el nacimiento de Aurora, lo que la hace bastante reconocible para niños y adultos. 

Chica guapa con personalidad

Muy acertada la caracterización de Angelina Jolie para ser la viva imagen de la Maléfica de los dibujos animados, esta vez en carne y hueso. 

Interesante el desgarro moral del rey Stefan, dividido entre la fidelidad a su amiga y la oportunidad que le ayuda a hacerse cargo del trono. El sentimiento de culpa del rey es en gran medida causa del oscurecimiento del reino, más allá de la falta de la princesa Aurora. 

Una princesa que tiene el rostro de una de las hermanas Fanning, Elle, a la que ya hemos visto en otras cintas como Super 8 y que con su ingenuidad, dulzura y belleza, hace temblar la fría determinación de Maléfica. 


Daño colateral


Para terminar, como en el cuento, la bella durmiente solo despertará con un beso de amor. Pero claro, no tan evidente como parece. 

En imdb le dan un 7,1. A mí me entretuvo sin hacerse larga, pero no pasa de un aprobado. Para pasar un rato si no hay nada más a mano.


sábado, 2 de mayo de 2015

Almost Human (T1)

Una buena serie de ciencia ficción, descubierta casi por azar de la que hasta el momento solo hay una temporaday que está relacionada de alguna forma con J.J. Abrams (uno de los nuevos magos del cine actual).



El argumento es bastante simple: en un futuro cercano, los policías humanos están acompañados por androides. Uno de estos policías es John Kennex, detective al que podríamos considerar algo más que escéptico en lo referente a la integración de estos androides en el cuerpo. El hecho de haber perdido a su compañero humano, necesitar una prótesis biónica en una pierna y haber pasado una temporada retirado del servicio por depresión, no ayuda a tener un personaje con el mejor humor posible.

John Kennex, el humano


A su vuelta al servicio activo, Kennex se ve obligado a tener de compañero a uno de esos androides. Pero no a uno cualquiera, sino que le asignan a una unidad DRN que llevaba tiempo desactivada. Los androides DRN son casi humanos (jejeje),  con sus circuitos de personalidad diseñados para imitar las emociones humanas y ser creativos. Tanto se parecen a nosotros que muchos de ellos demostraron ser inestables y tuvieron que retirarse del servicio. 

Dorian, el casi humano

La serie, de episodios autoconclusivos con un hilo conductor general, se basa entonces en la relación del detective Kennex con Dorian y, depende del momento y la situación, recuerda a Robocop o a El coche fantástico.

Lo que diferencia Almost Human es que los casos tratados están bien llevados y están a la última, o sea que implican sucesos de última tecnología como robótica, genética, nanotecnología, drogas de diseño... 

Rudy, el... raro (y, sí, uno de los piratas del Caribe)


La estética, vagamente ciberpunk y oriental, es luminosa al contrario de pelis de culto como Bladerunner. Además hay alguna que otra referencia al entorno en que se sitúa la serie aunque como de pasada, sin darle mucha importancia: la ciudad en la que se sitúa la acción está rodeada por un muro que la separa del exterior. No se explica el porqué, aunque quizá podamos añadirle el adjetivo postapocalíptica a la serie...

La chica guapa, detective Stahl


La verdad es que me ha gustado bastante más de lo que me esperaba. Cumple con creces su cometido de entretener y además es un título a sumar a las series ci-fi que tenemos actualmente. Yo le doy un notable y en imdb cotiza con un 8,1. Espero con ganas la segunda temporada.

Seguro que reconocéis al actor protagonista...

domingo, 26 de abril de 2015

La rueda del tiempo (XI - XIV)

Me las prometía muy felices hace unos pocos años: pensaba que había dado buena cuenta de la serie de Robert Jordan, La rueda del tiempo. La verdad es que me quedaban aún cuatro libros para terminarla. Titánica tarea, por otra parte, cuando cada uno de los libros ronda las ochocientas páginas.

Los tomos XI a XIV son, por este orden: Cuchillo de sueños, La tormenta, Torres de medianoche y Un recuerdo de luz. Los tres últimos escritos por Brandon Sanderson a partir, supuestamente, de las notas dejadas por Robert Jordan antes de su fallecimiento. En total, más de tres mil páginas que cierran la historia del Dragón Renacido, Rand al´Thor, y de sus amigos y enemigos. 

El Dragón Renacido

Lo primero que me llega a la mente es que, con el cambio de autor, la serie se hace más ligera, más llevadera. Se lee mejor. Sanderson se olvida o da mucho menos peso a algunos temas recurrentes en la prosa de Jordan, entre ellos ese repetitivo asunto de la guerra de sexos, ese continuo deslizar estereotipos masculinos y femeninos que poco o nada hacían para aportar elementos nuevos a la trama. 

Una trama que avanza de una forma demasiado lenta. Una lentitud exasperante, porque con cada libro que terminaba, la sensación de que aún quedaba mucho en el tintero y mucho por leer se hacía cada vez más grande. Y saber que cada vez quedaban menos libros, me hacía pensar que el final sería bastante precipitado. 

No estaba muy desencaminado. Efectivamente el final es precipitado, como si hubiera prisa en cerrar la serie y todos los cabos sueltos, pero lo mejor de catorce libros, alrededor de diez mil páginas y cerca de catorce meses de lectura estaba justo al final. 

Si por algo no me arrepentiré de leer La rueda del tiempo, más allá de algunos momentos puntuales y de ciertos conceptos originales, es precisamente por haber llegado a su final y haber leído Un recuerdo de luz. Es, con diferencia, el mejor de todos los libros: vibrante, épico, sorprendente. 

Vibrante porque llega al climax, con la invasión de las hordas del Oscuro y la Última Batalla en el horizonte. 

Épico, porque somos testigos de cómo la desesperación lleva al sacrificio máximo que uno puede hacer. Algo que tanto los protagonistas principales como los secundarios no dudarán en llevar a cabo para liberar a la Humanidad de la victoria del Oscuro. 

Mat Cauthon, que guarda en su cabeza el recuerdo de todos
los generales que en el mundo han sido


Y sorprendente, porque algunos de esos sacrificios nos llevan a despedirnos de personajes de verdadero peso en la historia. Personajes que uno no pensaría que podrían morir nunca, pero que dan gustosos sus vidas por un bien mayor. De alguno de ellos lo lamenté de veras (no espoilearé para no fastidiaros el gustazo de pasar por los libros como yo), de todos me pareció bien el contexto, aunque a veces pensaba que el asunto era un poco arbitrario: ¿por qué este y no este otro?

¿Y el final-final? Aún más precipitado, porque si catorce libros se cierran en uno, éste lo hace en las últimas veinte o treinta páginas. No obstante, el final elegido para Rand al´Thor, Dragón Renacido, me parece más o menos acertado. Al menos, no chirría con el conjunto de la historia y el desarrollo del personaje. 

Sería muy triste decir que La rueda del tiempo en su conjunto solo merece la pena por este último libro. Pero, a pesar de ser una de las series más nombradas y con más seguidores de la fantasía épica, no me parece que sea sobresaliente. 

Horda de trollocs y un myrdraal


El espejismo de ese brillo final apenas sirve para cubrir cientos de páginas de tedio, de no avanzar la historia, de conflictos entre hombres y mujeres, de discusiones sobre la amplitud de los escotes, de descripciones de vestidos, de personajes secundarios, de personajes muy secundarios que nada aportan a la trama más allá de más páginas a la historia... La rueda del tiempo habría ganado muchos enteros de haberse condensado en, como mucho, la mitad de esa extensión. Nos habríamos ahorrado páginas y páginas de nada. 

Pero el último libro... ese sí que merece la pena.