domingo, 17 de septiembre de 2023

Trilogía de los tres cuerpos

Esta es mi primera incursión en la ciencia ficción que no sea europea o norteamericana. La verdad es que había oído muy buenas referencias del autor y su obra, incluso tenía los libros en mi lista de próximas lecturas (suelo programar mis lecturas a un año y medio vista, más o menos). 

Conversaciones con mi buen amigo y compañero Antonio, hicieron que El problema de los tres cuerpos se colara en la lista. Sus referencias fueron también muy buenas, así que decidí probar suerte a principios del verano de 2022 (sí, se suceden las entradas de rabiosa actualidad). 

 

Al principio hay que acostumbrarse a un estilo y a un entorno al que no estamos acostumbrados en Occidente. Y, a pesar de todo lo anterior, también hay que superar ciertos prejuicios mientras las páginas van pasando. 

Recuerdo que estaba sentado en una mesa del área recreativa de Moniello (cerca de Luanco, muy recomendable para pasar el tiempo con la familia), cuando uno momento concreto del libro en el que el protagonista está intrigado con una cuenta regresiva que parece estar centrada a su alrededor, hizo que me explotara la cabeza. A partir de ahí, me enamoré de la historia y poco a poco fueron cayendo los libros hasta terminar la trilogía. 

Todo empieza con el descubrimiento de una civilización extraterrestre en un mundo que orbita tres soles. Ya de por sí, el modo de tratar y narrar los problemas que pueden surgir en una situación de este tipo, con una órbita muy alejada de las suaves elipses de nuestro sistema solar, podría dar para una buena novela hard, pero Liu va construyendo una historia mucho más grande cuando esa civilización, por puro azar, descubre la existencia de nuestro planeta. Más avanzada que la nuestra, esta civilización planea la invasión para desplazar a la Humanidad como especie dominante al tiempo que contacta con un grupo reducido de personas, tomando una forma similar a un culto religioso.  


 Por suerte, los planes de los trisolarianos se descubren y la Humanidad decide prepararse. A pesar de lo avanzado de su tecnología, el viaje desde Trisolaris hasta el Sistema Solar llevará cerca de quinientos años, bastante para que nuestra tecnología avance lo suficiente para que los sistemas de defensa puedan hacer frente a la amenaza. Pero los trisolarianos parece que han tenido todo en cuenta y envían unas sondas cuánticas que interfieren en los esfuerzos científicos de la Humanidad y producen su estancamiento en áreas clave de la física. 

La trilogía narra los esfuerzos de la Humanidad para hacer frente a una amenaza que cada vez está más cerca, un enemigo que parece que lo ha planeado todo y no ha dejado ningún resquicio para la esperanza, a pesar de todos los esfuerzos. Veremos también los cambios que se producen en la sociedad, desde la situación inicial con la sorpresa de descubrir una civilización extraterrestre que además resulta ser hostil, pasando por el optimismo cuando  se construye una flota potente para proteger los confines del sistema solar, hasta llegar al desencanto y la desesperación cuando el enemigo se muestra mucho más potente de lo esperado.

 

 

El atractivo de la trilogía de los tres cuerpos puede que no esté en la historia, que hay que reconocer que en ocasiones me resultó algo tediosa y difícil de seguir, pero aparte de la mera narración nos encontramos con conceptos que son muy interesantes. 

El más importante sería el concepto del bosque oscuro, que da título al segundo libro de la trilogía. Consiste en la idea de que el universo es como un bosque en la noche, en el que hacer ruido o encender una luz puede suponer ponerse a uno en peligro al atraer potenciales riesgos. Cixin Liu juega con ese concepto y, aunque no la nombra, con la paradoja de Fermi, que ya traté por aquí (¿por qué no tenemos noticias de civilizaciones vecinas si la vida resulta algo común?). 

En la novela, uno de los vallados (otro de los conceptos desarrollados por Liu) decide que, si los trisolarianos emprenden acciones hostiles contra la Tierra, se emitirá una potente señal al espacio exterior señalando la posición de Trisolaris. Como efecto secundario, la posición de la Tierra también sería revelada a potenciales civilizaciones agresivas. Es otro ejemplo de libro de disuasión basada en la destrucción mutua asegurada, puesto que la Tierra no pierde nada en esa situación. 

El autor, ya talludito

La trilogía de los tres cuerpos, una vez que superas los prejuicios y te acostumbras a una manera de narrar que es algo diferente a lo que estamos acostumbrados, es una serie la mar de entretenida. Ya hay una adaptación televisiva china y dentro de poco se estrenará la versión de Netflix. El autor, por su parte, tiene más libros en su haber, aunque ninguno ha sonado tanto como estos tres. 

Un notable alto sería una nota ajustada. En cualquier caso, estamos ante una de esas obras que puede llegar a ser recordadas como una de las más grandes del género. El problema de los tres cuerpos ganó el Hugo en 2015 y El final de la muerte ganó el Locus y fue nominada al Hugo en 2017. Como referencia, el primer volumen se publicó en China en 2006. A mí, sin embargo, me gustó más El bosque oscuro.

1 comentario:

  1. Cixin Liu, Haruki Murakami, Ken Liu, Ted Chiang, Yoko Ogawa...nos comen los chinos (y japoneses). Me gustó mucho El Problema de los Tres Cuerpos y tu entrada es muy buena. Me alegra que te gustase.

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