domingo, 17 de octubre de 2021

Mad Max: furia en la carretera

Max Rockatansky es uno de los iconos culturales de los años ochenta del siglo XX, con el rostro de Mel Gibson y personajes como el de la gran Tina Turner en Más allá de la cúpula del trueno. Bastantes años después, el personaje de Max se reinicia con Tom Hardy como estrella protagonista.

Mad Max: furia en la carretera nos ofrece todo lo que los aficionados de la saga estaban esperando. Tenemos un escenario postapocalíptico dominado por el desierto, con apenas un puñado de lugares medianamente habitables por una población que en gran parte sufre de taras fisicas debidas a la radiación. 

 

En un mundo así, el agua, la comida y el combustible se convierten en las materias primas que hacen girar todo, pero también las hembras sanas capaces de procrear son como un tesoro que las diferentes tribus protegen con fiereza. 

Uno de estos asentamientos es controlado por Immortan Joe, un albino de mediana edad que controla el caudal de agua desde un depósito elevado hasta el pueblo que mora anhelante en la ladera del acantilado que aloja los aposentos. Las partidas de guerra de Joe, albinos también que además están concienciados hasta el fanatismo, protegen las posesiones más preciadas del cacique. E Imperatrix Furiosa, su conductora de confianza, maneja el camión blindado con el que intercambia agua por combustible en la refinería cercana. 

Cuando Furiosa se desvía del camino y es obvio que huye, Immortan Joe sabe que algo anda mal. Los aposentos vacíos de sus mujeres de cría, no hacen sino confirmar lo peor y aumentar su ira, que se desata en los grupos de caza que envía en su persecución. En uno de ellos, como "bolsa de sangre" del guerrero Nux. 

Atasco en verano camino de la playa
 

A partir de ahí tenemos persecuciones, combates, explosiones y demás asuntos habituales, con un ritmo frenético, en una cinta de dos horas de duración (bastante apañada para los tiempos que corren), en la que en muchas ocasiones Max parece un secundario de una historia a la mayor gloria de Imperatrix Furiosa. 

Solo al final, cuando llegan al hogar ancestral de Furiosa y vemos de dónde viene en realidad, decae el ritmo y se sacrifica este en aras del mensaje que se quiere transmitir. Bueno, para gustos colores, pero estas películas de acción no casan bien con los sesudos análisis de la sociedad en los que algunos quieren convertir el cine actual. 

El tesoro más preciado de Joe
  

Mad Max: furia en la carretera ha servido para que las nuevas generaciones de espectadores conozcan a un digno Max, pero sobre todo para dar a conocer un nuevo personaje de impacto y confirmar a Charlize Theron como una gran actriz del género de acción.

La película se llevó seis óscar en categorías técnicas y fue nominada a la mejor película y mejor director, y cotiza hoy con un 8,1 en imdb. Las categorías técnicas suelen ser coto de películas de género, así que hasta ahí todo normal. Pero de ahí a estar nominada en esas dos categorías principales, me parece que hay un trecho El 8,1 en imdb me parece también bastante excesivo. 

La película está bien y nos proporciona lo que buscamos, pero tampoco hay que venirse arriba: es una película de consumo rápido a la que se le ha querido dotar de un mensaje para hacernos pensar un poco después de los títulos de crédito, pero su esencia ochentera es más poderosa. Y pensar no forma parte de ella.

sábado, 9 de octubre de 2021

Exhalación

Ted Chiang, el que una vez fuera joven prodigio del género es cada vez menos joven, pero se ha convertido por derecho en uno de los nombres propios de la ciencia ficción contemporánea, uno que merece ocupar un puesto entre los más grandes autores del género de todos los tiempos. 

Que lo sea tras haber escrito un puñado de relatos en más de veinte años de carrera, debería resultar sorprendente, pero si hacemos un repaso a los títulos y los premios que han recibido, quizá no deba sorprendernos tanto. 

Ted Chiang será conocido para los no familiarizados con la literatura de ciencia ficción como el autor de La historia de tu vida, en la que se basa uno de los fenómenos del cine de los últimos años: La llegada (no la he visto todavía). Este relato se publicó en el primer libro recopilatorio de Chiang. 

Lo que nos trae hoy aquí es el segundo recopilatorio, que lleva por título el de uno de los relatos incluidos: Exhalación. Lo vi en una estantería de la FNAC y por uno de esos azares del destino, cayó de pie en mi bolsa de la compra. 

Portada minimalista
 

Son nueve relatos, lo que aumenta la cuenta de Chiang ligeramente por encima de las dos decenas, en más de veinte años de carrera.  Todos tienen algo, pero hay tres o cuatro que sobresalen sobremanera del resto, alcanzando un nivel sobresaliente. 

El comerciante y la puerta del alquimista es un cuento de viajes en el tiempo con la apariencia de un relato de la mil y una noches. El determinismo es el personaje detrás de los personajes, que se ven empujados en la dirección correcta una y otra vez. Delicioso. 

Exhalación, el relato que da título a la colección, está ambientado en un mundo en el que el aire toma el lugar de la energía como motor de la vida y el universo. Así como la entropía en nuestro universo no para de aumentar, en este universo la diferencia de presiones es el motor detrás de todo. Un mundo que agoniza y que busca los medios para aumentar esta diferencia de presión. Muy interesante. 

 

Chiang
  

El ciclo de vida de los elementos del software es la historia de cómo el ser humano es capaz de pervertir todas sus creaciones, si se le da la libertad y el tiempo suficiente para hacerlo. Las inocentes mascotas virtuales que rompen el mercado del entretenimiento electrónico, están cada vez más amenazadas por aquellos que buscan nuevas sensaciones: torturas físicas y emocionales, perversiones sexuales, drogas virtuales... Algunos de ellos toman conciencia de su individualidad, en un remedo del Andrew de Asimov. Mientras, su creadora y un cada vez más reducido grupo de propietarios concienciados de su responsabilidad, tratan de protegerlos en un espacio virtual en permanente reducción. Para recapacitar.

La ansiedad es el vértigo de la libertad es otro ejemplo de perversión de la tecnología por parte del ser humano. En esta ocasión, el mecanismo que permite navegar entre realidades paralelas, aquellas que se van formando cada vez que tomamos una decisión, es utilizado por algunos espabilados para hacer negocio con las desgracias ajenas. Muy interesante.

No lo puedo negar. Ted Chiang me produce una intensa envidia en las pocas ocasiones en las que se ha prodigado en el mercado. Un artista del relato y la novelita corta, que ha dejado unas perlas por las que, insisto, será recordado por los aficionados durante mucho tiempo. 

Imprescindible.


domingo, 3 de octubre de 2021

Tres visiones de la Transición

La Transición Española es un período histórico que marca el paso de la dictadura a la consolidación de una democracia en la forma de una Monarquía Parlamentaria. Este período ha pasado de ser admirado, por la rapidez, limpieza y aparente solidez, a ser denostado por muchos que lo consideran una herencia del sistema anterior.

 Lo que es innegable es que nos ha dado el período más largo de estabilidad y prosperidad en la Historia de España desde... ni se sabe. Aún así, parece que no ha sido suficiente para ciertos sectores de nuevo cuño que buscan derruir lo construido entre todos para construir algo nuevo a su antojo. 

Si una palabra viene a la cabeza cuando uno piensa en la Transición, esa es CONSENSO. Se consiguió amalgamar una especie de pacto entre todos los sectores de la sociedad, dejando atrás las viejas heridas (esas que se están volviendo a descoser por los esfuerzos de unos y la desidia de otros). 

Otra pudiera ser VALENTÍA. La de unos LÍDERES, así, también con mayúsculas, que dejaron de lado objetivos cortoplacistas y partidistas y por una vez pensaron más en el beneficio real que se podía conseguir para una sociedad expectante. 

La Transición es un período histórico que me interesa mucho. Tengo algunos recuerdos, pues aunque era niño, era lo suficientemente mayor para atender a lo que sucedía a mi alrededor. Pero quiero volver a pensar y repensar en todo ello, y volver a admirarme por lo que entre todos, nuestros padres y abuelos fueron capaces de construir. 

Por eso he leído Puedo prometer y prometo, del periodista Fernando Ónega. Sirve para conocer el testimonio de primera mano de uno de los colaboradores más estrechos de esa inmensa figura que es Adolfo Suárez, que está siempre al límite de eclipsar todo lo demás. Y aunque está lejos de constituir un relato hagiográfico, incluyendo también algunos pasajes menos brillantes o incluso grises, se deja traslucir una admiración por la persona a la que toda una generación admiró. 

 


Inocencio Arias, el hombre de la pajarita y tertuliano, diplomático de carrera, hace un repaso por todos los presidentes de la democracia desde Suárez hasta Zapatero en su Los presidentes y la diplomacia. De todos ellos hay anécdotas: la rebeldía de Suárez ante la prepotencia de Valery Giscard D´Estaing; la altura política y personal de otro monstruo como Felipe González; o aquella cuando Aznar puso los pies encima de la mesa de la UE y estiró la cuerda hasta que los líderes de la Unión accedieron a discutir las demandas españolas. Calvo Sotelo fue demasiado breve y Zapatero demasiado risible hasta en los foros internacionales, aislado por su desconocimiento más elemental del inglés. A pesar de la presumible ideología conservadora del autor, este es capaz de extraer esto del texto y deja pasajes de auténtico elogio para el presidente González. 

 

 

Por último, he leído la última parte que conozco de la autobiografía de Alfonso Guerra, otra de las figuras públicas de calibre sin la cuál sería imposible entender este período de la Historia. Una página difícil de arrancar está escrita desde la cercanía, en una forma que parece bastante a una puesta a limpio de notas y reflexiones personales y, aunque está algo alejada del marco histórico (comienza en 1991, cuando el autor abandona o le hacen abandonar el Gobierno), echa con frecuencia la vista atrás a personas o hechos de importancia, así como muestra el progresivo distanciamiento con el presidente González. Si puedo ponerle un pero, no es otro que el excesivo sesgo ideológico que da a su discurso en alguna que otra ocasión


 

Tres visiones, en definitiva, que ayudan a comprender algo de lo que deberíamos estar más orgullosos de lo que estamos, por esa sempiterna tendencia española a menospreciar los logros propios y ensalzar los ajenos. Vivimos en un Estado de pleno derecho, una de las pocas consideradas democracias plenas en el mundo, que intenta solucionar los problemas y desigualdades inherentes a un sistema económico que las fomenta. No vivimos en un país donde no sea posible ejercer los derechos básicos del ser humano, como algunos quieren hacernos creer mientras progresan en la pirámide social a base de pisar las ilusiones de votantes bienintencionados y en algunos casos desesperados. 

Pongamos en valor lo nuestro y conozcamos a figuras de todos los colores políticos, cuya talla personal e intelectual se encuentra a años luz de lo que estamos condenados a sufrir hoy.

domingo, 26 de septiembre de 2021

Ha nacido una estrella

A la película de Bradley Cooper y Lady Gaga la pusieron por las nubes, en su día. Había nacido una estrella gracias a Ha nacido una estrella. Vamos, que habíamos tenido suerte de que Lady Gaga hubiese decidido dedicarse a esto del cine y no sabíamos lo que nos estábamos perdiendo hasta ahora.  

Psé.

A ver, la película no está mal, pero está muy lejos delo que dicen, me parece. 

Bradley y Lady Gaga
 

Un cantante estrella, tan cargado de talento como de problemas, conoce y da una oportunidad a una chica con gran talento, pero que aún no ha tenido la suerte de darse a conocer. Así que decide acogerla bajo su brazo y, mediante su influencia, ayudarla a labrarse una carrera. 

La relación pronto se convierte en algo más que profesional, pero los problemas de él no tardarán en echarla a pique, provocando la separación de la pareja y el hundimiento de la carrera de él mientras la de ella se dispara como un cohete. 

Barbara y Kris
 

No obstante, donde hubo fuego suelen quedar brasas, así que retoman la relación una vez que él se da cuenta de lo que está a punto de perder para siempre, incluyendo escena lacrimógena en la que él se sube al escenario por sorpresa y se incorpora cuando ella acomente "su" canción. 

Pues eso, que a mí me pareció un poco sosa, incluso aburrida por momentos. Es más, se trata de una pelicula manifiestamente poco original, porque se trata de la cuarta versión. Sí, la cuarta, yo también he quedado sorprendido cuando lo he visto. 

Judy y James
 

Sabía de una versión de los setenta con Barbara Streisand y Kris Kristoferson, pero desconocía las dos anteriores: una de los años 50 con James Mason y Judy Garland; y la versión original de los años treinta. Cada una de estas versiones tienen pequeñas variaciones entre sí, pero giran en torno al mismo eje común. 

El pretendido descubrimiento de Lady Gaga como estrella del cine no ha tenido continuación, desconozco si motivado por la agenda de la cantante o porque realmente no ha habido tal descubrimiento. Vale que hace supersonaje bastante creíble, pero no sé yo si podemos hablar de estrella, ni siquiera en ciernes. De hecho, durante algunas fases de la película, Lady Gaga me recordaba con bastante potencia a Madona en el videoclip Papa don´t preach.  

 

Janet y Friedric
 

El que la quiera ver, adelante con ello. Tanta gente en  imdb (un excesivo 7,6 a fecha de hoy) no puede estar equivocado. Sobrevalorada, diría yo.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Vikingos (T6)

Acabó la historia que comenzó con un personaje tan carismático como Ragnar Lothbrok y terminó con otro tanto o más que él, su hijo Ivar sin huesos. Atrás quedan otros muchos personajes que nos hicieron vibrar: Rollo, Lagertha, Harald cabello hermoso, Bjorn piel de hierro o Floki.

En esta sexta temporada, como siempre divida en dos grupos de diez capítulos cada uno, entran en escena los rus, antiguos vikingos asentados en Kiev y Novgorod, que han abandonado a los dioses paganos y se han convertido al cristianismo. Hasta allí escapa Ivar tras su derrota en Kattegatt y se encuentra con Oleg, príncipe regente que se convetirá en la horma de su zapato, al menos por un tiempo.Poco después, su hermano Hvitserk le seguirá en el exilio. 

Con los rus forjará una alianza, si bien un poco desigual. Los rus le acompañarán en su campaña de conquista a cambio de convertirse en un rey vasallo. No, las cosas no le van demasiado bien a Ivar en Kiev, aunque por otro lado parece que su personalidad se dulcifica gracias a la relación de amistad que mantiene con el príncipe heredero, apenas un niño dominado por Oleg, su despiadado tío que maneja los hilos en su  nombre.

 


Mientras tanto, en Noruega se realiza una votación para elegir rey. Todo parece indicar que será Bjorn, hijo mayor de Ragnar, pero saltará la sorpresa cuando el elegido sea Harald. Sin embargo, poco tiempo durará su triunfo cuando vean aparecer a los rus, precedidos por las noticias de saqueos, sangre y fuego de los lugares que van arrasando en su camino a Kattegat. 

El otro hijo de Ragnar, Ubbe, viaja a Islandia cansado de una vida tranquila y buscando nuevas aventuras. Una vez allí, al no encontrar a Floki, corre en busca de una tierra de oro que descubrió por casualidad un tal Othere, viajero que tiene un interesante pasado. Tras una breve estancia en la inhóspita Groenlandia, alcanza de una vez el norte de América, donde funda una colonia y se encuentra con los nativos y con un viejo amigo. 

Finalmente Ivar vuelve a su patria, donde junto a su hermano Hvitzerk y el rey Harald, arenga al pueblo para retomar la guerra contra Wessex y su rey, Alfredo. Allí librará varias batallas y encontrará su destino. 

 

Esta sexta temporada de Vikingos es bastante buena, a pesar del tiempo pasado entre la emisión de la primera tanda de capítulos y de la segunda. Está salpicada de momentos épicos de casi todos los personajes, como la última carga de Bjorn o la batalla de Ivar. Además, retoma una cosa que a mí me encanta: oir hablar a los personajes en sajón o nórdico antiguos. 

Por poner un pero, la última tanda peca bastante de precipitación: querer contar muchas cosas en demasiado poco tiempo, lo que da una sensación de atropello. La trama que me parece que peor lleva estas prisas es la del viaje de Ubbe desde Islandia hasta llegar a América. Tiene algo de irreal. 

 

Un romano con los vikingos
 

El balance final de la serie es muy bueno. La verdad es que la desaparicion de Ragnar me hizo temer que la cosa se iba al garete tras la cuarta temporada, pero ha sabido remontar y reinventarse, poniendo el foco en personajes que iban adquiriendo una personalidad profunda. 

Vikingos es un fenómeno televisivo de los últimos tiempos. Seguro que no está a la altura de series de culto que también han surgido en estos años, pero por lo menos es una serie entretenida que ha sabido poner fin a su periplo sin que sean los espectadores los que lo pidan. No me imagino nada peor que eso.