sábado, 12 de octubre de 2019

La Mujer Maravilla

Diana de Themiscira, hija de la reina de las amazonas, es conocida entre los mortales como la Mujer Maravilla, Wonder Woman

Siglos de aislamiento en su isla bienaventurada tocarán a su fin cuando, en plena vorágine de la Primera Guerra Mundial, un guerrero del mundo exterior consigue traspasar la barrera mágica que protege Themiscira del mundo de los hombres. 

El guerrero es Steve Trevor, americano, y es perseguido por barcos del Imperio Alemán. Aparece en la playa, desvanecido, y la joven e ingenua Diana, que no ha sido instruida en las cosas de la vida, se muestra desconcertada ante la presencia de un especimen humano tan distinto a lo que está acostumbrada. Pero bueno, esa es otra historia. 



Ya tenemos establecida a la heroína, al héroe y a los malos malísimos, los prusianos, que intentan invadir la isla en busca de Trevor (Chris Pine). Sus armas automáticas desconciertan a las amazonas y a su reina, pero son rechazados a costa de grandes y dolorosas pérdidas. 

Y ya tenemos casus belli para que Diana salga al exterior, a un mundo desgarrado por la atrocidad de la guerra y que necesita desesperadamente un rayo de esperanza. Allí, en la inmensidad del mundo, se complicará todo con una trama mitad mágica y sobrenatural, mitad científica, en la que el personaje real del mariscal Luddendorff y la doctora Maru buscan un elixir que aumenta la fuerza y la resistencia del sujeto, o sea, un supersoldado. 



Wonder Woman es el icono feminista del universo DC, capaz de soportar una comparación de poder a poder con el mismísimo Superman. Y tras su breve aparición en Batman vs Superman, y antes de aparecer en La Liga de la Justicia, le llegó el momento de protagonizar esta película en solitario. 

Una ambientación más que decente se combina con una elección de la actriz bastante adecuada, aunque también discutida en un principio. Gal Gadot parecía que no iba a poder llenar el uniforme de Diana de Themiscira, en todos los sentidos, pero al final es capaz de hacer olvidar esa aparente falta de atributos con una interpretación bastante apañada. Vamos, que no va a ser de Oscar (ninguna interpretación en el universo Marvel o en el universo DC es digna de ello, seamos sinceros), pero sí que va a evitar que los fanáticos le quieran echar tierra encima. 

Los malutos susurran en la oscuridad

Es verdad que la trama de Luddendorff y la Doctora Maru es bastante extraña y excesiva, incluso para los parámetros habituales de estas películas. Además de que era inevitable pensar en Cráneo Rojo y el suero del supersoldado que creó al Capitán América. DC no debería necesitar caer en esa pseudoimitación para conseguir hacer flotar una película de uno de sus tres personajes más icónicos (junto con Superman y Batman). 



La crítica se deshizo en elogios, pero no es para tanto. Entretenida, aunque el doblaje es de lo peor que he visto en los últimos años.


domingo, 6 de octubre de 2019

Lobo, un topo en las entrañas de ETA

Lobo, un topo en las entrañas de ETA cuenta la historia de Mikel Lejarza, alias Lobo, alias Gorka, infiltrado en ETA allá por los años 70 y que propició uno de los golpes más demoledores que la banda terrorista encajó en toda su historia. Tanto fue así que durante años se dijo que los comandos operativos guardaban siempre una bala por si tenían la fortuna de encontrarse con Mikel. 

Nunca he tenido claro, ni siquiera después de leer este libro, qué motivos llevaron a un joven Mikel Lejarza, euskaldún él, a complicarse la vida de esa manera. Porque en esos tiempos, ETA era ETA. Aún eran los tiempos de la dictadura franquista y los gudaris etarras tenían ese halo de luchador revolucionario y romántico que, hay que reconocerlo, tuvieron durante algunos años. 



Después de ese éxito (según Wikipedia cayeron los dirigentes y más de 150 vinculados a ETA), con su identidad quemada, tuvo que desaparecer de la circulación e incluso sufrir cirugía plástica para evitar ser reconocido. 

A partir de ahí, la vida de Mikel Lejarza es bastante parecida a un James Bond de verdad, con sus altos y sus bajos. Continuó trabajando en la captura de etarras aunque, por razones evidentes, tuvo que hacerlo desde una segunda fila para evitar problemas. 

Pero también se encargó de otro tipo de criminales, narcotraficantes y demás, desarrollando un interesante curriculum en operaciones encubiertas, incluso llevando un pequeño grupo de agentes y asociados. 



También se ha intentado labrar un futuro en el campo de la seguridad privada y ahí se ha visto envuelto en turbios asuntos de espionaje de personalidades más o menos importantes. Gracias a sus contactos en las agencias españolas de información, ha podido librarse más o menos con pocas marcas en la carrocería. 

Recuerdo de chavalete haber visto una entrevista en televisión de Lobo. No puedo asegurarlo, pero es muy posible que fuera en el programa de José María Íñigo. La historia que se contaba era como la de las películas y fascinante para un niño. 



Más, a pesar de saber que no todo era trigo limpio en su vida, no se puede sino reconocer que Mikel Lejarza prestó un gran servicio a la sociedad, ayudando en la eliminación de la víbora que fue ETA. Un héroe que seguramente deberá pasar todo lo que le resta de vida en el anonimato, pero que seguramente estará orgulloso por haber evitado un incalculable número de víctimas. 


domingo, 29 de septiembre de 2019

La red social

La red social, la historia de cómo Mark Zuckerberg desarrolla Facebook. La película ya tiene sus años, es de 2010.

Poco más habría que decir. La película tiene distintos saltos temporales en la historia, bien mostrando el proceso de desarrollo, los inicios en la habitación de la residencia de estudiantes y cómo el invento se va haciendo más y más popular. Entremezclado con eso, vemos el proceso de demanda que su amigo Eduardo Saverin (Andrew Garfield) interpone contra Mark Zuckerberg por un porcentaje de Facebook. 

Relaciones interpersonales


Jesse Einsenberg intenta imitar las poses totalmente antinaturales del Mark Zuckerberg real, pero hay que decir que, en este caso, la realidad supera a la ficción. Es imposible imitar de forma fiel la total frialdad y aparente falta de humanidad que tienen los gestos de Zuckerberg. 

Por lo demás, tampoco es que sea de un grandísimo interés. Quizá la aparición de Justin Timberlake como Sean Parker, mentor de un Zuckerberg embrionario que poco a poco le va influyendo para separarse de sus amigos (si se puede decir que alguien como Zuckerberg tiene amigos). 



La red social quizá pueda considerarse un preludio de la ola de biopics de personajes ultrafamosos que estamos teniendo últimamene, como las películas sobre Queen/Freddie Mercury o sobre Elton John. O no, a lo mejor es que estamos en la cresta de la ola de una nueva moda. 

Tiene La red social una nota de 7,7 en imdb, como también tiene unas críticas bastante amables. Bastante sobrevalorada, me parece a mí. Hueca, en algunos/bastantes momentos. Tanto que se me hace bastante difícil decir algo más sobre ella. 

Una prueba más de que los gustos anglosajones, o mejor dicho estadounidenses, no tienen mucho que ver con los del otro lado del charco cuando a personajes interesantes se refiere. 

Da escalofríos

sábado, 21 de septiembre de 2019

Jurassic World: el reino caído

Jurassic World: el reino caido, es hasta el momento la última película que comenzó con aquella Jurassic Park que en 1993 dirigió el bueno de Esteban Spielberg adaptando una novela de Michael Crichton. 

Tanto Spielberg como Crichton tenían facilidad para construir historias que nos enganchaban desde el principio (bueno, con la probable excepción de Timeline, Rescate en el tiempo) y con la ayuda de los efectos digitales que por aquel entonces comenzaban a asomar la cabeza, crearon una en la que salían dinosaurios. 



Tampoco es que fuera demasiado difícil, digo yo. Los dinosaurios siempre han fascinado a los hombres y, sobre todo a los niños. Luego de la película se convirtió en un delirio y una moda, tanto que hasta un equipo de la NBA recién creado se llamó Toronto Raptors. 

La pena es que después de más de veinticinco años de explotación, es normal que la gente se vaya hastiando. Las ideas originales se van volviendo repetitivas y mundanas, y al final las películas son poco más que una galería de escenas espectaculares que intentan seguir un débil nexo de unión. 

Esto es lo que ocurre en Jurassic World: el reino caído. Aunque sea el mismo director de El orfanato, Lo imposible o Un monstruo viene a verme. Es difícil darle un sello de autor a un blockbuster de una serie que ha sido tanto en la memoria de una generación enamoradad de ver a los titanes jurásicos en movimiento. 

Que se vean quién manda


Pero si además la historia ya la hemos visto de forma similar en la misma saga (en esta ocasión la pareja protagonista vuelve a Isla Nublar para tratar de rescatar a los dinosaurios de la erupción súbita del volcán, para verse envueltos en una trama de venta de armas biológicas - dinosaurios "mejorados" genéticamente). 

Al final, esto es una fumada del quince con los protagonistas de acá para allá, malos muy malos con planes malvados y algunos sustos provocados por bichos con muchos dientes que acechan en la oscuridad. 

Lamentablemente, más de lo mismo. Y, a pesar de todo, recaudó más de mil millones de dólares en todo el mundo. Asi que me temo que tendremos, más pronto que tarde, un Jurassic World 3. 

Una vez más, se demuestra que cuando estiras demasiado el chicle... 

Bryce Dallas Howard, y ya está

domingo, 15 de septiembre de 2019

Penny Dreadful

Tres temporadas y veintisiete episodios tiene en total Penny Dreadful. Una suerte de Liga de hombres extraordinarios, mucho más oscura y con una protagonista femenina indudable. 

Personajes como Sir Malcolm Murray (Timothy Dalton), Ethan Chandler (Josh Hartnett), Victor Frankenstein, John Clare (la criatura del anterior), Dorian Grey, el señor Lyle... todos girando en torno a Miss Vanessa Ives (Eva Green). 




Ambientada en los últimos años del siglo XIX, en el Londres victoriano, en Penny Dreadful se dan cita todos los mitos del terror clásico: vampiros, brujas, el mismísimo Drácula, hombres lobo, vudú, magia negra y magia blanca. Cada uno de ellos tendrá su lugar en los capítulos que conforman el metraje. 

En la primera temporada, el objetivo de los protagonistas es rescatar a la hija de sir Malcolm, amiga de Mina Harker y que ha desaparecido secuestrada por alguien... o algo. 

La segunda temporada se centra en la confrontación con un círculo de brujas que pretende atar a Vanessa Ives con el mismo Diablo. 



La tercera y última temporada, con el grupo separado geográficamente tras el climax de la temporada anterior, es la lucha por rescatar a Miss Ives del influjo del malvado Drácula. 

Tres temporadas de terror y fantasía a raudales, con varias historias secundarias, como la de la criatura y su búsqueda de la felicidad o la del trío antagónico de Victor Frankenstein contra Dorian Gray y Lily. 

La trama principal de cada temporada me gustó mucho o bastante. Personajes como el del doctor Lyle son todo un descubrimiento. Pero las tramas secundarias flojean y pierden interés. A veces se me hacía muy cuesta arriba seguir el capítulo entero y las apariciones de Frankenstein, Gray o Lily me hacían cuestionarme si dejarlo... En cuanto a la trama principal, me llegó a cansar que todo estuviera girando en torno a Miss Ives, no por malo sino por repetitivo.

Pero llegué al final de la serie, quizá demasiado abrupto. Supongo que no tuvo el éxito que la cadena Showtime pretendía y se canceló al final de la tercera temporada. Ahora es una serie de culto y parece que va a tener una continuación, City of Angels, ambientada varios años después.  


El centro de todo, Vanessa Ives


Penny Dreadful me parece, sobre todo, una serie de ambientación y actores. Ambientación porque está realmente conseguida la recreación de la época. Actores porque casi todos están a gran nivel, tanto los habituales como los menos habituales. Me ha gustado especialmente mi redescubrimiento de Timothy Dalton, mucho más que un James Bond de medio pelo. 

Tuve la suerte de poder ver la T1 en version original. He de decir que gana mucho respecto al doblaje en castellano.