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domingo, 2 de agosto de 2026

Batman: Arkham Knight (PS4)

Juegos de superhéroes solo he jugado dos: Spider-man y estge Batman: Arkham Knight. Es el tercer juego de la saga desarrollada por Rocksteady, un estudio que parece especializado en las historias del murciélago.

Fueron unas cincuenta horas en las que me convertí en el murciélago de Gotham, balanceándome por los edificios, corriendo por los tejados y planeando para moverme por una ciudad que es un personaje en sí misma.

La historia transcurre en una sola noche y reúne a muchos de los personajes habituales de los tebeos: Catwoman, Robin, Nightwing, Alfred, Oráculo, el comisario Gordon, Hiedra Venenosa, Enigma, Espantapájaros, Dos Caras, Harley Quinn y, de una forma un tanto peculiar, el Joker.


La carátula ya promete


El Caballero de Arkham se ha hecho con el control de la ciudad, convertida en un campo de batalla. Por un lado, las bandas de malhechores que campan a su antojo. Enfrente, un cuerpo de policía desbordado y un ejército de un solo hombre, Batman, que se multiplica para mantener el orden mientras intenta llegar al Caballero y descabezar su organización.

Parece mentira, pero este rival parece ir siempre un paso por delante de nuestro murciélago favorito, poniendo en riesgo a toda la gente que Bruce quiere y llevándole al límite física y mentalmente. Casi, hasta el punto de ruptura.

Esto lleva a Bruce a abrazar un lado oscuro que se explica durante el juego para poder revertir la situación en un clímax sorprendente durante el que se revela la identidad del Caballero de Arkham. Me dejó bastante sorprendido, tengo que decir.



La historia es sólida y la ambientación está logradísima. La noche, Gotham y la lluvia, una lluvia persistente que acaba golpeando el ánimo casi tan fuerte como los malos que están repartidos por toda la ciudad. Esto, con diferencia, es lo mejor del juego: la inmersión que consigue en el entorno, con el que puedes interaccionar hasta cierto punto.

Por supuesto tenemos a nuestro alcance todos los gadgets del hombre murciélago: drones, batarang, cable y anclaje, trajes... Todo es mejorable gastando los puntos de desarrollo que iremos acumulando a medida que avanzamos en el juego.

Los desarrolladores han tenido también en cuenta distintos modos de jugabilidad. Desde la acción más desenfrenada, en solitario o con una pareja que puedes controlar hasta cierto punto, hasta las misiones de sigilo e infiltración con la ayuda de un modo depredador que rastrea a nuestros enemigos y nos permite evolucionar por los conductos de ventilación o las alcantarillas

En todo juego que se precie, la historia principal está salpimentada por minijuegos y por historias secundarias. Batman: Arkham Knight no puede ser una excepción y nos pone a nuestra disposición un buen puñado de ellas: desde la investigación de misterioso asesinatos por toda la ciudad hasta la confrontación con un murciélago mutante, pasando por el asalto a fortalezas de bandas criminales, los robos de bancos de la banda de Dos Caras o los enigmas de Enigma. Todo esto añade un buen puñado de horas a la experiencia de juego.



Yo acabé saturándome con tanta misión secundaria y minijuego. Los de Enigma me parecieron bastante difíciles y apenas resolví un puñado de ellos, a costa de echar horas que no tengo de mi tiempo libre. Por eso acabé por centrarme en la historia principal y conseguí ver uno de los finales. El final definitivo tiene unos requerimientos de completar partes del juego que eran inasumibles para mí, así que decidí dejarlo estar y conformarme con algo que sé que no es el final real. Qué se le va a hacer.

El batmóvil se convierte casi en otro personaje más: podemos conducirlo o dirigirlo por control remoto, llamarle para que nos recoja en un punto determinado, incluso mientras planeamos o caemos en picado, y arrasar con casi todo lo que nos pongan por delante. Pero en mi caso llegué a odiarlo y cada vez que la historia principal tenía una fase en la que había que utilizarlo, sufría como un condenado. Soy muy torpe con los controles y no pude hacerme con el manejo en ningún momento. Por eso, soy consciente de que mi experiencia de juego no ha sido too lo satisfactoria que pudiera haber sido.

Desconocía por completo la serie de juegos (Arkham Asylum de 2009, Arkham City de 20111 y Arkham Knight de 2015) y, viendo el tremendo desarrollo que pude presenciar en la saga de Mass Effect, decidí decantarme por el último de ellos. No sé si ha sido la mejor decisión, pero no me apetecía bucear en juegos de hace quince años o más

Aún reconociendo la calidad técnica y habiendo disfrutado mucho de la ambientación, la sensación ha sido agridulce porque pocas veces he tenido tantas ganas de aparcar un juego y al final casi me lo tomé como una obligación. No obstante, estoy seguro de que será disfrutable por muchos, sobre todo si son más hábiles que yo en la conducción.

Así, el notable objetivo se convierte en un suficiente subjetivo.




domingo, 29 de junio de 2025

Uncharted 4: El desenlace del ladrón

 Hace unos cuantos años que jugué la trilogía original de Nathan Drake en PS4 y luego pasé a otras cosas que me iban llamando la atención. Un tiempo después, me pude hacer con la última entrega hasta ahora, El desenlace del ladrón, un cierre de lo más satisfactorio a una saga imprescindible en el mundo de los videojuegos.

Me parece un juego redondo desde el punto de vista de la historia, desde el inicio en el que vemos a Nathan Drake intentando vivir una vida normal, contratado por una empresa de trabajos submarinos, casado con Elena y alejado de sus días de aventurero.



Esta vida dará un giro inesperado cuando Nathan se encuentra con su hermano Sam, que ha pasado un buen puñado de años en una prisión de Panamá en la que ambos entraron en busca de uno de sus habituales tesoros.

La culpa por haber sido Sam y no él quien se comió el marrón y el hecho de que su hermano tiene una deuda con un mafioso que le puede costar la vida, hacen que Nathan se embarque en una nueva aventura, la última. Una más y lo dejo, viene a decirse mientras engaña a su mujer hablándole de un trabajo en el extranjero mientras en realidad se embarca en la búsqueda del legendario tesoro del pirata Henry Avery.

Y a partir de entonces nos encontramos de nuevo en la vorágine habitual, acompañado por Sam y por el bueno de Victor Sullivan, ya bastante envejecido. Alternaremos fases de combate con otras de exploración, acrobacias, escalada y diversos rompecabezas de lógica, en una selección de escenarios a cada cual más impresionante. Además, en esta entrega nos encontramos con un modo de sigilo bastante parecido a lo que vimos en The last of us, así que habiendo jugado a la franquicia de moda, nos habituaremos muy rápido a su modo de funcionamiento y nos veremos ante un buen puñado de opciones estratégicas en cada encuentro.


El trío calavera


La búsqueda del tesoro nos llevará a una elegante villa italiana, un cementerio escocés, un volcán inactivo y una utopía pirata que salió mal, perseguidos por una agencia de mercenarios, Shoreline, dirigida por su antiguo socio Rafe y por Nadine, que reparte ostias como panes. El final, en antiguo barco pirata envuelto en llamas, es el digno colofón a un juego divertido.

Pero, además del atractivo que tiene la aventura en sí, lo mejor de El desenlace del ladrón consiste en que la historia personal de Nathan toma mucho más cuerpo que los casi esbozos de los tres juegos anteriores. Asistiremos a una sucesión de flashbacks que nos llevarán a la niñez y la adolescencia de los dos hermanos, primero con la huida de Sam del orfanato y luego con el intento de recuperar las pertenencias de su madre, una historia que sale rematadamente mal.

De esta forma, Naughty Dog convierte a Nathan Drake en uno de los nombres propios por derecho propio de la historia de los videojuegos. Y, aparentemente, lo retira de la circulación con ese epílogo en el que jugamos con la hija adolescente de Nathan y Elena mientras va descubriendo un pasado de sus padres que no ha llegado ni a imaginar.


La sufrida esposa

Como es habitual, he jugado El desenlace del ladrón en modo fácil. Aún así ha sido un reto pasar algunas fases, habiendo tenido que repetir un puñado de veces algunas escenas. Y, siempre, me he encontrado con paisajes naturales de una belleza y definición casi reales, que hacen al juego una maravilla visual.

No recuerdo lo que tardé en superarlo, pero estaría alrededor de las 35-40 horas de juego. No llegué al 100%, porque es realmente difícil localizar todos y cada uno de los elementos coleccionables, algunos de los cuales están en sitios casi imposibles de localizar.

El resultado final es un juego que hay que experimentar y que supone un salto tecnológico importante con la trilogía original, a pesar de haber pasado solo cinco años desde el lanzamiento de Uncharted 3.



jueves, 31 de octubre de 2024

Mass Effect: Edición Legendaria (PS4)

 Hay juegos que es necesario jugar en cualquier circunstancia, porque han marcado hitos en la historia de los videojuegos.

He sido un gran aficionado a los videojuegos de PC, pero desde la pandemia solo juego en consola y he cambiado mis hábitos de juego. De la estrategia y el rol he pasado a juegos en los que la historia y los personajes priman por encima de las mecánicas y las estadísticas. Así he podido ver varias joyas de la industria y espero continuar haciéndolo.

En uno de mis últimos cumplieaños me hice con una edición física de Mass Effect, en su edición Legendaria, pagando el 100% de su precio, unos sesenta o setenta euros del ala. Apenas sabía nada de la saga, más allá de que era una de las imprescindibles en PS3, con tres juegos editados en 2007, 2010 y 2012. 


Cuando empecé Mass Effect me encontré con un juego superado en el apartado técnico por cualquiera de los que había jugado antes. El choque fue importante y casi me echa para atrás. Por suerte, aguanté el tirón y acabé esa primera parte, que es bastante corta.

Por encima de los gráficos desfasados, la jugabilidad limitada, los escenarios repetitivos de las msiones secundarias, el pequeño número de PNJs en áreas que se suponen llenas de vida como la Ciudadela, me encontré con una historia atractiva y unos personajes carismáticos. Además, a medida que iba avanzando, me sumergía en el fantástico lore de la saga, leyendo con avidez las distintas entradas que me explicaban la historia, las diferentes ubicaciones y las razas, tanto las jugables como las no jugables.

Así, aprendí que la Humanidad encontró casi por casualidad un relé de masa en los confines del Sistema Solar y, de esta forma, dio un salto exponencial en sus posibilidades de exploración de la galaxia. De manera inevitable, chocó con las razas alienígenas que ya estaban establecidas en una suerte de Consejo Galáctico y que desconfiaban de una raza joven e impetuosa. De hecho, se llegó a las armas cuando los turianos atacaron el sistema solar. 

 

Mi Comandante Shepard

Esa profundidad fue suficiente para mantener mi interés mientras perseguía al renegado agente turiano Saren, luchando contra entidades cibernéticas, los geth, que mantienen un conflicto con el resto de la galaxia. Establecí relaciones con la tripulación y con personajes que me acompañaron todo el viaje, como la dulce Liara, el belicoso Wrex y el heroico Garrus.

Una vez superado este primer escollo, continué con Mass Effect 2. Aquí el salto técnico es apreciable en apenas tres años. Más personajes, más misiones y más variadas, más horas de diversión y un sistema de mejora de personajes que permitía personalizar a los miembros del equipo.

El juego empieza con la muerte de Shephard y su posterior resurrección a cargo de la organización Cerberus y su líder, el Hombre Ilusorio. Deberemos formar un equipo para luchar contra los recolectores, unas entidades de tipo colmena que actúan como una especie de heraldo de los Segadores y que se han ocupado de raptar a colonos de diversas ubicaciones.

Nos acompañarán viejos amigos y conoceremos a otros, de los que nos tendremos que ir ganando su lealtad para llegar al final en las mejores condiciones posibles. De todos los nuevos me quedo con Samara, Jack y Tali, pero todos los que te encuentras tienen arcos personales profundos y atractivos. 

 

Foto de familia
  

El juego también es más largo, requiriéndome unas cuarenta horas frente a las quince o así que pude llevar la primera parte.

En 2012 se lanzó Mass Effect 3, soberbio colofón de la trilogía. El juego es ya muy complejo, el apartado gráfico ha mejorado mucho, el mapa, la historia y las misiones son largas y las horas de diversión están garantizadas.

Eché más de 100 horas luchando al lado de mis camaradas, flirteando y cuidando romances con varios de ellos, llorando varias pérdidas, algunas inesperadas y tomando decisiones que a veces suponen verdaderos dilemas éticos.

Mientras tanto, las especies de la galaxia afrontan una lucha sin esperanza contra los Segadores, que han sido despertados como en muchas ocasines anteriores, buscando el reinicio de la vida inteligente y comenzar un nuevo ciclo evolutivo en el que solo la Ciudadela y el sistema de relés de masa permanecen inmutables, esperando a nuevas razas que las encuentren. 

 

La mejora en el apartado visual respecto al juego original es importante

 

En total han sido más de ciento cincuenta horas dando saltos por la galaxia para llegar a un final épico en el que, a pesar de todos mis esfuerzos y de seguir varias guías de juego, fui incapaz de que mi comandante Shepard sobreviviera al cataclismo final. No obstante, su porfiado sacrificio fue suficiente para salvar a todos sus seres queridos.

He podido ver que la Edición Legendaria mejora bastante el aspecto visual de los juegos originales. Aún así, el salto técnico en apenas cinco años fue impresionante.

Muchas horas y muchos meses. Es inevitable que una vez terminados los tres juegos, me quede una sensación de vacío. Pero queda la satisfacción de haber vivido una aventura a escala galáctica y un videojuego histórico.



martes, 8 de octubre de 2024

Civilization VI (PS4)

 En medio de las intensas historias de The Last of Us y Mass Effect, decidí cambiar de tercio en mi PS4 y jugar algo más pausado y sesudo. Empezé The Bard´s Tale, un clásico desde los tiempos de PC de los años noventa del siglo pasado, pero no me gustó nada en las primeras dos horas, así que como lo tenía descargado desde hacía meses, me puse con Civilization VI.

Es la primera vez que juego estrategia en consola. Antes siempre había sido carne de PC y estaba un poco temeroso de los controles, pero la verdad es que, una vez que le cogí el tranquillo, la experiencia de juego es bastante similar.

Solventado ese primer escollo, me quedaba un mar lleno de bajíos traicioneros en los que embarrancar mi optimismo, porque la verdad es que Civilization VI es un juego inmenso y yo hacía décadas que había jugado alguna versión anterior con un resultado bastante humillante. 

 

César parece un tipo agradable

En esta ocasíón elegí la civilizacion romana entre todas las que puedes elegir, cada una con sus ventajas y desventajas, y me enfrenté a un mapa de tamaño medio con otras cinco o seis civilizaciones contra las que competir.

La sensación de enfrentarse a un mapa totalmente vacío, con un solo colono, e ir creando paso a paso un emporio comercial, tecnológico y militar, es embriagadora. Los turnos se suceden uno tras otro, mientras vas contando los que te quedan para conseguir un avance decisivo, una unidad nueva, evolucionar otras o completar una maravilla. El juego engancha, y de qué manera. Siempre da la sensación de que hay que jugar un turno más. Y luego otro, y otro, hasta que pasan las horas sin darte cuenta.

Las opciones son prácticamente ilimitadas. Puedes elegir la religión de tu civilización, la forma de gobierno, el árbol tecnológico, encontrar héroes de diversos campos que te otorgarán bonificaciones diferentes. Avanzar de forma equilibrada es una tarea homérica. 

 

Un mar de hexágonos

 

Es importantísimo crcer rápido al principio. Yo no lo hice así, y aunque al final conseguí crear varias colonias y tener una extensión apreciable del mapa, muy pronto me quedé encajonado entre las civilizaciones vecinas, que me cortaron el paso a nuevos territorios y recursos muy valiosos. Pero luego hay que crecer con cabeza, porque es necesario que la población crezca y sea feliz y para ello necesitamos comida, recursos y distritos sociales en nuestras ciudades. De lo contrario, la poblacion se estancará y tu civilización también.

Me ha llamado la atención que el controlar el mar es menos valioso que la tierra sólida o, por lo menos, yo no fui capaz de sacarle partido a pesar de ser la única civilización con una flota apreciable.

En cuanto al poderío militar, es imprescindible al principio cuando te encuentras de forma aleatoria con invasiones bárbaras que pueden dar al traste con tu incipiente civilización. Más adelante hay que saber utlizar los recursos disponibles y adaptar el ejército a ello, para evitar desviarlos de lo verdaderamente importante. Tampoco supe entender bien la forma de utilizarlo, ya que aunque me parecía que tenía el mayor ejército sobre el tablero, fue arrasado en apenas 10 turnos cuando mis vecinos persas me declararon la guerra. Ayudó que perdiera gran parte de las unidades intentando conquistar sus ciudades, fuertemente protegidas. Quizá debería haber dedicado mis esfuerzos a destruir sus instalaciones y disminuir sus recursos disponibles. 

 

El cerebro detrás de todo

 

Las opciones de comercio me dieron un buen quebradero de cabeza. No fui capaz de conseguir apenas tratos comerciales que me fueran medianamente favorables y las ofertas que realizaba eran invariablemente rechazadas por las otras civilizaciones. En alguna ocasión en la que fui yo quien rechazaba el trato, la otra civilización se pillaba un mosqueo que nos ponía a las puertas de la guerra.

La guerra fue una sensación interesante. A los persas se les fue pelando el cable por motivos que antes eran intrascendentes, a medida que nos acercábamos al turno final (son 500 turnos, pero se puede ampliar). Yo estaba a punto de conseguir los últimos avances que me llevarían a conquistar las estrellas y, se supone, la victoria total, pero apenas cuarenta o cincuenta turnos antes de ese final, me declararon la guerra y me hundieron. Por eso, la sensación fue un poco de aleatoriedad. 

 

Cuida los recursos y aprovéchalos

 

Echaría unas 60-70 horas en el juego y, aunque me gustó mucho, me parece que se necesita mucho más tiempo solo para empezar a desentrañar algunas de las capas que se esconden debaj o de ese mapa repleto de hexágonos. Solo con ver los cientos de entradas que tiene la Civilopedia (la ayuda de juego), se da uno cuenta de que hay mucho fondo y que resulta fácil ahogarse.

Pero el tiempo dedicado fue más que suficiente para entender por qué Civilization es una saga tan popular, como Total War o Europa Universalis, cada una con su estilo propio, e imprescindible para los aficionados a la estrategia. Ahora se puede encontrar tirado de precio.


domingo, 23 de junio de 2024

The last of us (T1)

He hablado hace unos meses de la extraordinaria experiencia que fue jugar a The last of us y The last of us II en PS4. Mientras estaba inmerso en la narrativa, supe que HBO (¿quién si no?), se había lanzado a adaptar los videojuegos a la pequeña pantalla. 

Pues vaya adaptación que les ha salido. 

Ver la serie es casi como jugar el videojuego. Desde el primer capítulo hasta el último, la sensación de vivir una catástrofe mundial atenaza el estómago del espectador. Incluso podría uno llegar a pensar que es incluso mejor, puesto que en el primer episodio se explica con relativa credibilidad de dónde vino la epidemia provocada por el hongo cordyceps. 

 


 

Durante el principio del primer capítulo, cuando la hija de Joel visita a los vecinos, ya se pueden ver algunas señales en la anciana sentada en la silla, aparentemente fuera del mundo, que empieza a tener espasmos y protagonizará uno de los primeros sustos que vamos a sufrir. 

Creo que hay que hablar poco de la historia, porque apenas se desvía de lo que sucede en el juego. Si acaso, lo hace para acotar y ampliar información, no sin polémica. 

Por ejemplo, la historia de Bill, que en el juego apenas sale un rato como apoyo de Joel y Ellie en sus primeras jornadas de huida, se convierte por derecho propio en protagonista de un capítulo entero, el 1x03. Se construye la relación con Frank, el compañero de Bill al que apenas se menciona en el juego, y el capítulo nos muestra cómo el primero era el contrapeso ideal a la personalidad explosiva de Bill, hasta que enferma y poco a poco va languideciendo y pide a Bill que le ayude a irse en paz. El final del capítulo impacta tanto como para que se escape más de una lágrima. 

 


De una forma parecida tenemos el DLC Left behind, que se convierte en gran parte del capítulo 1x07, haciendo más explícita la relación que tiene Ellie con su amiga Riley. Por lo demás, sigue con fidelidad el DLC hasta su trágico desenlace. 

Aparte de un paso por la ciudad de Kansas City que no recuerdo haber visto en el juego, tenemos todo lo que nos hizo gritar y llorar: la historia de los hermanos Henry y Sam, a los que cogemos cariño y luego lloramos en apenas unos minutos; la secta de David, que también se explicita más que en el juego (todavía recuerdo con desagrado la escena del reparto de carne estofada; la muerte de Tess, distinta de lo que vemos en el juego, en un hotel de Boston rodeada de infectados y esos zarcillos de hongo que buscan su boca; el final en el que Joel consigue salvar a Ellie aún a costa de que no se pueda conseguir la cura contra la enfermedad... Una montaña rusa de emociones que sorprenderá a los que no hayan jugado y que sorprenderá y golpeará con brutalidad a quienes se acerquen a la serie sin saber nada de lo que van a presenciar. 

La serie tuvo una gran polémica desde antes incluso de su estreno. Primero por la elección de Bella Ramsey como Ellie (yo confieso que su elección no me apasionó, ni tampoco me llegó de forma especial durante su interpretación, como sí lo hizo la Ellie del videojuego) y luego tras la emisión del capítulo de Bill y Frank, que despertó una oleada de críticas homófobas y de malas calificaciones que hicieron que el capítulo sea el segundo peor valorado de la temporada, con diferencia, solo por delante de Left behind (curiosamente el otro episodio con un alto componente LGTBi). 

 


Sucede con otros productos que introducen este tipo de situaciones con calzador y provocan rechazo por querer construir un relato, pero en el caso que nos ocupa se puede afirmar que está realizado con un respeto exquisito hacia la obra original y que, honestamente, no se puede decir que lo que estamos viendo se distancia, pervierte o traiciona la obra original. 

Para terminar, no se puede decir otra cosa más que Pedro Pascal es el Joel perfecto, desde su apariencia hasta sus actos son una representación fiel del Joel de los videojuegos. 

The last of us cotiza hoy a un soberbio 8,7 en imdb, siendo una de las obras más valoradas en la plataforma. Sin duda lo merece y por eso estoy esperando con ganas poder ver la adaptación de The last of us II. Va a ser la bomba.


sábado, 13 de abril de 2024

The last of us I y II (PS4)

Tenía muchas ganas de meterle mano a esta entrada, porque jugar a las dos partes de The last of us ha sido una de las experiencias más gratificantes que he tenido en los últimos años y merecería casi por si sola el haber hecho el desembolso económico para comprar la consola. 

Me compré la primera parte de segunda mano, casi por obligación. Había oído hablar del juego mucho y muy bien que pensé que tenía que jugarlo, aunque en principio pensaba que la temática no me iba a convencer. Aún así, lo tuve en la pila de pendientes durante bastante tiempo, esperando incluso a que pasara nueve meses jugando Skyrim. En cuanto a la segunda parte, no pude esperar a acabar el primero y me la compré en digital para jugarla de inmediato.

 


 

Pero llegó noviembre de 2022 e instalé el juego. Los créditos y la música de inicio despertaron mi curiosidad. El breve capítulo jugable con la hija de Joel, esperando casi un susto en cada esquina, me familiarizó con una dinámica de juego que no esperaba. Pronto me estalló la cabeza.

Desde el momento en que juegas como Joel y empiezas a buscarte la vida en la zona restringida, hasta que encuentras a Ellie y tomas la responsabilidad de llevarla cruzando el país hasta el hospital que tienen los luciérnagas en Utah, hasta el final del juego, vamos a vivir un tobogán de emociones y en algunos momentos recibiremos puñetazos directos al estómago que nos dejarán sin respiración. 

Todo mientras juegas como Joel o como Ellie, dependiendo del punto de la historia en que te encuentres, cada uno con sus particularidades, estilo y capacidades, en un proceso de empatización con el personaje como pocas veces he sentido en un videojuego. 

Llegar a un sitio, caminar por las calles totalmente vacías, entrar en las casas para buscar recursos y al mismo tiempo obtener retazos de las historias personales de los antiguos habitantes en forma de fotos, notas, diarios, audios o videos, me dejaba una sensación de profunda tristeza, porque la inmensa mayoría de las historias no tenían un final feliz.


Por eso, los contados momentos en los que la historia te deja ser feliz son como un rayo de sol que rompe las capas de nubes tras una tormenta: elevan tu alma, te dan paz y tranquilidad. Todo muy necesario, porque el juego no da descanso y pronto el cielo vuelve a encapotarse y la tormenta arrecia todavía con más fuerza. 

Hay momentos que son inolvidables: los momentos que compartes con los hermanos, Sam y Henry, al principio con desconfianza para luego pensar que es posible formar un buen equipo, esperanzas que se truncan con un abrupto final, francotirador incluido, que es uno de los más duros del juego y que me dejó con la boca abierta, en estado de shock; la aparición de David, que al principio percibes como un potencial aliado y luego da un giro completo y se convierte en uno de los personajes más intimidantes y odiosos del juego; los momentos que Ellie comparte con Joel en el museo, la cápsula espacial, la famosa jirafa; y, por supuesto, la llegada al hospital buscando la cura y cómo los planes y las esperanzas de los protagonistas saltan por los aires y Joel toma una decisión que marcará las vidas de ambos. Por último, el DLC Left behind, tan necesario para entender y amar todavía más a Ellie.

Este tobogán emocional se convierte en una verdadera montaña rusa en The last of us II. Un juego tramposo, porque cuando empieza, unos años después del final de la primera parte, parece que va por un sitio y luego muestra su verdadero rostro. El incidente marca toda la experiencia de juego, pero además los personajes están tan bien cuidados, o más, que en la primera parte. 

 

Los peores enemigos son supervivientes

 

Joel, al que vemos envejecido, quizás prematuramente, intenta recuperar la relación con una Ellie que continúa desarrollando su personalidad y tomando conciencia de su propia sexualidad. Ya no es la niña que vimos, ahora es más dura, tanto física como emocionalmente y al principio cuesta un poco empatizar al mismo nivel. La segunda parte la jugamos como Abbie, un personaje lleno de matices, pero que en el fondo es como una imagen especular de Ellie, aún más dura, físicamente todavía más impresionante, pero que en lugar de ir endureciéndose, vemos cómo se ablanda con los acontecimientos y, sobre todo, con su encuentro con Lev y su hermana y a partir de su enfrentamiento con el Frente de Liberación de Washington, los Lobos.

El entorno, más urbano y claustrofóbico que en la primera parte ya que transcurre prácticamente en su totalidad en una Seattle en ruinas, repleta de espacios subterráneos y oscuros, mantiene esa sensación de tristeza y de pérdida, con las carreteras derrumbadas, los coches oxidados, la vegetación invadiendo todos los espacios otra vez, edificios en ruinas, apartamentos abandonados, zonas de cuarentena... Resulta deprimente en algunas ocasiones.

Llegamos entonces al final, en el que entendemos por qué los créditos muestran una barca atada a puerto. Un final que resulta todavía más duro que el de la primera parte, que te deja anímicamente destrozado, con la boca abierta y la respiración acelerada. Un final que lleva a plantearte si todo lo anterior ha merecido la pena. No para el jugador, que ha tenido una de las mejores experiencias lúdicas que ha podido tener, sino para los personajes. Para Abbie y para Ellie, principalmente, pero también para el espléndido elenco de secundarios con los que hemos pasado tiempo y aventuras. 

 

Adorable en la primera parte...

Los de Naughty Dog hacen un trabajo enorme haciéndonos jugar los mismos sucesos desde dos puntos de vista porque, aunque no quieras, vamos a entender ambos. Puedes resistirte, pero el juego está escrito de una forma tan magistral, que cuando llega ese final, no sabemos muy bien dónde nos encontramos y, por lo menos en mi caso, hizo que tomara distancia y que me convirtiera en espectador de un final que nunca quisiera haber vivido. 

Como se puede ver, en esta larga entrada he hablado de personajes y de historia, sin mencionar la jugabilidad o los antagonistas. 

La primera es sencilla e inmersiva, obsesionándonos con el ahorro de recursos que no sabremos si vamos a necesitar apenas un par de puertas más allá. Hay que pensar bien qué utilizas y cuándo: armas, munición, vendas, bombas... Y pronto tienes bastante claro que las mejores opciones de supervivencia son la paciencia y el sigilo, que ayudará a pasar por zonas complicadas o eliminar a la mayor parte de enemigos sin ponernos en un riesgo excesivo. 

 

...implacable en la segunda

 

En cuanto a los antagonistas, tendremos a los infectados y a los humanos normales. No sé cuáles son peores, porque los infectados no pueden evitar ser lo que son, mientras que los humanos han elegido su camino. Es otra de las enseñanzas del juego: la adversidad muestra lo mejor y lo peor del ser humano y en ambos extremos vamos a tener ejemplos sobresalientes. Encontraremos algunos héroes que ni siquiera son conscientes de que lo son y muchos villanos y carroñeros que solo buscarán sobrevivir unos pocos días más sin importar el daño que puedan hacer a los demás. 

Los infectados pondrán en muchas ocasiones a prueba nuestra supervivencia y nuestro corazón, porque no son pocos los momentos en los que nos llevaremos un buen susto, tanto a plena luz del día como en los subterráneos más claustrofóbicos en los que solo tendremos la luz trémula de una linterna para orientarnos. 

Los infectados más recientes son los corredores, que te podrán ver y escuchar. Los chasqueadores emiten una especie de ondas de eco que les permitirá percibirte y tienen un oído muy fino, además de que no es posible deshacerse de ellos con las manos desnudas y necesitarás cuchillos o armas contundentes para poder hacerlo (armas que son de uso limitado y que se acaban rompiendo, no lo olvidemos). Ambos tipos de infectados son los más numerosos y le acabas cogiendo el tranquillo.

 

Abbie hará lo que tenga que hacer

Los gordinflones son grandes y resistentes, verdaderamente difíciles de matar y que además pueden soltar esporas que afectarán rápidamente a tu salud. Yo utilizaba bombas incendiarias, de metralla y armas de gran calibre para acabar con ellos, lo que por supuesto eliminaba toda estrategia que implicara sigilo y aumentaba el riesgo en las zonas en las que se encontraban. Lo bueno era que se podían sortear con relativa facilidad para limpiar la zona y volver a por ellos al final. 

Pero los que más nervioso me ponían son los acechadores. Rápidos y silenciosos, la única ventaja es que hay pocos, pero se me ponían los pelos de punta cuando los veías correr agazapados y cruzando el haz de la linterna. Se ocultaban detrás de paredes o muebles y lo bueno es que son relativamente frágiles, pero el susto no te lo quitaba nadie. 

La inmersión en el juego es total, mientras vas aprendiendo detalles de los luciérnagas, los lobos o los scars, encontrando notas y diarios, completando historias personales de desconocidos. 

Es, sin duda, un juego que hay que jugar. Un sobresaliente total. 


viernes, 9 de febrero de 2024

Skyrim (PS4)

La saga The elder scrolls nos ha dejado hitos como Morrowind u Oblivion, pero no ha sido hasta que me compré la PS4 el verano de la pandemia que jugué a uno de ellos, The elder scrolls V: Skyrim. 

Para ponerlo en contexto, Skyrim es un juego que se lanzó en 2011 en diversas plataformas. Yo había oído hablar de él como un juego espectacular, así que un buen día me pillé la Edición Especial, que viene con algunos DLC, y lo puse en la pila de juegos a la espera de su turno.

 

Tras la portada sobria, un mundo inmenso

Fue en febrero de 2022, recién terminado el decepcionante Spider-Man, cuando lo cargué y me dediqué a él durante los siguientes meses, hasta noviembre del mismo año. Yo soy así, juego al mismo título hasta que lo termino o llego a un punto muerto. Esta manía tiene que ver en que no soy demasiado hábil con los controles, por lo que necesito centrarme en un tipo de acciones para poder ser lo más eficiente posible. Si jugara a dos o más títulos a la vez, estoy seguro de que no sería capaz de mantener el tipo en cualquiera de ellos. 

Lo primero que me llamó la atención fue la calidad gráfica. El tiempo pasa factura en casi todos los campos, pero en el tecnológico todavía más, y una década sería equiparable a la prehistoria. Si bien Skyrim mantiene más o menos el tipo en cuanto a los gráficos del entorno (ríos, montes, cielo, etc.), no es así en cuanto a los personajes. Ahí se le ven las costuras de una forma importante, como también en la IA de los PNJs y sus líneas de diálogo, bastante limitadas en algunas ocasiones. 

Pasado ese momento, llegas a acostumbrarte, creas el personaje principal y comienza la historia. 

 

Paisajes extraordinarios

Al no haber jugado nunca a un juego de esta serie en particular o de Bethesda en general, desconozco si todos sus juegos son iguales. No me costó demasiado pillarle el truco al combate, que no es especialmente complicado, y me llamó la atención la gran cantidad de acciones que se pueden llevar a cabo fuera de él: forjar, curtir pieles, pescar, cocinar, fabricar objetos, destilar pociones, casarte, adoptar hijos, construir una casa (o varias), etc. Aunque parezca exagerado, puedes construirte un simulacro de vida en este mundo virtual.

Otra novedad fue el tener que aprender a forzar cerraduras con un cuchillo y una ganzúa, proceso en el que tiene que ver el pulso con los mandos, el nivel del personaje en la habilidad correspondiente y, cómo no, un poco de suerte. Después de tantas horas, me convertí en un consumado reventador de cerraduras. 

Sin duda, lo que me resultó más llamativo fue el hecho de que los personajes no están divididos en clases (guerrero, mago, clérigo, etc.), sino que en lo que se convierta es un resultado directo de tu propio estilo de juego. Tu personaje va a aprender las habilidades mediante dos caminos: las veces que hagas algo o pagar a un profesor que te enseñe (ojo, las lecciones están limitadas por nivel). Así que puedes centrarte en lo que más te guste o, simplemente, te encuentres más cómodo (magia, combate, sigilo...). Incluso los efectos de los distintos ingredientes que te encuentras en el mundo los vas aprendiendo sobre la marcha y los puedes combinar como quieras para conseguir pociones de efectos muy diversos. 

 

Marco incomparable

Otra circunstancia apabullante es la dimensión del juego. Puedes caminar durante horas y horas, por caminos o campo a través, subiendo montañas o bajando a cuevas y descubriendo asentamientos, ruinas o instalaciones que estarán repletas de enemigos o tesoros. Estoy seguro de que me dejé un gran número de sitios sin explorar o ni siquiera sin descubrir. Lo que pasa es que esta exploración se convierte en bastante repetitiva cuando las ubicaciones no están relacionadas con ninguna misión, así que mientras pasan las horas acabé perdiendo interés. 

Me resultó decepcionante la historia principal. Esperaba bastante más y me encontré con algo con lo que no acabé de conectar. Una vez llegué al final pensé ¿ya está?. Hay juegos bastante más pequeños con una historia mucho más impactante o sólida. Incluso me resultó bastante más atractiva la historia del DLC de la Guardia del Alba, además de encontrarme con el personaje más interesante del juego: la vampira Serana, que además puede convertirse en tu seguidora. Llegué a sentir ternura por ella, por su triste historia y por su afán por hacer lo correcto, además de ser una de las mejores seguidoras que puedes tener. El DLC de la Hermandad Oscura (la sociedad de asesinos) es también bastante interesante, aunque los dilemas  morales que propone están a años luz de otros juegos.

Aunque llegué a convertirme en licántropo, no le saqué partido, la verdad. Y no me convertí en vampiro porque complica bastante las cosas al tener que ocultar tu condición, buscar víctimas de las que alimentarte a escondidas, tener que esconderte del sol, etc. Es caminar en un frágil equilibrio entre las desventajas y los poderes que se obtienen y ya me pareció demasiada complicación. 

 

La adorable Serana

Entre las opciones del menú principal me llamó la atención un modo de juego ultrarrealista en el que no es posible el viaje rápido, la curación al descansar, obligarte a dormir o comer o sufrir las consecuencias del frío ambiental (cuando te encuentras en una región bastante fría). En esas condiciones seguro que duraría bastante poco. 

Al final lo dejé por aburrimiento, habiendo terminado todas las misiones principales, secundarias y DLC, excepto el de la Hermandad Oscura. Fueron nueve meses intensos e incontables horas (no llevé la cuenta, pero si no superó las doscientas se quedó cerca) tras las que tenía la sensación de estar todavía muy lejos de exprimir el título, hasta que tuve la irreprimible necesidad de pasar página. 

Como resumen, el juego impresiona por su inmensidad, pero se queda bastante corto en otros temas, sobre todo historia. No obstante, es uno de esos títulos que se tienen que probar y sentir esa sensación de libertad que es tan difícil conseguir en un videojuego. 



sábado, 25 de febrero de 2023

Spider-Man (PS4)

Después de terminar los tres primeros juegos de Uncharted, vi llegado el momento de algo más moderno, así que instalé Marvel´s Spider-Man, de Insomniac Games. 

Había leído buenas reseñas, también me habían hablado bien de él y al ser un juego de mundo abierto, pensé que era una buena idea y un cambio respecto a lo que más o menos me gusta jugar. 

La sensación final fue agridulce. 

Lo mejor del juego es, sin duda, manejar al trepamuros por Nueva York, ciudad que han reproducido con todo lujo de detalles. La sensación de libertad que en ese sentido da el juego, es sencillamente brutal. Puedes balancearte con las telarañas, hacer filigranas en el aire, dispararte como con un tirachinas.... La adrenalina se puede palpar mientras cruzas la ciudad a velocidad de vértigo en busca de tu próximo objetivo. 

 

 

El problema comienza en la historia, que está bien, pero tampoco es algo memorable. Acostumbrado a guiones sólidos y personajes icónicos como Aloy, Geralt o Kratos, nuestro amigo y vecino Spider-Man se queda corto. 

Ni siquiera las apariciones estelares de Mary Jane, la tía May, el doctor Octavius, Norman Osborne y toda la pléyade de némesis que tendremos que enfrentar (Buitre, Electro, Rino, Taskmaster y Doc Oc), tienen el carisma suficiente para levantar el ánimo de una decepcionante mediocridad. 

El juego lo intenta, porque las mecánicas y los premios cubren un amplísimo abanico de posibilidades. Hay un buen puñado de minijuegos para entretenernos: desde perseguir palomas por los cielos de la Gran Manzana a hacernos fotos en todos los lugares dignos de interés, reales (el Madison Square Garden) o ficticios (la mansión del Dr. Extraño o el edificio de Los Vengadores). 

 

Modo selfie

Mientras nos balanceamos, tendremos que hacer frente al crimen organizado, dejándote caer en medio del peligro y utilizando el entorno para ayudarnos a derrotar a los malos (poco más que masillas). Frustrando sus objetivos, y si conseguimos metas menores por encuentro, nos veremos recompensados por fichas que luego podremos canjear en mejoras del personaje y en trajes más o menos molones.

La tecnología será nuestra aliada y la protagonista de dos minijuegos de lógica: solucionar circuitos eléctricos e identificar sustancias químicas mediante su espectro. En general, estos minijuegos son bastante fáciles y solo algunos supondrán algo más que un reto o una pérdida de más o menos tiempo. 

Al final del juego, y si hemos invertido bien las distintas fichas de recompensa, Spidey será prácticamente una máquina de matar y casi invulnerable para los rivales más sencillos, que se verán obligados a reunirse en pequeños ejércitos para intentar hacernos un poco de pupita. 

 

El grado de realismo es alucinante
 

Eso está bien, porque los supervillanos sí que serán un reto algo más interesante. Cada uno de ellos personaliza un capítulo de la historia principal y será nuestro rival al final del mismo. Esto ocurre hasta que finalmente Otto Octavius pierde la razón y se convierte en su alter ego malvado, que nos complicará mucho más las cosas hasta el deseado encuentro final. 

Para darle un poco de realismo tendremos que navegar a través de la historia de amor y desamor con Mary Jane, conoceeremos a Miles Morales y sabremos algo más de lo que le ha sucedido al hijo de Norman Osborne. 

Pero el conjunto del juego se puede calificar como decente. Así, sin más. Me pasé un buen puñado de horas entretenido, pero al final ya estaba deseando terminarlo y pasar a otra cosa. 

Como detalle curioso y entrañable, es posible visitar la tumba del tio Ben. Es, posiblemente, uno de los momentos más emotivos del juego.

domingo, 6 de noviembre de 2022

Uncharted

Tras más o menos acabar la aventura de Kratos, comencé las aventuras de otro personaje icónico de las consolas: Nathan Drake y la serie Uncharted. Es muy bueno eso de Playstation Hits, porque por apenas veinte euros te pillas tres juegos que dan unas (pocas en realidad) horas de diversión. Me refiero, por supuesto, a la trilogía original que se lanzó para PS3 y que reeditó otra vez para PS4.

Vale que los juegos, técnicamente, están más que superados. Normal, viendo las fechas de lanzamiento. Pero también es verdad que hoy en día siguen siendo tremendamente adictivos y combinan una historia más que atractiva con una jugabilidad muy lograda, combinando los shooters en tercera persona con las plataformas y, en menor medida, los puzzles de lógica para conseguir avanzar.

Todos los juegos tienen una estructura dividida en capítulos por los que se va avanzando y siguiendo una historia lineal (luego también se implementarán flashbacks jugables que dan contexto a lo que está sucediendo en el presente). 

 

 

Uncharted: el tesoro de Drake fue un hito cuando se lanzó en 2007. Presentó en sociedad a su protagonista, Nathan Drake, y al pequeño grupo de personajes que le acompañará en sus aventuras, principalmente Elena y Sully. 

Nathan es un joven aventurero obsesionado con Francis Drake, antepasado suyo. Junto a Sullivan, descubrirá que Drake encontró El Dorado, pero también que no se trataba de una ciudad, sino de una estatua que los conquistadores españoles también encontraron en su momento. 

La historia se convierte en una carrera contra un grupo de maleantes que busca El Dorado para su propio provecho, ignorando la historia que hay detrás. 

Una de los muchos aciertos del juego es integrar en una historia muy bien construida en la que encontramos incluso submarinos y fortalezas nazis, elementos de survival horror que tan de moda estaba entonces. De hecho, una de las fases del juego se produce en unas condiciones de poca iluminación que, combinada con los adversarios que nos encontramos, genera una cierta tensión en el jugador. 

 


 

Uncharted 2: El reino de los ladrones se lanzó en 2009 y tiene un comienzo espectacular. Nathan despierta de una conmoción en el interior de un tren que está medio colgado del abismo en una zona montañosa y nevada. Tendremos un largo camino para ascender por los vagones que penden de forma precaria y alcanzar la terraza sobre la que reposa el resto del convoy. Un juego de plataformas de manual. 

En esta ocasión se vincula a los viajes de Marco Polo y a la mítica ciudad de Shambala. 

La jugabilidad apenas cambia y nos encontramos con los mismos tipos de juego que teníamos en la primera parte. Lo que tampoco cambia es la calidad de la historia, tremendamente interesante a medida que Drake viaja por las selvas de Borneo, Nepal y China. 

Tendremos de nuevo a los sempiternos nazis que también buscaron Shambala para sus oscuros fines, mientras que nuestros enemigos serán unos mercenarios a las órdenes de Zoran Lazarevic, personajazo sin escrúpulos y protagonista del enfrentamiento final del juego, bastante duro incluso en el nivel más fácil.

Vuelven por supuesto Elena y Sully, a los que se unirá una ambigua Chloe y el traidor Flynn para conformar un elenco de personajes secundarios de lo más resultón. Tampoco faltarán los seres sobrenaturales, en esta ocasión los guardianes simiescos de la ciudad perdida de Shambala.  

 

Uncharted 3: la traición de Drake es la última parte de la trilogía original y el último juego que he jugado de momento. Se lanzó en 2011. 

En esta ocasión, Drake y Sullivan viajarán por todo el mundo en busca de una ciudad que se conoce como la Atlántida de las arenas. La relación con nuestro personaje es que su anillo es una pieza clave para conocer la ubicación de esta ciudad. En el juego, se la vincula también con Francis Drake y con Lawrence de Arabia. 

Como novedad, la historia incluye una serie de flashbacks de la juventud de Nathan en Cartagena de Indias que permitirán comprender mucho mejor  su relación con Sullivan. 

Reaparecen Chloe y Elena y se unirá a ellos, de forma temporal, Cutter. Los adversarios son quizá los más flojos en términos de juego, pero ni mucho menos en cuanto a la historia, que vuelve a ser lo suficientemente inmersiva como para empujarnos a seguir capítulo a capítulo. Y no puede faltar un cierto factor sobrenatural, que en este caso lo configuran una serie de esbirros que están alterados mágicamente y arden y explotan al morir. 

Jugué todos los títulos en modo fácil para disfrutar de la historia, y aún así hubo algunas fases que tuve que repetir un puñado de veces. En unas ocho o diez horas se acaba un título, aunque se alargan un poco si quieres buscar todos los tesoros ocultos (no llegué a encontrarlos todos ni siquiera con la ayuda de una guía; en el tercer título pasé de guías y debí encontrar como un 20% de todos los que hay).

 

 

La importancia de Uncharted en el mundo de los videojuegos (luego vendrían otros dos títulos que no he jugado, y es que hay mucho que hacer...) y en la cultura popular se vio con la confirmación de una película, Uncharted, protagonizada por Tom Holland (Nathan Drake) y el cara de palo de Mark Wahlberg (Sullivan), siendo Antonio Banderas el protagonista y la expedición de Magallanes la excusa para la aventura. 

La película es, además de muy entretenida, fiel al espíritu de los juegos e incluso copiando de forma literal alguna de las escenas más icónicas de los títulos de consola. Es fresca y con los momentos de acción y aventura que se le puede pedir a una película de este estilo. No es una maravilla, pero entretiene y recupera ese espíritu más ochentero de las películas que tienen como objetivo principal el entretenimiento del espectador 

La película cotiza hoy a 6,3 en imdb. Un poquito bajo, para mi gusto. Tampoco mucho, un poquito. 

 

Original y copia



domingo, 25 de septiembre de 2022

God of War PS4

Kratos es un personaje icónico de los videojuegos desde los tiempos dorados de PS2. Yo he jugado sus aventuras varias veces desde entonces, tanto en aquella PS2 como en la PSP y ahora en la PS4 a la que estoy sacándole todo el partido que puedo desde que me quedase maravillado con The Witcher. 

God of War ha sido mi tercer juego terminado en esta consola. Mi tercer personaje carismático después de Geralt y de Aloy. 

El desconocido, que será un enemigo recurrente en el juego
 

Encontramos a Kratos ya bastante maduro, envuelto en pieles y armado con un hacha en lugar de sus espadas-cadena. Se ha mudado, harto del panteón griego que tantos dolores de cabeza le han traído, y le encontramos en el lejano norte. 

La acción comienza cuando está buscando troncos para la pira de su mujer, recién fallecida. Le acompaña un chico, su hijo Atreus, que tendrá un lugar destacado en la historia. Como padre, Kratos parece un tanto fuera de lugar, no sabe cómo tratar al hijo. 

Freja, algo oculta a pesar de que nos ayude

La escena es triste, con padre e hijo volviendo con lentitud a la cabaña que compartían los tres. Allí les espera un desconocido que no deja de provocar a Kratos hasta que consigue que éste mande a Atreus adentro y comienza una lucha descomunal y despiadada que Kratos vencerá solo a costa de mucho esfuerzo. 

A partir de ahí controlaremos tanto al padre como al hijo a través de los nueve mundos de la mitología nórdica (en realidad no todos, pero un buen puñado de ellos) y nos encontraremos con criaturas de todo tipo y con personajes recurrentes: Freja, Balder, Magni y Modi los hijos de Thor, elfos oscuros, elfos de la luz, los hermanos enanos Brok y Sindri, la serpiente Midgard, la cabeza de Mimir... 

Los hermanos enanos, Brok y Sindri
 

Estamos ante un mundo semiabierto. No tenemos la extrema libertad de The Witcher ni de Horizon Zero Down, pero tenemos bastante libertad para ir explorando las distintas áreas en las que nos vamos encontrando a medida que avanzamos en la historia.  

Poco a poco iremos mejorando nuestras habilidades y las de Atreus, las armas y las armaduras, que podremos aumentar con distintas runas que vayamos encontrando, así como el marcador de vida y el marcador de ira a los que ya estamos acostumbrados. Además, en un momento dado de la historia, Kratos se verá obligado a afrontar un pasado que ha querido olvidar y desenterrará las cuchillas que le dieron fama. A partir de ahí combinaremos los poderes del hielo y de las llamas para resolver las distintas situaciones y puzzles. 

 

Mimir, al menos una parte
 

A medida que vayamos explorando las zonas tendremos también que abrir cofres y deshacernos de los cuervos de Odín que nos vigilan desde posiciones escondidas. Ni siquiera con las guías que circulan por internet pude encontrarlos a todos. 

En determinadas ubicaciones del mapa nos encontraremos también con valkirias que deberemos derrotar si queremos obtener grandes ventajas y equipo. Son de lejos las rivales más duras del juego y no conseguí derrotar a ninguna de ellas ni siquiera en modo fácil. 

 

Magni y Modi, una de las luchas más duras

 

El aspecto gráfico es apabullante, tremendo. No solo los personajes están diseñados hasta el mínimo detalle, sino que se mueven y tienen gestos de lo más natural, sino que el paisaje que nos rodea es alucinante, sobre todo si tenemos la ocasión de subirnos a algún punto elevado desde el que tengamos un punto de vista que abarque grandes distancias. 

No obstante la historia es lo mejor del juego. Iremos construyendo una relación de padre e hijo cada vez más normal, hasta que descubramos el secreto de Atreus y su enfermedad. Pero también la historia de Freja, su hijo Balder y los dioses nórdicos es tan atractiva como para impulsarnos a jugar un poquito más cada vez. 

Sin olvidar los momentos cómicos y de distensión que aportan sobre todo los hermanos enanos, pero también la cabeza Mimir, que además nos contará leyendas nórdicas cada vez que tengamos un largo viaje en barca por delante. 

 

Un padre y un hijo

 

Si sois, como yo, un paquete con los mandos y los botones, no lo dudéis. Poned el juego en el modo más fácil y disfrutad de la historia. Yo lo hice y lo disfruté con mis hijas, que también se engancharon como si fuera una película. 

Lo he disfrutado mucho, tanto que lo pongo por delante de Horizon Zero Dawn y solo por detrás de The Witcher, incluso ahora que he jugado unos cuantos títulos más que comentaré más adelante. 

Si os da por jugarlo, esperad a la escena final postcréditos. Es una pasada y enlaza con el título God of War: Ragnarok, que aparecerá en los próximos meses y que es una compra segura.