domingo, 17 de noviembre de 2019

Ralph rompe internet

El tener un tiempo limitado para mantener Historias de Iramar hace que en el mejor de los casos añada una entrada a la semana. El resultado es un retraso de cerca de un año entre lo que comento y el tiempo actual. 

Es el caso de Rompe Ralph 2, película que fui a ver con mi hija mayor al cine en la temporada de Navidad de 2018. Y lo que más recuerdo es la decepción al verla, un tremendo bajón respecto a Rompe Ralph, que fue una película fresca y muy entretenida. 



La segunda parte es inferior a la primera en todos los sentidos, tanto en calidad como en historia como en momentos de risa. 

Tenemos a la pequeña Venellope que descubre que, aunque le gusta mucho estar con Ralph y ser los mejores amigos del mundo mundial, eso no es suficiente para ella y quiere ver mundo, probar cosas nuevas y navegar por internet. Pero claro, de forma literal, porque para eso estamos en una peli de animación y recrear internet es lo más fácil del mundo. 

Terceras personas entran en escena


Ralph, el pobre, se viene abajo (un poco como en Lolita), pero pronto se decide a abandonar su zona de comfort y sale en busca de su amiguita para hacerla recapacitar de lo que considera un error enorme. 

A partir de entonces se suceden un número de peripecias más o menos simpáticas y con más o menos trascendencia, con cameos grandes y pequeños. Entre ellos, la secuencia en la que Disney es capaz de reirse de si mísma reuniendo a todas sus princesas en una secuencia que es de las mejores de la película. 



Aparece el personaje de Shank, una tipa muy dura que es la estrella de un videojuego tipo GTA y que representa como nadie el empoderamiento de la mujer, siendo el canal transmisor de un mensaje feminista a las pequeñas espectadoras a través de la protagonista. 

Al final, cómo no, habrá un final feliz. Ralph entenderá que Vanellope necesita su espacio y que, aunque quiera estar con otras personas durante algún tiempo, él siempre va a ser quien ocupe el mayor espacio en su corazón. La verdad es que, si nos paramos a pensarlo, la relación entre estos dos se podría considerar tóxica, ¿no?

Noche de chicas

 Otro mensaje que se desliza así, como de rondón, es la crítica a la inmediatez y la fugacidad de la fama en las redes sociales y de la que los protagonistas son víctimas cuando necesitan acumular una cierta cantidad de dinero para no recuerdo qué objetivo. Poco a poco su popularidad se va diluyendo y se ven obligados a hacer cosas cada vez más extravagantes. Demasiadas veces se ha visto eso en la vida real, con retos cada vez más absurdos que solo buscan el like.


Pasaron seis años desde el estreno de la primera al de la segunda parte. Seis años que han significado un paso atrás. Hoy mismo tienen notas de 7,7 y 7,1 en imdb. 


domingo, 10 de noviembre de 2019

El anillo único

Años después de MERP aparece El anillo único como juego dedicado a la ambientación de la Tierra Media de Tolkien, publicado en España por Devir Iberia y desarrollado por Francesco Nepitello. 

No pensaba comprarlo, siendo un jugador de la vieja escuela que creció buscando valores en las infinitas tablas del MERP. Eso curte y suponía que después de eso, cualquier cosa me iba a parecer un sucedáneo. 

Vale, eso y que, en realidad, no me gusta jugar en la ambientación de la Tierra Media. Creo que es una ambientación poco agradecida para el director de juego y que va a resultar difícil crear tramas que atraigan la atención de los jugadores. 



La compra de El anillo único fue compulsiva, en la tienda de Generación X de Madrid que era mi refugio friki durante los años que viví allí. Pesó bastante que había leído buenas críticas por la red y las prisas que tenía por pillar algo. No puedo entrar en una tienda como esa y no comprar nada. 

El caso es que lo compré y lo leí. Y, bueno, es un juego sencillo, con muy pocas complicaciones en cuanto a la creación de personajes. Unas pocas razas, unas pocas características, unas pocas habilidades... y ya está. Los PJs tendrán acciones dependiendo no solo de su raza y su profesión, sino también en cuanto a su posición en el orden de marcha del grupo, algo curioso y que nunca había visto en otros juegos, salvo que me haya olvidado de algo. 

Es interesante el concepto de Puntos de Esperanza, que permite resistir a la Sombra y esa desesperanza que lleva consigo cuando alguien cae en ella. Además, cada personaje debe elegir un Foco, otro personaje que le ayuda a enfocarse en el objetivo y no decaer. Conceptos ambos muy novedosos y que aumentan la cohesión del grupo. 

Reglas de combate y de fatiga muy simples que también resultan bastante chocantes desde el punto de vista de roleros viejunos como yo. 



Para resolver los conflictos se tiran tantos D6 como nuestra puntuación en la Habilidad relevante, además de 1D12 que se llama dado de proeza. El resultado de los dados se suman y se enfrentan al valor de dificultad asignado. El D12 tiene una runa de Gandalf (o un 12, por ejemplo), que garantiza un éxito sea cual sea el resultado de la tirada, pero también tiene un Ojo de Sauron (el 1, por ejemplo), que supone un fallo automático. Al resultado de la tirada se puede también sumar el valor del Atributo relevante del personaje, al coste de un punto de esperanza. Y el grado de éxito se mide con el número de 6 que se obtienen en la tirada. 

Para sacar algo más de dinero, se venden dados específicos para el juego. Son bonitos, pero poca cosa aportan. 

Bueno, son ganas de ser originales y tal, aunque parece que la mecánica permite que las partidas sean rápìdas y la resolución de conflictos no es muy complicada. También, sin haber probado el juego, me parece que las posibilidades de personalización del personaje son reducidas. 

Habría que probarlo para tener todos los elementos de juicio, pero en la situación actual de mi grupo, en el que jugamos una vez al mes o así, nos motiva más otras cosas. Como poco se queda en mi colección, que no es poco. 

El anillo único es un resultado de los tiempos actuales, cuando se busca la simplificación por encima de todas las cosas. Puede ser porque los juegos de rol tradicionales compiten con los videojuegos, que aportan una experiencia lúdica de primera y además no requieren del trabajo de preparación que, sobre todo para el director de juego, se necesita para organizar una partida memorable. 


domingo, 3 de noviembre de 2019

Bladerunner 2049

De verdad, no entiendo el afán de hacer remakes ni continuaciones de películas que han marcado un hito en la Historia del Cine. 

Aunque he de confesar que he sido incapaz de ver Bladerunner entera, también tengo que reconocer que entra en esa categoría de películas que han marcado un antes y un después. No solo la película, sino la banda sonora de Evangelos Odysseas Papathanassiou,Vangelis. 



Y resulta que 35 años después del original, alguien siente la necesidad de continuar la historia que dejaba la duda de si Rickard era un replicante o no. ¿Por qué? ¿Por qué no dejarlo a la imaginación de cada uno? ¿Por qué ese afán de explicar lo que no necesita una explicación?

El resultado de todo esto es Bladerunner 2049, dirigida por un tal Denis Villeneuve y con Ridley Scott como productor ejecutivo. 

Lo siento por los que no penséis así, pero Bladerunner 2049 es una película aburrida, con un protagonista que no me convence (la carita de Ryan Gosling es un poema durante todo el metraje); con un personaje, el de Jared Leto, del que no sabes muy bien qué pensar; con una duración, 2 horas y 44 minutos, que resulta totalmente excesiva. 

Harrison Ford aparece en el papel original, en un capítulo más de cómo se empeña el actor en destruir su legado. Primero fue Indiana Jones, luego fue Han Solo y ahora Rickard. Alguien debería decirle que con más de 75 años, uno no debería ir corriendo de aquí para allá, sonrojando al espectador. Supongo que su cuenta corriente lo agradecerá. 



Ni siquiera el cierre, que debería ser sorpresivo, lo es. Todo se deja entrever demasiado y el espectador ya está preparado. Lástima.

No obstante, no todo es malo en Bladerunner 2049. Por lo menos la ambientación está conseguida, así como la vida solitaria de "K", con la única compañía de una sugerente Ana de Armas en un papel de inteligencia artificial holográfica que alegra la vista de vez en cuando. 



Hoy tiene 8,0 en imdb, frente al 8,1 del original. Excesivo.

domingo, 27 de octubre de 2019

Equilibrium

En un futuro cercano, la Humanidad ha dejado atrás las guerras, los asesinatos, las acciones violentas. En general, ha dejado atrás todas las emociones. Un régimen autoritario suministra una droga a todos sus súbditos para reprimir todo eso que, según el mando supremo, es el culpable de todos los males del mundo. 

El problema es que cuando se erradican todas las emociones no queda nada, ni siquiera las buenas. Se pierde el gusto por el arte o la literatura, ninguna obra musical es capaz de emocionar, porque el oyente no es capaz de sentir alegría o tristeza. 



Pero bajo todo régimen autoritario hay un grupo de disidentes que resisten en la clandestinidad. En este caso son ciudadanos que han dejado de tomar su dosis diaria de equilibrium y que, poco a poco, recuperan lo que nos hace humanos. Estos grupos se dedican a intentar salvar las obras de arte que aún quedan desperdigadas en el mundo, para transmitirlas a las generaciones venideras. 

Frente a ellos un cuerpo de élite. Sacerdotes que no dirigen ninguna religión ni creen en ningún dios, pero que están entrenados en cuerpo y mente para acabar con toda resistencia, con la mayor eficacia y ningún escrúpulo. Uno de estos sacerdotes es Preston (Christian Bale), que comenzará a dudar de lo que está haciendo, dudas que serán más y más grandes según vaya tomando contacto con los grupos de disidentes, hasta que un día decide experimentar y dejar de tomar su dosis de equilibrium

Las apariencias engañan y el cordero no es tal...


La película es a partir de ahí similar a otras del mismo palo, con el héroe tratando de pasar desapercibido mientras socava la autoridad, pero que por una cosa o por otra llega a un enfrentamiento climático con el jefe final y su esbirro. 

El patrón de Equilibrium lo he visto decenas, si no centenas, de veces. Poca sorpresa puede haber ahí. Pero lo que hace de ella una película más que decente es la ambientación y el tratamiento de una sociedad sin sentimientos, que navega a la deriva a pesar del pulso firme del timonel, porque un efecto secundario de perder las emociones es perder la ilusión, y sin ilusión no hay futuro, solo un presente gris hasta el apagón final. 

La película es de 2002 y tiene un 7,4 hoy en imdb. 

-Hoy es mi último día. Mañana me jubilo.

Por cierto, en Equilibrium sale una de las mucha muertes de Sean Bean en su larga carrera como actor.

sábado, 19 de octubre de 2019

Las estrellas mi destino

Las estrellas mi destino, un clásico de la ciencia ficción escrito por Alfred bester en 1955 con el título original de ¡Tigre!, ¡Tigre!

Es la historia de Gulliver Foyle, que comienza metido en un armario en una nave espacial completamente destrozada, esperando que el destino inexorable le alcance y muera de hambre, sed o asfixia. Durante su agonía, la nave Vorga pasa a escasa distancia del cascarón vacío de Foyle, pero pasa de largo y le deja abandonado a su suerte. Foyle declarará entonces sus deseos de venganza y la Vorga, de manera inocente o premeditada, habrá despertado a un tigre. 


Tras sobrevivir de forma inesperada, Foyle se dedicará en cuerpo y alma a su venganza. Se someterá a operaciones que le convertirán en un cyborg, mitad humano y mitad máquina, desarrollando hasta límites insospechados su capacidad física y convirtiéndose en un temible guerrero. 

Al mismo tiempo se verá envuelto en una persecución por parte de adinerados adversarios, pues parece que dispone de algún secreto escondido que cotiza alto en el mercado de los secretos. 

Y, mientras tanto, practica el jaunteo. La teleportación a cualquier punto por distante que esté, siempre que lo conozcas y sepas su ubicación. Potencialmente todos los seres humanos son capaces de jauntear, muchos de ellos solo bajo una asfixiante presión psicológica, pero que también puede educarse y entrenarse para hacerse a voluntad. ¿El nombre? En honor a Jaunte, un oscuro personaje que fue el primero en hacerlo al verse envuelto en un incendio. 



¿Y qué más cosas originales tiene esta novela? Pues la presencia de una sustancia altamente explosiva, que se activa con el pensamiento y es capaz de producir terribles destrozos en una gran distancia alrededor del epicentro. Un arma terrible en las manos equivocadas que forma un binomio terrorífico. 

Mira tú por donde, que la Vorga y esta terrible sustancia están relacionadas entre sí, por lo que Foyle deberá replantearse su venganza frente a los culpables de su abandono. Y lo hará de una forma del todo original y bastante maquiavélica. 

¿Dónde está el tigre en toda esta historia? Cuando Foyle visita un asteroide donde vive una secta de científicos, estos le hacen un tatuaje de un tigre en la cara, muy llamativo. Buscando el anonimato se someterá a una cirugía que borrará los trazos, pero el tatuaje siempre quedará como una sombra que reaparecerá en los momentos de furia, que Foyle tiene muchos porque no controla bien sus emociones, como un negativo de la imagen original. 

Alfred Bester


El librito, porque es bastane corto para lo que se estila hoy, está bastante bien. Un clásico de la ciencia ficción que cualquier aficionado debería leer, antes o después.

sábado, 12 de octubre de 2019

La Mujer Maravilla

Diana de Themiscira, hija de la reina de las amazonas, es conocida entre los mortales como la Mujer Maravilla, Wonder Woman

Siglos de aislamiento en su isla bienaventurada tocarán a su fin cuando, en plena vorágine de la Primera Guerra Mundial, un guerrero del mundo exterior consigue traspasar la barrera mágica que protege Themiscira del mundo de los hombres. 

El guerrero es Steve Trevor, americano, y es perseguido por barcos del Imperio Alemán. Aparece en la playa, desvanecido, y la joven e ingenua Diana, que no ha sido instruida en las cosas de la vida, se muestra desconcertada ante la presencia de un especimen humano tan distinto a lo que está acostumbrada. Pero bueno, esa es otra historia. 



Ya tenemos establecida a la heroína, al héroe y a los malos malísimos, los prusianos, que intentan invadir la isla en busca de Trevor (Chris Pine). Sus armas automáticas desconciertan a las amazonas y a su reina, pero son rechazados a costa de grandes y dolorosas pérdidas. 

Y ya tenemos casus belli para que Diana salga al exterior, a un mundo desgarrado por la atrocidad de la guerra y que necesita desesperadamente un rayo de esperanza. Allí, en la inmensidad del mundo, se complicará todo con una trama mitad mágica y sobrenatural, mitad científica, en la que el personaje real del mariscal Luddendorff y la doctora Maru buscan un elixir que aumenta la fuerza y la resistencia del sujeto, o sea, un supersoldado. 



Wonder Woman es el icono feminista del universo DC, capaz de soportar una comparación de poder a poder con el mismísimo Superman. Y tras su breve aparición en Batman vs Superman, y antes de aparecer en La Liga de la Justicia, le llegó el momento de protagonizar esta película en solitario. 

Una ambientación más que decente se combina con una elección de la actriz bastante adecuada, aunque también discutida en un principio. Gal Gadot parecía que no iba a poder llenar el uniforme de Diana de Themiscira, en todos los sentidos, pero al final es capaz de hacer olvidar esa aparente falta de atributos con una interpretación bastante apañada. Vamos, que no va a ser de Oscar (ninguna interpretación en el universo Marvel o en el universo DC es digna de ello, seamos sinceros), pero sí que va a evitar que los fanáticos le quieran echar tierra encima. 

Los malutos susurran en la oscuridad

Es verdad que la trama de Luddendorff y la Doctora Maru es bastante extraña y excesiva, incluso para los parámetros habituales de estas películas. Además de que era inevitable pensar en Cráneo Rojo y el suero del supersoldado que creó al Capitán América. DC no debería necesitar caer en esa pseudoimitación para conseguir hacer flotar una película de uno de sus tres personajes más icónicos (junto con Superman y Batman). 



La crítica se deshizo en elogios, pero no es para tanto. Entretenida, aunque el doblaje es de lo peor que he visto en los últimos años.


domingo, 6 de octubre de 2019

Lobo, un topo en las entrañas de ETA

Lobo, un topo en las entrañas de ETA cuenta la historia de Mikel Lejarza, alias Lobo, alias Gorka, infiltrado en ETA allá por los años 70 y que propició uno de los golpes más demoledores que la banda terrorista encajó en toda su historia. Tanto fue así que durante años se dijo que los comandos operativos guardaban siempre una bala por si tenían la fortuna de encontrarse con Mikel. 

Nunca he tenido claro, ni siquiera después de leer este libro, qué motivos llevaron a un joven Mikel Lejarza, euskaldún él, a complicarse la vida de esa manera. Porque en esos tiempos, ETA era ETA. Aún eran los tiempos de la dictadura franquista y los gudaris etarras tenían ese halo de luchador revolucionario y romántico que, hay que reconocerlo, tuvieron durante algunos años. 



Después de ese éxito (según Wikipedia cayeron los dirigentes y más de 150 vinculados a ETA), con su identidad quemada, tuvo que desaparecer de la circulación e incluso sufrir cirugía plástica para evitar ser reconocido. 

A partir de ahí, la vida de Mikel Lejarza es bastante parecida a un James Bond de verdad, con sus altos y sus bajos. Continuó trabajando en la captura de etarras aunque, por razones evidentes, tuvo que hacerlo desde una segunda fila para evitar problemas. 

Pero también se encargó de otro tipo de criminales, narcotraficantes y demás, desarrollando un interesante curriculum en operaciones encubiertas, incluso llevando un pequeño grupo de agentes y asociados. 



También se ha intentado labrar un futuro en el campo de la seguridad privada y ahí se ha visto envuelto en turbios asuntos de espionaje de personalidades más o menos importantes. Gracias a sus contactos en las agencias españolas de información, ha podido librarse más o menos con pocas marcas en la carrocería. 

Recuerdo de chavalete haber visto una entrevista en televisión de Lobo. No puedo asegurarlo, pero es muy posible que fuera en el programa de José María Íñigo. La historia que se contaba era como la de las películas y fascinante para un niño. 



Más, a pesar de saber que no todo era trigo limpio en su vida, no se puede sino reconocer que Mikel Lejarza prestó un gran servicio a la sociedad, ayudando en la eliminación de la víbora que fue ETA. Un héroe que seguramente deberá pasar todo lo que le resta de vida en el anonimato, pero que seguramente estará orgulloso por haber evitado un incalculable número de víctimas. 


domingo, 29 de septiembre de 2019

La red social

La red social, la historia de cómo Mark Zuckerberg desarrolla Facebook. La película ya tiene sus años, es de 2010.

Poco más habría que decir. La película tiene distintos saltos temporales en la historia, bien mostrando el proceso de desarrollo, los inicios en la habitación de la residencia de estudiantes y cómo el invento se va haciendo más y más popular. Entremezclado con eso, vemos el proceso de demanda que su amigo Eduardo Saverin (Andrew Garfield) interpone contra Mark Zuckerberg por un porcentaje de Facebook. 

Relaciones interpersonales


Jesse Einsenberg intenta imitar las poses totalmente antinaturales del Mark Zuckerberg real, pero hay que decir que, en este caso, la realidad supera a la ficción. Es imposible imitar de forma fiel la total frialdad y aparente falta de humanidad que tienen los gestos de Zuckerberg. 

Por lo demás, tampoco es que sea de un grandísimo interés. Quizá la aparición de Justin Timberlake como Sean Parker, mentor de un Zuckerberg embrionario que poco a poco le va influyendo para separarse de sus amigos (si se puede decir que alguien como Zuckerberg tiene amigos). 



La red social quizá pueda considerarse un preludio de la ola de biopics de personajes ultrafamosos que estamos teniendo últimamene, como las películas sobre Queen/Freddie Mercury o sobre Elton John. O no, a lo mejor es que estamos en la cresta de la ola de una nueva moda. 

Tiene La red social una nota de 7,7 en imdb, como también tiene unas críticas bastante amables. Bastante sobrevalorada, me parece a mí. Hueca, en algunos/bastantes momentos. Tanto que se me hace bastante difícil decir algo más sobre ella. 

Una prueba más de que los gustos anglosajones, o mejor dicho estadounidenses, no tienen mucho que ver con los del otro lado del charco cuando a personajes interesantes se refiere. 

Da escalofríos

sábado, 21 de septiembre de 2019

Jurassic World: el reino caído

Jurassic World: el reino caido, es hasta el momento la última película que comenzó con aquella Jurassic Park que en 1993 dirigió el bueno de Esteban Spielberg adaptando una novela de Michael Crichton. 

Tanto Spielberg como Crichton tenían facilidad para construir historias que nos enganchaban desde el principio (bueno, con la probable excepción de Timeline, Rescate en el tiempo) y con la ayuda de los efectos digitales que por aquel entonces comenzaban a asomar la cabeza, crearon una en la que salían dinosaurios. 



Tampoco es que fuera demasiado difícil, digo yo. Los dinosaurios siempre han fascinado a los hombres y, sobre todo a los niños. Luego de la película se convirtió en un delirio y una moda, tanto que hasta un equipo de la NBA recién creado se llamó Toronto Raptors. 

La pena es que después de más de veinticinco años de explotación, es normal que la gente se vaya hastiando. Las ideas originales se van volviendo repetitivas y mundanas, y al final las películas son poco más que una galería de escenas espectaculares que intentan seguir un débil nexo de unión. 

Esto es lo que ocurre en Jurassic World: el reino caído. Aunque sea el mismo director de El orfanato, Lo imposible o Un monstruo viene a verme. Es difícil darle un sello de autor a un blockbuster de una serie que ha sido tanto en la memoria de una generación enamoradad de ver a los titanes jurásicos en movimiento. 

Que se vean quién manda


Pero si además la historia ya la hemos visto de forma similar en la misma saga (en esta ocasión la pareja protagonista vuelve a Isla Nublar para tratar de rescatar a los dinosaurios de la erupción súbita del volcán, para verse envueltos en una trama de venta de armas biológicas - dinosaurios "mejorados" genéticamente). 

Al final, esto es una fumada del quince con los protagonistas de acá para allá, malos muy malos con planes malvados y algunos sustos provocados por bichos con muchos dientes que acechan en la oscuridad. 

Lamentablemente, más de lo mismo. Y, a pesar de todo, recaudó más de mil millones de dólares en todo el mundo. Asi que me temo que tendremos, más pronto que tarde, un Jurassic World 3. 

Una vez más, se demuestra que cuando estiras demasiado el chicle... 

Bryce Dallas Howard, y ya está

domingo, 15 de septiembre de 2019

Penny Dreadful

Tres temporadas y veintisiete episodios tiene en total Penny Dreadful. Una suerte de Liga de hombres extraordinarios, mucho más oscura y con una protagonista femenina indudable. 

Personajes como Sir Malcolm Murray (Timothy Dalton), Ethan Chandler (Josh Hartnett), Victor Frankenstein, John Clare (la criatura del anterior), Dorian Grey, el señor Lyle... todos girando en torno a Miss Vanessa Ives (Eva Green). 




Ambientada en los últimos años del siglo XIX, en el Londres victoriano, en Penny Dreadful se dan cita todos los mitos del terror clásico: vampiros, brujas, el mismísimo Drácula, hombres lobo, vudú, magia negra y magia blanca. Cada uno de ellos tendrá su lugar en los capítulos que conforman el metraje. 

En la primera temporada, el objetivo de los protagonistas es rescatar a la hija de sir Malcolm, amiga de Mina Harker y que ha desaparecido secuestrada por alguien... o algo. 

La segunda temporada se centra en la confrontación con un círculo de brujas que pretende atar a Vanessa Ives con el mismo Diablo. 



La tercera y última temporada, con el grupo separado geográficamente tras el climax de la temporada anterior, es la lucha por rescatar a Miss Ives del influjo del malvado Drácula. 

Tres temporadas de terror y fantasía a raudales, con varias historias secundarias, como la de la criatura y su búsqueda de la felicidad o la del trío antagónico de Victor Frankenstein contra Dorian Gray y Lily. 

La trama principal de cada temporada me gustó mucho o bastante. Personajes como el del doctor Lyle son todo un descubrimiento. Pero las tramas secundarias flojean y pierden interés. A veces se me hacía muy cuesta arriba seguir el capítulo entero y las apariciones de Frankenstein, Gray o Lily me hacían cuestionarme si dejarlo... En cuanto a la trama principal, me llegó a cansar que todo estuviera girando en torno a Miss Ives, no por malo sino por repetitivo.

Pero llegué al final de la serie, quizá demasiado abrupto. Supongo que no tuvo el éxito que la cadena Showtime pretendía y se canceló al final de la tercera temporada. Ahora es una serie de culto y parece que va a tener una continuación, City of Angels, ambientada varios años después.  


El centro de todo, Vanessa Ives


Penny Dreadful me parece, sobre todo, una serie de ambientación y actores. Ambientación porque está realmente conseguida la recreación de la época. Actores porque casi todos están a gran nivel, tanto los habituales como los menos habituales. Me ha gustado especialmente mi redescubrimiento de Timothy Dalton, mucho más que un James Bond de medio pelo. 

Tuve la suerte de poder ver la T1 en version original. He de decir que gana mucho respecto al doblaje en castellano.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Cita con Rama

Arthur C. Clarke es uno de los autores clásicos de la ciencia ficción. Y dentro de su producción, Cita con Rama es una de sus obras clásicas, publicada en 1972.

Resulta ser una historia de contacto con civilización extraterrestre escrita desde un punto de vista hard, ayudada por la tremenda formación científica del señor Clarke. 

La historia comienza con la detección de un objeto en trayectoria de aproximación al Sol que llevará a una cercanía a la Tierra bastante sugerente. Pero poco después se descubre que el objeto es manifiestamente artificial: un cilindro metálico de grandes dimensiones que vaga por el espacio. 



Así que se decide enviar una nave exploratoria para determinar la verdadera naturaleza e intenciones de quien quiera que fuese que haya enviado la sonda. 

Aquí es donde encuentro bastantes similitudes con Mundo Anillo, de Larry Niven. No respecto a la historia en sí (secundaria en caso de Clarke, prácticamente inexistente en el caso de Niven), sino a la forma de describir los artefactos, un anillo y un cilindro. En ambos casos, las descripciones son brillantes, muy brillantes. 

Como hemos dicho, Rama es un cilindro de gran tamaño, liso por su parte exterior pero lleno de protuberancias y depresiones en su parte interior, girando sobre su eje longitudinal para conseguir una gravedad artificial. Su tamaño es tan grande que permite tener diversidad de climas en su interior, bruma, lluvia, etc. Rama es un objeto artificial dificilmente imaginable en

Aparentemente dormido, los sistemas del Rama se activan, en todo o en parte, cuando detectan actividad en su interior. En algunos momentos, la vida de los exploradores corre peligro, por la diferencia de escala entre ellos y lo que son los ramanos. 

Rama. Vista interior


El libro se reduce a la exploración del cilindro. Los factores de tensión de la historia son el poco tiempo disponible para que el equipo pase en la sonda, puesto que la trayectoria de Rama se acerca al Sol para aprovechar el tirón gravitatorio, y la incertidumbre respecto a la naturaleza e intenciones de los ramanos. 

Estos últimos brillan por su ausencia. Los exploradores no se encuentran con ningún ser vivo, pero sí con cierto número de máquinas autorreplicantes que mantienen en funcionamiento el ecosistema. Esto encaja con la teoría de las máquinas de Von Neumann como pasajeros de naves de exploración espacial: máquinas que pueden replicarse a sí mismas y fabricar otras máquinas una vez llegado a destino y preparar la llegada de los colonos biológicos. 

El autor

Cita con Rama es una novela que se lee con agrado y que brilla sobre todo en la descripción del cilindro. Su punto débil es la historia. Vamos, más o menos al revés de lo que pasa en una ópera espacial de esas que hacen pasar muy buenos ratos. Decidir entre un estilo u otro ya es cosa de gustos personales. Yo encuentro tan apreciable uno como otro, aunque también es verdad que si la historia no funciona, el conjunto se puede derrumbar por muy brillante o novedosa que sea la descripción.

sábado, 31 de agosto de 2019

Campeones

Hoy comienza el Mundobasket de China y comento una película de baloncesto, bastante atípica. Lo primero, porque es española, dirigida por Javier Fesser. Lo segundo, porque el baloncesto es la excusa para contar una historia de superación e integración. 

Un entrenador de élite, en particular del Estudiantes de Liga Endesa, tiene ciertos problemas personales que, unidos a su carácter van a hacer que esos problemas repercutan en su vida profesional. Cuando además debe visitar los juzgados y la juez le condena a unos meses de trabajo social, no podía imaginar que su vida iba a cambiar para siempre. 



De trabajar con jugadores profesionales a ser responsable de un equipo de discapacitados que no son capaces de jugar sin botarse el balón en el pie. Tras unos meses de tratamiento mutuo, consigue llevarlos a la final del campeonato. 

Visto así es un argumento que hemos visitado ya en multitud de ocasiones. Un argumento que está lejos de ser original, pero que tiene los ingredientes para enganchar al espectador delante de la pantalla. Será porque a ese espectador le gustan las historias que acaban bien y que, en cierto modo, sirven para reconciliarse con el género humano. 

Pero hay muchas, demasiadas películas que abusan de lo mismo. En ese contexto, Campeones resulta ser una más, porque fuera de eso no hay gran cosa que la diferencie de las demás. 



Bueno, sí. Lo mejor de Campeones, lo que la diferencia de las demás, no fue su metraje. Fue, con diferencia, el discurso que realizó Jesús Vidal para agradecer su Goya como actor revelación en la gala de los premios de 2019. 

El discurso de Jesús Vidal debería ser visionado por todos: niños, jóvenes, adultos y ancianos. Es difícil decir más cosas o más verdades en apenas cinco minutos. 

Y como el baloncesto en Campeones resulta ser una excusa para hablar de otras cosas, a mí Campeones me ha servido como excusa para hablar del discurso de Jesús Vidal. Este hombre ha sido todo un descubrimiento, pero mucho más como persona que como actor.




domingo, 25 de agosto de 2019

Quintaesencia

Mi compañero y buen amigo Antonio, natural de Borja y residente en Zaragoza, es un gran aficionado a la ciencia ficción y no le hace ascos ni a la nacional ni a la foránea. Tanto es así que incluso sigue este blog.

Hace dos o tres meses que paseaba por su ciudad y dio con un puesto en el que un autor estaba pendiente de potenciales compradores para su obra. Como Antonio es un zalamero, entabló conversación y compró el libro. 

Días después, durante una de nuestras conversaciones, me contó el episodio y no dudé sobre cuál era el nombre del autor: Pedro Moscatel. El libro era Quintaesencia

Conozco a Pedro desde hace años, pero solo de forma virtual: por sus publicaciones en su blog, que ahora tiene un poco abandonado, y por los comentarios que nos cruzamos. No obstante, a pesar de la diferencia de edad (él es insultantemente joven y yo soy un viejoven fofisano), siempre ha habido una afinidad que viene de compartir afición por la lectura y la escritura. 

He de reconocer que a mí me corroe la envidia. A sus (pocos) años ha conseguido lo que yo sueño: publicar una nada desdeñable cantidad de relatos y novelas. Podéis visitar su blog en el enlace que encontraréis a la columna de la derecha. 

Quintaesencia es un relato del lejano futuro del Universo, abrazando la hipótesis de que está destinado a expandirse de forma infinita y cada vez más rápida, para morir en la oscuridad y el frío más absoluto. 



En esos últimos estertores, Palius Mantel, jinete de materia, atraca en La Estación, una gigantesca nave semilla que desde hace miles de años vaga por el vacío interestelar en busca de un nuevo mundo para dejar su preciada carga: seres humanos. 

Cuando Mantel llega a La Estación, ésta no es más que un pálido reflejo de lo que fue en su plenitud, con grandes áreas cerradas debido a la falta de población y, lo que es más crítico, de energía. Con él seremos testigos de los últimos años, hasta que finalmente abandona la nave en compañía de su último capitán, Myke Terroma, destruyendo La Estación en el proceso. 

El destino, si no otra cosa, llevará a ambos a contactar con una civilización de constructos (factos los denomina el autor), indistinguibles de nosotros, que llevan también incontables eras esperando a aquel que devolverá el orden al Universo. 

Porque Pedro Moscatel, además de trufar su libro de conceptos físicos que dan consistencia a su historia, añade además algún concepto más filosófico o religioso, como la creencia de los factos en un ser superior, o el mismo concepto de la quintaesencia que es la culpable de la expansión del universo. 

Lo sorprendente es que esa quintaesencia, o más bien su constante universal, pueden ser modificados por medios humanos para revertir el proceso de expansión infinita y recomprimir el Universo al tamaño que tenía antes de iniciar su expansión, estabilizándolo y permitiendo la supervivencia de la especie humana. Pero, como suele suceder en estos temas trascendentes, algo saldrá mal y la infinita expansión se convertirá en una infinita compresión hasta un punto de densidad infinita.... 

No cuento más, porque Quintaesencia es mejor leerlo. Y se lee bien, aunque a veces hay que meditar sobre lo que lees para entenderlo por completo, de dónde vienes y a dónde vas. Así hasta el final, en el que las piezas encajan como en un puzle temporal. 

Recomendable 

miércoles, 14 de agosto de 2019

Sangre, sudor y paz

Ya sabemos que es necesario conocer la historia para tratar de no repetirla. Y aún así resulta difícil no caer en los mismos errores del pasado. 

En España hubo una guerra que duró cincuenta años. Una guerra desigual, porque el relato lo ponían unos, y los muertos, otros. Hasta que Francia se dio cuenta de que no podía dar más soporte a una banda de asesinos. Hasta que el asesinato de Miguel Ángel Blanco marcó un punto de inflexión y el pueblo, ese ente abstracto del que muchos se apropian hoy en día, dijo basta. 



A partir de ahí, tras la desaparición del mártir, ese monstruo que era ETA se desinfló hasta desaparecer con más pena que gloria. Sin duda, con mucha más pena y mucha menos gloria que sus pistoleros y dirigentes hubiesen deseado. 

Durante esos cincuenta años, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se empeñaron en combatir con todos los medios legales a su alcance (y quizá otros medios no tan legales) a los terroristas mientras que, como en todas las guerras, los políticos iban a la suya, más o menos. 

Y los muertos iban alfombrando las calles de verde y rojo. 

Porque quizá ha sido la Guardia Civil la que fue golpeada con más dureza, siempre buscando una reacción represiva desproporcionada del Estado que les permitiera ganar definitivamente el relato internacional y verse como honorables gudaris que mataban por defender al pueblo. Al suyo, se entiende. 



Sangre, sudor y paz es un homenaje a la Guardia Civil que, incansable, devolvía golpe por golpe. Tímidamente al principio, con mayor contundencia a medida que iba aprendiendo de sus errroes y del modus operandi de sus adversarios, así como de la progresiva falta de nivel intelectual y estratégico de los dirigentes etarras que sustituían a los que iban cayendo. 

Lorenzo Silva, Manuel Sánchez y Gonzalo Araluce escriben un mosaico de hechos, derrotas y victorias, alimentadas por los testimonios de los supervivientes y de agentes que jugaron un papel más o menos destacado en los diferentes operativos. 

Nunca más

Confieso que lo he leído con interés y con emoción. Una emoción que se transformó en lágrimas al leer lo ocurrido en la casa cuartel de Vic y, sobre todo, el atentado brutal a la casa cuartel de Zaragoza, leyendo el testimonio de padres que aún hoy, más de treinta años después, viven desgarrados por la pérdida de hijos e hijas inocentes, en algunos casos de muy corta edad. 

Por eso no debemos olvidar. Porque si olvidamos, corremos el riesgo de que todo ese sacrificio no haya servido para nada y que, dentro de poco, a la hidra derrotada le crezcan no una, sino dos cabezas venenosas. 

Nunca, nunca más


Sangre, sudor y paz es un libro que todo hombre y mujer de bien debería leer.

domingo, 11 de agosto de 2019

Jumanji

En plena fiebre de revisitación de clásicos, llegó el turno de Jumanji, película que originalmente fue protagonizada por el desaparecido Robin Williams y de la que su nueva versión cuenta con un reparto coral encabezado por Dwayne Johnson (La roca), Jack Black, Kevin Hart y Karen Gillan (Nébula en el Universo Marvel).




Aparentemente la cosa debería dar grima. Y a mí me dio bastante, hasta que me decidí a ver la película en familia. Para mi sorpresa, me encontré con una película de aventuras bastante decente, honesta y que se deja ver por chicos y grandes. 

La historia es básicamente la misma que en el original: un juego que atrapa a sus jugadores de una forma bastante literal. Pero en esta ocasión, en lugar de tratarse de un juego de mesa, tenemos un más actual videojuego de una consola retro. 

Los originales (de izquierda a derecha): Dwayne Johnson, Kevin Hart,
Karen Gillan y Jack Black


Cuatro adolescentes del más variado pelaje son castigados por un profesor a pasar unas horas en una especie de trastero, donde encuentran la consola en cuestión y deciden echar una partidita para pasar el rato. 

Lo siguiente es aparecer en el mundo de juego en la forma de su avatar, ir aprendiendo sobre la marcha las reglas del juego y progresar en los distintos niveles hasta salvar Jumanji y poder volver a casa. 

Quién lo iba a decir, pero Dwayne Johnson prácticamente eclipsa a todos los demás y saca a relucir una vena cómica bastante interesante. Vale que no es Jerry Lewis, pero sí que logra arrancar más de una sonrisa. 

Los avatares

Quizá lo peor sea Kevin Hart, pasado de vueltas, porque Jack Black está bastante contenido en el papel de una chica guay encerrada en el cuerpo de un profesor universitario bastante fondón... Y la chica, Karen Gillan, pasa un poco demasiado desapercibida además de enseñar ombligo. 

Ayuda un ritmo frenético, pruebas arriesgadas y chistes para jugadores, como los PNJs con un número limitado de lineas de diálogo, la mochila portaobjetos sin fondo aparente o la forma de volver al juego cuando se ha perdido una vida. 

La chica

Una sorpresa que gracias a su éxito ha conseguido asegurar al menos una segunda parte y muy probablemente una tercera. Veremos si su frescura se mantiene y si el producto vuelve a funcionar o se pierde por sobreexposición.

domingo, 4 de agosto de 2019

Los increíbles 2

Hubo que esperar casi quince años para que Los increíbles tuviera una segunda parte. Incomprensible, siendo una de las mejores películas de PIXAR. Esta secuela vino después de Cars 2, o incluso de Cars 3. Más incomprensible aún.



Los increíbles 2 empieza justo donde nos dejó la primera parte: la aparición de El Socavador, un supervillano un poco cutre que parece un topo con una máquina desproporcionada. Así que el arranque nos deja un poco de adrenalina y nos devuelve a la familia Parr. 

Pronto las cosas cambiarán para ellos. Un filántropo se pone en contacto con Elastigirl para convertirla en la imagen, la cara amable de una nueva era de superhéroes. Bob debe quedarse en casa, porque Mister Increíble es demasiado brusco para estas cosas y su imagen no es la mejor... 

La vida transcurre entonces en dos frentes: Elastigirl se esfuerza por cumplir en su nuevo puesto, viviendo cosas que ya parecían olvidadas, recordando viejos tiempos y conociendo y confraternizando con nuevos héroes. 

...y según la ley de conservación del momento de inercia...


Mientras tanto, Míster Increíble debe hacer frente a las tareas cotidianas: hacer cenas, contar cuentos, hacer los deberes... Algo que resulta mucho, pero mucho más estresante que combatir contra decenas de supervillanos. 

Evidentemente las cosas se irán complicando y habrá que involucrar a la familia. Incluso al pequeño Jack-Jack, que poco a poco va descubriendo sus poderes para desgracia de su vecino mapache. 

Los increíbles 2 es una película para niños con muchas capas que enseñan grandes cosas a los adultos. Lo principal, la igualdad de roles en la familia. Algo por lo que se debe seguir luchando sin descanso a pesar de la educación sexista que muchos hemos recibido. Y lo hace, como buena película infantil, de refilón, sin que te des cuenta va calando el mensaje. 

¡Pero cómo puede salir a pagar!

Pero además de ser una película social, funciona muy bien como thriller, porque el verdadero villano estará escondido hasta casi el final y por lo menos a mí me sorprendió. En ese sentido es bastante mejor que su predecesora. 

Ese es el resumen, diría yo. Los increíbles 2 cogen unos personajes carismáticos y los llevan a otro nivel, para convertirse en una de las pocas segundas partes que no defraudan. Ya sabéis que tradicionalmente una segunda parte es más una película de transición que otra cosa...

Un notable alto para los superhéroes de PIXAR.

domingo, 28 de julio de 2019

Miguel Strogoff, el correo del zar

Miguel Strogoff, correo del zar, es el arquetipo del hombre valiente y honorable que afronta innumerables peligros con gran valor persiguiendo siempre un objetivo mayor que sí mismo. Un icono del siglo XIX retratado por la pluma de Julio Verne, el francés visionario.

El traidor Iván Ogareff maneja en las sombras a las hordas tártaras de Feofar Khan, que ha sumido a a la Rusia asiática en un hervidero y prácticamente ha dejado incomunicado al hermano del zar en la lejana ciudad de Irkutsk. 



Miguel, un capitán de correos del zar de origen siberiano, es elegido para llevar una misiva en la que se advierte al príncipe de las verdaderas intenciones del traidor Ogareff. Al aceptar su misión, el joven Miguel dará el primer paso para convertirse en héroe. 

La obra de Verne es un mito do de la literatura universal y se ha llevado a la gran pantalla con gran éxito en la década de los años cincuenta del siglo pasado, además de adaptarse al mundo del tebeo e incluso de los juegos de mesa. 

Es uno de esos libros en los que la nobleza de las personas se reflejan en sus ojos, en los que el héroe sabe de manera instintiva en quién puede confiar, pero es sorprendentemente ingenuo para sospechar de los villanos que se encontrará en su camino. Pero el héroe, con su sola presencia y su carisma, dejará siempre en evidencia a aquellos que se opongan a su noble causa. 



Miguel Strogoff es también una novela hija de su tiempo. Eurocéntrica y puede que bordeando el racismo, pues las tribus tártaras, e incluso los rusos, se muestran inferiores a franceses e ingleses, potencias hegemónicas en la época (más los ingleses, aunque como buen francés Julio Verne se niegue a reconocer su superioridad y cuele algún personaje para dar presencia a su madre patria). 

Como novela de aventuras Miguel Strogoff funciona de manera desigual. Hay pasajes ciertamente apasionantes, aunque son los menos. Buena parte de la novela transcurre devorando verstas (una versta es algo mayor que un kilómetro) y más verstas entre tal sitio y tal otro, dando rodeos para evitar a los tártaros, vadeando ríos, cambiando de vehículo, a pie o a caballo. Los conocimientos y la preparación de Verne son superlativos y aunque de adolescente me mostraba ávido de aprender, ahora pasada la cuarentena esos pasajes me parecen plomizos. 



Así que con Miguel Strogoff me ha pasado lo mismo que con otras obras de Verne ahora que estoy leyéndolas en la madurez. Cuesta mucho decirlo, pero  tienen bastantes pasajes aburridos y no sé cómo funcionaría ahora en una chavalería que está acostumbrada a la inmediatez y que pueda llegar a estos clásicos por un motivo u otro.