martes, 30 de diciembre de 2025

Un lugar tranquilo

En 2018 aparece una pequeña película de ciencia ficción, dirigida por John Krasinski y protagonizada por él mismo y por su señora, Emily Blunt. Un lugar tranquilo es una pequeña joya de apenas noventa minutos de duración que se devoran en lo que viene a ser hora y media.

Sin muchos preámbulos, la cinta nos pone en situación: una familia de cuatro miembros que viven alejados del mundanal ruido, en el amplio sentido de la palabra, porque apenas se oye nada más que susurros y algunos roces de ropa u objetos, en general involuntarios. Y cuando eso sucede la familia se pone muy nerviosa y se queda parada, quieta, casi como si estuvieran muertos.

Poco a poco el espectador va aprendiendo que está viendo a un grupo de supervivientes de una invasión alienígena. Unos seres ciegos, pero con un sentido del oído hiperdesarrollado y que a la mínima vibración se ponen a cazar a los infortunados que han producido el sonido.



La película es desasosegante, con una tensión que a veces es extrema, sobre todo cuando la hija mayor, que es sorda, se frustra cuando su padre no puede arregalr el audífono que la unía al mundo.

Paradójicamente, ese audífono estropeado y las distorsiones de sonido que crea, va a ser una de las claves de la supervivencia de la familia.

Estamos ante un éxito espectacular. Con un presupuesto estimado de 17 millones de dólares, facturó más de 50 millones solo en su primer fin de semana y acabó con cerca de 350 millones y un 7,5 en imdb.

No es de extrañar que apenas dos años después nos presentaran la segunda parte, con la novedad de que donde antes eran cuatro, ahora son cinco y el bebé no es capaz de controlar sus sonidos a pesar de que no ha conocido más que el silencio en su corta vida.

Se vuelven a producir situaciones desasosegantes, no solo por parte de los alienígenas, sino también por parte de la estupidez de la propia familia y por algún otro superviviente que viene a confirmar que no todo el mundo es trigo limpio.



La duración está también contenida y, aunque el presupuesto subió a los 61 millones, la recaudción volvió a ser sobresaliente, hasta casi los 300 millones de dólares en todo el mundo. En imdb los espectadores le dan una nota un poco más baja de 7,2 y, objetivamente, estoy de acuerdo.

Las dos entregas del dúo Krasinski / Blunt habían sido poco amables con el espectador, puesto que no habían explicado demasiado de cómo se había llegado a esa situación. Como era de esperar viendo el espléndido resultado de taquilla, a alguien se le ocurrió que una precuela era una buena idea y así en 2024 se estrenó Un lugar tranquilo: día uno. John Krasinski deja la interpretación y la dirección y solo se ocupa del guión.

Los protagonistas son Eric (Joseph Quinn, disparado en popularidad desde Stranger Things), un yupi de la gran ciudad y Samira (Lupita Nyong´o), una enferma terminal de cáncer a la que le queda poco tiempo de vida. Sus vidas se entrecruzan en el momento en que comienza la invasión alienígena y los monstruos van matando a los desprevenidos humanos.



Esta precuela mantiene la tradición de una duración contenida y se mantienen tanto el presupuesto (ahora 67 millones) y la taquilla a niveles aceptables (unos 260 millones), pero esta es, con diferencia, la peor película de las tres y así lo refleja imdb con un 6,3.

En cualquier caso recomiendo ver cualquiera de las tres y casi que en el orden en que salieron, porque me parece que la primera película se disfruta mucho más cuando no sabes muy bien de dónde viene la historia ni a dón de va. Además, casi que se pueden ver las tres en una sola tarde, sobre todo si hace frío.


jueves, 25 de diciembre de 2025

Cine de acción

Las películas que "solo" sirven para entretener son las que te hacen pasar un buen rato y luego son perfectamente olvidables. Algunas de ellas se convierten con el tiempo en películas de culto, pero hoy en día son más bien escasas. No obstante, cumplen con su función con dignidad y por eso he entrecomillado "solo". Entretener en estos tiempos es un logro importante.

La primera de estas cintas es El especialista, con Ryan Gosling y Emily Blunt. Él es un especialista de cine en horas bajas que, debido a una lesión importante, ha estado fuera de la circulación durante una buena temporada hasta que le contratan para una película en la que la directora es una antigua pareja suya.



Desde entonces, ambos se ven envueltos en una trama que se inicia con la búsqueda del actor protagonista (Aaron Taylor – Johnson, bastante de moda últimamente) y que se va complicando cada vez más a medida que van pisando pies de gente del crimen organizado. La verdad es que no recuerdo mucho de los detalles, pero es entretenida y aparecen rostros conocidos como Hannah Waddingham, que ahora estoy viendo hasta en la sopa (12 monos, Misión Imposible...).

El director, David Leitch, es un habitual de este tipo de cine (Bullet train, Atómica, John Wick o Deadpool...) y se nota con el decente 6,8 que luce en imdb.

En Jackpot! a la joven Katie (Awkwafina) le toca la lotería un buen día. Pero el sorteo tiene su truco, porque durante un día entero, cualquiera puede matar al portador del boleto para hacerse con el premio, sin represalias legales.

Así que la vida de la muchacha no solo da un vuelco, sino un salto mortal, hasta que en su camino se cruza Noel (John Cena), un guardaespaldas sin demasiado éxtito en la vida que se comprometerá en cuerpo y alma en proteger a Katie hasta que pueda cobrar el premio, a cambio de una pequeña comisión.



Enfrente tendrán, no solo a todo un país de avariciosos ciudadanos sin escrúpulos, sino a agencias rivales de protección como la que dirige Louis Lewis (Simu Liu, el de Sang-Chi).

La película, en realidad, no es más que una sucesión de situaciones a cada cual más disparatada, salvando el inicio de la relación entre Katie y Noel que juega a despistar si éste es realmente lo que dice o si se va a cargar a la chica a la menor oportunidad (lo que, siendo John Cena el actor, no se iba a creer nadie).

Entretiene también, pero el público la castiga con un 5,8 en imdb.

John Cena repite, esta vez con Idris Elba en Jefes de estado. Serán, ni más ni menos, el presidente de los Estados Unidos de América y el primer ministro del Reino Unido.

Si bien Idris Elba da un buen porte de dirigente de un país, John Cena nos puede costar más, pero el contexto de la situacion geopolítica actual, en la que un payaso es el máximo dirigente del país más poderoso del mundo, y el pasado remoto, cuando lo fue un actor (si bien aquél actor da mil vueltas al payaso actual), ayuda a que el espectador elija creer.

Al dúo protagonista se le une una mujer, agente de campo de los servicios secretos británicos y antigua pareja sentimental del primer ministro (Priyanka Chopra).



El villano de la película está encarnado por el solvente Paddy Considine (que fue el Viserys que se consumía por al enfermedad en la primera temporada de La casa del dragón).

Persecuciones, tiros, explosiones, momentos sentimentales impostados y una pirotecnia como suele ser habitual en estas producciones, hacen avanzar la historia y a los héroes improvisados.

Hay algún girito de guión en la trama que, confieso, me comí con patatas cuando se descubre quién es el compinche en la sombra del villano.

Entretenimiento y más entretenimiento que se gana un 6,4 en imdb.

Guy Ritchie (este director no necesita presentación) nos lleva a un episodio de la Segunda Guerra Mundial, siguiendo algo parecido al modelo de Doce del patíbulo en cuanto que el comando elegido es una amalgama de delincuentes e inadaptados en El ministero de la guerra sucia.

Por supuesto, la historia en la pantalla tiene poco o nada que ver con la historia real, más allá de que ocurre en algún momento de la última gran guerra. Y, mientras la estaba viendo, no podía dejar de acordarme de Malditos bastardos, salvando las distancias, claro.



Confieso que tantos tiros y explosiones me saturaron en cierto modo y que fue la cinta que más me costó terminar de ver, a pesar de contar con Henry Cavill y otros rostros conocidos como Alan Ritchson (Reacher, Fast and furious...), Eiza González (El problema de los tres cuerpos), Rory Kinnear haciendo de Churchill y Cary Elwes (siempre será Wesley), además de presentar a Ian Fleming como un personaje real.

También cotiza a 6,8 en imdb.

Por último tenemos la más excesiva de todas: Ballerina. El spin off de John Wick con el rostro de ángel de Ana de Armas. 

Desde el flashback inicial en que somos testigos del asesinato del padre y el reclutamiento por la Ruska Roma, pasando por el entrenamiento, el primer contrato, los sucesivos asaltos y la llegada al idílico pueblo de montaña alemán que resulta ser un pueblo de asesinos, la película transcurre por un carrusel de muertes grotescas, sangre, explosiones y un guión peculiar. 



Me llegó a saturar y vi algo así como la última media hora con el piloto automático puesto. No soy un gran aficionado al universo de John Wick y ni siquiera la aparición del personaje de Keanu Reeves me motivó demasiado. 

La cinta cuenta con un puñado de rostros muy conocidos que, supongo, necesitarán llevar un buen plato de lentejas a casa: Ian McShane, Gabriel Byrne o Anjelica Huston.

Para aficionados e iniciados (creo que me perdí un buen montón de referencias) y un 6,8 en imdb. 

Cualquiera de las cincopelículas servirá para pasar un rato, alrededor de dos horas. Pero las olvidaremos en más o menos el mismo tiempo. 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Lupin (T1 a T3)

 Arsène Lupin es una figura de la literatura francesa comparable, aunque salvando las distancias, a Sherlock Holmes o, quizá mejor, a Robin Hood en cuanto a que se trata de un ladrón de guante blanco que utiliza su ingenio y sus dotes para el disfraz para ejecutar los golpes más rocambolescos que uno pueda imaginarse.

Aparecido por primera vez en 1905, el personaje de Maurice Leblanc protagoniza un total de veinte novelas, la última de 1941. Sus historias han servido de inspiración y han sido adaptadas a medios como el cine, los videojuegos o el manga.

Netflix no ha podido abstenerse y ha desarrollado una serie propia, que por el momento cuenta con diecisiete capítulos repartidos en tres temporadas y que al parecer se ampliará en otoño de 2026 con la emisión de una nueva temporada.



En esta ocasión el protagonista es el joven inmigrante Assane Diop, que llegado de Senegal con su padre en plena niñez, es testigo de cómo éste es traicionado por la persona para la que trabaja, que le acusa del robo de unas joyas familiares. Un robo providencial que le permitirá cobrar el seguro y mantener la propiedad, mientras que el padre de Assane es enviado a la cárcel, donde morirá.

El joven Assane, aficionado a las novelas de Leblanc como su padre, tomará al personaje como una suerte de mentor y dirigirá su vida al latrocinio de alto nivel, siempre basado en las cualidades del personaje literario, sin recurrir jamás a la violencia y sin provocar otros daños a las víctimas más allá que a su orgullo por perder un patrimonio que suelen ser joyas u obras de arte.

En los capítulos se entremezcla el presente con flash backs a la niñez de Assane que ayudan a dibujar al personaje protagonista y a sus colaboradores de mayor confianza, amigos de la niñez.

La serie transcurrre desde los deseos de venganza contra el malvado Hubert Pellegrini como responsable el envío a prisión de su padre y los efectos colaterales de ese enfrentamiento, que se centrarán en las amenazas al hijo y a la madre de Assane.



Mientras tanto, nuestro héroe deberá sortear los esfuerzos de los oficiales Youssef Guédira y Sofía Belkacem, que se mostrarán incansables en la persecución de Assane, a pesar de llegar a simpatizar con él, en especial Guédira, que llegará a ayudarle de forma puntual, una vez que ha descifrado la fascinación de Assane con Lupin.

Los capítulos de la serie, de tres cuartos de hora de duración, están repletos de acción y tensión, persecuciones y planes brillantes que, lo admito, en alguna ocasión me dejaron con la boca abierta. Y en medio de todo ello se nos muestra la diversidad cultural en la que ha derivado la Francia de nuestros días.



Más allá de Lupin, el protagonista absoluto es Omar Sy, que llena la pantalla cada vez que sale, no solo con el corpachón que está echando, sino con su tremendo carisma interpretativo. Lo de este hombre es tremendo, porque consigue hacerse con la atención del espectador. Un grande, en todos los sentidos.

Del resto del reparto poco puedo decir. Solo me suena el nombre de Ludivine Saugnier, que encarna a la ex mujer de Assane, aunque estoy seguro de que un buen puñado de los actores y actrices que salen en la serie son bien conocidos de la escena francesa. 

Y no podemos olvidar a París que, como telón de fondo principal en el que transcurren las peripecias de nuestro carismático amigo, se muestra como lo que es, una de las grandes y más bellas capitales del mundo. 

Hemos pasado unos buenos ratos con estas tres temporadas y espero poder ver la cuarta si finalmente sale a emisión. Mientras tanto, hoy cotiza a un sano 7,5 en imdb, convirtiéndose en uno de los productos más valorados en los que ha participado Sy en los últimos tiempos.

domingo, 7 de diciembre de 2025

El Circulo de Lectores

Casi no tengo recuerdos en los que no esté leyendo, tebeos, revistas o libros, da igual. Mi primer recuerdo es estar en la cocina de mi casa con un Mortadelo y contándole la historieta a mi abuela Catalina. Para ser sinceros, no estoy seguro de si se trata de un recuerdo real o uno de esos recuerdos que la mente elabora e implanta, porque es muy difuso y apenas recuerdo otros detalles adicionales. Eso sí, es algo que tengo en la cabeza desde hace muchos años.

Tampoco estoy seguro de que en ese momento estuviera leyendo de verdad. Lo que sí es seguro es que el año que estuve yendo a clases en casa de Elena con cinco años, el curso previo a entrar el colegio, ya leía de forma fluida.

Desde que llevo un registro de mis lecturas, que empecé el ocho de agosto de 2007, he leído un total de quinientos nueve libros. Una media de casi treinta libros al año, o dos libros y medio al mes, o un libro cada doce días.

No sé cuántos libros habré leído en toda mi vida, pero estimo que estarán entre los mil quinientos y los mil ochocientos. Antes leía mucho más y ahora apenas saco una hora de lectura al día. No es porque me guste menos leer, sino porque ahora gasto más tiempo en otras aficiones: películas, series, videojuegos, rol... Cuando iba al colegio y a la escuela de ingenieros, tenía un libro en la mano en cada rato libre. Ahora, hago muchas más cosas. Se podría decir que he diversificado mi entretenimiento. De lo único que me arrepiento es de pasar tanto tiempo en redes sociales, en las que paso un tiempo sorprendentemente largo y a veces me gustaría poder dedicarlo a la lectura.


El logo

Todo lo anterior es para poner en contexto que la lectura es una parte esencial de mi vida. Por desgracia, mis hijas no han heredado esta costumbre, pero eso es otra historia que quizá llegue a tratar en esta bitácora.

Y en esa constante que es la lectura, brilla con luz propia el Círculo de Lectores. Durante casi treinta años se repetía un ciclo en mi casa con un período de dos meses y exactitud casi suiza: la visita del agente con la revista, otra visita (al final ya hablaba por teléfono) para hacer el pedido y una tercera visita para la entrega

Las visitas de los agentes del Círculo de Lectores coexistieron en los años setenta y ochenta con otros referentes de la vida española: los vendedores de enciclopedias,, el butanero, el afilador, la señora de Avon y el cobrador del seguro de los muertos.


La revista

Era casi un ritual recibir la revista, pasar sus páginas y hacer mi selección. Un libro nuevo cada dos meses que, además te traían a casa.

Mi suscripción sobrevivió a mi exilio en Madrid durante casi cinco años y a la vuelta del mismo. Duró hasta que se anunció el cierre de Círculo de Lectores por Planeta, la editorial que se hizo con la propiedad del mismo, en 2019. Por lo que he podido leer, en su mejor momento llegó a tener más de un millón y medio de suscriptores y una red de cinco mil agentes.

Los agentes del Círuclo de lectores que pude conocer eran, como yo, apasionados a la lectura. Con ellas (porque todas las que tuve fueron mujeres), pasé buenos ratos hablando de opciones, géneros y recomendaciones. El ser humano, como animal gregario que es, disfruta cuando visita zonas comunes con otros individuos.

Con el Círculo de Lectores pude descubrir grandes autores y títulos de novela histórica, me sumergí en las historias del Bastón Rúnico de Michael Moorcock, descubrí a Patrick Rothfuss, me hice con todos los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós y con la edición de El señor de los anillos que más he leido y prestado. Casi siempre, disfruté con las lecturas que pude adquirir, de autores por lo general desconocidos.


La agente (Fuente: El diario vasco)


No llegó a cumplir los sesenta años de vida (se fundó, por lo que he podido ver, en 1962) y su muerte iba a ser cuestión de tiempo a medida que los españoles tuvimos acceso a diversos canales de compra por internet. A esta amenaza virtual fue a la única que no pudo hacer frente el Círculo de Lectores, basado en un modelo que ya estaba caducado de ventas a domicilio, pero que mantenía un encanto que lo hacía especial. Es como elegir entre leer en digital o en papel, la experiencia cambia.

Esta entrada es una forma de reconocer lo que el Círculo de Lectores ha significado en mi vida y, seguro, en la de mucha otra gente.