domingo, 23 de agosto de 2026

Wicked I & II

 Wicked es una adaptación de un musical de Brodway que se ha adaptado al cine en dos partes, la primera estrenada en 2024 y la segunda en 2025. En total, casi seis horas de una visión girada de la historia que todos hemos conocido.

Girada en el sentido de que el punto de vista no es el de los "buenos", sino el de los "malos". No veremos a Dorothy y Totó, sino que la Malvada Bruja será la protagonista de la historia y el espectador será testigo de la verdadera historia. O de una historia alternativa, más o menos afortunada, más o menos creíble. El mago de Oz es una obra de fantasía, rediela, así que no pasa nada por experimentar con ella, estirarla, espachurrarla y ver qué sale.

No es como si, de repente, un director decide que Ana Bolena, Cleopatra o Helena sean de raza negra. Pero esto es otra historia que algún día me decidiré a tocar, a pesar de la polémica, la autocensura y el inevitable sesgo que trae consigo.



Así que, volvamos al maravilloso país de Oz.

Wicked I comienza de la forma tradicional, con una casa derribada por una tormenta y unos zapatos rojos que sobresalen. Todo el mundo está contento, porque la Malvada Bruja ha muerto. Entonces, un flashback nos lleva a ser testigos de la verdadera historia.

Empezaremos sabiendo que la Malvada Bruja tiene nombre: Elphaba. Y que tiene un don natural para la magia. Y que, por desgracia, no resulta ser una hija demasiado querida. Aún así tiene un buen corazón, qué cosas...

Siendo adolescente consigue entrar en una escuela de magia en Oz, algo así como Hogwarts, y traba amistad con Glinda, una joven que no puede ser más opuesta a ella y que, con el tiempo, se convertirá en el Hada Buena.

Su estancia en la escuela servirá para desenmascarar al Mago de Oz como lo que es: un vividor que se aprovecha de la credulidad de su pueblo para vivir a cuerpo de rey, apoyado y ayudado por una camarilla entre la que se encuentra la directora de la Escuela.

Todo lo que ve y descubre Elphaba en la Escuela le hará tomar puntos de vista y decisiones cada vez más extremistas hasta llegar a enfrentarse con el poder establecido. Un error, como se verá porque la propaganda es poderosa en este tipo de gobiernos y harán todo lo posible para que las acciones que realiza Elphaba aparezcan distorsionadas ante la opinión pública.



El desencanto, el enfado y muchas más cosas harán que la joven decida desaparecer, siendo ya en Wicked II donde veremos cómo ha pasado a la clandestinidad e intenta ayudar a colectivos más desafortunados.

Todo parece derrumbarse excepto, paradojas de la vida, la amistad entre Glinda y Elphaba, que sobrevivirá a las pruebas cada vez más tensas y complejas a las que las va a arrastrar de forma irremediable la percepción que la sociedad tiene cada una de ellas.

Y todo esto trufado, como en todo buen musical, con números vocales y coreográficos. Estamos en una especie de revival de este tipo de cine, tan popular en décadas pasadas, y en esta ocasión con bastante calidad. Aunque no sea algo que me apasione, digamos que lo he soportado con dignidad.

La ambientación de Oz está muy lograda, con un colorido en el que predomina el color verde, pues no en vano el Mago de Oz gobierna desde su palacio en la Ciudad Esmeralda. Evidentemente se ha utilizado CGI a paladas, pero está bastante bien hecho y, por ejemplo, los monos alados que hacen de soldados resultan ser bastante inquietantes.


Simplemente dos amigas


En cuanto al elenco de actores, tenemos rostros bien conocidos: Ariana Grande (el Hada Buena, Glinda), Michelle Yeoh (la directora de la escuela de magia) o Jeff Goldblum, siempre solvente (el Mago de Oz). Curiosamente no conocía a la protagonista, Cynthia Erivo, pero tiene un curriculum impresionante con premios Grammy, Tony y Emmy. Impresionante.

El resultado de dividir la acción en dos partes tiene la ventaja de no tener que pasar de seguido las casi seis horas que dura. Pero el resultado ha sido un poco desigual y así lo muestran las puntuaciones de imdb: la segunda parte cae a un 6,6 desde el 7,3 de la primera.

Yo tuve la misma opinión. Es posible que la primera parte sea más sorprendente y refrescante y que la segunda parte se vea como un poco más de lo mismo y se haya agotado el efecto sorpresa.

Por último, la extremada delgadez de Ariana Grande me ha tenido dando vueltas a la cabeza durante casi todo su tiempo en pantalla.

¡Ah!, al final sí que aparecen Dorothy y los demás, pero no como esperaríamos... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario