lunes, 24 de mayo de 2010

Runequest

Me hago viejo.

Lo asumo

Los recuerdos asociados a mis aficiones se van ya varias décadas atrás. Y Runequest es parte de estos recuerdos.

Aunque se puede decir que aprendí a jugar a rol con AD&D, el primer juego del que supe que existía fue el Runequest. Incluso leí el Manual Básico antes de jugar a nada parecido. La verdad es que no entendí mucho más allá de saber que era la herramienta para dejar volar la imaginación.

Desarrollado por Chaosium y publicado en España por la mítica JOC Internacional, que además era dueña de los derechos de El Señor de los Anillos (MERP), La Llamada de Cthulu o publicaba la no menos mítica revista Líder, como jugador lo experimenté relativamente tarde y como un experimento para cambiar un poco de ambientación frente a la saturación que llevábamos de aventuras mazmorreras.

Estaba ambientado en una suerte de Europa Mítica, donde convivía el mundo real con la magia y las criaturas míticas. Pero no menos importante era la sencillez del sistema. Unas sencillas tiradas de percentiles determinaban el éxito o el fracaso de la acción. Dentro de estos resultados teníamos los éxitos especiales y los críticos, además de las tan temidas pifias. Ponían la salsa en las partidas y nos echábamos unas risas que no veas... cuando no le tocaban a uno mismo, claro.

Más complicado era el sistema de magia. El lado bueno es que era accesible a cualquier personaje independientemente de su clase. El malo, una cierta complejidad que me repelía. O quizá fuera que no soy demasiado aficionado a las artes arcanas (que yo recuerde, en todos estos años sólo he llevado un mago puro, y un par o dos de sacerdotes), aún hoy no me he decidido.

Lo que no se puede discutir es el realismo del sistema de juego: puntos de golpe por localización, reglas de fatiga, combates sangrientos que terminaban las más de las veces con miembros amputados, guerreros en brillante armadura que mueren a manos de un campesino que por un golpe de suerte los ensarta en su horca (01, en la cabeza; amigo, te comes un crítico como un castillo...). Este realismo jugó un papel fundamental en el fracaso de la primera experiencia; acostumbrados a AD&D, nuestros jugadoreas más "duros" no pudieron asumir que sus personajes cayeran como moscas. Pero esa incertidumbre cada vez que había un combate es algo superior; sabes que vas, pero no si vuelves...

Su ambientación vikinga fue un gran acierto y ha sido la única que alguna vez hemos jugado. Encarnar a esos poderosos hombres del norte, quizá un berserkr o un godar sacerdote de Odín. Vamos, como Kirk Douglas y Toni Curtis, o como en Devoradores de cadáveres...

Parece que van a volver a reeditarlo. Más bien a reelaborarlo, dentro de esa vorágine de vuelta a los orígenes de los juegos de rol tradicionales. Miedo me da pensar lo que pueden hacer con él, pero nunca se sabe. Quizá tengamos otra joyita entre manos.

"He aquí que veo a mi padre...."

2 comentarios:

  1. Hola, yo he sido fan del RuneQuest de toda la vida (y sigo siéndolo). :) Ahora existen dos juegos de RuneQuest: uno es el HeroQuest, que es una evolución del antiguo RuneQuest, con unas reglas más centradas en crear historias que en cuántas monedas de oro exactamente tiene tu personaje, de la editorial Moon Design. El otro es el RuneQuest II de la editorial Mongoose Publishing. Es una nueva edición del antiguo RQ que publicó JOC en español. Ambos juegos son de ambientación libre, aunque muchos aficionados juegan en Glorantha. ;)

    Si quieres ponerte al día, puedes unirte a la lista de correo de Yahoo! Glorantha Hispana:
    http://es.groups.yahoo.com/group/GloranthaHispana/

    O consultar estas páginas:
    http://www.glorantha.com/
    http://www.mongoosepublishing.com/

    ResponderEliminar
  2. Vaya, muchas gracias :-)

    Me lo apunto, porque la verdad es que si en D&D he ido siguiendo el tema y aborreciendo cada punto y cada coma de D&D 4.0, con Runequest y otros no he seguido al tanto del asunto.

    Como decía, cosas de la edad.

    ResponderEliminar