martes, 30 de diciembre de 2025

Un lugar tranquilo

En 2018 aparece una pequeña película de ciencia ficción, dirigida por John Krasinski y protagonizada por él mismo y por su señora, Emily Blunt. Un lugar tranquilo es una pequeña joya de apenas noventa minutos de duración que se devoran en lo que viene a ser hora y media.

Sin muchos preámbulos, la cinta nos pone en situación: una familia de cuatro miembros que viven alejados del mundanal ruido, en el amplio sentido de la palabra, porque apenas se oye nada más que susurros y algunos roces de ropa u objetos, en general involuntarios. Y cuando eso sucede la familia se pone muy nerviosa y se queda parada, quieta, casi como si estuvieran muertos.

Poco a poco el espectador va aprendiendo que está viendo a un grupo de supervivientes de una invasión alienígena. Unos seres ciegos, pero con un sentido del oído hiperdesarrollado y que a la mínima vibración se ponen a cazar a los infortunados que han producido el sonido.



La película es desasosegante, con una tensión que a veces es extrema, sobre todo cuando la hija mayor, que es sorda, se frustra cuando su padre no puede arregalr el audífono que la unía al mundo.

Paradójicamente, ese audífono estropeado y las distorsiones de sonido que crea, va a ser una de las claves de la supervivencia de la familia.

Estamos ante un éxito espectacular. Con un presupuesto estimado de 17 millones de dólares, facturó más de 50 millones solo en su primer fin de semana y acabó con cerca de 350 millones y un 7,5 en imdb.

No es de extrañar que apenas dos años después nos presentaran la segunda parte, con la novedad de que donde antes eran cuatro, ahora son cinco y el bebé no es capaz de controlar sus sonidos a pesar de que no ha conocido más que el silencio en su corta vida.

Se vuelven a producir situaciones desasosegantes, no solo por parte de los alienígenas, sino también por parte de la estupidez de la propia familia y por algún otro superviviente que viene a confirmar que no todo el mundo es trigo limpio.



La duración está también contenida y, aunque el presupuesto subió a los 61 millones, la recaudción volvió a ser sobresaliente, hasta casi los 300 millones de dólares en todo el mundo. En imdb los espectadores le dan una nota un poco más baja de 7,2 y, objetivamente, estoy de acuerdo.

Las dos entregas del dúo Krasinski / Blunt habían sido poco amables con el espectador, puesto que no habían explicado demasiado de cómo se había llegado a esa situación. Como era de esperar viendo el espléndido resultado de taquilla, a alguien se le ocurrió que una precuela era una buena idea y así en 2024 se estrenó Un lugar tranquilo: día uno. John Krasinski deja la interpretación y la dirección y solo se ocupa del guión.

Los protagonistas son Eric (Joseph Quinn, disparado en popularidad desde Stranger Things), un yupi de la gran ciudad y Samira (Lupita Nyong´o), una enferma terminal de cáncer a la que le queda poco tiempo de vida. Sus vidas se entrecruzan en el momento en que comienza la invasión alienígena y los monstruos van matando a los desprevenidos humanos.



Esta precuela mantiene la tradición de una duración contenida y se mantienen tanto el presupuesto (ahora 67 millones) y la taquilla a niveles aceptables (unos 260 millones), pero esta es, con diferencia, la peor película de las tres y así lo refleja imdb con un 6,3.

En cualquier caso recomiendo ver cualquiera de las tres y casi que en el orden en que salieron, porque me parece que la primera película se disfruta mucho más cuando no sabes muy bien de dónde viene la historia ni a dón de va. Además, casi que se pueden ver las tres en una sola tarde, sobre todo si hace frío.


jueves, 25 de diciembre de 2025

Cine de acción

Las películas que "solo" sirven para entretener son las que te hacen pasar un buen rato y luego son perfectamente olvidables. Algunas de ellas se convierten con el tiempo en películas de culto, pero hoy en día son más bien escasas. No obstante, cumplen con su función con dignidad y por eso he entrecomillado "solo". Entretener en estos tiempos es un logro importante.

La primera de estas cintas es El especialista, con Ryan Gosling y Emily Blunt. Él es un especialista de cine en horas bajas que, debido a una lesión importante, ha estado fuera de la circulación durante una buena temporada hasta que le contratan para una película en la que la directora es una antigua pareja suya.



Desde entonces, ambos se ven envueltos en una trama que se inicia con la búsqueda del actor protagonista (Aaron Taylor – Johnson, bastante de moda últimamente) y que se va complicando cada vez más a medida que van pisando pies de gente del crimen organizado. La verdad es que no recuerdo mucho de los detalles, pero es entretenida y aparecen rostros conocidos como Hannah Waddingham, que ahora estoy viendo hasta en la sopa (12 monos, Misión Imposible...).

El director, David Leitch, es un habitual de este tipo de cine (Bullet train, Atómica, John Wick o Deadpool...) y se nota con el decente 6,8 que luce en imdb.

En Jackpot! a la joven Katie (Awkwafina) le toca la lotería un buen día. Pero el sorteo tiene su truco, porque durante un día entero, cualquiera puede matar al portador del boleto para hacerse con el premio, sin represalias legales.

Así que la vida de la muchacha no solo da un vuelco, sino un salto mortal, hasta que en su camino se cruza Noel (John Cena), un guardaespaldas sin demasiado éxtito en la vida que se comprometerá en cuerpo y alma en proteger a Katie hasta que pueda cobrar el premio, a cambio de una pequeña comisión.



Enfrente tendrán, no solo a todo un país de avariciosos ciudadanos sin escrúpulos, sino a agencias rivales de protección como la que dirige Louis Lewis (Simu Liu, el de Sang-Chi).

La película, en realidad, no es más que una sucesión de situaciones a cada cual más disparatada, salvando el inicio de la relación entre Katie y Noel que juega a despistar si éste es realmente lo que dice o si se va a cargar a la chica a la menor oportunidad (lo que, siendo John Cena el actor, no se iba a creer nadie).

Entretiene también, pero el público la castiga con un 5,8 en imdb.

John Cena repite, esta vez con Idris Elba en Jefes de estado. Serán, ni más ni menos, el presidente de los Estados Unidos de América y el primer ministro del Reino Unido.

Si bien Idris Elba da un buen porte de dirigente de un país, John Cena nos puede costar más, pero el contexto de la situacion geopolítica actual, en la que un payaso es el máximo dirigente del país más poderoso del mundo, y el pasado remoto, cuando lo fue un actor (si bien aquél actor da mil vueltas al payaso actual), ayuda a que el espectador elija creer.

Al dúo protagonista se le une una mujer, agente de campo de los servicios secretos británicos y antigua pareja sentimental del primer ministro (Priyanka Chopra).



El villano de la película está encarnado por el solvente Paddy Considine (que fue el Viserys que se consumía por al enfermedad en la primera temporada de La casa del dragón).

Persecuciones, tiros, explosiones, momentos sentimentales impostados y una pirotecnia como suele ser habitual en estas producciones, hacen avanzar la historia y a los héroes improvisados.

Hay algún girito de guión en la trama que, confieso, me comí con patatas cuando se descubre quién es el compinche en la sombra del villano.

Entretenimiento y más entretenimiento que se gana un 6,4 en imdb.

Guy Ritchie (este director no necesita presentación) nos lleva a un episodio de la Segunda Guerra Mundial, siguiendo algo parecido al modelo de Doce del patíbulo en cuanto que el comando elegido es una amalgama de delincuentes e inadaptados en El ministero de la guerra sucia.

Por supuesto, la historia en la pantalla tiene poco o nada que ver con la historia real, más allá de que ocurre en algún momento de la última gran guerra. Y, mientras la estaba viendo, no podía dejar de acordarme de Malditos bastardos, salvando las distancias, claro.



Confieso que tantos tiros y explosiones me saturaron en cierto modo y que fue la cinta que más me costó terminar de ver, a pesar de contar con Henry Cavill y otros rostros conocidos como Alan Ritchson (Reacher, Fast and furious...), Eiza González (El problema de los tres cuerpos), Rory Kinnear haciendo de Churchill y Cary Elwes (siempre será Wesley), además de presentar a Ian Fleming como un personaje real.

También cotiza a 6,8 en imdb.

Por último tenemos la más excesiva de todas: Ballerina. El spin off de John Wick con el rostro de ángel de Ana de Armas. 

Desde el flashback inicial en que somos testigos del asesinato del padre y el reclutamiento por la Ruska Roma, pasando por el entrenamiento, el primer contrato, los sucesivos asaltos y la llegada al idílico pueblo de montaña alemán que resulta ser un pueblo de asesinos, la película transcurre por un carrusel de muertes grotescas, sangre, explosiones y un guión peculiar. 



Me llegó a saturar y vi algo así como la última media hora con el piloto automático puesto. No soy un gran aficionado al universo de John Wick y ni siquiera la aparición del personaje de Keanu Reeves me motivó demasiado. 

La cinta cuenta con un puñado de rostros muy conocidos que, supongo, necesitarán llevar un buen plato de lentejas a casa: Ian McShane, Gabriel Byrne o Anjelica Huston.

Para aficionados e iniciados (creo que me perdí un buen montón de referencias) y un 6,8 en imdb. 

Cualquiera de las cincopelículas servirá para pasar un rato, alrededor de dos horas. Pero las olvidaremos en más o menos el mismo tiempo. 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Lupin (T1 a T3)

 Arsène Lupin es una figura de la literatura francesa comparable, aunque salvando las distancias, a Sherlock Holmes o, quizá mejor, a Robin Hood en cuanto a que se trata de un ladrón de guante blanco que utiliza su ingenio y sus dotes para el disfraz para ejecutar los golpes más rocambolescos que uno pueda imaginarse.

Aparecido por primera vez en 1905, el personaje de Maurice Leblanc protagoniza un total de veinte novelas, la última de 1941. Sus historias han servido de inspiración y han sido adaptadas a medios como el cine, los videojuegos o el manga.

Netflix no ha podido abstenerse y ha desarrollado una serie propia, que por el momento cuenta con diecisiete capítulos repartidos en tres temporadas y que al parecer se ampliará en otoño de 2026 con la emisión de una nueva temporada.



En esta ocasión el protagonista es el joven inmigrante Assane Diop, que llegado de Senegal con su padre en plena niñez, es testigo de cómo éste es traicionado por la persona para la que trabaja, que le acusa del robo de unas joyas familiares. Un robo providencial que le permitirá cobrar el seguro y mantener la propiedad, mientras que el padre de Assane es enviado a la cárcel, donde morirá.

El joven Assane, aficionado a las novelas de Leblanc como su padre, tomará al personaje como una suerte de mentor y dirigirá su vida al latrocinio de alto nivel, siempre basado en las cualidades del personaje literario, sin recurrir jamás a la violencia y sin provocar otros daños a las víctimas más allá que a su orgullo por perder un patrimonio que suelen ser joyas u obras de arte.

En los capítulos se entremezcla el presente con flash backs a la niñez de Assane que ayudan a dibujar al personaje protagonista y a sus colaboradores de mayor confianza, amigos de la niñez.

La serie transcurrre desde los deseos de venganza contra el malvado Hubert Pellegrini como responsable el envío a prisión de su padre y los efectos colaterales de ese enfrentamiento, que se centrarán en las amenazas al hijo y a la madre de Assane.



Mientras tanto, nuestro héroe deberá sortear los esfuerzos de los oficiales Youssef Guédira y Sofía Belkacem, que se mostrarán incansables en la persecución de Assane, a pesar de llegar a simpatizar con él, en especial Guédira, que llegará a ayudarle de forma puntual, una vez que ha descifrado la fascinación de Assane con Lupin.

Los capítulos de la serie, de tres cuartos de hora de duración, están repletos de acción y tensión, persecuciones y planes brillantes que, lo admito, en alguna ocasión me dejaron con la boca abierta. Y en medio de todo ello se nos muestra la diversidad cultural en la que ha derivado la Francia de nuestros días.



Más allá de Lupin, el protagonista absoluto es Omar Sy, que llena la pantalla cada vez que sale, no solo con el corpachón que está echando, sino con su tremendo carisma interpretativo. Lo de este hombre es tremendo, porque consigue hacerse con la atención del espectador. Un grande, en todos los sentidos.

Del resto del reparto poco puedo decir. Solo me suena el nombre de Ludivine Saugnier, que encarna a la ex mujer de Assane, aunque estoy seguro de que un buen puñado de los actores y actrices que salen en la serie son bien conocidos de la escena francesa. 

Y no podemos olvidar a París que, como telón de fondo principal en el que transcurren las peripecias de nuestro carismático amigo, se muestra como lo que es, una de las grandes y más bellas capitales del mundo. 

Hemos pasado unos buenos ratos con estas tres temporadas y espero poder ver la cuarta si finalmente sale a emisión. Mientras tanto, hoy cotiza a un sano 7,5 en imdb, convirtiéndose en uno de los productos más valorados en los que ha participado Sy en los últimos tiempos.

domingo, 7 de diciembre de 2025

El Circulo de Lectores

Casi no tengo recuerdos en los que no esté leyendo, tebeos, revistas o libros, da igual. Mi primer recuerdo es estar en la cocina de mi casa con un Mortadelo y contándole la historieta a mi abuela Catalina. Para ser sinceros, no estoy seguro de si se trata de un recuerdo real o uno de esos recuerdos que la mente elabora e implanta, porque es muy difuso y apenas recuerdo otros detalles adicionales. Eso sí, es algo que tengo en la cabeza desde hace muchos años.

Tampoco estoy seguro de que en ese momento estuviera leyendo de verdad. Lo que sí es seguro es que el año que estuve yendo a clases en casa de Elena con cinco años, el curso previo a entrar el colegio, ya leía de forma fluida.

Desde que llevo un registro de mis lecturas, que empecé el ocho de agosto de 2007, he leído un total de quinientos nueve libros. Una media de casi treinta libros al año, o dos libros y medio al mes, o un libro cada doce días.

No sé cuántos libros habré leído en toda mi vida, pero estimo que estarán entre los mil quinientos y los mil ochocientos. Antes leía mucho más y ahora apenas saco una hora de lectura al día. No es porque me guste menos leer, sino porque ahora gasto más tiempo en otras aficiones: películas, series, videojuegos, rol... Cuando iba al colegio y a la escuela de ingenieros, tenía un libro en la mano en cada rato libre. Ahora, hago muchas más cosas. Se podría decir que he diversificado mi entretenimiento. De lo único que me arrepiento es de pasar tanto tiempo en redes sociales, en las que paso un tiempo sorprendentemente largo y a veces me gustaría poder dedicarlo a la lectura.


El logo

Todo lo anterior es para poner en contexto que la lectura es una parte esencial de mi vida. Por desgracia, mis hijas no han heredado esta costumbre, pero eso es otra historia que quizá llegue a tratar en esta bitácora.

Y en esa constante que es la lectura, brilla con luz propia el Círculo de Lectores. Durante casi treinta años se repetía un ciclo en mi casa con un período de dos meses y exactitud casi suiza: la visita del agente con la revista, otra visita (al final ya hablaba por teléfono) para hacer el pedido y una tercera visita para la entrega

Las visitas de los agentes del Círculo de Lectores coexistieron en los años setenta y ochenta con otros referentes de la vida española: los vendedores de enciclopedias,, el butanero, el afilador, la señora de Avon y el cobrador del seguro de los muertos.


La revista

Era casi un ritual recibir la revista, pasar sus páginas y hacer mi selección. Un libro nuevo cada dos meses que, además te traían a casa.

Mi suscripción sobrevivió a mi exilio en Madrid durante casi cinco años y a la vuelta del mismo. Duró hasta que se anunció el cierre de Círculo de Lectores por Planeta, la editorial que se hizo con la propiedad del mismo, en 2019. Por lo que he podido leer, en su mejor momento llegó a tener más de un millón y medio de suscriptores y una red de cinco mil agentes.

Los agentes del Círuclo de lectores que pude conocer eran, como yo, apasionados a la lectura. Con ellas (porque todas las que tuve fueron mujeres), pasé buenos ratos hablando de opciones, géneros y recomendaciones. El ser humano, como animal gregario que es, disfruta cuando visita zonas comunes con otros individuos.

Con el Círculo de Lectores pude descubrir grandes autores y títulos de novela histórica, me sumergí en las historias del Bastón Rúnico de Michael Moorcock, descubrí a Patrick Rothfuss, me hice con todos los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós y con la edición de El señor de los anillos que más he leido y prestado. Casi siempre, disfruté con las lecturas que pude adquirir, de autores por lo general desconocidos.


La agente (Fuente: El diario vasco)


No llegó a cumplir los sesenta años de vida (se fundó, por lo que he podido ver, en 1962) y su muerte iba a ser cuestión de tiempo a medida que los españoles tuvimos acceso a diversos canales de compra por internet. A esta amenaza virtual fue a la única que no pudo hacer frente el Círculo de Lectores, basado en un modelo que ya estaba caducado de ventas a domicilio, pero que mantenía un encanto que lo hacía especial. Es como elegir entre leer en digital o en papel, la experiencia cambia.

Esta entrada es una forma de reconocer lo que el Círculo de Lectores ha significado en mi vida y, seguro, en la de mucha otra gente.

domingo, 30 de noviembre de 2025

Deadpool y Lobezno

Deadpool se ha convertido por méritos propios en la válvula de escape políticamente incorrecta del Universo Cinematográfico Marvel, desde su aplaudida primera película y pasando por una segunda parte que se quedó un poco a medias.

Su última película hasta ahora vino con un hype espectacular, primero por el personaje principal, pero mucho más por la vuelta de Hugh Jackman al personaje de Lobezno, después del final trágico de Logan. Muchos años y un buen puñado de películas después, todos pensábamos que ya no iba a volver al personaje, pero lo ha hecho en todo su esplendor y además calzándose el mítico traje amarillo y negro que durante los ochenta y los noventa del siglo pasado era la seña de identidad de uno de los cimientos sobre los que creció el universo mutante de Marvel.



La película da todo lo que promete y lo da con creces. Desde los mismos créditos iniciales con la ya mítica escena de Deadpool cargándose a un bueno puñado de enemigos con unas armas bastante particulares, todo ello al ritmo de Bye, bye de NSYNC, hasta el final.

El argumento está sustentado en esa base que resultan ser los universos paralelos, con Deadpool reclutado, medio a la fuerza medio voluntario, en un cuerpo interdimensional de guardianes que velan por la integridad de los distintos hilos temporales. Es una forma brillante de integrar al personaje en el Universo Cinematográfico Marvel, en esa escena en la que Deadpool ve en los monitores algunas de las escenas más representativas de las películas.

El multiverso es una excusa en sí misma, pero tambié la forma de traer a Jackman y cerrar un círculo con Lobezno: Origen, en el que ya aparece un Deadpool que resultó más bien patético y que tiene en Logan su propio origen.



Pero también es una excusa para que la película sea todavía más gamberra. Se trata de toda una orgía de personajes y situaciones a cada cual más irrespetuosa, con personajes que se convierten de inmediato en carcajadas, como el perro asqueroso o el Deadpool vegano.

Escenas como la del combate contra las decenas de Deadpool (incluso una Lady Deadpool que parece que fue Blake Lively) en la que ya Logan sale con su traje, regada con sangre, vísceras y roturas de la cuarta pared, todo ello ya elementos clásicos del personaje.

No podemos olvidar que tenemos un malo público, la inquietante Cassandra Nova (sorprendente Emma Corrin), hermana gemela de Charles Xavier y que en nuestra línea temporal no aparece porque el propio Profesor X se deshizo de ella aún dentro del útero de su madre porque reconocíó su maldad.


Inquietante Cassandra Nova


Cassandra es la indiscutible dictadora en una de esas tierras que pretende hacerse con el control de todo el multiverso y al que se enfrentará nuestra pareja de mutantes.

Y aquí viene un buen puñado de sorpresas, porque al tiempo que se integra a Logan en el MCU, se hacen realidad varias de las versiones que se trataron y que nunca fueron realidad y aparecen personajes de calado y algún que otro fracaso: Blade (Wesley Snapes), Electra (Jennifer Gardner), X-23 (Dafne Keen) y Gambito (Channing Tatum), junto con Chris Evans que parece ser el Capitán América pero que resulta ser la versión de Johnny Storm con la que debutó en las películas de superhéroes.

Todos ellos intentarán detener a la malvada Cassandra mientras que otro villano actúa entre las sombras, tanto o más dañino que la propia Nova.



Mención aparte merece la búsqueda del Lobezno que puede ayudar a Deadpool a que la misión sea un éxito Vamos a acompañarle por distintos universos, algunos de los cuales son homenajes al comic (como el Lobezno que clava una de las portadas míticas del arco Días del futuro pasado) y otros son directamente un guiño a la audiencia, como la aparición de Cavilezno. 

La verdad que la trama, si bien es interesante, me parece bastante secundaria en la película, que se casi se convierte en un carrusel de gags apenas hilvanado. Otra película de otro personaje hubiera descarrilado sin remisión, pero Deadpool nunca se ha tomado en serio a sí mismo, así que se desempeña bien en el caos que es la segunda mitad de la película.

En la dirección nos encotramos con Shawn Levy, que ha sido productor y director en Stranger Things, Free guy, Proyecto Adam, las tres de Noche en el museo o Acero puro. Toda una película dedicada al entretenimiento.



Seguramente valoraría peor la película si no fuera por este personaje, pero es que pesa mucho el agradecimiento de haber plasmado en pantalla algo que muchos aficionados soñaron poder ver alguna vez.

Deadpool y Lobezno cotiza a un muy buen 7,5 en imdb. Es una valoración peor que la primera película (8,0), lo que no me sorprende. Pero es también una valoración peor que la segunda parte (7,6) que, aparte de tener personajes muy interesantes, no me parece una pelicula tan buena. Es probable que todo lo comentado maquille sus defectos hasta el punto de hacerla parecer mejor que lo que es.

En cualquier caso, hay que verla aunque solo sea porque las risas están aseguradas.





domingo, 16 de noviembre de 2025

Visiones vampíricas

Hoy traigo otra entrada recopilatoria, en esta ocasión de varias visiones de historias de vampiros que he tenido la ocasión de ver en los últimos meses. 

El último viaje del Démeter (a mí siempre me ha sonado mejor en femenino) es una película basada en un capítulo de Drácula, de Bram Stoker. En concreto, el fragmento que narra la llegada del Démeter a puerto, totalmente vacía a excepción de un cadáver atado al timón.

Desde la partida desde Transilvania, el barco es otro protagonista más de la película, produciendo un ambiente opresivo que se hace más intenso a medida que ocurren a bordo hechos inexplicables y de lo más insólitos.

Primero aparecen muertos varios animales que el barco transporta en la bodega de carga, pero pronto van a empezar a desaparecer miembros de la tripulación. Todas estas cosas ocurren por la noche y al amanecer los tripulantes que quedan se vuelven más paranoicos.



Al igual que el barco, la misteriosa caja rellena de tierra que está en la bodega va tomando una personalidad propia y se hace con una posición central en la trama. Lo será aún más cuando los últimos tripulantes descubren a Anna, que primero parece ser una polizona, pero que resulta ser más bien una pieza de ganado.

El final resulta ser de lo más apropiado cuando Drácula se muestra como es en todo su salvajismo animal, hasta la secuencia que nos muestra la llegada del Démeter a puerto.

Me hubiera gustado más sin la pareja protagonista, Clemens y Anna, y su salvación final aún con el cabo suelto de lo que realmente es Anna. La historia es lo suficientememente poderosa para no necesitarla, porque uno de los méritos principales de la película es conseguir todo lo que consigue con apenas unos párrafos en la obra original.

Liam Cunningham (Ser Davos de Juego de Tronos) se está haciendo cada vez más imprescindible en cualquier producción que se precie.

Se me antoja escaso el 6,1 que luce hoy en imdb.

Nosferatu tiene a su favor un elenco bastante más conocido: Nicholas Hoult, Aaron Taylor-Johnson, Willem Defoe, Emma Corrin y Bll Skarsgard (un inquietante conde Orlok), además de Lily-Rose Depp en el papel de la sufrida protagonista.

Dirigida por Robert Eggers, que parece estar especializado en historias del mismo pelaje (El faro, El hombre del norte, La bruja), me gustó bastante menos que la anterior, me pareció bastante larga y un tanto aburrida en algunos momentos. Es, quizá, una prueba más que el ritmo del terror gótico no ayuda mucho si no está acompañado de algo más y aquí, salvo alguna imagen que nos recuerda poderosamente al Nosferatu de Murnau.



La ambientación está muy cuidada y el tono, gris, parece casi blanco y negro. Pero con todo lo anterior, pasa por encima del espectador sin apenas marcar.

De este director es la tercera película que veo y ninguna me ha parecido gran cosa ni mucho menos a la altura de la fama que tiene cada una de ellas.

Tiene un 7,1 en imdb hoy, lo que me parece excesivo.

Los Radley supone una aproximación totalmente distinta al mito vampírico a las dos anteriores. Cuenta la historia de Peter y Helen Radley y sus dos hijos, que forman una pareja de lo más normal en un barrio residencial de lo más gris.

Todo cambia cuando su hija sufre el despertar de su naturaleza en respuesta a una agresión física, matando a su agresor y disfrutando con ello. A partir de ahí, la familia entera ve ponerse su vida patas arriba y a los padres tener que enfrentarse a una esencia malvada que se han empeñado en enterrar durante toda su vida.

No podía faltar el cazador de vampiros, en esta ocasión uno de los vecinos que sospecha que hay algo detrás de ellos, pero que no puede demostrarlo.



Y para acabar de embrollarlo todo, la llegada del hermano gemelo de Peter, que a diferencia de su hermano no se avergüenza de lo que es y lo abraza con orgullo, terminará por liarlo todo.

El director es Euros Lyn, totalmente desconocido para mí, pero que ha estado involucrado en varias series destacadas en los últimos años: Broadchurch, Doctor Who, Black Mirror,Torchwood, Daredevil, La materia oscura...

No estamos ante ninguna maravilla, pero entretiene a pesar de algún momento excesivo. El 5,1 de imdb también me parece un poco escaso.

Por último, la última versión de El misterio de Salem´s Lot se la podían haber ahorrado. No es que sea mala por algún motivo concreto, pero es que no aporta nada a cualquiera de las versiones que se han realizado antes de la novela de Stephen King.



Por supuesto no mejora a la primera miniserie, la protagonizada por David Soul y que siempre tendrá un lugar en nuestros corazones porque la vimos de niños (o más tarde porque nuestros padres no nos dejaron en su momento) y nunca se nos olvidará la escena en la furgoneta cuando se mueve la caja o en el consultorio médico cuando el protagonista hace una cruz con dos depresores de palo. Esta versión tiene un 6,8 en imdb.

Pero tampoco mejora a la versión de 2004, con Rob Lowe como protagonista y, lo que es aún mejor, Donald Sutherland como Striker y Rutger Hauer como Barlow. Aunque peor valorada que la anterior con 6,2, es bastante entretenida.



Así que el 5,6 con el que vemos a la última versión por el momento, no es más que el resultado lógico de hacer una cinta con un elenco bastante desconocido y no conseguir enganchar con el espectador. Solo al final, cuando los pocos protagonistas vagan por el pueblo desierto y llegan al autocine para darse cuenta de que todos sus vecinos se han convertido, consigue llegar a un nivel cercano a sus predecesoras.

Una pena, porque la novela de Stephen King es de lo mejor que he podido leer de vampiros y sin duda de las que más me han angustiado al leerlas.


domingo, 9 de noviembre de 2025

Conan de Cimmeria (Minotauro)

Es sorprendente cómo me atrapa el personaje de Conan. Desde mi adolescencia, cuando devoraba los tebeos de La espada salvaje de Conan, Conan el bárbaro y Conan rey, pasando por las películas y las novelas de tapa azul que se publicaban en tapa blanda y bolsillo, por parte de Martinez Roca para su colección Fantasy.

Nombres como L. Sprague de Camp, Lynn Carter, Roy Thomas, Ernie Chan, Barry Windsor Smith o John Buscema me eran tan familiares como el de Robert E. Howard, el autor de las novelas originales allá por los años treinta del siglo pasado.

Me sorprende porque Conan es un personaje creado para su disfrute en revistas pulp como Weird Tales y que el autor pudiera monetizar su esfuerzo lo más rápido posible. Entonces, como producto de su tiempo y de sus circunstancias, entiendo que debería tener una vigencia bastante limitada y, sobre todo, irse apagando a medida que pasan los años.

No me parece así y lo he podido comprobar al leer los tres tomos recopilatorios publicados por Minotauro, siguiendo el orden cronológico de publicación original.



Me compré los tres tomos más por afán de coleccionismo que por otra cosa. Y no resulta baladí, porque cada uno me salió por cerca de cincuenta euros. El retorno, en cuanto a calidad de la edicion, me resultó un poco mediocre. Vale que tenemos cada tomo en una edición de estuche con una ilustración a todo color y que el interior está salpicado por ilustraciones también de calidad, aunque en blanco y negro, pero cada tomo me ha dado cierta sensación de fragilidad y poca durabilidad, así que los he guardado con reverencia una vez leídos.

Es en lo que se refiere al disfrute que me ha parecido que he pagado poco. Desde que empiezo a pasar las páginas y me sumerjo en una Era Hibórea que siempre me ha parecido realista, quizá porque está plagada de nombres familiares que rememoran civilizaciones antiguas: Estigia, Turán, Vendhya, Iranistán, Aquilonia, Argos, Zamora, las marcas bosonias o los yermos pictos.

La prosa de Robert E. Howard me transporta a esa época de aventuras a través de un personaje que es muy diferente a nosotros, pero que es como si fuera la sublimación de todo lo que somos. Da igual que sea mercenaro, bandido, pirata, soldado, mercenario, general o rey, Conan llena por completo la historia narrada y se convierte en el único señor de tu imaginación.



Historias como El fénix en la espada, La torre del elefante, Villanos en la casa, La reina de la Costa Negra, Clavos rojos, El dios del cuenco, La hija del gigante helado. El pueblo del Círculo Negro, Nacerá una bruja, El coloso negro... Muchos de ellos leídos y releídos en diferentes ediciones, todos o casi todos adaptados a formato tebeo por Roy Thomas, son atrapadores hasta tener que pasar páginas y páginas.

Decía que me sorprende la vigencia del personaje y que se publiquen nuevas ediciones de sus aventuras, más en estos tiempos de revisionismo en los que se busca lo políticamente correcto y se revisan obras clásicas porque no se adaptan a los cánones de la corrección política vigente. Conan el bárbaro es incorrecto en cuanto a las situaciones que describe, la relación hombre-mujer, la masculinidad que destila y el racismo que subyace en sus tramas y descripciones, pero a pesar de ello se trata de aventuras de espada y brujería en estado puro, sin destilar. Pero también es un personaje curioso que tiene un código ético y moral estricto, no poniendo reparos en acabar con cualquiera en buena lid, pero tomando siempre decisiones que podríamos calificar como buenas.

Poder leer los cuentos en orden cronológico nos hace ver también el desarrollo del personaje y el perfeccionamiento en el oficio del autor. Por desgracia, Robert E. Howard se suicidó muy joven cuando apenas hubo escrito un puñado de cuentos, así que no sabemos hasta dónde pudo haber llegado en la confección de la biografía de Conan, pero teniendo en cuenta el nivel alcanzado por sus últimos relatos, me da la sensación de que nos hemos perdido mucho.


Esta edición de Minotauro se completa con fragmentos de cartas del autor, fragmentos y revisiones anteriores a la publicación e incluso partes de relatos inacabados. Para el aficionado a la obra y al autor, me parece un añadido muy destacable.

Alrededor de Conan, su autor y la Era Hibórea se an publicado relatos del cimmerio escritos por otros autores. Todavía no he leído ninguno, pero los tengo en mi lista de pendientes, mientras espero que sean dignos del original.

Mientras tanto, no puedo dejar de estremecerme cuando Conan se desliza por algún pasadizo oscuro y húmedo, espada en mano y guiando con mano firme a la muchacha de turno, sea plebeya, princesa o reina, para encontrarse con engendros del pasado, inmortales como Akivasha o Thugra Khotan, piratas como Zarono el Negro o una partida de guerra picta que busca masacrar a los colonos aquilonios más allá del Río Negro.

Y, como telón de fondo, la eterna lucha entre civilización y barbarie que el autor se ocupó de resaltar en cada uno de sus relatos


domingo, 2 de noviembre de 2025

Cyberpunk: RED, el juego de rol

Hay veces que toca asumir que uno se ha equivocado y yo lo he hecho al gastarme un dinero en el tocho del manual básico de Cyberpunk: RED, publicado en España por Holocubierta.

Se podría decir que el error cometido tiene varias facetas. La primera de ellas es desconocer lo que estaba comprando, algo que me sigue pasando ahora. O sea, yo pensaba que Cyberpunk: RED era una continuación de aquél Cyberpunk que se jugaba en los primeros años noventa del siglo pasado, cuando uno era joven y descubría lo que era el rol con el MERP y el AD&D. Y digo que me sigue pasando porque no tengo ni idea de si es así.

La cuestión es que el copyright lo tiene R. Talsorian Games, editorial del juego original, y CD Projekt RED, el estudio polaco que se ha hecho famoso con los videojuegos de The Witcher y que la cagó lamentablemente con el Cyberpunk. Sospecho entonces que han metido mano, no sé hasta qué punto.



La compra ha sido bastante decepcionante. El manual es un tochazo de 456 páginas repleto de tablas de gran tamaño, texto de fuente grande y espaciados por todos los márgenes. El maquetado es bastante rectilíneo y lo único que alegra la vista de vez en cuando son las ilustraciones que salpican las páginas. Esto me da la sensación de haber tirado el dinero de una forma que solo me ha pasado con el JdR de The Witcher (también publicado en español por Holocubierta) y El Anillo Único (tanto su edición nativa como su adaptación a la 5E de D&D).

En cuanto al sistema de juego, tenemos diez roles o arquetipos: arregladores, ejecutivos, mercenarios, netrunners, nómadas, periodistas, policías, rockeros, técnicos y tecnomédicos. Los PJ se pueden crear siguiendo tres paquetes de reglas (ratas callejeras, edgerunners y paquetes completos, de menor a mayor complejidad).



En la creación de personaejs puedes elegir (o tirar en tablas) diversos puntos como el origen, la personalidad, el estilo personal (ropa, tatuajes), motivaciones, entorno., que se pueden personalizar según el arquetipo.

Cada PJ tiene diez características: inteligencia, voluntad, frialdad, empatía, técnica, reflejos, suerte, tipo corporal, destreza, movimiento. Cada una de ellas tiene un valor entre 2 y 8 y se determinan según el paquete de creación elegido y a partir de ellas se determinan los valores de puntos de vida, humanidad y las diferentes habilidades (adquiridas mediante el método de compra por puntos).

Además de las típicas tablas de equipo con características y precio, hay un apartado muy importante que habla del ciberequipo, con el que puedes mejorar tu PJ hasta capacidades sobrehumanas.



En cada asalto de combate, un PJ puede moverse o realizar una acción, que podrá realizar según el orden de iniciativa (determinada por su valor de reflejos y la tirada de 1d10. La resolución de las acciones también es bastante sencilla, sumando el valor de la característica con el de la habilidad asociada y una tirada de 1d10 que se enfrenta con la tirada del adversario o con un valor objetivo. Si se saca un 10, se trata de un crítico que permite añadir otro 1d10. Si se saca un 1, estamos ante una pifia y la tirada del 1d10 adicional se restará al resultado. El resultado se puede ver modificado por efectos ambientales, por ejemplo, o por la Suerte del PJ, que se puede gastar.

Otro capítulo importante es el que describe cómo moverse por la RED, piratear dispositivos cibernéticos, defensas y el temido hielo negro, la pesadilla de todo netrunner, aunque dada la ambientación, me parece bastante ligero en comparación con el espacio dedicado a otros temas menos arquetípicos.

Se agradece el capítulo de trasfondo, con una cronología y una descripción de Night City y sus barrios, además de las corporaciones más importantes que tienen presencia en el juego.



Para terminar, los capítulos que dan indicaciones al director de juego sobre la forma de dirigir las partidas y mantener el ritmo (que presumo frenético), unas semillas de aventura (en el manual las llaman aventuras, pero no llega a eso) y un relatillo de ambientación.

Si a priori me llamaba la atención poder jugar o dirigir en esta ambientación, la lectura del manual me ha dejado bastante frío. Definitivamente me ha quitado las ganas de dirigir, pero si tengo ocasión no me importaría probar como jugador.

Sobre la calidad de la edición, me parece sobresaliente. Tapa dura y papel mate de gran gramaje, el volumen parece bastante robusto y ligero si tenemos en cuenta su tamaño. Me parece un paso adelante respecto a la edición de The Witcher, pero es que hay muchísimo papel desaprovechado y, aunque estoy seguro que mis ojos con presbicia agradecen el tamaño de letra, se podía haber hecho todo mucho más compacto.

domingo, 26 de octubre de 2025

Secundarios de MARVEL

 De los tiempos en que Marvel troceó la explotación de los derechos de algunos de sus personajes, todavía quedan algunos restos curiosos, como que Marvel todavía no puede hacer una película de Hulk en solitario.

Una vez que la franquicia de mutantes vuelve a redil de la Casa de las Maravillas, solo SONY mantiene un reducto de películas que se relacionan de algún modo con el universo Spider-man, películas que en general son bastante malejas.

El año pasado pudimos ver Madame Web, basada en un personaje de los tebeos que tiene poderes premonitorios, aunque la versión elegida difiere bastante de su original.



La película cuenta la historia de Cassandra Web (Dakota Johnson) y cómo su destino se entrelaza con tres chicas a las que persigue un malvado con poderes arácnidos: Arya Corazón (Isabela Merced), Julia Cornwall (Sidney Sweeney) y Mattie Franklin (Celeste O´Connor). Estas chicas también salen en los comics relacionados con nuestro amigo y vecino Peter Parker.

La verdad es que no está tan mal como nos la vendieron y su desarrollo parece orientarse a poder continuar con las historias de este grupo peculiar. Incluso puedo presumir que el estudio quiso hacer algo decente, desde la elección de la directora S. J. Clarkson, relacionada con la estupenda Jessica Jones y con Life on Mar, pasando por la elección del cuarteto protagonista, con caras cada vez más reconocibles (sin ir más lejos, Isabela Merced me pasó totalmente desapercibida y luego tuvo un papel central en la segunda temporada de The last of us y ha sido Hawkgirl en la nueva de Superman).


El personaje original, bastante diferente

Ha sido machacada en imdb, donde tienen un terrorífico 4,1. Seguramente no es una película para poner de forma voluntaria, pero si la ponen una tarde de invierno, ayudará a pasar el rato.

La segunda película que podemos disfrutar es Venom: el último baile. Se supone que es la despedida de Tom Hardy y del simbionte, por lo menos como personajes independientes y quizá los podamos ver en la cuarta entrega del Spider-man de Tom Holland.

Se trata de una película bastante entretenida, que me gustó más que la segunda entrega, en la que nuestra pareja de antihéroes se va a enfrentar a un ejército de simbiontes que vienen con ganas de conquistar el planeta. Humano y alien se conjurarán para defender a las personas que forman parte de su vida, incluyendo a la excéntrica señora Chen del colmado de abajo de la casa de Eddie.


Digno final

Echando la vista atrás, es posible que la de Venom sea la franquicia que mejor haya resistido el paso del tiempo y el peso de la taquilla, así que no me disgustaría ver a estos personajes en el lado brillante de la industria e incluso quitándose ese aroma de Serie B que se le otorga.

Es una película que no se toma en serio y que hace pasar un buen rato. Llega al 6,0 en imdb y esta sí que la pondría de forma voluntaria sin esperar a que los elementos se conjuren para dejarme cerrado en casa. No va a ser algo que recordemos pasado unos días, pero gustará. Y la canción de los títulos de crédito finales, nos levantará del sofá. 

La última película que pudimos disfrutar el año pasado es Kraven: el cazador. Un personaje clave en el Universo Spider-man, el cazador definitivo que busca la cabeza de nuestro vecino arácnido para completar su sala de trofeos.

La película busca convertirlo en un antihéroe y tiene la estructura de una película de origen de personaje tradicional: un padre estricto y en ocasiones brutal, un encuentro con una criatura más mística que real, la mezcla de su sangre con la del león y unos poderes chamánicos que le dan capacidades sobrehumanas. Sergei Kravinoff, convertido ya en Kraven, recorrerá el mundo en busca de aquellos malvados que ponen en peligro la vida salvaje.


Lo mejor, este póster

Me parece que el problema principal de Kraven: el cazador es que se toma demasiado en serio y esta es una sensación que revolotea durante todo el metraje. Es algo común a otras películas que han hecho lo mismo y tengo la sensación de que serían mucho más disfrutonas si se dejasen llevar.

La aproximación elegida al personaje tampoco parece la más adecuada, pero supongo que pensaron que los antihéroes venden. A veces es así, pero no en esta ocasión.

No se puede negar que también lo han intentado, porque el reparto tiene nombres de relumbrón, empezando por el protagonista, Aaron Taylor-Johnson, que está convirtiéndose en un rostro familiar en las pantallas durante los últimos años y Russell Crowe en el papel del padre de la criatura, que supongo tendrá un caché bastante curioso.

A pesar de cotizar a un 5,5 en imdb, Kraven: el cazador me ha parecido la peor de las tres películas.


domingo, 19 de octubre de 2025

The Expanse (T1 a T6)

Hace poco que he comentado la serie de libros de James. S.A. Corey (que en realidad son dos autores, en una suerte de Carmen Mola de la ciencia ficción) y ahora toca hablar un poco de la adaptación televisiva, sin entrar en detalles argumentales porque ha salido muy apañada y fiel a los libros.

Una adaptación que resultó un tanto accidentada, puesto que fue cancelada después de la tercera temporada en SyFy para luego volver de la mano de Amazon y Jeff Bezos quien, al parecer, era un fan de la serie. En Amazon se prolongó con tres nuevas temporadas, hasta un total de seis y 62 capítulos.

Tampoco los capítulos están repartidos de forma homogénea. Las temporadas de SyFy se completaron en diez, trece y trece capítulos. Las dos primeras de Amazon tuvieron diez cada una, pero la tercera se cerró en seis.



No ayudó la salida turbia de Cas Anvar, el actor que encarna a Alex Kamal, tras una denuncia por supuestos abusos. Su personaje muere de una embolia debida a una fuerza gravitatoria excesiva en el último capitulo de la T5, lo que no sucede en los libros. 

A pesar de todo, hay constantes rumores de una vuelta a la emisión. Las temporadas emitidas no cubren todos los libros y el final de la serie coincide con el inicio de la saga de Laconia, una vez que los desertores de Marte se dan a conocer. Es una pena, porque por así decir se queda en lo mejor, así que quieras que no, los aficionados sueñan con que algún día se adapten los tres libros que faltan.



Desde el punto de vista de la adaptación, la serie cumple con nota en cualquiera de sus dos etapas. Es cierto que la etapa de Amazon es más vistosa, porque parece que había más dinero comprometido, pero argumentalmente son igual de buenas.

Los detalles tecnológicos y de ciencia ficción más dura están ahí: las inercias derivadas de aceleraciones y frenadas; el inyectable que ayuda a mantener vivos a los tripulantes en las maniobras gravitatoriamente más agresivas; los asientos "flotantes" que giran para mantenerlos en posición, sea cual sea la posición de las naves; el hecho de que en el espacio no existe arriba ni abajo.

Me ha faltado una mayor difereenciación física entre las distintas razas humanas: terrícolas, marcianos y cinturonianos. Los libros mencionan varias veces que la diferencia de gravedad durante varios siglos ha empujado la evolución del cuerpo físico de tal forma que los tres arquetipos son reconocibles. En la serie, sin embargo, salvo algún apunte puntual, no puedes diferenciar a unos de otros a no ser por la estética y como recurso dramático (como la dificultad de adaptación de Naomi o de Bobbie a la gravedad planetaria). 



También me ha faltado el rico lenguaje cinturoniano, mezcla de varios idiomas, que le daba en los libros un sabor distinto y más realista. En la serie casi no se nota, si no estás muy atento. Alguna palabra se repetía, sobre todo en los tratamientos personales, pero podía pasar desapercibido con facilidad.

Además de la fidelidad en la adaptación, el reparto también ha sido un acierto. Vale que me costó aceptar al actor elegido para encarnar a James Holden (Stephen Strait), pero al final consigue llenar sus zapatos. 

Me pasó lo mismo con la artillera Roberta Draper, de Marte, pero no me ha convencido tanto. Me ha faltado sobre todo presencia física, seguramente porque sería complicado encontrar una actriz que pudiera encajar en la armadura de combate mejor que Frankie Adams. 


La tripulación de la Rocinante

En cambio, los personajes de Amos Burton y Chrisjen Avasarala mejoran los originales gracias a los actores que los encarnan (Wes Chatham y Shohreh AghDashloo). Sobre todo el primero, que tiene momentos ciertamente épicos e incluso emotivos. De hecho, la segunda es la típica actriz que te ha pasado desapercibida y que luego reparas en ella con mucha facilidad (La rueda del tiempo, El pingüino).

Me ha encantado ver en pantalla las historias que me han atrapado en papel y veo que no soy el único, porque The Expanse cotiza a un fantástico 8,5 en imdb.

Estamos ante una de esas series que se recordarán durante años y que es disfrutable también por los espectadores que se hayan acercado a ella de forma casual, sin saber nada de los libros. 

He incluido en mi lista de spotify la emotiva música de la introducción de la serie. Me parece sublime.


domingo, 12 de octubre de 2025

El águila en la nieve

 El águila en la nieve es una novela histórica que podríamos considerar como clásica después de más de cincuenta años desde su publicación, pero mientras la estaba leyendo, podía pasar perfectamente como una novela escrita hace más bien poco.

Es cierto que todo lo que tenga que ver con Roma me apasiona, pero no es menos cierto que no trago con todo. Todavía me dan escalofríos recordando las novelas de Artur Balder o José Luis Corral, incluso la única que leí de Yeyo Balbás.

Esto no me pasa con la novela de Wallace Breem, ambientada en los últimos años antes del colapso del Imperio Romano de Occidente.

El protagonista, Paulino Gayo Máximo, destinado hace años a la defensa del Muro de Adriano en el brumoso norte de Britania, es testigo de cómo las legiones abandonan la isla, replegándose hacia el continente para mejor defender lo que queda del Imperio.

Él mismo resulta destinado a la frontera del Rhin, cerca de la ciudad de Moguntiacum, en vísperas de un éxodo masivo de pueblos germanos que amenazan con arrasar con el limes como si fuera la marea.



El autor nos muestra, en el caso de Britania, la transición entre el fin del gobierno y control imperial y el inicio del mando de las élites locales, romanas en cuanto a educación y tradición de varios siglso, pero demasiado alejadas del corazón del Imperio como para desarrollar un sentimiento de pertenencia, más cuando la inmediatez del riesgo hace que se deban tomar decisiones rápidas.

En Moguntiacum, a pesar de encontrarse bastante más cerca de Italia, se vive una situación parecida. Por eso Máximo debe negociar con los representantes del gobierno local, incluyendo al obispo cristiano (el general persiste en adorar a Mitra), con resultados desiguales respecto al esfuerzo que se va a tener que realizar para poder mantener a los bárbaros fuera del territorio con las menguadas fuerzas que el Imperio le puede facilitar.

En esta ubicación, Wallace Breem nos describe ambos puntos de vista, tanto el de los romanos como el de las distintas tribus germanas, azuzadas por el hambre, que ven en la otra orilla del Rhin una especie de paraíso en el que asentarse y prosperar con sus familias. No se trata de una guerra de conquista, sino de necesidad, y se encuentran ante un rechazo frontal de aquellos que ven peligrar su modo de vida y, por qué no decirlo, también sus propias vidas.

Las páginas transcurren entre planes astutos de Máximo para rechazar y fomentar la división de las tribus que amenazaban con cruzar el río. Un río que por la zona es majestuoso e indómito, además de estar constantemente vigilado por la flota fluvial del imperio, la Classis Germanica, que en un primer momento impide el cruce de los germanos en improvisadas barcazas.

El azar viene en ayuda de los bárbaros, porque el día de fin de año de 409, el Rhin se congeló y permitió el cruce del río, impidiendo que operaran los barcos romanos y poniendo de manifiesto la inferioridad numérica de los defensores, acantonados en diversos fuertes a lo largo de la orilla romana. De esta forma, por la simple fuerza del número, suevos, alanos y vándalos se desparramaron por las fértiles tierras de la Galia, llegando hasta Hispania y asestando un golpe portal al moribundo Imperio Romano de Occidente, al que ni siquiera un estratega de la talla de Flavio Estilicón, magister militum de origen vándalo, pudo evitar.


Classis Germanica. Reconstrucción
Fuente: fdra-naval.blogsopot.com


Y, como telón de fondo, siempre está Roma. Una ciudad que ya había perdido por motivos defensivos la capitalidad del Imperio Romano de Occidente en favor de Rávena, pero que permanecía intacta como símbolo de unidad al que Máximo, que nunca en su vida había estado en la Ciudad Eterna, se puede aferrar. Un símbolo, una idea, una forma de vivir, mucho más poderosa que la fidelidad a un emperador, que no deja de ser una persona falible. Por eso, Máximo no duda en dar su vida por aquello que Roma representa todavía en el mundo civilizado, frente al caos germánico que se viene encima.

Wallace Breem consigue, en mi opinión, dos cosas bastante importantes. Por un lado transmitir la sensación de angustia que Máximo tiene, pues sabe que es casi imposible cumplir las órdenes que Estilicón le ha encomendado, acuciado por las necesidades logísticas y el escaso número de sus tropas. En el fondo de su corazón, Máximo sabe que sólo va a poder retrasar lo inevitable y salvar algunas vidas, sobre todo cuando el ejército de las Galias por el que está esperando, no va a llegar porque su objetivo es rechazar a Constantino, el usurpador que llega de Britania.

Por otro lado, el autor consigue ir dejando unas perlas de conocimiento histórico muy aprovechables para los aficionados a la Historia en general y al período en particular. Lejos de avasallar al lector con una avalancha de datos que lo único que suelen conseguir es intimidar, cortar el flujo de la historia y provocar rechazo ante la actitud del autor, Wallace Breem deja esas pildoritas que el lector recoge con agrado.

En resumen, El águila en la nieve me parece un libro muy notable que todo lector de novela histórica disfrutará como merece.